Ficción jurídica del «Secuestro Permanente»

Sin el más leve asomo de rubor y ante la vista y paciencia de toda la ciudadanía —que, indolente e impertérrita, observa tamaño disparate— los jueces han creado y aplicado, profusamente, la alucinante ficción del “secuestro permanente”. Ella postula que se ha cometido y se sigue cometiendo un secuestro cuando consta en un proceso la detención o la privación de libertad de un sujeto y no consta posteriormente en el mismo proceso o su muerte o su puesta en libertad, y que al desconocerse su actual paradero se presupone su existencia vital en régimen de secuestro.

Esta ficción es utilizada para argumentar que el delito “se está cometiendo actualmente”, lo que va contra toda lógica y sentido común. No es razonable dar por secuestrada a una persona que estuvo detenida porque no ha sido ubicada o no ha sido localizado su cadáver, después de cuatro décadas desde la fecha en que se dejó de tener noticias de ella. Falta la verosimilitud de la persistencia de la situación ilícita dado el tiempo transcurrido. El contexto en que se produjo la desaparición de un sujeto y la circunstancia de que tantos años después continúe ignorándose de él, son de por sí suficientes para concluir razonablemente que fue privado de su vida o que está en libertad, pero no secuestrado.

El secuestro es un delito de ejecución permanente, de modo que hablar de “secuestro permanente” es una redundancia. No corresponde predicar el adjetivo “permanente” respecto del sustantivo “secuestro”. El uso de tal adjetivo solo tiene sentido si se predica del sustantivo “delito”. La concepción de “delito permanente” se contrapone a la noción de “delito instantáneo”. Por lo demás, hablar de “secuestro permanente” supone la posibilidad de hablar de “secuestro no permanente”.

El fundamento de todo proceso penal es la existencia del hecho punible. Sin embargo, ante ninguno de los jueces que conocen causas por “secuestro permanente” se ha rendido prueba alguna que sugiera la existencia de algún individuo permanentemente secuestrado. Más aún, las pruebas en contrario son múltiples, y tanto los jueces como la ciudadanía entera saben que eso es una mentira y que tales hechos punibles son inexistentes. Fingirlos es solo un burdo ardid destinado a eludir la aplicación de leyes vigentes, como la amnistía y la prescripción.

Lo que se persigue con esta ficción jurídica del “secuestro permanente” es darle una apariencia de legalidad a una monstruosidad jurídica y condenar a los militares sea como sea.

 Tomado del artículo de Adolfo Paul

Derecha Cómplice

El desastre electoral de la derecha en 2013 se gestó a partir de la criminalización de que la hizo víctima Sebastián Piñera en el 40° aniversario del 11 (declaró a los miembros de aquélla –que lo habían llevado a él al poder—“cómplices pasivos de atropellos a los DD. HH.”, poco antes de las elecciones presidenciales y parlamentarias). Ningún sector político puede aspirar a un gran apoyo ciudadano si desde su propio seno es acusado de complicidad en supuestos crímenes atroces. Lo peor es que la esperanza de una rectificación de tan lapidario veredicto se ve cada vez más lejana, pues la derecha acentúa día a día su apoyo a la campaña dirigida a su propia destrucción.

Léanse las siguiente declaraciones de uno de sus precandidatos presidenciales y, paradójicamente, crítico de Piñera, Manuel José Ossandón (RN), en “La Segunda” del 27.08, p. 15. Preguntado tendenciosamente sobre “qué le queda a la derecha en el siempre presente tema de los DD. HH.”, cae redondo en la trampa que le tiende el periodista y no sólo eso, lo empeora todo respondiendo: “Hay que tener una postura clara y categórica de rechazo a actuaciones tan deplorables como quemar vivas a personas porque piensan distinto”.

En esta materia, pues, la derecha ha devenido una lamentable cómplice de la DC y la izquierda en la tarea del “asesinato de imagen” del señalado régimen. Y Ossandón no es el único: recuérdese a Hernán  Larraín (UDI) rindiendo público homenaje de desagravio a la extremista quemada, en compañía de Patricio Walker. ¡Un culto “republicano” al terrorismo de izquierda! Así, pues, no sólo Piñera está en ese afán suicida. Suicida, porque nadie va a convencer a los chilenos –y eso es indeleble– de que los partidos de derecha no fueron la base política civil del Gobierno Militar.

El clima de escándalo moral soterrado (pues ni la izquierda ni su derecha cómplice quisieron destacar tan escandalosa confesión de prevaricación) fue tal, que el gobierno decidió premiar a Solís, aliviándole su desprestigio, y nombrarlo jefe del departamento de DD. HH. del Ministerio de Defensa, cargo desde el cual puede sostener mejor las “ficciones” para condenar a más uniformados fuera del estado de derecho. Debió jubilar como juez, según la ley, pero “se le saca la vuelta» a la misma nombrándolo “perseguidor jefe” en el Ejecutivo. El presupuesto da para todo.

