General después de la batalla

En esto de Bolivia me voy a comportar como habitualmente lo hace el chileno medio y voy a ser “general después de la batalla”. El exponente más distinguido de esa especie tan autóctona es Patricio Aylwin, que “gatilló” el pronunciamiento del ‘73 y le dio todos los fundamentos legales y morales, como co-redactor del Acuerdo de la Cámara, y después crucificó a los militares por haberle hecho caso.

Por mi parte, en lo de la demanda boliviana confieso que nunca me interioricé, de modo que carezco de toda “autoridad moral” para criticar, pero ahora, después de la derrota del recurso, descubro que dicha demanda estaba muy hábilmente confeccionada, sin rozar siquiera la majestad del Tratado de 1904 y fundándose en que la aceptación de Chile a negociar sobre una posible salida al mar había construido un derecho boliviano a seguir negociando, lo que Evo llamó “un derecho expectaticio”.

Y el hecho fue que casi todos nuestros gobernantes han negociado con ellos. Durante el gobierno de González Videla, en la segunda mitad de los ’40, se habló mucho del “corredor boliviano” hacia el mar. Después el Presidente Ibáñez se fue a abrazar con Siles Suazo y cuando iban en un auto descapotable por La Paz mientras las masas los aclamaban gritando insistente y rítmicamente “¡puer-to, puer-to!”, dicen que Ibáñez le preguntó a Siles con toda candidez, “¿para qué piden puerto, si no tienen barcos?”. Después de eso el mayor hito fue el “abrazo de Charaña”, entre Pinochet y Banzer, que no fructificó por variadas razones, la principal de las cuales la constituyó la “mascada” que quiso dar el Perú en Arica.

De modo que, de haber precedentes, los hay. Además, obviamente, que el país con menor PIB per cápita de América Latina sólo pidiera sentarse a conversar al que ostenta el mayor de todos (gracias al modelo de Pinochet) tenía que impresionar a un tribunal con muchos jueces de países con un PIB per cápita parecido al de Bolivia. Sobre todo si la demanda de ésta no tenía relación con el Tratado de 1904 sino sólo con la noción de que Chile, al haber estado dispuesto a negociar, había dado origen a un derecho boliviano a seguir negociando.

Incluso la sentencia que desechó el recurso dejó establecido que ese rechazo no implicaba reconocer que exista una obligación chilena de negociar. Precisamente dijo que el juicio se refiere a determinar si esa obligación existe o no, y para resolver eso se declaró competente. Como las masas bolivianas entienden tan poco como las chilenas acerca de la realidad de las cosas, han celebrado como un triunfo el rechazo al recurso; y la masa chilena lo ha estimado una derrota. Pero en lo que se refiere al tema principal, no es ninguna de las dos cosas. Es sólo el desenlace desfavorable de un incidente mal planteado por una de las partes.

 

Pues yo, como general después de la batalla, creo que nos debimos haber dado cuenta de que el recurso de incompetencia era débil desde un principio, porque la demanda boliviana no tocaba el Tratado sino que se limitaba a pedir que se declarara la obligación chilena de negociar, un asunto muy distinto y ciertamente de la competencia de la Corte; pero, al mismo tiempo, creo que este juicio le abre a Chile una gran oportunidad. Por ejemplo, de conseguir como fruto de la negociación un gasoducto boliviano como los que van a Argentina y Brasil con gas barato. A Bolivia le sobra el gas y a nosotros nos sobra el litoral. Sin siquiera un curso introductorio de economía cualquiera debería saber que ambas partes pueden salir ganando de un intercambio, como propongo en mi blog anterior. Un amigo me objeta y dice que el gas se termina. Pero la plata no. Si Bolivia corta el gas, tiene que pagar el precio de lo que dejó de suministrar.

La ubicación del puerto, en lo posible en territorio que fue boliviano, para no tener enredos con los peruanos; y la construcción del camino que conduzca a él y otros temas anexos serían materia de la negociación. Y los chilenos seríamos mucho más felices, porque ni nos daríamos cuenta de haber cedido unos kilómetros de costa, pero sí nos daríamos cuenta de las cuentas de la luz y del gas más baratas.

Que, por cierto, Bolivia continuaría sempiternamente molestando con quejumbres y recriminaciones, porque quería un puerto gratis y tuvo que pagarlo, indudablemente seguiría siendo así. Bolivia es para Chile, per se, “a pain in the neck”, como dicen los anglosajones distinguidos, o “a pain in the ass”, como dicen los no tan distinguidos.

En conclusión, deberíamos sentarnos a negociar con Bolivia ya, ahorrándonos el resto del juicio; deberíamos ofrecerle un puerto en territorio que fue boliviano y pedir a cambio un gasoducto hacia Chile. Y si se acaba el gas, pedir petróleo o dinero, porque para eso fue creado este último, reemplazando al poco práctico trueque. Y prepararnos para vivir el resto de nuestras vidas soportando nuevas quejas bolivianas, porque siempre las habrá, pero convenientemente resignados en vista de que las cuentas de la luz y del gas nos habrán bajado, seremos más competitivos y continuaremos a la cabeza del ranking de América Latina, si es que el programa del gobierno actual no dispone otra cosa..

Cuestionario imprescindible

Pocos años atrás, en un magnífico ensayo, un alumno que no se atrevía a declararse a su amada, escribía: “Me gustaría conversar tantas cosas con ella: preguntarle qué piensa del amor, y si cree en él a primera vista; saber si se emociona con las columnas de Warnken o Mouat, o si le atrae la peculiar manera de razonar de Carlos Peña; le preguntaría si va por voluntad u obligación a Misa los domingos, si ama a Dios o si simplemente cree en El; me gustaría saber qué opina respecto de la virginidad y qué concepto tiene de la fidelidad en pareja; le pediría que me recitara un poema o que me recomendara una película o algún libro”.

Votar por un candidato presidencial, obviamente, no es cuestión de amor, pero está mucho más cerca de los grandes temas de la vida humana que de la ramplona preocupación por el bolsillo y el PIB con que algunos enfocan su búsqueda de postulante a la primera magistratura.

Por eso, cuando los opositores al actual gobierno se plantean a quién le confiarían esa tarea decisiva a fines de 2017, el listado de nombres que aparece, por su enorme diversidad, debe ser sometido a un escrutinio tan incisivo como amplio, en las grandes materias de la vida humana, del bien de Chile.

Sebastián Piñera, Manuel José Ossandón, José Antonio Kast, Alberto Espina, Andrés Allamand y Francisco Chahuán deben ser los destinatarios de ese cuestionario. Y deben responder también Ricardo Lagos E. y Andrés Velasco, con quienes pololea parte de la oposición, sin que ellos hayan renunciado explícitamente a esa tentación.

¿Cuándo comienza la vida humana y cómo se la debe proteger? ¿Acepta alguna causal para el aborto?

¿Cuándo termina la vida humana natural? ¿Se le puede poner término antes y de qué modo?

¿Qué es una familia? ¿Qué medidas tomaría para eliminar el divorcio en Chile? ¿Cómo fortalecería la autoridad paterna y materna? ¿Qué derechos tienen los padres respecto de la educación de sus hijos? ¿Hasta dónde estima que deben existir derechos de los niños, en cuanto tales? ¿Incentivaría la natalidad?

¿Qué regulación apoya para las uniones extramatrimoniales de hetero u homosexuales? ¿Permitiría la adopción de niños por parejas homosexuales?

¿Cómo concibe la propiedad y cuáles son sus límites?

¿Qué espacio concede a la vida de fe en los ámbitos públicos?

¿Apoya los gobiernos triestamentales en la enseñanza superior? ¿Cree que es legítimo lucrar en educación? ¿Cuándo?

¿Cuál es su concepto de sueldo justo? ¿Cómo concibe la participación en la empresa? ¿En qué medida debe intervenirse la ciudad para hacerla más inclusiva?

¿Cuáles son sus políticas respecto de la droga? ¿Está a favor de algún tipo de legalización?

¿Estima que todos los chilenos somos iguales ante la ley o que debe haber etnias privilegiadas?

¿Estima que todos los chilenos somos iguales ante la ley o que debe haber grupos penalmente privados de derechos?

¿Debe existir una Historia oficial de Chile respecto de los años 60 en adelante?

¿Cómo concibe la relación entre delitos, policías y penas?

Contestado todo eso, además, si quiere, recite un poema o recomiende un libro o una película.

Tomado del artículo de Gonzalo Rojas en vivachile.org

Oposición no es lo mismo que reprobación

Amparados en una consigna vieja y cada vez menos creíble, la de vocación por el servicio público, son cada vez más los interesados en ser Presidente de la República.

Este fenómeno está particularmente sobredimensionado en el bloque opositor, en el cual surgen con gran facilidad dirigentes dispuestos a un desafío presidencial. Casi coincidiendo con el inicio del Gobierno socialista de Bachelet, echaron a correr sus respectivas candidaturas el “independiente” Sebastián Piñera y el RN Manuel José Ossandón; luego se les cruzó en el camino el senador de la misma colectividad Alberto Espina. Por la UDI, un grupo levantó –con chapitas y sitio web– el nombre de Juan Antonio Coloma y recientemente declaró estar “disponible” el diputado José Antonio Kast, y cercano al sector, pero de Evopolis, está empeñado en lo mismo Felipe Kast, sobrino de aquél. En breve, de seguro, se agregarán otros.

Esta tendencia de opositores es producto del desastroso Gobierno de la Nueva Mayoría, lo que a la oposición le permite deducir que no tendrá una segunda oportunidad y, por lo mismo, el poder se le entregará en bandeja porque la ciudadanía no querrá repetirse el plato.

Los cálculos para trazar tan optimistas líneas se basan en lo que mes a mes entregan las encuestas y que, sin piedad, castigan cada vez más la gestión presidencial. Pero no asume que esta reprobación ciudadana también se hace extensiva a la propia oposición, con un rechazo similar al oficialismo.

La percepción opositora de la realidad no calza con los datos de las consultas de opinión. Si bien en julio, por primera vez la oposición tuvo menos rechazo que el oficialismo, en agosto se retomó la tendencia habitual.

La oposición a la Presidenta y a su Gobierno va en un 72%, pero ello no es un instrumento matemático transferible a la encuadrada oposición política. Dicho rechazo corresponde en su gran volumen a gente que habiendo simpatizado con Bachelet e incluso votado por ella, hoy se desencantó y reprueba su gestión. Se trata de millares con sensibilidad moderada de izquierda o independientes, pero no afines a la centroderecha.

Entre matices e interpretaciones, lo único categóricamente comprobable es que el último Gobierno genuinamente de derecha fue el de Jorge Alessandri Rodríguez (1958), pues es también categóricamente comprobable que Sebastián Piñera (2009) derrotó a Frei Ruiz-Tagle gracias al voto de los decepcionados de la ex Concertación y, específicamente, de la primera administración Bachelet.

Su victoria no fue químicamente pura derechista.

Sola, como centroderecha, ésta no ha podido superar su barrera histórica, de tal manera que es un mal calculista quien inocentemente crea que este pésimo Gobierno de Bachelet le abrirá fácilmente las puertas de La Moneda al sector. La derecha política es dispersa, indiferente y pasiva, y desde los aciagos mil días de Allende no ha vuelto a comprometerse en acciones de valor y real participación.

