Balotaje, realismo político y Kast

Por Pablo Errázuriz Labbé

En las últimas semanas se ha pedido realismo, realismo para dejar a los políticos que le hacen mal al país fuera de competencia en primera vuelta. La única forma de lograr esto, dicen algunos, es que Sebastián Piñera consiga el 51% de los votos sin recurrir al balotaje, para lo que se comenzó con la estrategia del “voto útil”. Este consiste en dejar de lado las diferencias que se puedan tener con el candidato de ChileVamos, ignorar sus posturas lejanas a la línea de la gente que se define como conservadora en pos de asegurar el triunfo inmediato. Se trata de votar por conveniencia, no por principios. Sin embargo, ¿Es realmente posible esto?

Considerando que para las primarias de la Nueva Mayoría del 2013, se movilizaron 2.134.070 personas, obteniendo Michelle Bachelet un 73% de ese número (1.565.269 votos). Si sumamos a esto el 80% de popularidad que tenía al terminar su gobierno, podemos decir con certeza que su candidatura estaba asegurada al éxito absoluto. Y aun así, no logró ganar en primera vuelta.

Por el contrario, las últimas primarias de Chile Vamos movilizaron 1.418.138 personas, Sebastián Piñera obteniendo un 58% de ese número (827.434 votos). Su popularidad al terminar su gobierno era de 50%, evidentemente mucho más bajo que el porcentaje obtenido por la actual primera mandataria en la misma situación.

Mirando estos datos objetivos, sorprende el ataque que se ha hecho contra José Antonio Kast, respecto a que su candidatura impedirá la victoria del sector en primera vuelta, cosa que es cuanto menos, improbable. Los números simplemente no dan, no es realista pedir eso.

Por el contrario, desde el comando de Kast se busca el mismo objetivo, dejar a la izquierda –esa que ha destruido el país en los últimos cuatro años– fuera en primera vuelta, pero no por medio de ganar sin balotaje –cosa que como ya se dijo es imposible– sino que asegurando una segunda vuelta con dos candidatos de derecha. Una derrota moral de ese calibre destruiría a la izquierda ideológica, ya profundamente fragmentada, y fortalecería a la actual oposición, permitiendo que, en un futuro gobierno, sea liderado por quien sea, se pueda trabajar de forma mucho más efectiva en sanar las heridas que hemos sufrido por la mala administración.

Respecto a la factibilidad de este objetivo, basta ver la dispersión de los votos de la izquierda para saber que podría pasar. Es un sector con 6 candidatos distintos, que en un principio tendrían para repartirse entre el 40% y el 50% del electorado, esto sin contar con que concentran una enorme cantidad de votantes poco comprometidos, como son los jóvenes del Frente Amplio. Frente a esto, la derecha solo lleva dos candidatos, que concentran cerca del 50% de los votos, y probablemente un poco más, por lo que, con una buena distribución, no es imposible pensar una segunda vuelta a lo Perú, con dos candidatos de derecha en la papeleta.

Aparte de esto, la candidatura de Kast fortalece al sector de otras maneras, ya sea movilizando gente que en caso contrario no votaría (como recientemente dijo Carlos Larraín) y que apoyarán a la lista parlamentaria de Chile Vamos, ya sea poniendo ideas y discusiones sobre la mesa, que se perderían en caso de que un solo candidato las intentara defender, sobretodo tomando en cuenta la cantidad de candidatos de izquierda en competencia.

La candidatura Kast no atenta contra su sector, sino que le abre un mar de posibilidades para poder cambiar realmente Chile, generando una situación que no tiene comparación en la historia política chilena, y es lamentable que su propio sector lo trate como un enemigo, en vez de ver en el aporte que realmente es.

Voto útil – voto responsable

Por Gonzalo Ibáñez Santa María, Abogado

 En los últimos días ha arreciado la presión sobre los adherentes de José Antonio Kast para que se decidan a votar, aún en primera vuelta, por Sebastián Piñera. Fue lo que señaló hace poco la presidenta de la UDI: «Van Rysselberghe llama a «no perder el voto» respaldando a José Antonio Kast.

El argumento es ese: para qué perder un voto cuando se sabe que el ganador será Piñera. Hagamos de ese voto -es lo que se dice- un voto útil, de manera que Piñera gane en la misma primera vuelta. Ese sería entonces el «voto responsable». Pero esta argumentación, que a primera vista parece tan sensata, olvida algo fundamental: las diferencias entre Kast y Piñera no son sólo de matices, sino muy profundas hasta el punto de que no da lo mismo votar por uno o por otro.