Parodiando a Nicanor Parra, cabe reiterar una vez más un lugar común: en el actual proceso de demolición del estado de derecho en Chile, “la izquierda y la derecha unidas jamás serán vencidas”.  

Tomado de la columna de Hermógenes Pérez de Arce

¡No podrán ocultar la realidad!

Los camioneros de La Araucanía que traen una docena de máquinas incendiadas sobre los lomos de otros tantos vehículos, han sido impedidos de entrar en Santiago durante el jueves 27 de agosto, día previsto para su protesta en la ciudad.

Ni siquiera asomarse a la Región Metropolitana: ésa ha sido la orden del Seremi, respaldada por el ministro del Interior Burgos -«sólo uno» podrá entrar, ha afirmado el jefe de gabinete-  y por el subsecretario Aleuy, quien recalcó que «no hay espacio para eso.»

¿Se imagina lo que sucedería si el gobierno afirmara que apenas puede manifestarse un solo estudiante en cada marcha (por cierto, a la misma hora en que los camioneros no podían ingresar a Santiago, algunos universitarios marchaban con toda libertad por las mismas calles)  un solo homosexual en cada día de su orgullo, un solo ciclista furioso en esos días encantadores en que ellos hacen saber que son europeos en Santiago, un solo representante de las agrupaciones de Derechos humanos en cada funa, un solo delincuente el día del joven respectivo, un solo dirigente sindical el 1º de mayo, un solo vecino molesto por los malos olores de la fábrica contigua, un solo trabajador de la salud solicitando el enésimo aumento salarial que nada mejora, un solo ambientalista cada vez que se anuncia una nueva central, un solo animalista el día que se descubre que unos pocos perros han sido envenenados, un solo comunista exigiendo una nueva autopsia a Neruda (¿la quinta?), un solo taxista protestando por el alza de las bencinas, un solo portuario molesto con sus condiciones de trabajo, un  solo minero pidiendo el bono de ocasión, una sola pobladora indignada por el abandono post catástrofe, un solo indigenista exigiendo la libertad de sus condenados?

Algo tienen los camioneros, algo tiene la indignante realidad de la Araucanía, para que el gobierno sostenga que «no hay espacio» para que los ojos de los capitalinos podamos apreciar algo de todo eso.

Tomada de la columna de Gonzalo Rojas

Chile ¿En una crisis política y social?

Después de casi 40 años de tranquilidad, crecimiento, mayor bienestar de nuestra población, una economía sana y pujante que ponía a nuestra país en la esfera cercana al desarrollo y con un prestigio alcanzado en el mundo sin precedente, nos enfrentamos a un presente caótico, desconcertante y destructivo que nos puede llevar a una crisis más profunda que la generada entre los años 1967 – 1973.

En efecto, este Gobierno está desmantelando los principios básicos de nuestra convivencia y bienestar a través de desastrosas políticas y leyes destructivas que están generando un populismo exacerbado por agitadores profesionales enquistados en el gobierno por el PC.

Tenemos una Presidenta a quien la gran mayoría no le cree, un equipo de ministros desacreditados e incapaces sin poder de reacción ante reiterados escándalos de corrupción.

La coalición gobernante está dividida, se toman desiciones absurdas, no pensadas que nos ponen al borde de un abismo peligroso que podría traer consecuencias irreversibles.

Nuestros soldados que nos salvaron de caer en manos marxistas, siguen sufriendo el escarnio de una justicia marxista, temerosa y corrupta.

 

 

Enrique Villanueva: Una condena triste

La condena de Enrique Villanueva, miembro del Frente Manuel Rodríguez, a presidio perpetuo simple por el asesinato de Jaime Guzmán, no debe alegrar a nadie. Pero, al mismo tiempo, hay buenos motivos para agradecer que se comience a hacer justicia.

A estas alturas, Enrique Villanueva parece una persona común, mucho más cercano de aspecto a su víctima que al hombre que el mismo Villanueva era en 1991. El frentista ha sido descubierto, procesado y condenado, pero ¿cuántos otros hay por ahí en la misma condición? Eso es lo más preocupante: el modo en que muchos de los terroristas del FMR han logrado camuflarse e integrarse en la vida cívica. Son los pactos de silencio del PC.

Luchador, lucha, luchar: esa es la clave de toda esta cuestión, porque el PC asumió hace muchos años el carácter imprescindible de la violencia política, por cierto, mucho antes de septiembre de 1973.

Han sido muchos años de promoción descarada de la violencia en Chile y han sido miles los guerrilleros amparados por los comunistas. ¿Cuántos están hoy enquistados en el Estado, en las universidades, en el partido y en el Parlamento? ¿Entregará el PC las listas? Uno de ellos ha declarado haber conocido y validado un intento de asesinato del Presidente Pinochet que terminó con cinco homicidios. ¿En qué congreso del mundo un individuo que reconociese tamaña brutalidad podría permanecer siquiera un minuto sentado en su escaño? ¿No debiera inhabilitarse a una persona que se ufana de haber participado en un acto criminal? En cualquier democracia, sí; en la que el PC tiene cautiva en Chile, NO.