Desde la disyuntiva que debió resolver dramáticamente entre Allende y Frei Montalva (1964), su destino quedó asociado al “mal menor”. A corto o mediano plazo, lo que le espera es algo similar en cuanto a alianzas, sociedades estratégicas o consensos respecto a postulantes de sensibilidad distinta pero que, al menos, se sabe que respetan los derechos de los demás.

Allende pagó con su vida el no haberlos respetado y Bachelet se está yendo de a poco anticipadamente por el mismo motivo.

Tomado de un artículo de Voxpress

Cocidos a fuego lento

Los sesgados reportajes que he visto estos días sobre nuestro septiembre chileno, especialmente sobre el 11, donde todo es examinado desde una sola perspectiva, donde no existe causalidad para lo ocurrido hace cuarenta y dos años, donde la historia es mañosamente manipulada para infligir una estocada mortal en nuestras fuerzas armadas, me han dejado una amarga sensación y me han hecho recordar una historia vivida en la universidad donde ejercía la docencia y que da cuenta de cómo nos van cambiando las apreciaciones.

Teníamos con otros profesores la vieja práctica de darnos un tiempo para tomar un café con los alumnos. Normalmente cada uno llegaba a la cafetería con dos o tres discípulos que arrastraba después de la clase. Era la oportunidad para hablar de lo humano y lo divino. Para mí era el momento donde más vivía la academia, donde el mensaje calaba más profundo en los alumnos y donde uno recibía una franca retroalimentación de qué era lo que pensaban estos imperturbables personajes que con su mirada perdida lo dejaban a uno sin saber si dormían o si filosofaban con lo que uno les decía en clase.

Era un septiembre como ahora cuando el profesor Román nos recordó que, siendo niño, jugaba con soldaditos de plomo, a los que hacia desfilar al son de imaginarias bandas militares, los organizaba en invencibles batallones que seguían a bravos generales y gloriosos estandartes…

Eran otros tiempos, sentenció: hoy juegan con consolas virtuales donde la violencia y los efectos especiales anulan toda magia y superan la más fértil imaginación. Otro maestro que entendió una suerte de crítica en esas palabras, señaló: Ese es el mundo de hoy, la realidad es, ni más ni menos, lo que uno percibe a través de los medios.

Dos mundos diametralmente distintos, uno real y otro virtual. En uno las románticas batallas eran con “bolitas” que derribaban a aplomados soldados ocultos detrás de viejas piezas de dominó y donde la imaginación se debatía entre el honor y el valor de emblemas reales. El otro, dominado por consolas programadas a distancia por invisibles personajes que alienan a fanáticos “players” con tecnologías donde la realidad es superada por la ficción. Es cierto, el mundo ha cambiado, no se puede negar, pero con ello han cambiado nuestras costumbres, las fiestas patrias ya no son las fiestas patrias, son un corto feriado, la bachata prima ante el baile nacional, poner bandera… es “pintar monos”, la unidad es superada por la intolerancia. Pareciera que todo da lo mismo… menos el “patriótico bono”.

Frente a esta realidad no es de extrañar que a muchos le hayan ido cambiando lentamente la mentalidad, los han ido cociendo como a la rana… a fuego lento, sin que se dieran cuenta de que “los cocinaban”. Quienes vivieron esas épocas y quienes mantienen los ojos abiertos saben que la historia no es como se la han contado estos días. Cuando los otros, los que se ha dormido cándidamente como la rana, quieran despertar, será tarde: ya estarán cocidos…

El otro fallo

Mientras el país se ha visto sacudido esta semana por el fallo de La Haya, cuyas consecuencias aún se debaten, en los pasillos de La Moneda hay otro frente que los mantiene igualmente preocupados. O quizás más. Se trata del caso Caval.

Un tema delicado. A estas alturas son muchos los personeros del gobierno y gente del círculo más íntimo que reconocen públicamente el efecto negativo que ha tenido sobre el estado de ánimo de la Presidenta y su imagen el escándalo que involucra a su hijo. Es cierto que la popularidad de Bachelet venía cayendo desde mucho antes, pero también lo es que a partir del estallido del caso, la cosa se desplomó. Y fue a propósito de aquello que comenzaron los rumores de la renuncia o del estado de salud de la Mandataria, cosa que ella tuvo que volver a negar esta semana en una inédita entrevista televisiva. 

El punto es que el escándalo en cuestión no cede. Por el contrario, crece y crece, hasta el punto de amenazar con ser un tsunami de proporciones insospechadas. Esta semana se conocieron las declaraciones de Sebastián Dávalos cuando fue citado por segunda vez ante la fiscalía, y la cosa en vez de aclararse se torna aún más oscura. Partiendo por su afirmación de que se enteró por la prensa del caso Caval. Claro, él reconoce que asistió a la famosa reunión con Luksic, donde se trató el tema, pero que lo hizo sólo para acompañar a su esposa, Natalia Compagnon, y que no tuvo participación en ella. Bueno, no es claro lo que Dávalos entiende por participar de una reunión. A lo mejor no habló, pero uno se imagina que al menos escuchó la conversación. Y segundo, no hay que ser un genio para entender que su sola presencia significaba algo.

Pero eso no es todo. También debemos creer que su esposa nada le dijo; o sea, que le pidió ir a una reunión y que ni siquiera preguntó para qué. Al respecto, Dávalos declara que ella es muy reservada en sus relaciones comerciales y en sus negocios. “Yo no le pregunto y tampoco me interesa”. Curiosa, por decir lo menos, su relación de pareja. Y más curioso aún cuando reconoce que fue empleado de Caval con el objeto de visar nuevos negocios, y por lo cual recibió una remuneración de $ 2,8 millones mensuales.

Ahora Dávalos fue citado a declarar nuevamente, esta vez para indagar los motivos por el cual se borró el disco duro de su computador en La Moneda, orden que fue dada por él mismo. No sabemos qué saldrá de aquello, pero si hubiera que apostar, la cosa no se ve bien.

Es cierto que uno no puede culpar a Bachelet de las acciones de su hijo. Hasta ahora nada indica que ella sabía del tema, pero el daño está hecho. Político, porque la imagen de la Presidenta está muy deteriorada, en parte por esto. Y emocional, porque cualquier madre se afecta por lo que sucede a un hijo. Por ello, si esto empeora, La Moneda tendrá un problema mayor. Esta semana hemos visto cómo el gobierno puso en escena una estrategia coherente frente al fallo de La Haya. Pero es claro que su verdadera prueba de fuego se jugará en otro fallo: el de Caval.

Opinión emitida por Andrés Bénitez, La Tercera, 26 de septiembre

Punta Peuco

Cuatro amigos fuimos a visitar prisioneros en Punta Peuco, cárcel que muchos creen que tiene prebendas y tratos diferentes a los establecidos en la ley.

Así comienza una carta escrita por Marcos Concha Valencia publicada hoy en el diario La Segunda, en el que relata su experiencia tras asistir al penal de Til Til donde permanecen recluidos uniformados condenados por presuntos delitos de derechos humanos.

Para dejarnos entrar se siguió el protocolo: identificación, prohibición de celular, tarjetas de crédito u objetos de metal.

Después de pasar la primera reja, revisaron exhaustivamente los paquetes y pasamos a una pieza donde un oficial de Gendarmería palpó nuestras ropas. Atravesamos puertas con sendos candados y pasillos enrejados, llegando a una sala donde pudimos conversar con los internos, a la vista de gendarmes.

Atravesamos puertas con sendos candados y pasillos enrejados, llegando a una sala donde pudimos conversar con los internos, a la vista de gendarmes. Nos comentaron que ha comenzado el hacinamiento y que dos internos que bordean los 90 años tendrían Alzheimer y demencia senil.

Pude ver que en la entrada hacia las celdas tenía doble reja, con candados que después de cierta hora permanecen cerrados, con procedimientos ante terremotos o incendios.

Punta Peuco sí es una cárcel, con reclusos de tercera y cuarta edad.

Carta Al Director emitida por Marcos Concha Valencia, diario La Segunda, 26 de septiembre.

Foto de LA VOZ DE PUNTA PEUCO.

Triunfo de Chile en La Haya

Ayer “La Segunda” publicó in extenso la transmisión del fallo de la Corte de La Haya, recaído en el recurso de incompetencia interpuesto por Chile. Y ese diario destacó en fondo amarillo los párrafos que le parecieron más importantes, pero no destacó el siguiente, que fue, a mi juicio, el más importante y revelador de que Chile obtuvo un importante triunfo:

“Habida cuenta de las observaciones de ambas partes, la Corte subraya que el uso en este fallo de las expresiones ‘acceso soberano’ y ‘negociar acceso soberano’ no puede interpretarse como reflejo de su opinión en cuanto a la existencia, a la naturaleza o al contenido de la supuesta obligación de negociar que correspondería a Chile”.

Ese párrafo pone de manifiesto que Chile triunfó en La Haya porque, (1) quedó claro que el litigio no tiene relación alguna con el Tratado de 1904, que por tanto permanece intangible, al igual que nuestras fronteras, sino que se refiere a nuestra obligación o no de sentarnos a negociar con Bolivia; (2) pero la Corte no ha prestado ningún reconocimiento a la pretensión de “acceso soberano” de Bolivia ni a una supuesta obligación de Chile de “negociar acceso soberano”; y (3) la Corte, en este litigio, sólo se ocupará de un tema: si Chile tiene o no obligación de sentarse a negociar.

Es posible que en dos años más o algo así diga que sí debe sentarse a negociar o que falle en el sentido de que no tiene ninguna obligación de negociar.

Pues bien, yo sostengo que a Chile le convendría sentarse a negociar. En realidad, ambas partes pueden salir gananciosas de ello, porque Bolivia tiene un recurso valioso, el gas natural, del cual Chile carece; y Chile tiene un recurso que para Bolivia es muy valioso, y del cual ella carece, el litoral marítimo propio.

 

Para Chile el gas natural es un recurso escaso y para Bolivia el litoral propio es un recurso escaso. Para Bolivia el gas natural es un recurso abundante y para Chile el litoral marítimo es un recurso abundante. Es decir, están dadas las condiciones para que ambas partes salgan ganando de una negociación.

Bolivia tiene extensos gasoductos a través de los cuales vende a Argentina y Brasil. Por razones exclusivamente políticas no tiene uno hacia Chile. Más aún, ha perdido la oportunidad de vender gas a los Estados Unidos debido a que el único gasoducto posible para embarcarlo económicamente sería a través de Chile.

Si la Corte sentenciara que Chile tiene la obligación de sentarse a negociar con Bolivia, desde luego ésta tendría la obligación recíproca.

Y las expectativas chilenas de contar con energía barata a cambio de un retazo de litoral limitado serían ciertas. Ya el detalle de “dónde” estarían el litoral boliviano y el gasoducto chileno, sería “cuestión de álgebra”, como decía un profesor que tuve hace muchos años, es decir, algo menor y de detalle.

