El reino de los lelos

descarga (9)Comentario de Fernando Villegas (Resumen) 

La última encuesta de Cadem refleja tan contundentemente la caída libre de la Mandataria y su gobierno que nos ha dejado lelos a todos. Según la Real Academia la expresión “lelo” significa: “Fatuo, simple y pasmado”. “Quedó lelo”, decían otrora cuando deseaban hacer alusión a alguien en pasmo, como por ejemplo nos hemos quedado los ciudadanos con las cifras de dicha encuesta. De ahí que en ocasiones una nación pueda llegar a convertirse en el “reino de los lelos”, esto es, en una porción de espacio territorial que por un lapso de tiempo aparece, a la observación de los zoólogos y tratadistas, como habitada y hasta gobernada por la mar de lelos originados en parte por pasmo y en parte por necedad. Al fin los feligreses chilenos comprueban que aun no viene y parece que no vendrá por segunda vez el Mesías, que no hubo Fin de Mundo en la fecha señalada, que no llegaron al galope los cuatro jinetes del Apocalipsis o no hubo educación de calidad y ni siquiera gratuidad pues la habrá de pagar Moya. Eso es a fin de cuentas el ser lelo, la penosa condición oscilatoria que alterna entre esperar y aspirar a tonterías y sufrir rabiosos desencantos.

images

Cifras

Como ejemplo veamos las de la ya mencionada encuesta Cadem. De acuerdo a ellas la Mandataria sólo cuenta con un 21% de aprobación, apenas un 25% cree en lo que promete, nada más que un 29% le tiene confianza, su liderazgo es de un magro 29% y ante la pregunta de si “tiene capacidad para solucionar los problemas del país” un escaso 27% dice que sí. En cuanto a sus colaboradores, un casi imperceptible 15% aprueba la gestión del equipo de ministras y ministros y en todas las áreas la percepción de la gente es igual de devastadora. Es así en Salud, con un 78% de desaprobación, en Transporte Público con 77% de desaprobación, en lucha contra la Delincuencia, con 87% de desaprobación, en el tema del Conflicto Mapuche con 82% de desaprobación y en Corrupción con un 89% de desaprobación. Sume a eso el 75% de interrogados que desaprueba la gestión en creación de empleos y el 78% que desaprueba la gestión en economía. Aun en Educación, el caballo de batalla del gobierno y con cuyo pretexto se ha entregado ya el paquete de tallarines más grande de la historia, un 78% desaprueba. ¿Y cuál ha sido la reacción del régimen ante esta encuesta y también frente a las anteriores, que nunca han sido mucho mejores?

“Resiliencia”

Podríamos describir la respuesta de los titulares del régimen ante esa fenomenal desaprobación usando una palabreja que se ha puesto de moda, “resiliencia”, pero si bien “resistencia” es un equivalente más adecuado y menos pedante, aún mejor sería definir dicha actitud como una rica mezcla de porfía, obstinación, cerrazón mental, arrogancia, soberbia, miopía, fanatismo e ignorancia, todo en uno.

descarga (9)Huyendo hacia adelante

Hay entonces ingenuidad -a veces eso es casi el equivalente del pasmo en materia de déficit atencional- en quienes aún esperan por parte de La Moneda y la NM un gesto de reconocimiento del fracaso y en seguida la puesta en vigor de las urgentes medidas correctivas. ¿Cómo se puede esperar tal cosa? Las ilusiones que hubo de que venía en camino una rectificación, alentadas durante largas 24 horas por la llegada al gabinete de Valdés y Burgos, se han disipado hace mucho. Ya ni siquiera la sonrisa presidencial emociona a nadie, salvo quizás a los odontólogos. Y aun si por milagro ese despertar del sueño revolucionario -para luego rectificar la gestión- fuera considerado seria y patrioticamente, de todos modos tanto el gobierno como su coalición están impedidos de hacerlo porque para llegar al poder y propinar el puntapié inicial desataron demasiadas fuerzas, esperanzas, demandas, exaltaciones y delirios, como bien lo manifiestan quienes se desembarcan en estos días no por moderación, sino por pretender ir aun más lejos. Ese frenesí se observa en su propia gente, la de partido, la de pituto, is (4)pero aún más en las hornadas juveniles que llaman a erigir una sociedad alternativa propuesta a base de negaciones tales como No al capitalismo, No al Lucro, No a las élites, No al modelo, No al orden social burgués, No a la salud privada, No a la Constitución, No a los empresarios, No a la derecha y NO a todo lo que caiga en el amplio saco de la acusación final, fundamental y decisiva: ¡Fascistas! Este proceso político, el encabezado por Michelle Bachelet, no tiene un modo de autocorrección. Carece de reset. No puede tenerlo. Nunca los tienen. Como una ola o más aun, como un tsunami, no conocen otra dinámica que avanzar hasta que su impulso cinético se diluya dejando en el camino los debidos estropicios. De sus errores estos regímenes sólo pueden huir corriendo hacia adelante.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.