Y un dato más. El ministro en visita que había condenado a Villanueva a 5 años de presidio, con el beneficio de la libertad vigilada, es Mario Carroza, el mismo que lleva el caso Quemados.

Militares presos en Punta Peuco: «Siguen vulnerando nuestros DD.HH.»

A través de un comunicado de prensa los militares presos en el penal Punta Peuco, decidieron levantar la voz, ante los diversos emplazamientos públicos que han hecho distintas organizaciones y sectores políticos, ante el trato diferenciados que existe con el resto de la población penal del país.

«Nuestro común denominador es haber servido a nuestra patria, a riesgo de nuestras vidas, cumpliendo órdenes de nuestros superiores,  y como consecuencia de ello, ser perseguidos de la forma más abyecta, y procesados durante largas décadas, sin que ninguna institución de nuestra patria haya levantado la voz para hacer ver esta injusta persecución, y menos defendernos», indicaron.

«Hemos perdido nuestros trabajos, tanto en la vida civil, como en las instituciones de Defensa, afectando gravemente nuestro patrimonio, y lo que es más importante, infringiendo un grave daño moral y de salud mental a nuestras familias», agregaron.

«Dichos procesos judiciales, han sido viciados, llegando incluso a la prevaricación en nuestra contra por parte de magistrados de clara militancia marxista, que envalentonados por la indefensión a que estamos sometidos, cada vez cometen más irregularidades y abusos en nuestra contra», manifiestan.

«A nuestros camaradas en retiro les decimos que no nos dejen solos, nosotros cumplimos fielmente nuestro deber, tal como lo hubiesen cumplido ustedes, y que apoyen nuestras justas demandas. Hagan oír su voz masivamente, nosotros y nuestras familias les estaremos eternamente agradecidos»

Tomado de la carta enviada por los militares presos en Punta Peuco

Ex comandante en jefe de la Armada: «La Justicia se ha ensañado con los militares»

El almirante en retiro que estuvo a cargo de la institución entre el 2001 y 2005, Miguel Ángel Vergara, reconoció  estar a favor de una Ley de Punto Final en Materia de DD.HH., que no cree en los pactos de silencio y que la justicia chilena se ha ensañado con los militares.

«En las Fuerzas Armadas desde hace mucho tiempo se ha entregado absolutamente todo lo que ha requerido la Justicia, no veo que pactos de silencio puede haber, es más bien uno de los muchos eslóganes en contra de los militares. Doy fe que al menos la Armada ha entregado todo lo que se la ha pedido».

No obstante su visión es crítica sobre la recién creada Unidad de Derechos Humanos del Ministerio de Defensa que encabeza el ex magistrado, Alejandro Solís. «Solís se ganó una merecida fama de ser absolutamente arbitrario y que mientras el slogan sea ni perdón ni olvido es difícil avanzar en la verdad», sostine vergara.

Sostine además, que existe un ánimo de venganza en contra de los militares. «la Justicia se ha ensañado contra los militares, cuando pareciera que en muchos casos no hay justicia, sino que se busca venganza. Lo que hace falta es reconciliacióny terminar con el odio entre militares y civiles. Pero en este momento no hay ningún piso para eso, por el contrario en estos últimos días lo que se ha hecho es sembrar el odio. Simplememente están preparando el ánimo para el próximo 11 de septiembre».

Tomado de una entrevista al Ex Comandante en Jefe de la Armada Miguel Ángel Vergara

Lea la entrevista completa en: http://www.soychile.cl/Valparaiso/Sociedad/2015/08/24/341875/Almirante-en-retiro-de-la-Armada-La-Justicia-se-ha-ensanado-con-los-militares.aspx

¿Por qué arrancan de Chile los chilenos?

Las últimas ventas de empresas chilenas a extranjeros han llamado la atención de muchos. Los líderes empresariales, ven con temor un empeoramiento del clima empresarial chilenos. Y ven que no es algo pasajero, sino un ciclo político más bien largo.

Lo que sucede hoy tiene «olor a UP». Y para quienes las vivieron no pueden sino generarles alguna inquietud. No es que sea la vieja UP, pero las similitudes son demasiadas para obviarlas. Desprestigio permanente de la actividad empresaril y una batería no menor de nuevas leyes y regulaciones antiempresarial. Pero falta la principal, que es la reforma a la Carta Magna, que promete más cambios en su contra. Y a diferencia de antaño, no ven a nadie que los defienda de la retroexcavadora ni de los asesores de segundo piso.

Lejos están aquellos tiempos en que invertir en Chile o Sudamérica eran claves de éxito y orgullo patrio. Hoy, con un futuro de neblina la inversión fluye hacia aguas más tranquilas y transparentes. Los jaguares sudamericanos se nos aparecen como un rebaño de gatos incorregibles que regresan a paradigmas olvidados.