En mi opinión, reitero, el triunfo chileno de ayer en La Haya deriva de dos evidentes ganancias posibles: uno, a cambio de algo que tenemos en sobreabundancia, litoral marítimo, podemos obtener algo de lo cual carecemos, gas natural; y dos, estando ambos países obligados a sentarse a negociar, Bolivia dejará de ser lo que ha sido siempre para los actuales chilenos vivos, “a pain in the neck”, como dicen los norteamericanos, pues tendría que cesar su campaña propagandística permanente, para concentrarse en la negociación.

Y se abriría para nuestro país una perspectiva económica muy favorable: por fin, energía más barata. Pues uno de los factores que restan competitividad económica a Chile en la actualidad es la energía más cara que la de los otros países competidores.

El de ayer, en La Haya, puede haber sido otro “gran día para Chile”.

Publicado por Hermógenes Pérez de Arce

«El proyecto de ME-O»: el mail que confirma su vínculo con SQM

Fiscalía maneja dos correos entre Cristián Warner y la secretaria del ex gerente general de SQM, Patricio Contesse, en el que se menciona directamente aportes al proyecto de Enríquez Ominami. Ministerio Público lo utilizaría como prueba para formalizarlo.

La Fiscalía lo guardaba bajo siete llaves. Es el correo electrónico más antiguo que manejan entre Cristián Warner, jefe de campaña de Marco Enríquez- Ominami en sus dos aventuras presidenciales; y Katherine Bischof, secretaria de Patricio Contesse, gerente general de Soquimich (SQM) por más de 30 años.

A este se suman a otros dos intercambios que existieron entre ambos personeros en 2011 y 2012. Pero el que revela a continuación es el primero en el que se hace referencia explícita al «proyecto de ME-O», generando un vínculo más directo entre Enríquez-Ominami y aportes de dinero de SQM.

El e-mail fue enviado por Warner el 27 de diciembre de 2010 –un año después de su primera elección y mientras se estaba rearmado para su segunda campaña– con el asunto “saludos” y es crucial para el Ministerio Público, porque marcaría el inicio de la relación de la minera no metálica con el ex candidato presidencial: sería entonces que la compañía se comprometió a pagar $ 4 millones mensuales, monto que con el tiempo se aumentó a $ 14 millones, y que suman en total $ 362 millones entre 2011 y 2013, a través de las 34 boletas que emitió Cristián Warner Comunicaciones Publicidad y Marketing EIRL a SQM Salar, por lo cual el SII se querelló contra Warner el martes pasado.

Acá para leer el artículo completo en Qué Pasa

Dos Intendentes, dos estilos

Puesto en el cargo de Intendente de La Araucanía por la propia Michelle Bachelet en el convencimiento de que por su raíz mapuche iba a conseguir la paz en la zona, Francisco Huenchumilla debió irse antes de tiempo y con más pena que gloria. Su cercanía con su etnia, no obstante, significó que la subversión de algunas comunidades rompiese todos los límites hasta que se desató la “crisis de los camioneros”.

Desde que asumió  —junto con Bachelet–, “don Huenchu” se dedicó a proclamar que “el problema mapuche” –inexistente en el Estado como tal–, tiene un origen político y, por tanto, había que enfrentarlo desde esa perspectiva.

En su reemplazo, el Gobierno optó por designar a Andrés Jouannet, DC como el anterior, pero su antítesis en carácter. Del apasionado Huenchumilla se pasó a un moderado intelectual, bloguero, ex panelista de TV y escritor de temas relacionados con el indigenismo en la Región de la cual es oriundo.

¿Era Jouannet el personaje preciso para una Región que parece un polvorín? La Asociación de Víctimas del Terrorismo y los miembros de la Multigremial que día a día sufren atentados e incendios, anhelan un primer gran paso: identificar, querellarse y meter presos a los autores de la violencia. Después hay tiempo para dialogar y sellar acuerdos.

Sin embargo, la disposición de un profesional tan preparado e intelectual como Jouannet no coincide con los anhelos de los damnificados por el conflicto. Nadie le exige que apague el incendio con más combustible, tan sólo que controle el fuego, pero sus primeras actuaciones demuestran una actitud “pacifista y dialogante” que  dará más alas a la subversión.

De partida, no quiso aplicar la Ley Antiterrorista contra los autores del incendio a un camión, recepción que le dieron los subversivos a su llegada. En una comparación muy poco feliz, aseguró que en la zona no existen terroristas “sino delincuentes como en todas partes del país”…y pidió a los municipios de su Región que llevaran la iniciativa en cuanto a contención de disturbios.

La principal incógnita sobre su gestión es acaso podrá generar un diálogo con los intransigentes, esos comuneros que parten de la premisa que tienen la razón. Durante semanas, un grupo de subversivos tuvo tomada la sede de la CONADI en Temuco y sus ocupantes ilegales se negaron a cualquier tratativa…hasta que, ya sin Huenchumilla en la Intendencia, se ordenó su desalojo por la fuerza.

Ojalá sea ésta una primera señal de que por fin la autoridad ha empezado a hacer su trabajo allí.

Tomado de Voxpress

Operadores políticos… el otro lumpen

LoLos operadores políticoss actores interesados alimentaron al animal hasta hacerlo indispensable, y este amplió sus influencias, se transformó en experto, alguien debía hacer ese trabajo, y él fue un articulador magistral, sin escrúpulos. Un tipo ganancista, un engendro neoliberal, porque él tejió la madeja de la privatización de la política, dinamizó los flujos del dinero en los patios interiores del consenso.

Es un personaje curioso, una excentricidad, es un oficio especial. Son tipos astutos que tienen la red de contactos requerida, el cuero duro y la incapacidad de sonrojarse. Son personajes que sobrevivieron en el tramado del “consenso de la transición”, ese pacto elitista que trató de construir una democracia por arriba, una democracia controlada, cercada, que al final ha terminado en una escena formal y ficticia, un espejismo de rayo de luna que perdió su primario encanto.

Este personaje articulador de recursos se transformó en un topo de la historia transicional, en este cuento contado del tránsito hacia la democracia, y donde algunos varios intentaron definir puntos de inicio y término, todo muy cuestionable a la luz de los hechos. Pero este animal siguió trabajando con sigiloso reparo, con un silencio cómplice que involucró una relación morbosa entre política y negocios, él fue el alma de esta operación.

Su impunidad legitimada entre un discurso de modernidad y pragmatismo llegó a vociferar de forma obscena: “que debíamos reconocer que la política necesita lucas, se financia”. Por tanto debíamos asumir que nos metieran la mano al bolsillo de todos los chilenos, estafando a un Estado permisivo.

Los actores interesados alimentaron al animal hasta hacerlo indispensable, y este amplio sus influencias, se transformó en experto, alguien debía hacer ese trabajo, y él fue un articulador magistral, sin escrúpulos. Un tipo ganancista, un engendro neoliberal, porque él tejió la madeja de la privatización de la política, dinamizo los flujos del dinero en los patios interiores del consenso.

Su hábitat quedo demarcado por el dinero, todo lo que se pudiera comprar en la tienda de intereses estratégicos nacionales se ofrecía, el perímetro de la ley estaba cubierto y la idea espiritual era privatizarlo todo. Durante más de dos décadas se armó un circuito mafioso y operativo, lumpen, pero revestido de un sesgo de gestión operativa, era la naturalización necesaria de una corruptela barata, la creación de un relato con seminario y todo, un balsismo solo entendido bajo la democracia neoliberalizada, ósea una democracia sin democracia, una escena pirotécnica.


La política es un nicho de oportunidades, un enclave más de la cadena de valor para amarar la productividad legislativa. Este tipo supo diligenciar un mercado de representaciones en el congreso, entendió esta correspondencia económica entre oferta y demanda, hizo el marketing necesario hasta perfilar una comunidad de intereses. Estos son los tentáculos que conocemos, quién sabe qué recovecos nunca conoceremos, los alcances terminan por contaminar cualquier mito republicano.

Esta es una operación nacional donde compraron la estantería y restringieron la política al teatro de una farsa. Un personaje así debía existir, porque alguien debe hacer ese trabajo, desde una sombra entre abierta, porque al final casi se mostraba bufonamente.

Estos operadores operaron Chile hasta la última gota, extirparon hasta el último gesto de dignidad y transformaron todo en un espectáculo tragicómico. Armaron un cómic país con el diálogo semiótico de los negocios, un diálogo pornográfico, un descubierto que refleja una precaria y burda realidad, el país siempre para unos pocos, para los más grandes y fuertes; y las comunidades y la ciudadanía y la democracia, pamplinas, tan solo pamplinas, más bien el guión será: “Todo hombre tiene su precio” y “todo precio cubre una necesidad”, y punto, puedes ir a la universidad y tener valores, pero da lo mismo, el tema es el arte de la venta, si no pregúntenle a los profesionales operadores.

Estos operadores operaron Chile hasta la última gota, extirparon hasta el último gesto de dignidad y transformaron todo en un espectáculo tragicómico. Armaron un cómic país con el diálogo semiótico de los negocios, un diálogo pornográfico, un descubierto que refleja una precaria y burda realidad, el país siempre para unos pocos, para los más grandes y fuertes; y las comunidades y la ciudadanía y la democracia, pamplinas, tan solo pamplinas, más bien el guión será: “Todo hombre tiene su precio” y “todo precio cubre una necesidad”.

Su mercadotecnia fue sigilosa, durante muchos años, creó estrategias a través de conversaciones en cafés, su oficina era el mundo de los negocios y su conexión al ciberespacio era la más rápida del oeste. Efectista de palabras fáciles y rectas, concreto, sin especulación teórica, cuánto y para qué, no necesitaba corbata ni credenciales pero entraba a toda la intimidad del consenso transicional. Entraba y salía con propiedad, sin freno, en su cuatro por cuatro recorría las venas del engaño público, mientras privatizaba las esperanzas democráticas de los chilenos.

Seguro que operadores hubieron y hay de distinto tamaño y pelaje, que están repartidos en distintas posiciones público-privadas, porque al final se trata de eso de unir y hacer efectiva una relación de intereses, que son las cosas que no se pueden decir, pero que todos saben que ocurren. Freud hablará de lo manifiesto y lo latente. Y así han actuado estos operadores como un inconsciente absolutamente disociado de un superyó republicano, en el que nadie cree. Un inconsciente que revela lo que en definitiva somos, marionetas para una teleserie de Chile donde los manipuladores operadores hipotecan el erario nacional.

Es muy probable que este animal tan furtivo perdió su rumbo, y dejó demasiadas huellas, es muy probable que comenzó a ponerse chabacano y que alguien como siempre en nuestro país del edén, sapeo. Es seguro que tendrán que sofisticar las condiciones de supervivencia de esta bestia, pero alguien puede creer que se extinguirá, no! , mejorará sus atributos, trabajará con más inteligencia, el perfil podrá ser el de misión imposible, para una misión indispensable: vender la política como una mercancía.

Eddie Arias, Sociólogo, El Mostrador, de septiembre

«Cada día puede ser peor»: BancoEstado y reforma laboral

«…La administración del banco cedió ante el terror de una paralización de servicios. Sin reemplazo interno ni externo, como propone la reforma laboral, abundarán casos como este…».

No solo el bono. Todos los términos de la última negociación colectiva de BancoEstado fueron escandalosamente excesivos. Lo ha reconocido el propio ministro de Hacienda. Bueno para sus trabajadores, pero malo para los chilenos. El sindicato actuó según sus intereses, aunque critican su falta de responsabilidad con el país. Unos pocos se quedan con la utilidad del banco que es de todos.

¿Qué lecciones podemos sacar? Primero, la legislación laboral actual sí permite aumentos grandes y hasta abusivos de remuneraciones. No hay desequilibrio que perjudique a los sindicatos.

Segundo, la administración del banco cedió ante el terror de una paralización de servicios. Sin reemplazo interno ni externo, como propone la reforma laboral, abundarán casos como este. En casos como BancoEstado, donde el sindicato tiene el 95% de los trabajadores, no es posible la sustitución interna. Es necesario recurrir a terceros, pero elevando significativamente los $100 mil que hoy debe pagar una empresa al sindicato para contratar reemplazantes externos.

Tercero, el Estado no es un buen administrador y cuando los gobiernos son débiles, se deja capturar por grupos de presión. ¿Le suena el Transantiago, EFE, los créditos universitarios, la CUT, profesores, estudiantes, etcétera? El caso BancoEstado es otro ejemplo de mala gestión.

Volvamos a la necesidad de reemplazo en caso de huelga, tema central de la reforma laboral. ¿Alguien podría pensar que las pymes podrán resistir una paralización si BancoEstado no fue capaz? ¿Podrá sostener el ministro Valdés que la reforma está equilibrada después de constatar que la propia caja fiscal que él administra por cuenta de todos nosotros fue drenada por un sindicato?

Reforma la Reforma presentó a cada senador 35 ejemplos concretos de empresas y actividades donde una paralización total no solo perjudicaría a la empresa y sus trabajadores, sino también a terceros que nada tienen que ver con la negociación: ciudadanos, proveedores e incluso otros trabajadores de la empresa.

Está bien fortalecer la huelga para que los sindicatos puedan negociar mejor. Queremos mejores sueldos, pero no podemos paralizar la empresa.

Ya sabemos que los servicios mínimos no podrán evitar paralizaciones a menos que restrinjan el legítimo derecho a huelga. ¿Cómo evitará el Gobierno la paralización del Metro? O cediendo vergonzosamente como BancoEstado, o prohibiendo a sus trabajadores el derecho a huelga a través de declararlo estratégico, o de establecer servicios mínimos masivos. Además la definición de estos servicios mínimos llevará a conflictos y juicios. ¿Sabrá un juez de los detalles de cada proceso productivo para determinar esos servicios?

 

La idea del ministro Valdés, esto de que el empleador siempre puede sustituir trabajadores en huelga, a través de la redistribución de tareas dentro de la empresa, resultaría impracticable por lo restrictiva, según los expertos. Más aun, el propio subsecretario del Trabajo la derribó al aclarar que es necesario que el empleado efectúe habitualmente una tarea para que pueda realizarla en caso de huelga. Esto a pesar de que dicha función esté dentro del contrato. Es un volador de luces.

Existe casi un consenso técnico entre los expertos más ilustres de la Nueva Mayoría respecto de la necesidad del reemplazo interno y otras correcciones a la reforma. ¿Seguirá desoyéndolos el ministro Valdés? Su capacidad es indiscutible, pero el ministro está rindiendo examen ante la ciudadanía, mientras el crecimiento económico se le escurre entre los dedos. Pero queda todavía espacio para corregir esta reforma técnicamente mal hecha.

La Presidenta tiene razón: cada día puede ser peor. La reforma laboral puede ayudar en ello.

Tomada de la opinión emitida por Bernardo Fontaine, diario El Mercurio, 25 de septiembre

Caval: Dávalos aseguró que supo de los negocios de su esposa «por la prensa»

“De muchos de ellos me he enterado por lo publicado en prensa durante este año 2015, por ejemplo los negocios con Saydex o la decisión de adquirir los predios en Machalí», señaló en su segunda declaración.

El pasado 14 de agosto, el hijo de la Presidenta Michelle Bachelet, Sebastián Dávalos, prestó su segunda declaración por el caso Caval y aseguró que nunca supo de los negocios de su esposa, Natalia Compagnon, y que sólo se enteró de éstos «por la prensa».

Asimismo, dijo ignorar «cuál fue la ganancia efectiva para Caval y para mi cónyuge. Yo no administro su patrimonio. Ella es muy reservada en sus relaciones comerciales y en sus propios negocios y yo no le pregunto y tampoco me interesa».
En ese sentido, aseguró que jamás tuvo participación en el negocio de los terrenos de Machalí y que se le ha involucrado «de manera intencionada con la única finalidad de denostar mi honra e involucrar políticamente a la Presidenta de la República. Lamento profundamente que se insista en ese tipo de argumentaciones que carecen de todo fundamento».
También insistió en que su única participación fue «haber asistido a una reunión con Andrónico Luksic, a quien no conocía personalmente».

Ezzati: Una Homilía Memorable

«Les guste o no a sus detractores, el arzobispo de Santiago ha hecho el 18 de septiembre pasado una de las contribuciones más sustantivas al bien de la patria que hayamos conocido en los últimos años…»

En Chile vivimos del corto plazo, de la actualidad del día y de la hora, del titular y de la cuña.

Por eso, un texto magnífico como el del cardenal Ezzati en el Tedeum de hace apenas seis días puede pasar rápidamente al olvido. Claro, los correos de la discordia pueden permanecer meses en la chimuchina de medio Chile -porque no se los utiliza para pensar, sino para insultar a la Iglesia-, mientras que los conceptos maduros de una homilía preparada para la reflexión son olvidados casi de inmediato por los mismos que invocaban a la razón y a la justicia.

Les guste o no a sus detractores, el arzobispo de Santiago ha hecho el 18 de septiembre pasado una de las contribuciones más sustantivas al bien de la patria que hayamos conocido en los últimos años. El texto está dotado de una sencilla plenitud.

Conjugó monseñor Ezzati la gratitud por la presencia de casi todas las autoridades con la petición de perdón ante quienes pudiesen haberse sentido ofendidos por aquellos correos. Y no hay mayor demostración de autoridad que la sincera articulación de esas dos actitudes, porque si cada una por separado es signo de humildad, juntas son simplemente la comprobación de que se vive solo para servir.

A partir de esa posición, el cardenal Ezzati realizó una serie de denuncias sobre el estado actual de Chile, las que lo llevaron a plantear otros tantos desafíos para concretar las esperanzas que él estima imprescindibles como motor del futuro. Por eso habló de la conmoción como una situación deseable, como una ocasión de cambio personal y nacional.

Pero el arzobispo de Santiago no se quedó en consideraciones generales y etéreas que a nadie entusiasmarían, sino que supo aterrizar en campos muy concretos sus desafiantes proposiciones: la protección de la vida, en abierto contraste con la cultura de la muerte que promueven significativas minorías de chilenos, algunos incluso bajo denominación cristiana; la dignificación del trabajo, en clara contradicción con tantos que lo consideran una mercancía controlable de lunes a viernes; la revalorización de la política, frente a todos los que la utilizan para renovar sus privilegios cada cuatro años.

 

¿Y Dios? Porque Dios tenía que estar presente en un texto como este, ¿no?

Sí, el cardenal sugirió que Dios es el centro de la esfera pública, aunque no está ahí con afán de imponerse -nunca lo ha hecho-, sino para proponerse como el eje y la clave de toda la existencia humana. Por eso recordó monseñor Ezzati la importancia de hacer fluir el amor a los semejantes desde el amor a Dios. Quizás insinuaba que sin ese punto de partida, todo intento está condenado al fracaso; algo así como que no hay solidaridad eficaz sin un anclaje en el Creador, que no hay motivo más fuerte para superar el individualismo que el vínculo de la fraternidad ante un Dios Padre.

En un momento difícil para su gestión -debido a una campaña para intentar destruirlo, a nombre de una supuesta Iglesia popular y democrática-, el arzobispo supo mostrar el verdadero fondo de sus intenciones y de sus proyectos. Dio a conocer sus miradas sobre la historia reciente, sin pretensiones de infalibilidad; mostró su conciencia más íntima, para que los hombres de buena voluntad -los otros nunca lo podrán entender- conozcan qué lo mueve verdaderamente; y delineó un proyecto que resulta animante, especialmente para los políticos de genuina cepa cristiana.

Pocas horas después, el Papa Francisco iniciaba su visita a Cuba y a los Estados Unidos, para decirles tanto a sus pueblos como a sus gobernantes en qué aspectos malviven y cómo deben enmendarse para ser felices. A Francisco y al cardenal Ezzati podemos creerles o no, pero eso ya no depende de ellos.

Tomado de Gonzalo Rojas

¿Hasta dónde espera caer?

Los sabios son maestros de la síntesis. Goethe escribió que fracaso  “es ir en busca de un montón de oro y recoger puros escombros”.

Mareada por la revolución urbana del 2011, junto a los termo céfalos de la izquierda, Bachelet y su Nueva Mayoría elaboraron un plan que los haría ricos como socialistas radicales, al estilo Venezuela y, ojalá, lo más similar a Cuba. Fueron raudos, irresponsablemente impetuosos, en busca de ese oro y sólo han recogido escombros.

Al finalizar julio, por primera vez coincidieron las encuestas Adimark y Cadem/Plaza Pública en que la Presidenta batió todos los record de impopularidad de un Jefe de Estado, al completar siete meses consecutivos aumentando su rechazo por parte de la ciudadanía. Un 72% la reprueba y apenas un 24% cree en ella. El Gobierno que ella dice encabezar tiene sólo un 18% de respaldo y un 79% de repudio.

 

Además de las cifras que le atañen a ella, hay una que hace de muro de contención a cualquier intento por revertir su caída: la que alude a la delincuencia. El 92%   —¡casi todo el país!—  condena la política de seguridad pública de La Moneda y como es irreal creer en medidas rápidas y efectivas, el gran parámetro con que se la seguirá midiendo será el desbordado dominio del delito.

¿Está haciendo algo el Gobierno para aminorar tan brutal rechazo de la ciudadanía? Sólo aferrarse a los escombros que dejó esta mala aventura de ir por el oro rojo y mantenerse a flote, sólo eso, porque le resulta imposible avanzar cuando no tiene cómo hacerlo, no sabe cómo hacerlo ni tiene con quién hacerlo. Fue muy generoso Jorge Burgos al definir el 24% de apoyo como “una mala fotografía”, siendo que él está absolutamente consciente de que el rollo se veló por completo.

En el oficialismo ya se produjeron muchos casos evidentes de distanciamiento de La Moneda para evitar el “contagio”. Quedan despojos del manoseado concepto de “unidad” y el tema que aterra a los candidatos a las elecciones municipales del 2016 es que “ojalá no haya que tomarse fotos de campaña junto a ella”.

¿Hasta dónde espera caer la Presidenta? Pese al gran sigilo sobre su futuro, un conjunto de acontecimientos conducen a una fecha de claudicación y que no es marzo de 2018.

Artículo tomado de Voxpress, septiembre 2015

Para sinvergüenzas, el Fisco si tiene dinero

El 19 de mayo, un proyecto de Acuerdo del Senado le solicitó a la Presidenta de la República implementar las medidas necesarias para que se detuviera la entrega de beneficios a falsos exonerados.