Hoy, los argentinos nos sonrien y los bolivianos se insolentan como nunca antes. Y cómo no. Si hasta nos damos el lujo de desprestigiar a nuestras Fuerzas Armadas, sin las cuales hace siglos que nos habrían reducido a nuestros valles centrales.

La huída de capitales chilenos es sólo realismo puro y duro.

 

Tomado de una columna del economista chileno César Barros

Las verdades de Monseñor Bernardino Piñera

Profundo, agudo, inteligente, con una fe inquebrantable y dotado de un humor envidiable, son sólo algunos de los atrinutos que describen a quien en pocos días más cumplirá 100 años. Si nos referimos a él, al Monseñor de la Iglesia Católica, Bernardino Piñera, quien permanece tan vigente como un joven sacerdote de 35.

Ha vivido siete papados, ordenado obispo por Pío XII y fue uno de los pocos chilenos que asistieron al Concilio Vaticano II con Juan XXIII. Después de tantos años ordenado de alegra del aire nuevo que parece traer el papa Francisco.  No sólo ha vivido en carne propias los cambios dentro de la Iglesia Católica sino que también ha sido protagonista de ellos.

En el ámbito político Bernardino es enfático en reconocer que con Allende  había un clima terrorista, por lo que al consultarle sobre si ¿justifica el golpe de Estado? «Mire, no acepto la tortura, no me gusta la dictadura, pero los militares hicieron  lo único que se podía hacer en ese momento, si se quería evitar que Chile siguiera el camino de Cuba» (2012).

Marcada para robar

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Los robos en viviendas suman y siguen. Lo cierto es que muy poca gente conoce que muchos delincuentes, antes de perpetrar un ilícito “marcan” las casas para que sus secuaces lleven adelante el robo.

Los signos no están a simple vista y no son de gran tamaño, sino que suelen estar escondidos o disimulados, y medir desde un centímetro. Por esto las autoridades exhortan a toda la población a mirar cada rincón de su fachada para ver si están estos signos y así poder borrarlos sin dejar rastro de ellos.

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Se trata de códigos que los antisociales utilizan para advertir las facilidades, los peligros y hasta lo que se puede llevar de una casa o departamento.

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Comentario de Fernando Villegas

Bachelet, Jorrat, Peñailillo, Martelli, Rosenblut

Reflexiones sobre el “caso quemados” y sus implicancias

No está perdida toda esperanza

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Cuando elevaban a los altares a la portadora de bombas incendiarias destinadas a ser lanzadas a vehículos de locomoción para impedir que la gente fuera a sus trabajos; y la justicia prevaricadora arrasaba con todas las leyes para perseguir a quienes enfrentaron ese terrorismo, el examen de las declaraciones de nueve ex conscriptos del Ejército, de un total de once, que participaron en los hechos, me ha hecho recobrar parte de mi fe en que subsiste una fibra moral intacta en nuestro pueblo.

Esos nueve han demostrado tener un coraje y una firmeza de carácter mayores que muchos de sus superiores uniformados.  No han cedido a la tentación de traicionar a otros, mentir y sumarse a la corriente dominante, que lo único que les pide, a una sola voz con una judicatura dominada por la politiquería y que contraviene las leyes, es que respalden la “verdad oficial”.

Y, todavía, uno de ellos ha tenido el coraje de autoinculparse de haber provocado accidentalmente el fuego que quemó a los dos activistas portadores de las bombas incendiarias. ¡Qué contraste moral entre las personalidades de esos nueve hombres modestos y una judicatura de izquierda que no tiene miramientos en mandarlos ilegalmente presos!

Esos únicos dos desertores del grupo ni siquiera están de acuerdo entre sí. Uno inculpa al teniente Castañer de haber iniciado el fuego con un encendedor; el otro al teniente Fernández de haberlo hecho con un fósforo. Pero los otros nueve coinciden en que ambos oficiales estaban alejados del estallido del fuego.

Entre los referidos nueve ha surgido la voz de Leonardo Riquelme Alarcón, quien, teniendo todo qué perder, da razones de conciencia, expresa no estar movido por ningún interés económico y confiesa que un movimiento accidental suyo propio provocó la ruptura de un envase explosivo y generó el fuego que quemó a Rojas y Quintana, al tiempo que los dos oficiales daban órdenes de que se les apagara.

Creo que nos han dado un ejemplo valioso en tiempos de corrupción generalizada, ilegalidad rampante y uso desatado de la mentira para conseguir dividendos políticos.