El proyecto recogió un informe de Contraloría emitido en mayo de 2013, en el que el organismo detectó una serie de irregularidades en la tramitación y pago de las solicitudes de reconocimiento de exonerados políticos.

Daba cuenta de que el Instituto de Previsión Social (IPS) habría desembolsado indebidamente 29.000 millones de pesos y que al menos 3 mil beneficiarios carecían de los requisitos legales para acceder al aporte.

Urgido por el Senado por las cusas de no haber cortado aún esos millonarios pagos que no corresponden, el IPS respondió oficialmente que “las medidas tendientes a cesar el pago de la pensión no contributiva y otros beneficios percibidos por falsos exonerados, como asimismo el reembolso de lo que se ha pagado indebidamente, corresponde a la autoridad que las concedió, el Presidente de la República, a través del Ministerio del Interior, de conformidad a la Ley N° 19.234, en relación con el artículo 4° de la Ley N° 19.260 y el artículo 53 de la Ley 19.88.

Y finaliza: “sólo una vez que dicha autoridad disponga el cese de las respectivas pensiones o beneficios, podrán iniciarse las acciones administrativas y legales tendientes a obtener el reembolso de lo pagado indebidamente”.

Nada puede extrañar que este despojo colectivo a las arcas fiscales se dé, ya por un tiempo, con el pleno conocimiento del Gobierno. Por las listas de exonerados que reciben este beneficio vitalicio se sabe que casi en su totalidad pertenece a la izquierda dura, ésa que colmaba las oficinas de la administración pública durante la Unidad Popular. Uno de los que goza de estos recursos de por vida es el actual presidente del PC, Guillermo Teillier.

Es demasiado evidente el respeto reverencial que la Presidenta le dispensa al PC, de tal modo que le tiembla la mano de solo pensar en poner su firma en un decreto que perjudique a tantos camaradas. Pero si una pizca de coherencia le queda a la Mandataria, también en este caso debería apelar al “realismo” por ella misma patentado en virtud de los severos problemas económicos que vive el país.

A partir del 1 de octubre, el Fisco dejará de subsidiar a los pasaportes y subirá el valor de las Cédulas de Identidad, fondos que, según la ministra de Justicia, se destinarán a “otras necesidades sociales”; el ministro de Hacienda comunicó que ante la escasez de recursos fiscales se verá en la obligación de salir al mundo a solicitar dinero; el presidente de CODELCO anunció un ajuste “hasta los huesos” en los cos de producción del cobre; el Banco Central tiene en carpeta subir las tasas de interés para detener la galopante inflación; el desempleo aumentó inesperadamente; el crecimiento para el 2015 no pasará del 2.2 y el costo del dinero (por el alza del dólar) parece incontrolable.

Con este panorama desolador, el Fisco no puede permitirse el lujo de continuar regalando dineros públicos a 3 mil falsos exonerados, porque esa plata mal habida la reclaman con extrema urgencia otros requerimientos sociales, como la miserable vida de chilenos en campamentos periféricos.

No sólo el Senado debe preocuparse por este abuso cometido, a vista y paciencia de todos, por la ultra izquierda, sino la población en su conjunto tiene que unirse para exigir que se termine en el acto con este despilfarro intencionalmente ideológico y tiene que mantenerse atenta a que estos sinvergüenzas devuelvan a las arcas fiscales los 30 mil millones, de los cuales, silenciosa y conscientemente, han hecho mal uso por años.

Tomado de una nota de Alfonso Hidalgo de Voxpress, septiembre 2015

Piden a Bachelet cesar beneficios a falsos exonerados y destinar dineros a pensiones

El proyecto de acuerdo, presentado por el senador Baldo Prokurica (RN), plantea además la devolución de la plata recibida en forma irregular. La medida cuenta con el apoyo de parlamentarios de otros partidos.

Un proyecto de acuerdo que pide la Presidenta Michelle Bachelet, cesar la entrega de beneficios a los falsos exonerados políticos y que se ordene la devolución de los dineros recibidos indebidamente, presentó el jefe de la bancada de senadores de RN, Baldo Prokurica. La iniciativa busca además que dichos recursos sean utilizados para mejorar las pensiones más bajas.

«La Contraloría hizo una investigación, tomó una muestra de 9 mil exonerados políticos de los cuales casi 3 mil terminaron siendo personas que nunca lo fueron. Éstos eran menores de edad a la fecha del año 1970 o que nunca habían estado trabajando y que se acogieron a este tipo de beneficios establecidos por ley. Esto es sobre la base de un total de 74 mil exonerados políticos que existen», explicó el senador Prokurica, sobre los fundamentos en que se apoya la iniciativa.

Según consta en el proyecto de acuerdo al que tuvo acceso este medio, «desde la entrada en vigencia de esta normativa y hasta el año 2011, habían sido reconocidos en calidad de exonerados políticos 74.423 personas, quienes recibieron pensiones no contributivas que ascendieron ese año a una cifra total de M$142.001.558».

De esta forma, se señala que «resulta necesario implementar medidas tendientes, por un lado, a cesar el pago de la pensión no contributiva y otros beneficios que reciben los falsos exonerados y, por otro lado, a obtener el reembolso de lo que se ha pagado indebidamente».

Con ello, se apuesta a la implementación de iniciativas que ayuden «a incrementar las pensiones básicas solidarias y una formula sería redistribuir aquellos recursos que se dejan de entregar a los falsos exonerados. Dejar de pagar la pensión a los cerca de 3.000 falsos exonerados, significaría contar con unas 70.000 nuevas pensiones básicas solidarias o incrementar el monto de las ya existentes», junto a una investigación acuciosa del caso.

Jueces y políticos


«Por otra parte, los jueces deben sustraerse a la tentación de transformarse en personajes públicos y líderes de opinión al amparo de la potestad que les ha sido confiada. Es frecuente ver a los magistrados, especialmente en períodos políticamente conflictivos, más interesados en hacerse notar en los medios de comunicación que en el ámbito que les es propio…»

Uno de los problemas más delicados en el ejercicio de la jurisdicción radica en resolver adecuadamente la relación entre juez y política. Como es lógico, toda persona tiene simpatías, afinidades y tendencias de esta naturaleza, y ajusta su conducta a aquellas valoraciones. Sin embargo, el juez debe mantenerlas en reserva y luchar permanentemente porque ellas no influyan en sus decisiones, cosa siempre difícil de lograr.

Comencemos por recordar que toda magistratura judicial se basa en la aplicación de la ley, lo cual se realiza mediante un procedimiento llamado “interpretación”. Toda ley tiene una voluntad, una intención y un sentido propios, debiendo el juez desentrañarlo, con el objeto de crear una regla particular (sentencia), cuya validez radica en la reproducción de los elementos normativos que permiten integrarla al sistema jurídico. En consecuencia, en esta tarea, el magistrado debe ser leal a la norma, cualquiera que sea el juicio que ésta le merezca, porque ella fue creada por el legislador en ejercicio de una función en que la judicatura no interviene ni puede juzgar.

No es correcto decir, como se señaló en el pasado, que el juez es un “prisionero de las leyes”. No. El juez es creador de derecho, pero en un marco preestablecido dado por la ley. Constituye una grave desviación del ejercicio de la jurisdicción recurrir a pretextos, argucias o efugios para burlar el mandato legal y reemplazarlo por aquello que el sentenciador en su fuero interno estima más justo o conveniente.

Por ese camino se precipita al derecho hacia un despeñadero y la tarea judicial se transforma en una parodia grotesca y sin sentido. Por otra parte, los jueces deben sustraerse a la tentación de transformarse en personajes públicos y líderes de opinión al amparo de la potestad que les ha sido confiada. Es frecuente ver a los magistrados, especialmente en períodos políticamente conflictivos, más interesados en hacerse notar en los medios de comunicación que en el ámbito que les es propio. Probablemente, lo que más afecta la imagen del Poder Judicial es el hecho de que en muchos casos es predecible lo que dictaminará un juez, atendiendo a sus preferencias ideológicas y a la presión que la opinión pública ejerce sobre él. Captura

Existen casos en que, bien o mal, se genera un atmósfera adversa, fruto de comentarios, declaraciones oportunistas, e incluso, campañas bien programadas, que anticipan una condena que no obedece al análisis técnico, equilibrado y sereno de los antecedentes. Se tropieza entonces con un enjuiciamiento prematuro y definitivo que no es posible revertir y que puede constituir una aberración jurídica y moral. Tampoco son escasas las condenas destempladas que, de manera precipitada, enuncian quienes procuran conseguir dividendos electorales, creyendo así transformarse en adalides y conductores de la sociedad. Frente a esta problemática de tan profundas raíces, los chilenos parecen errar su diagnóstico.

En lugar de corregir estas lacras —que son la causa de que nuestros tribunales, junto a los partidos políticos, sean los órganos públicos peor evaluados por la ciudadanía —, se admite la injerencia política y se deja sin sanción a quienes han obrado al margen de la prescindencia ideológica impuesta, incluso, en la ley orgánica respectiva. Más aun, se persiste en mantener un sistema de promociones y ascensos en el cual predomina la intervención de los demás poderes de políticos, sometiendo a nuestros jueces a exámenes sobre sus preferencias y el contenido de sus decisiones. A tal punto se llega en esta materia, que, por un lado, se protesta cuando el Ministerio de Justicia revisa la calidad del desempeño judicial antes de cursar una designación y, por otro lado, se convoca al Senado a los candidatos a ministros de la Corte Suprema para que den cuenta de sus votos en el desempeño de sus funciones.

Lo ocurrido recientemente en España, en este orden de cosas, tiene una proyección importante. Un juez de esa nación, transformado en el arquetipo del defensor de los derechos humanos, que se atribuía una jurisdicción universal, la cual, sin embargo, nunca invocó para calificar lo que ocurre en Cuba o Venezuela, violentó el derecho de defensa de los imputados, al interceptar las comunicaciones con sus abogados, haciendo escarnio del secreto que la ley asegura en esta relación profesional a todo procesado. El Tribunal Supremo español puso fin a su carrera, expulsándolo de la magistratura y demostrando que, por sobre todo, debe prevalecer el “estado institucional de derecho” y el respeto al mandato normativo. Un ejemplo que deberíamos imitar si efectivamente aspiramos a una justicia verdadera.

 Pablo Rodríguez, Decano Facultad de Derecho de la Universidad del Desarrollo    

Las últimas perlitas de la Nueva Mayoría

 

Cuando Ricardo Lagos se impuso estrechamente a Joaquín Lavín en la primera vuelta de la elección presidencial en 1999 sin conseguir la mayoría que lo proclamase de inmediato como Jefe de Estado, pronunció un discurso poniendo énfasis en que “¡hemos escuchado a la gente!”.

En la segunda vuelta y tras ser investido Presidente, esa expresión suya fue la línea amarilla por la cual transitó su mandato, y su partida desde La Moneda (2006) marcó el derrumbe de la ex Concertación.

Con su sucesora no ocurrió lo mismo, pues identificando el suyo como un “Gobierno ciudadano”, terminó entregándole el poder a un adversario político, y ahora, en su segundo período, al año y medio de permanencia en La Moneda, uno de sus ministros políticos y más cercano, Nicolás Eyzaguirre Guzmán, amigo de la época de guitarreo y charango, reconoce públicamente que el Gobierno se equivocó rotundamente con “una vorágine de reformas” y ello explica el mínimo respaldo de la población.

Desde que se inició el bombardeo de cambios estructurales el 2014, a través de las encuestas la gente fue progresivamente expresando su rechazo a ellas y hace meses que el repudio a las reformas aumenta a medida en que se conocen sus contenidos y sus nefastas consecuencias.

Como si no fuese suficiente desconcierto para la ciudadanía que un ministro de primera línea reconozca el fracaso del Gobierno, horas después de sus declaraciones, el vocero de palacio, Marcelo Díaz, irrumpe en la polémica originada por dichas opiniones, afirmando que el Gobierno coincide con Eyzaguirre y que “es lo mismo que piensa la Presidenta”.

Era lo que faltaba: la Presidenta reconoce el fracaso de su gestión, el atolondramiento en la aplicación de su programa y, consecuentemente, justifica así el casi nulo apoyo de la ciudadanía.

La otra “perlita” que le regaló la Nueva Mayoría al país fue el descubrimiento de las peores prácticas políticas a que puede llegar una persona que es electa por la gente para que la represente, la defienda y promulgue las leyes que la rigen. Dentro de la “vorágine” de escándalos de corrupción de autoridades y dirigentes partidistas, podría considerarse que —al menos, hasta el momento— lo obrado por el senador PS Fulvio Rossi es la más categórica evidencia del doble estándar de quienes conforman el Poder Legislativo.

En su caso, ha sido él un incansable adversario de los empresarios, de quienes abusan, de quienes “lucran” y de quienes se enriquecen en forma ilícita. Sin embargo, con sus correos y cartas dejó en evidencia que rompió el límite de todo lo conocido y repudiado hasta hoy: solicitó dinero a una empresa privada –ésas que él desprecia–, lo hizo supuestamente para ayudar a otros y se quedó con los aportes y, la guinda de la torta, les cobró peaje a todos los funcionarios que gracias a sus influencias colocó en la administración pública.

El PS le pidió que congelase su militancia, pero ése es un gesto muy menor respecto al tremendo daño que le ha provocado al oficialismo en su conjunto, el mismo que hasta ahora hace esfuerzos sobrehumanos por evitar que el Ministerio Público abra mas Cajas de Pandora.

Tomado de worpress. Escrito por Raúl Pizzarro.

Setting the Record Straight


Cuando “Time” se equivoca, en el número siguiente publica la sección “Setting the Record Straight” (“Poniendo las Cosas en su Lugar”) y confiesa su error.

Este blog no quiere ser menos que “Time” y, aquí y ahora, como diría Lagos, rectifica un error cometido el martes 15 de septiembre: los ministros sumariantes en causas de derechos humanos no son incompetentes para conocer de hechos anteriores al 9 de marzo de 2000, como afirmé en ese blog.

Lo dispone así el art. 8° transitorio de la Constitución, que me ha hecho presente el abogado Marcelo Elissalde Martel.

Pero… pero…esos ministros sumariantes sí son incompetentes para juzgar hechos posteriores al 9 de marzo de 2000. Y resulta que ellos sostienen que los militares siguen cometiendo “secuestros permanentes” hasta hoy. Eso no es verdad, naturalmente, pero los ministros sumariantes no tienen ningún problema en faltar a la verdad. Ellos no sienten la menor obligación de “to set the record straight”. Mienten sin que se les mueva un solo músculo de la cara.

Todavía peor, cuando sostienen que los militares mantienen secuestrados a terroristas hasta hoy, están juzgando hechos posteriores al 9 de marzo de 2000, cosa que les está legal y constitucionalmente prohibido hacer. Así es que mi error del 15 de septiembre fue sólo parcial.

 De todo lo cual dejo debida constancia para los efectos del buen nombre de este blog.

Tomado del Blog de Hermógenes Pérez de Arce – 22 de septiembre

Caso Caval: Posible cohecho en licitaciones de Salud se abre como una nueva arista

En su declaración, Patricio Cordero (UDI) aseguró que Mauricio Valero «pagó a un funcionario público» luego que fuera contratado por Saydex para asesorías en concursos de servicios informáticos en hospitales.

Una nueva arista se abrió en el caso Caval luego de conocerse la declaración de Patricio Cordero (UDI): el posible cohecho en licitaciones de Salud. Cordero -quien conocía a Mauricio Valero (socio de Caval) desde 2009, y quien, según Natalia Compagnon, iba a recibir parte de las ganancias por la venta de los terrenos de Machalí- declaró ante el fiscal (Luis Toledo) que Valero «siempre daba a entender que para obtener el crédito debían recurrir al contacto de la entonces candidata presidencial y suegra de la socia de la empresa Caval, la Presidenta Michelle Bachelet (…) todo esto, reitero, según los dichos de Valero».

En la declaración de Cordero se detalla en varios párrafos el negocio que realizó Caval con la empresa de informática Saydex. Ellos fueron uno de los primeros clientes que tuvo la sociedad donde la nuera de la Presidenta es socia, ya que, según declaró su gerente general Juan Rodríguez a «El Mercurio», le pagó a Caval $170 millones por asesorías escritas, orales y «tips» para afrontar los procesos de licitaciones de los servicios informáticos en los hospitales de Maipú, San Borja y la Posta Central en 2012. «Valero le ofreció a Saydex su capacidad de lograr que esa concesión fuese para Saydex», expuso Cordero. Posible cohecho

La duda que se abre es que Cordero, en su misma declaración, dijo que «recuerdo que le dije a Valero que conocía a Nibaldo Mora, quien se desempeñaba como director del servicio de Salud central metropolitano y yo coordiné un par de reuniones entre nosotros tres. La finalidad de reunirnos con él, es porque tenía una visión completa de las concesiones de los hospitales a nivel nacional». Así, afirmó que alguna de esas citas, Valero «acordó a fines del año 2011 con Mora (…) pagarle la suma de $25 millones por sus gestiones a favor de Saydex, de los cuales entendió alcanzó a pagarle $20 millones en efectivo».

El militante UDI dijo también que «a fines de 2011 y mediados de 2012, Mauricio Valero tenía perfecta conciencia de que le estaba pagando a un funcionario público para que desarrollara acciones propias del ámbito de su gestión». Finalmente, aclaró que «la licitación fue adjudicada a Saydex, pero esto pasa por un comité de evaluación y no fue relevante en estas reuniones». Esto se suma a que Compagnon en su declaración ante la fiscalía en abril dijera que escuchó a Valero hablar en alguna ocasión de Mora.

Todo esto ya se encuentra en investigación dentro de la misma Fiscalía de O’Higgins, ya que Saydex presentó una autodenuncia ante el Ministerio Público. Esta es la única arista en la cual no fue investigada directamente por el fiscal Toledo, ya que se encuentra a cargo del fiscal adjunto Carlos Fuentes. Igualmente, él es parte de los hombres de confianza del persecutor y miembro del equipo de Alta Prioridad que investiga el caso Caval.

Tomado del diario El Mercurio, 22 de septiembre.

¿Ficción Jurídica, Cosa Juzgada, Prescripción?

 

Don Fernando Hormazabal, general de brigada en retiro y lector nuestro, nos indica: “A propósito del artículo «Jaque Mate al corazón del tramposo poder judicial chileno (Chile Informa 2007, 16 septiembre 2015), se lo remití a un destacado abogado de nuestro sector y me respondió en los siguientes términos:

Leí el artículo. Es un tema que se ha debatido desde hace muchos años y como en todos los puntos de derecho controvertidos admite diferentes opiniones. Esta es una de ellas y yo la comparto en gran medida. “Sin embargo, resulta tan irrelevante la cuestión de competencia, como la Amnistía, la Prescripción o la Cosa Juzgada. La violación de los derechos de los militares por parte de los tribunales chilenos ha sido flagrante desde hace largos años.

Las causas están previamente prejuzgadas y resueltas. Creo que la mayoría de los condenados lo ha sido en base a presunciones descabelladas, carentes de los requisitos que la propia ley exige: que sean graves, precisas y concordantes. Todo en estos juicios es aberrante. Algún día se estudiarán estas causas como uno de los ejemplos más grotescos de violación del derecho de que se tenga conocimiento.»

Lo que te transcribo porque estamos condenados a ser víctima de esta mal llamada justicia. Ojalá que algún día, cuando nosotros no estemos en este mundo y los odios y la venganza se hayan aplacado, algún historiador nos haga justicia.

 

Jorge Ulloa sobre Punta Peuco :»Las personas que están recluidas ahí no son delincuentes»

El diputado UDI, Jorge Ulloa, se refirió a un eventual cierre del penal Punta Peuco, donde están internados uniformados condenados por presuntas violaciones a los Derechos Humanos y donde, aseguró, no tienen ningún privilegio.

«Ni el Ministerio de Defensa ni Gendarmería lo consideran una idea saludable», aseguró al Diario El Sur el parlamentario por el distrito 43, quien además agregó que «una cárcel normal como esta, que no tiene ningún tipo de privilegios no sólo no es prudente, sino que además sería una absoluta torpeza cerrarlo».

Respecto de los pactos de silencio denunciados el último tiempo, Ulloa dijo que «uno habló seguido por otro y ninguno coincide en las versiones», además aseguró que «el odio de la izquierda existe y no logran superarlo».

Además el parlamentario dijo en la entrevista que le parece normal visitar a los internos, «las personas que están recluidas ahí no son delincuentes; es personal vinculado a la defensa, al orden».

Entrevista entregada por el diputado Ulloa a el diario El Sur, septiembre 2015

Sismo político por nuevo papelón de presidente de la DC

“No puedo prevenir lo que no está a mi alcance”, aseguró desde Londres quien representa a la Región de Coquimbo en el Senado.

 

Una molestia «transversal» hay al interior de la falange y de la Nueva Mayoría desató el viaje de «vacaciones» que realizó el senador DC, Jorge Pizarro, esto a un día de que ocurriera el terremoto 8.4 grados Richter que afectó a la Región de Coquimbo, la circunscripción que representa el parlamentario. «La señal no es buena y tiene costos, imagino que él lo ponderó (…) no contribuye al prestigio de los parlamentarios», señaló el PPD Pepe Auth.

«Tiene que volver», es el mensaje en Twitter del ex presidente de la Democracia Cristiana, Ignacio Walker, que deja en evidencia el verdadero sismo político que vive la falange, luego de que su presidente, Jorge Pizarro, decidiera viajar a Inglaterra a ver el Mundial de Rugby, a pesar de que su circunscripción, la Región de Coquimbo, fuera una de la más afectadas por el terremoto 8.4 grados Richter, que afectó a nuestro país el miércoles pasado.

Los rumores comenzaron ayer en la noche en redes sociales, pero esta mañana el senador de la DC lo confirmó a Radio Villa Francia«Sí, estoy en Londres viendo el mundial de rugby», dijo. Agregó que «no sabía» de las protestas que realizaron los afectados por el terremoto en Coquimbo cuando se enteraron de que él estaba fuera del país. «No he leído la prensa», indicó.