Tomado de un artículo de Hermógenes Pérez de Arce

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Cien millones de muertos por la represión comunista

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El «Libro negro del comunismo» cifra en cien millones los muertos por represión en los distintos regímenes comunistas. De ellos, dos tercios (65 millones de personas) perdieron su vida en China, especialmente durante las dos oleadas re represión masiva, La Revolución Cultural y el Gran Paso Adelante. Le sigue la Unión Soviética, con un genocidio de 20 millones de personas, a lo que hay que sumar otros dos millones de muertos a manos del Gobierno en Camboya, otros tantos en Corea del Norte, 1,7 en África, 1,5 en Afganistán, un millón de personas en la Europa del Este y varias decenas de miles en Iberoamérica.

Los 20 millones de muertos a manos del comunismo sólo en Rusia, se debe principalmente a la represión de la rebelión de trabajadores y agricultores opuestos a la socialización, entre 1918 y 1922, la deportación de los cosacos en 1920, la aplicación del primer sistema de campos de concentración de la historia, el Gulag, de 1918 a 1930, o la muerte de 6 millones de ucranianos y otros ciudadanos en áreas de actividad del ejército blanco durante la «gran hambre» inducida por el Gobierno, de los años 1932 y 1933.

Uno de los expertos reconocidos internacionalmente en la historia de los genocidios, Rudolph J. Rummel, ha acuñado el concepto de democidio para este tipo de trágicos crímenes masivos contra la población. Según sus criterios, la represión en la Rusia comunista se acerca a los 62 millones de muertes de 1917 hasta 1987. En el caso de la China comunista el democidio alcanzó los 73 millones de personas.

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No es fácil ser ciudadano chileno en estos días

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Digámoslo de otra forma: hasta hace poco era más fácil serlo. Hasta hace poco uno viajaba por América latina y, estuviese en Argentina o Cuba, Venezuela o Ecuador, Colombia o Uruguay, hablaban de Chile con respeto, como un país excepcional en muchos aspectos. Nosotros, como chilenos, sabíamos que no éramos perfectos, y nuestros amigos también lo sabían, pero lo cierto es que íbamos por el mundo con cierta aura de excelencia latinoamericana, lo que no deja de ser.

Las cosas cambiaron abruptamente. Y cambiaron para mal. Acabo de estar en Madrid participando en un foro internacional que abordó cuatro países del mundo iberoamericano que hoy afrontan problemas. Y allí, junto a la España de la crisis, la Venezuela de la mega crisis y la Cuba de los Castro, figuraba Chile. Lo doloroso era la pregunta que flotaba en el ambiente: ¿Qué pasa en Chile que se latinoamericanizó de la noche a la mañana?

Soy crítico al gobierno, pero amo a Chile y quiero que le vaya bien, y me sentía igual de orgulloso cuando nos iba bien bajo Aylwin, Frei, Lagos y Bachelet I como bajo Piñera. Ahora es doloroso lo que está ocurriendo. La crisis de confianza generalizada, incluida. Lo digo como patriota. El prestigio cuesta años construirlo, nada perderlo.

Lo delicado es el clima de agobio –cuando no de odio- que ha terminado por contagiarnos a todos, tanto al gobierno como la oposición. Falta un golpe de timón o suerte que nos traiga buenas nuevas y nos ponga en onda positiva.

Tomado de un artículo del escritor chileno Roberto Ampuero

 

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Carta del almirante Jorge Arancibia a Hernán Larraín

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Hace unos días leí en La Tercera un comentario de Hernán Larraín, Presidente de la UDI, en que “Manuel Contreras no debía morir como General”, algo que me trajo a la memoria cuando como Edecán del Presidente, se me ordenó llevarle una carta del Gobierno a la familia Frei, en que se les ofrecía el cumplir con todos los honores de reglamento a Don Eduardo Frei Montalva, en su condición de Ex Presidente. La familia optó por un procedimiento más privado, por lo que se limitó su despedida a una misa en la Catedral Metropolitana con asistencia de las más altas autoridades de la República.

Hernán, ¿crees que por ello Don Eduardo Frei perdió su condición de Ex Presidente?

Pasado el tiempo y cuando compartíamos asiento en el Senado, te vi gestionar con gran entusiasmo un proyecto que sacaba de la cárcel a aquellos terroristas que habían cometido sus delitos durante el período democrático y que llevaran cumplido diez años de condena, entusiasmo que perdiste, cuando se presentó un proyecto idéntico, para los militares condenados que hubiesen cumplido igual período y que aún esperan ver si para ellos existe la misma cuota de perdón.

No puedo dejar de mencionar que durante ese período en el Senado, nunca te escuché comentario alguno sobre los procedimientos seguidos por la justicia en las sentencias a los uniformados, donde no se ha cumplido la ley chilena vigente.

Hernán, ¿Es que por error, haber cumplido una orden o incluso por haber cometido un crimen condenable, un hijo deja de pertenecer a una familia?

¿Has oído hablar de la familia militar?

¿Crees que no nos duele lo que está pasando?, O es que la compasión te alcanza para un solo lado.