Además el timonel de la DC señaló que contener dichas protestas «no es mi responsabilidad, esa es responsabilidad del Gobierno, yo no soy el ministro del Interior, ni ministro de la Onemi».

El actuar de Pizarro no dejó a nadie indiferente en el mundo político. «Felicitaciones, senador Jorge Pizarro! Mientras su región tiembla, usted disfruta del Mundial de Rugby. Tremendo sentido de Estado!», dijo el concejal de Providencia Jaime Parada.

El diputado del PPD, Pepe Auth, también fue crítico con uno de los presidentes de partido de su coalición. «La señal no es buena y tiene costo, imagino que él lo ponderó (…) no contribuye al prestigio parlamentario. A la gente le cuesta entender que en un momento inoportuno tú estés disfrutándola», indicó a T13 Radio.

El diputado PPD señaló que, a pesar de que «aquí cada uno asume sus responsabilidades, al final afecta a toda la institución (Congreso)».

Tomado de la nota de El Mostrador, 22 de septiembre

¿Me preguntas qué hice el 19?

La liturgia del 19 de Septiembre para un soldado retirado indicaba prender el televisor para ver la tradicional Parada Militar, y ver el desfile de nuestras Fuerzas Armadas y Carabineros que anualmente nos llena de emoción y nos lleva a nuestros tiempos de penachos blancos y rojos, a la elipse del Parque.

Confieso que – curiosamente – como nunca, vi esta celebración desde su inicio hasta el final, sin perderme detalle. Los viejos militares ya no buscamos observaciones sino que disfrutamos del paso de nuestros soldados a compás de viejas marchas e himnos. Hacemos desfilar por nuestras mentes tantos momentos y escenas que solo nosotros entendemos. Recordar viejos camaradas, antiguos formadores e instructores. Disimular en fin, con un trago, la lágrima que no cae y pasar ese nudo que se nos pone en la garganta. Los militares somos hombres buenos, y los hombres buenos lloran.

Me sucedió una cosa extraña. Lamentablemente, y a los primeros acordes de las bandas, tuve la sensación de sentirme extraño, desarraigado, exiliado y ajeno a todo lo que en el parque sucedía. «Sentía que quería sin ser correspondido, y que a mi ‘viejo amor sí le decía adiós’ «. Raro, muy raro.

Experimenté, a lo mejor, lo mismo que aquellos detenidos «eternos e interminables» de Peñalolén, que pululan esperanzados «en que mañana sí»; o aquellos que – cruelmente -, condenados a la muerte en vida y con la emoción palpable, vieron el desfile en torno a un televisor en Punta Peuco. Me sentí un extraño de lo que veía. Sentí un sabor amargo.

 

Observé en silencio un simbólico salto en paracaídas en homenaje al 50 Aniversario de los Paracaidistas; nuestra tropa de elite, nuestro orgullo, nuestros admirados «Boinas Negras».
Pero con el ceño fruncido advierto un extraño galvano o plato de reconocimiento; cuando al mismo tiempo, uno de los más notables fundadores de la especialidad, el General Eduardo Iturriaga Newmann, está encarcelado por años. No creo que nadie no haya pensado en él.

Reconozco que me alentó su posterior y renacido desfile con sus tradicionales boinas, cantando a voz en cuello y con fuerte paso de fuerzas especiales, el Himno del Ejército de Chile; quizás, como un homenaje a la eternidad.

Retrocedo en mi estado de ánimo, y mientras un ministro chatea en su celular, sin importarle lo que pasa en su frente, el Gral. Hernán Ramírez Coydan ,en un homenaje postrero a su padre, el Gral. Hernán Ramírez Rurange (Q.E.P.D.), desfila ante las autoridades entre quienes están los que lo condenaron y lo que lo llevó a tomar una drástica determinación antes de ser encerrado de por vida en un penal. Me imagino los dientes apretados y los pensamientos que pasaron por la mente de ese General, hijo de un prisionero militar. Y así como él o tras de él – hermanados en el drama – iban cientos de oficiales y suboficiales cuyos padres, hermanos, abuelos sufren la tragedia de una masacre jurídica por haber cumplido con su deber hace casi medio siglo; también «con los dientes apretados, llorando en silencio sin que les ruede una lágrima y sonriendo a todo aquel que disfrute viéndolos sufrir». Toda una máxima.

Se fue la Parada Militar 2015. Se apresuraron las felicitaciones, los golpeteos cortesanos en la espalda de nuestro CJE, «palabras de zorro y mundo de lobos». Mañana, en el primer punto de prensa, frente a una cámara encendida o ante la luz verde de una grabadora, volverán a lo mismo: Supuestos pactos de silencio, posibles funcionarios de la CNI empleados por la institución, documentos escondidos por el Ejército y el permanente apetito por borrar o regular nuestras tradiciones, o degradarnos. Volverán sus caras hurañas, inmutables, vengativas y llenas de odio. Ese odio que, como indispensable vitamina, les proporciona vida…de mala calidad.

Una sensación de distancia, lejanía y soledad me embarga. Tristeza por lo que estamos viviendo los que desde afuera, vemos que también en esos estandartes que ayer desfilaron, van nuestros nombres. Que también mi Ejército me pertenece desde los 14 años.

Siento, en fin, muy penosamente, que estamos abandonados a nuestra suerte, porque tú, Ejercito mío, que me ordenaste jurar y dar todo por Chile, durante 17 años de mi vida y la vida de miles de camaradas, lamentablemente, con la influencia del odio foráneo, has reparado en todos los errores que cometimos, pero no en todo lo que hicimos por tí y por Chile.

Carta emitida por General Hernán Núñez Manríquez

Y la estantería sí se remeció

Nunca he sabido por qué mi in(o sub)consciente –tampoco nunca he sabido cuál de los dos— me dicta premoniciones. El miércoles escribí que “se remece la estantería” y esa misma noche lo hizo a más no poder. En 2005 escribí una novela premonitoria, “Está Temblando”, que terminaba en la transmisión del mando de 2010, en el curso de la cual se producía un fuerte temblor. Y cinco años después exactamente eso sucedió, en medio del espanto del príncipe heredero de España y otros dignatarios extranjeros. En fin, todavía antes, en 1973, en mi programa radial diario de Agricultura yo reiteradamente anunciaba que al destructivo régimen de la UP lo sucedería otro que llamaba de “Reconstrucción  Nacional”. Y también entonces exactamente eso sucedió.

Pues bien, ahora en verdad os digo que este gobierno desarticulador del país va a terminar en medio del mayor de los desastres, si completa su período; o en un desastre menor («acotado», como dicen ahora) si antes de consumar ese penoso desenlace, renuncia quien lo preside, después del 11 de marzo próximo. Lo único que tengo claro es que a este gobierno lamentable lo sucederá otro de signo opuesto, en relación al cual sólo pido encarecidamente que no sea presidido por Sebastián Piñera, que tiene mucho dinero, muy pocas ideas y ningún escrúpulo, y que ha sido el destructor de la derecha chilena y de las mejores iniciativas para el progreso del país. Su único mérito fue no encabezar una revolución de signo marxista-leninista como la que hoy está en curso, pero no cabe duda de que fue su precursor, tanto como Frei Montalva lo fue de la otra de 1970-73, de la cual apenas nos libramos en medio, por supuesto, del aplauso del mismo Frei Montalva.

Pues el discurso igualitarista de Piñera fue el principio del desastre. Me remito a mi blog del día miércoles 9 de septiembre, “La Penúltima Voltereta de Piñera” y al comentario televisivo de Teresa Marinovic en Bío Bío TV.

Pero con alarma advierto que Piñera ya está en plena campaña, sin importarle nada el cúmulo de facturas truchas de sus empresas que examina la fiscalía, pues parece inmune a las acusaciones que a otros destruyen. Y digo que está en campaña pues opiniones reconocidamente sobornables de la plaza ya le están haciendo claque y denigrando a sus previsibles contendores.

Todo esto es de mucha actualidad, pues pienso que la renuncia de Bachelet en marzo es una perspectiva cierta, atendido a que ella carece de energía para hacer lo único que en este momento puede salvar a su gobierno y al país, que es poner marcha atrás en los cuatro Transantiagos que ha resuelto añadir al que ya figura en su hoja de logros: el tributario, el huelguístico, el antieducacional y el constitucional, encaminado, este último, esencialmente a restar respaldo al derecho de propiedad. Otros Transantiagos adicionales y parecidamente dañinos, pero sólo sectoriales, se originan en los planes para liquidar la atención privada de salud, la previsión privada y la agricultura, esta última a través de la estatización de los derechos de agua.

No creo que Bachelet esté dispuesta a rectificar nada de eso. Al contrario, pienso que ese panorama la interpreta ideológicamente, en el sentido de aproximar el modelo chileno al de la RDA que ella declaró tanto haber admirado (al parecer, no se ha enterado, ni siquiera por la prensa, de la caída del Muro de Berlín).

Si a estas alturas del próximo año nada de lo que vaticino ha sucedido, autorizo a quien lo desee hacer ver públicamente la incompetencia de mi sub o in consciente para adivinar el futuro; y lo autorizo asimismo para afirmar urbi et orbi que las tres oportunidades del pasado en que lo he hecho no han sido sino una mera y afortunada coincidencia.

Tomado del Blog de Hermógenes Pérez de Arce, 19 de septiembre 2015

Carta al Director: Presos Políticos

Señor director:

Con profunda satisfacción he visto la gran cantidad de personas que han reaccionado ante los abusos cometidos en Venezuela contra los detractores del gobierno del Presidente Maduro.

Lamentablemente, no puedo decir lo mismo de lo que ocurre en nuestro país, por las brutalidades jurídicas cometidas en contra de Oficiales y Suboficiales de nuestras FFAA, sometidos a procesos y condenados por jueces especiales, de estructuras jurídicas que no existen hoy en nuestra patria, saltándose las normas del debido proceso al encarcelarlos sobre la base de «ficciones jurídicas» y prevaricando al no cumplir disposiciones específicas de nuestra legislación nacional.

Es importante que como sociedad busquemos condiciones de igualdad de oportunidades entre todos los chilenos, desafortunadamente, estamos comprobando que hay algunas personas que son más iguales que otras frente a nuestra justicia.

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Carta al director emitida por Jorge Arancibia Reyes, en diario La Tercera, 21 de septiembre.

«Punta Peuco es un penal como otros»


General Humberto Oviedo Arriagada, Comandante en Jefe del Ejercito: Rechaza cierre de Penal Punta Peuco. «Personas con responsabilidad política y técnica han sido enfáticas en reconocer que Punta Peuco es un penal como otros (…). Lo dijo el director de Gendarmería, lo ha dicho la ministra de Justicia. Me quedo con eso», sostuvo el comandante en jefe del Ejército.

Declaración emitida por el General Oviedo al Diario El Mercurio, 19 de septiembre 2015

Estado de Derecho y los Soldados del 73

«…muchos oficiales se mantienen procesados, condenados o presos porque equivocadamente no se está dando aplicación a las disposiciones vigentes que los favorecen…».

La distinguida jurista doña Raquel Camposano manifiesta en carta a «El Mercurio» publicada el 21 de diciembre de 2010 su preocupación por los oficiales que pertenecieron a las Fuerzas Armadas y de Orden y que se encuentran condenados o procesados en razón de delitos que no eran tales a la fecha en que se habrían cometido, o que, siéndolos, habrían prescrito o estarían amnistiados.

No cabe aquí comentar sus fundamentos, sino sólo recordar su enunciado: a) el aforismo «No hay delito ni pena sin una ley previa que los establezca»; b) la Constitución chilena (artículos 5 y 19 Nº 3); c) el Tratado de Roma al que se remite la cláusula vigesimocuarta transitoria de la Carta vigente, y su Estatuto, vigente en Chile desde el 1 de septiembre de 2009, en especial artículos 24 y 29; d) la ley 20.357, que tipifica los delitos de lesa humanidad y genocidio, y crímenes y delitos de guerra; e) el Decreto Ley 2.191 (1978) sobre Amnistía, dictado a solicitud del Consejo Mundial de Iglesias, presidido entonces por el cardenal arzobispo de Santiago, don Raúl Silva Henríquez; f) los principios generales del derecho, que deben aplicarse a falta de normas en los tratados o prácticas establecidas, según el artículo 38 del Estatuto de la Corte Internacional de Justicia de La Haya y artículo 21 del Tratado de Roma; g) en cuanto a la denegación de la excepción de prescripción extintiva, fundada en la Convención sobre imprescriptibilidad adoptada por la Asamblea de Naciones Unidas (26.11.1968), tal convención no está ratificada por Chile, por lo que no es posible invocarla en nuestro país; h) más aún, no se ha ratificado porque contraría el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, y hoy día también el Tratado de Roma que sólo permite invocar la imprescriptibilidad respecto de los hechos que tuvieron principio de ejecución a contar de la vigencia en Chile de ese Tratado (1 de septiembre de 2009).

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Conclusión: 1º. La simple y leal aplicación de la normativa legal, constitucional y de los tratados internacionales ratificados y vigentes en Chile obliga a concluir que muchos oficiales se mantienen procesados, condenados o presos porque equivocadamente no se está dando aplicación a las disposiciones vigentes que los favorecen y que hemos recordado;

2º. Extender retroactivamente la prohibición de favorecer con la amnistía o la prescripción a hechos o situaciones muy anteriores a su vigencia, es fallar contra ley expresa, violación especialmente inicua en materia penal;

3º. Aplicar la norma supletoria referente a los principios generales del derecho, con preferencia a lo expresamente dispuesto en la ley, la Constitución o los tratados, es violentar el ordenamiento nacional e internacional vigente;

4º. Hacer aplicables en contra de los inculpados las normas sobre imprescriptibilidad de un tratado no ratificado por Chile y, además, contrario a las exigencias de otros tratados ratificados y vigentes en Chile, fuera de implicar un acto absolutamente nulo o ineficaz, constituiría un atropello a la juridicidad más elemental;

5º. Como lo expresara la distinguida jurista Camposano, es innegable que la iniquidad de algunos crímenes cometidos hace décadas e imputados a particulares, funcionarios públicos o autoridades ejecutivas indignan a quienes toman conocimiento de ellos. Pero nada sería tan indigno y censurable como que los miembros del propio Poder Judicial atropellaran la ley en el ejercicio de la sublime atribución de condenar, sobreseer o absolver a un imputado. Enciende nuestro optimismo la convicción profunda de que el siglo XXI chileno no será testigo de esa debilidad

Nota publicada en el diario El Mercurio por William Thayer Arteaga

Tedeum 2015: Construir una convivencia con esperanza y solidaridad

Una tradición casi ininterrumpida desde el año 1811 congrega en esta Iglesia Catedral a las más altas autoridades del país junto a los representantes de países amigos y a miembros de las organizaciones más significativas de la Iglesia y de la ciudad de Santiago. Desde el año 1970, el Tedeum se ha enriquecido con la participación activa de iglesias, confesiones y comunidades cristianas, y con la cordial adhesión de las comunidades judía y musulmana. A todos y cada uno de ustedes, comenzando por la señora Presidenta de la República, a quienes detentan la autoridad de los poderes Legislativo y Judicial, así como a otras altas autoridades del país, deseo expresar mi cordial gratitud por su presencia en esta celebración. ¡Muchas gracias!

2. Crisis de esperanza y solidaridad

No es esta la sede para analizar con profundidad lo que sucede en el país. Para eso está la sabiduría y la responsabilidad de los gobernantes, el Congreso Nacional, el aporte de las universidades, los foros de opinión, así como la conversación cotidiana en que compartimos nuestras impresiones. En cambio, creo que este es el lugar y el momento para acompañar esas reflexiones pensando cómo ejercer mejor nuestras responsabilidades.

2.2. No hay esperanza sin solidaridad

La esperanza va de la mano de la amistad cívica, de la solidaridad, del amor. Un beso, una caricia, un gesto de cariño gratuito, hacen florecer la esperanza; hacen renacer la sonrisa, ensanchan el corazón, y del árbol caído nace un brote insignificante que anuncia un bosque nuevo. Es lo que experimentamos hace casi 40 años en este mismo templo Catedral y en la casona contigua, la Vicaría de la Solidaridad. Los cientos y miles que acudieron a ella en Santiago y desde regiones, al ser acogidos gratuitamente, al experimentar la conmoción que producía su dolor, sintieron renacer sus esperanzas, y muchos, muchísimos, se hicieron parte de esta corriente solidaria capaz de gestar nueva vida en los dolientes. Una vez más, de la solidaridad renacía la esperanza.

Esa solidaridad no es solo un hecho del pasado. Es memoria que nos sirve para construir el presente y el futuro, basados en la parábola del Buen Samaritano que acabamos de escuchar. Cuatro son las actitudes que caracterizan al samaritano: Ve, se conmueve, sirve e incluye. El fruto de ese gesto solidario es devolver la esperanza y la vida nada menos que a un ser humano.

a. También hoy es esencial aprender a “ver”, que no es lo mismo que “mirar”. De hecho, se puede mirar sin ver. Y así lo decimos cuando afirmamos que en nuestra sociedad los más necesitados simplemente no se ven. Tal vez nos complique ver a los más pobres y excluidos, a las personas que sufren distintos tipos de discapacidad, a los ancianos, a los enfermos e, incluso a muchos migrantes. También tendemos a invisibilidad a los encarcelados, cualquiera sea la causa de su encierro, el crimen común o la violación a los derechos humanos. ¿Cuál será la razón? Según la parábola, para ver se requiere mirar desde la periferia, desde el caído. Como afirma el Papa Francisco, en su carta encíclica Laudato Si’, “Desde el valor de un pobre”.

b. Quien ve se conmueve tiene una experiencia que lo inquieta, se siente aludido, se hace parte y, si no lo hiciera, su conciencia no lo dejaría en paz. No se puede ver y seguir viviendo igual. En este caso, el samaritano ve y se “conmue-ve”. Enseña la Sagrada Escritura que Dios vio la opresión de su pueblo esclavizado, se conmovió y bajó a liberarlo. Y cada vez que Jesús vio la enfermedad, el hambre y el dolor profundo, se “conmovió” y de esa conmoción brotó la cercanía, la palabra de perdón, la sanación.

Me permito recordar que esta fue una de las tres preguntas esenciales que se hicieron a quienes participaron hace 30 años en el Acuerdo Nacional para el Restablecimiento de la Plena Democracia. La pregunta fue: Para acceder a la plena democracia ¿A qué está usted dispuesto a renunciar, o a poner en un segundo o tercer lugar, para obtener lo deseado? Y ese acuerdo hizo renacer la esperanza en tiempos de profunda desesperanza y, por lo mismo, de gran agitación social.

Homilía Sr. Arzobispo de Santiago Ricardo Card. Ezzati A., 18 de septiembre de 2015, Catedral Metropolitana de Santiago

 

Las tensas Fiestas Patrias de Bachelet

Lo que es siempre una celebración y un espacio de lucimiento para la mandataria y su equipo presenta ahora riesgos desde varios lados.

La inauguración de las fiestas patrias el año pasado en el Parque O’Higgins estuvo cargada de aplausos y gestos. Por primera vez dos mujeres –la presidenta Michelle Bachelet y la alcaldesa Carolina Tohá– encabezaban el acto oficial y ambas bailaron con sus hijos –Sebastián Dávalos y Emilio Salinas– el tradicional primer pie de cueca.

Este año, sin embargo, la mandataria tiene poco que celebrar. Siguiendo la tendencia de la CEP, la presidenta cayó dos puntos en la encuesta Cadem de esta semana, llegando a su mínimo histórico de 20%. La desaprobación, en tanto, alcanzó un 72%.

El mismo estudio arrojó, además, que el 70% rechaza la gestión de su gabinete y sólo el 17% lo apoya. Ante la pregunta ¿cuáles son los casos judiciales en curso que han afectado de forma más grave la confianza hacia el sistema político?, la mayoría respondió el caso Caval.

Pero no sólo este jueves 17 podría ser tenso. Al día siguiente, el arzobispo de Santiago, Ricardo Ezzati, encabezará el Te Deum en medio de fuertes cuestionamientos de parte de políticos, a raíz de la polémica generada tras la publicación de sus correos electrónicos con el cardenal Francisco Javier Errázuriz, en los que vetan a Felipe Berríos como posible capellán de La Moneda.

Los presidentes de los partidos de la Nueva Mayoría anunciaron que no asistirán a la Catedral Metropolitana y la ministra Ximena Rincón puso en duda su presencia. Ante ello, el subsecretario Mahmud Aleuy, debió remarcar la postura de La Moneda: «Hay una actividad formal del gobierno y es deber de las autoridades acompañar a la presidenta».

Otro flanco incómodo para Bachelet será su participación en la Gala del Teatro Municipal, donde presenciará –junto a las máximas autoridades del país– la ópera Los dos Focardi, de Giuseppe Verdi, que transmitirá Televisión Nacional a las 22.35.

La relación de su contenido –está basada en una obra de Lord Byron (1844) que relata la historia del dux, principal dirigente de Venecia, Francesco Foscari, quien renuncia luego de exiliar a su hijo Jacopo por traición a la patria– con el caso Caval, ha sido comentario en varios medios esta semana.

Incluso hace poco más de un mes, desde el ministerio de Cultura que dirige Ernesto Ottone, se advirtió a la jefa de gabinete, Ana Lya Uriarte, que el contenido de la opera podría prestarse para polémicas.

El sábado 19, la Parada Militar también tendrá una cuota de tensión, considerando que, desde varios sectores, se ha filtrado que Bachelet evaluaría cerrar el penal de Punta Peuco, y que en la propia Nueva Mayoría no han caído bien algunas actitudes del comandante en jefe del Ejército, general Humberto Oviedo, vinculadas con temas como los cuadros que aún existen de Manuel Contreras en dependencias de la Academia de Guerra.

Quizás por lo anterior, hasta ayer no estaba claro si Bachelet concedería la ronda de entrevistas a los noticiarios de televisión que, desde hace varios años, se convirtió en una tradición de estas fiestas.

Tomado del artículo de Juan Andrés Quezada en Revista Qué Pasa, septiembre 2015