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Alberto Ayala, el fiscal investigado

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Ministerio Público informó al fiscal jefe de la Zona Metropolitana Oriente, Alberto Ayala, que se abrió una investigación en su contra. «El fiscal Regional Alberto Ayala ha sido informado de que la Fiscalía Nacional decidió abrir una indagatoria a su respecto», sostuvo la autoridad.

El anuncio se da en el contexto de los datos que involucran en un esquema de filtración al fiscal Alberto Ayala, quien –según fuentes de la Fiscalía– entregaba información de la causa SQM al ex ministro Rodrigo Peñailillo. Fuentes del Ministerio Público afirman que la declaración de Cristián Vargas, ex subdirector jurídico del SII, frente a la fiscal Carmen Gloria Segura, habría confirmado las sospechas la semana antepasada.

De acuerdo a versiones emanadas desde el interior del Ministerio Público las motivaciones de Ayala habrían sido políticas, debido a su interés por convertirse en el próximo Fiscal Nacional.

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Las FARC querían secuestrar a la sobrina del general Pinochet

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La idea de los terroristas colombianos era presionar al gobierno de la época (1975) para que liberara a violentistas capturados. Así lo puntualiza un documento de la CIA norteamericana.

Desde mediados de los 70, las FARC mantuvieron contacto con la izquierda chilena y le idea de secuestrar a miembros de la familia del general se gestó en un “encuentro cultural” de estudiantes en enero de 1975.

La CIA sugiere que tales acciones, en la Universidad Javeriana donde la sobrina de Pinochet llegó a estudiar, tendrían alta repercusión internacional y traerían fácilmente la liberación de dos o tres prominentes comunistas que actualmente están en prisión en Chile. El plan no se concretó debido a que en esa época la capacidad logística de las FARC no era tan desarrollada.

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Chilenos en las FARC

FOTOGRAFÍAS DE LA GUERRILLERA HOLANDESA DE LAS FARC TANJA NIJMEIJER ENCONTRADAS EN UN COMPUTADOR DEL "MONO JOJOY"

Los chilenos de las FARC son José Bozo, Manuel Francisco Olate, Valeska Carolina López y Mónica Paz. Los cuatro son integrantes del Partido Comunista.

Como miembro del PC, Olate ha financiado el terrorismo y es conocido como ‘Roque’. El sujeto solicitó a los guerrilleros colombianos entrenamiento para integrantes del movimiento Mapuche, catalogado por las autoridades como un movimiento subversivo y terrorista.

Se indaga si Olate ayudó a conseguir armas para las FARC, tal y como se desprende de los correos: «El chileno, en diálogo privado, se nos identifica como del MIR y nos hace la siguiente oferta: entregar a las Farc, en nombre de la organización, como solidaridad, más de 8 toneladas de fusiles M-16 que tienen encaletados en el norte de Chile. Nosotros tendríamos que transportarlos desde allá…».

Olate y determinaron estuvo por lo menos en seis oportunidades en campamentos guerrilleros en Colombia, Ecuador y Venezuela, entre 2005 y 2008.

 

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Reflexiones sobre el «caso quemados» y sus implicancias

Exclusivo Chile Merece: los mails entre la guerrilla FARC y el Partido Comunista chileno

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Son pruebas indesmentibles de los vínculos de cooperación entre la narco-guerrilla colombiana y los comunistas criollos. Están EN ESTE LINK para que se forme una opinión propia. Es inaceptable que terroristas extranjeros financien los crímenes que ocurren en la Araucanía. Chile Merece dignidad.

Algunos fragmentos de los mails:

«Reciban el saludo comunista de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Ejército del Pueblo. Que el trabajo entusiasta por el crecimiento y consolidación del Partida les permita cosechar un gran trabajo de masas a través del cual puedan construir más temprano que tarde el camino que lleve a un Chile soberano, justo e independiente. En esta breve nota les manifestamos el agradecimiento sincero por la contribución que nos han ofrecido de tiempo atrás y que estamos seguros continuarán realizando con entusiasta espíritu de internacionalismo proletario. De manera especial le hacemos llegar nuestro saludo guerrillero a la Camarada Gladis Marín, augurándole una recuperación total para que continúe dando  lo mejor de sí a la causa de los pueblos del mundo: El Socialismo»

«Otro punto es el regreso de la presidenta del PC, Gladys Marín, al país, eso sería alrededor del 14 de marzo, el 27 del mismo mes habrá un gran acto en torno  a la imagen de la compañera, pero relacionado con las luchas que se están desarrollando en el país, los mapuches, la salud, los cesantes, la defensa del cobre, la consigna del acto es Todas las Luchas. Si es posible que se envíe un saludo a la compañera, pero directamente al correo de relaciones internacionales del partido sería positivo, los correos son: cripcch@entelchile.net y crrii@pcchile.cl»

«El chileno, en diálogo privado, se nos identifica como del MIR y nos hace la siguiente oferta: entregar a las FARC, en nombre de su organización, como solidaridad, más de 8 toneladas de fusiles m-16 que tienen encaletados en el norte de Chile. Nosotros tendríamos que transportarlos desde allá. También plantea la retención del gerente de «televen», golpista que viaja con frecuencia en avión privado a una finca que tiene en guarico, a 4 horas  del 16. Propone actuar conjuntamente»

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Comentario de Fernando Villegas

Bachelet, Jorrat, Peñailillo, Martelli, Rosenblut

Reflexiones sobre el «caso quemados» y sus implicancias

Bachelet, Jorratt, Peñailillo, Martelli, Rosenblut

Michel Jorrat

Michel Jorrat

Una historia que parece una novela. Peñailillo -la mano derecha de Bachelet- contacta a Arenas para que trabaje para la precampaña. Arenas en realidad trabaja para la Universidad de Chile full time, pero acepta el trabajo igual. Es decir, la Universidad de Chile pasó a financiar en parte la precampaña de Bachelet.

Bueno, la historia sigue. Arenas, ya fichado, contacta a Jorratt para que trabaje en el programa de Bachelet en la reforma tributaria y le ofrece una compensación económica. Inicialmente le pide media jornada, pero transan en más o menos un día a la semana. Para los pagos le pide que se contacte con un señor Martelli y así arreglar los detalles de las boletas. Pero Jorrat no conoce a Martelli, y se citan en un café de Providencia. Se dan señales físicas para reconocerse. Finamente se conocen, y Martelli le hace firmar un contrato, ciertamente fraudulento, que Jorratt firma igual. La reunión es breve, dura 15 minutos. La trama ha sido activada.

Jorratt entonces emite boletas todos los meses para la empresa de Martelli, pero trabaja para Arenas, que a su vez trabaja para Peñailillo, que a su vez trabaja para Bachelet con los recursos que mueve Rosenblut (presidente de una empresa que será regulada por el gobierno para el cual él recauda los fondos). Peñailillo es quien asigna finalmente los recursos que recauda Martelli.

Lo sorprendente es que todos ellos van a iniciar una noble gesta para modificar el sistema tributario, donde -según dicen- las grandes empresas eluden impuestos. Notable, ya que la máquina montada era con esas mismas empresas que según ellos pagaban pocos impuestos y además los eludían. Se transforman así en los adalides de la justicia tributaria en el país. En esa cruzada santa encuentran boletas de sus adversarios políticos en una empresa, y usando todo el poder de Impuestos Internos (manejado por Jorratt y dirigido por Arenas en el gobierno de Bachelet) se lanzan en picada contra la empresa y los políticos asociados. Asestan así un golpe mortal a sus adversarios, que quedan reducidos a cenizas; algunos incluso en la cárcel.

Pero como en todo thriller, la trama da un vuelco que resulta insospechado.  En ese mismo caso en que eran los grandes justicieros aparece una “arista” que lleva a otra empresa, que era justamente una de las que financiaba a los justicieros. Los buenos eran los malos. Así, no sólo aparecen políticos del sector de gobierno implicados en las boletas, sino que los mismos justicieros aparecen con las boletas. Se inicia el descontrol. Peñailillo, usando las atribuciones del poder, hace saber a Jorratt que los datos de esa empresa no deben llegar a los fiscales. Hacen una extraña jugada en que el directorio de esa empresa se rehúsa a dar antecedentes que les da un par de semanas de trabajo. Entonces Peñailillo (según versión de Jorratt) le indica vía Arenas, que en esa ventana de tiempo hay que sacar todos los antecedentes de la empresa, aunque sea utilizando camiones.

Es decir, Bachelet estaba usando el poder del gobierno para obstruir la justicia, y usando al Servicio de Impuestos Internos para atacar a sus adversarios políticos, escondiendo sus propias faltas. El desenlace ya es conocido. La reforma tributaria es un verdadero mamarracho. Peñailillo y Arenas son despedidos del gobierno, y Jorratt también a poco camino. Rosenblut es despedido de Enersis. Jorratt es llamado a declarar (de ahí sabemos esta historia) como imputado, y Peñailillo también deberá declarar.

Y de toda esta increíble historia, Bachelet sostiene no saber absolutamente nada. ¿Alguien lo puede creer? De ser así, ¿está gobernando realmente?

Hugo Cárcamo San Martín

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Reflexiones sobre el “caso quemados” y sus implicancias

La casa de campo del matrimonio Luchsinger-Mackay arde

La casa de campo del matrimonio Luchsinger-Mackay arde

La confesión de un ex conscripto que integró la patrulla que detuvo a Carmen Gloria Quintana y Rodrigo Rojas, víctimas del “caso quemados” ocurrido en 1986, durante una jornada de protesta, nos ha hecho volver la mirada nuevamente al escabroso tema de las “violaciones a los derechos humanos” del gobierno militar.

Según el tribunal, las víctimas fueron detenidas portando “elementos incendiarios” y, al tratar una de ellas de huir, uno de esos elementos se volteó e inflamó quemando a Quintana y Rojas, quienes fueron auxiliados por los militares. A continuación el capitán a cargo de la patrulla, a solicitud de Rojas, los liberó en vez de trasladarlos a un centro asistencial, lo que le valió ser condenado por cuasi delito de homicidio (esto significa que la culpabilidad del capitán consiste en haber omitido prestar a Rojas el auxilio que le habría evitado la muerte, actuando no con mala intención sino con descuido).

La otra versión consiste en que los muchachos fueron detenidos, luego uno de los militares los roció con combustible para amedrentarlos y a continuación otro les prendió fuego, aunque según otro ex conscripto una de las víctimas accidentalmente volteó una de las botellas con combustible generando la inflamación. Después, por orden de uno de los oficiales, las víctimas desfallecientes fueron metidas en sacos y arrojadas a una zanja en un lugar solitario. El hecho quedó sellado con un pacto de silencio entre los militares que se habría roto el 21 de julio recién pasado, motivando la reapertura del caso.

La versión del tribunal se me hace creíble porque está contenida en una sentencia pronunciada luego de un debido proceso, con primera y segunda instancia y ratificada por la Corte Suprema, y además esto último en 1993, más de tres años después de acabado el gobierno militar. Que las víctimas hayan sido detenidas portando bombas incendiarias también es creíble, pues en esa época era común que opositores realizaran actos de violencia con el fin de impedir el normal funcionamiento del país, como lanzar bombas molotov a microbuses o poner bombas en la calle o en universidades.

En favor de la otra versión, me parece posible que unos militares jóvenes y desquiciados hayan querido amedrentar a las víctimas rociándolos con combustible y que luego un accidente haya provocado la inflamación. Que uno de ellos haya actuado intencionalmente se me hace difícil de creer, aunque no lo descarto; sí así fue, se trata de un acto de salvajismo horroroso. Sin embargo, también hay razones para dudar: la publicidad con que ha actuado la Srta. Quintana y el ex conscripto que habló primero (incluyendo abrazo de perdón a la madre Rojas televisado en directo) y que el caso se haya reactivado en el momento más oportuno para el gobierno de Bachelet.

Primero, no es lógico ni justo usar el caso para desprestigiar al gobierno militar, pues ni el Presidente Pinochet, ni su Ministro del Interior, ni autoridad alguna de la época dieron orden de quemar a Quintana y a Rojas, más aún, me atrevo a asegurar que si hubiesen podido hacer algo para evitarlo, lo habrían hecho. Incluso para aquellos que atribuyen a las autoridades de la época una perversidad que raya en lo patológico, resulta claro que un caso como éste era inconveniente para la imagen tanto interna como externa del régimen.

Por lo mismo, en mi opinión las declaraciones de la Srta. Quintana en el sentido de querer proceder judicialmente en contra de autoridades civiles del gobierno militar desperfilan su actuar. Entiendo su rabia, pero sus declaraciones le dan a su caso una connotación política que, al no contar con fundamento racional, contribuye a dudar de sus intenciones y a generar asidero a una teoría de la conspiración. Me explico: el caso resurge cuando la popularidad de la presidenta cae en picada y el gobierno se ve complicado en su empeño por cambiar la Constitución de 1980, lo cual obviamente refuerza la idea de una supuesta necesidad moral de acabar con todo vestigio de la obra del gobierno de las FF.AA.

En enero de 2013 el matrimonio Luchsinger-Mackay fue asesinado y quemado en su casa de campo. En mi opinión, además de la responsabilidad directa de los asesinos, a la izquierda le cabe responsabilidad moral pues el hecho se enmarca en un conflicto que ha sido alentado explícita e implícitamente por ella. ¡Si hasta parlamentarios han asistido a reuniones de “comuneros” apoyándolos en sus reivindicaciones! Más responsabilidad tiene la izquierda en este caso que el gobierno militar en el caso quemados. Y, por supuesto, la presidenta Bachelet no ha recibido en La Moneda a los hijos del matrimonio, como tampoco el presidente del Senado o un periodista les ha perdido perdón a nombre del país.

Por todo esto, lamentando profundamente el drama ocurrido a la Srta. Quintana y a su compañero, y condenando tajantemente el actuar de los militares de ser cierta la segunda versión, le digo a usted, estimado lector, que si es de quienes valoran la obra del gobierno militar, no se sienta acomplejado, ni amedrentado ni culpable: la izquierda NO tiene autoridad moral para hablar de derechos humanos ni la tendrá nunca. En la historia ningún grupo humano, fuerza política, ideología, país o entidad del tipo que sea ha causado más muertes y sufrimiento que el socialismo desde 1917. Los izquierdistas de nuestro país lo saben y, cuando nos muestran su odio por apoyar las “violaciones a los derechos humanos”, en el fondo es el odio que sienten hacia ellos mismos por no poder liberarse de su ideología.

Tomado del artículo de Gastón Escudero Poblete

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