Esas diferencias son varias; pero quiero centrarme en una que, a pesar del tiempo transcurrido, sigue siendo esencial: el análisis que cada uno hace de lo que fue el 11 de septiembre de 1973. Cuando se conmemoraron los 40 años, Piñera -presidente entonces- a lo único que se refirió fue a los aspectos negativos del gobierno que vino después. No hizo ninguna mención de los aspectos positivos, como si no hubiera existido ninguno y nunca tuvo un juicio acerca de lo que fue el período de Allende. Es decir, mostró estar en limbo acerca de las causas de lo que sucedió ese día. Kast, en cambio, ha mostrado una posición muy clara sobre este punto, al igual que Patricio Aylwin entonces: los militares salvaron a Chile. No entender o no querer entender lo que sucedió ese día es la mejor manera para que el país sea arrastrado a volver a una situación tan dramática como fue la del gobierno de Salvador Allende. Que es, por lo demás, el plan de no pocos grupos y personas, comenzando por la misma Presidenta de la República.

Kast postula con la historia respaldándolo. Piñera, en cambio, sin ninguna raíz en ella. En sus manos, el país puede salir para cualquier lado, como, por lo demás, sucedió al final de su período presidencial en 2014. Entonces, el gobierno de Piñera fue «pan para hoy, hambre para mañana» ¿Qué nos garantiza que eso no va a suceder de nuevo?

El ideal, por cierto, es unir fuerzas. Pero, si Piñera quiere el voto de Kast, sería bueno que comenzara por aclarar estos puntos, que hasta ahora mantiene en una densa neblina.

 

Luchsinger: prueba en la oscuridad

Por Älvaro Ortúzar Santa María, Abogado

Resaltaremos tres verdades respecto a este caso. La primera verdad es que en enero del año 2013 un grupo de individuos ingresó furtivamente al campo del matrimonio Luchsinger- MacKay portando armas de fuego, elementos combustibles y acelerantes y que, sabiendo que sus ocupantes se encontraban en el interior de la casa, entraron, dispararon, e incendiaron la vivienda sin permitir huir a sus ocupantes, quienes fallecieron en ese atroz acto de barbarie. La segunda verdad es que en el curso de la investigación prestó declaración un testigo que proporcionó antecedentes esenciales para identificar a los presuntos autores y las circunstancias detalladas en que se había planeado el delito, lo que permitió la captura de los imputados.

La tercera verdad es que el caso generó -y sigue provocando- conmoción pública y especial temor en la Araucanía, zona de frecuentes atentados incendiarios, tomas de predios y llamados a reivindicaciones por medios violentos.

Estos tres hechos fueron considerados en el veredicto para concluir lo siguiente: primero, que los individuos que ingresaron en el predio y cometieron el incendio y asesinato no son los imputados, a quienes absolvió por insuficiencia de las pruebas aportadas; segundo, que la declaración del testigo -única en la cual se basaría la restante prueba de la Fiscalía- no es confiable, presenta vacíos y contradicciones, ni tampoco fue corroborada con otras pruebas autónomas; y, tercero, que no se pudo demostrar el carácter terrorista del delito, en el sentido que el incendio y asesinato estuviera destinado a transmitir un mensaje a los agricultores de la región para que abandonaran sus predios bajo amenaza de que podrían ser víctimas de hechos de similar naturaleza.

Bajo estas circunstancias, la verdad más importante y acreditada en el proceso, como es el brutal asesinato del matrimonio Luchsinger- MacKay, quedó sin autores y sin motivo o causa que la explicara. Un incendio con resultado de muerte sin un móvil.

Conocido el veredicto, se ha hablado de falencias en el sistema procesal penal, del fracaso del Estado en esta causa y de errores de la Fiscalía. Tales excusas no aliviarán a las víctimas y debilitan el enorme trabajo de la Fiscalía. La prueba del asesinato, sin embargo, debe tener una proporción con sus circunstancias, pues de otro modo es imposible acreditarlo, una ordalía: se trata de un crimen cometido en la oscuridad de un campo, sin testigos (pues murieron), planeado para que no quedaran rastros por asesinos de gran ferocidad.  El testigo clave pudo desdecirse por temor a represalias. Su declaración debería estudiarse en función del delito y de la verosimilitud de los antecedentes que entregó. Las pruebas autónomas, conforme a las circunstancias, pueden no ser posibles ni exigibles como razonables para formarse convicción.

El veredicto es débil al analizar los efectos de las declaraciones del testigo clave, y sencillamente inverosímil al estimar que este crimen no fue un acto terrorista. Solo un juez vestido de rojo no lo vería así.

El amargo triunfo de la traición

Por Cristián Labbé Galilea

No hay quien no se haya sorprendido al enterarse que el tribunal de Temuco había absuelto a los imputados en la causa Luchsinger Mackay. De la sorpresa se pasó rápidamente al estupor al saber que el juez J.I. Rau Atria  –el de la chaqueta roja-  fundó su resolución en que la fiscalía no había podido acreditar el carácter terrorista de los hechos, ni la participación de los acusados.  ¡Increíble! Cuatro años de investigación, tirados por la borda.

Pocos días antes, la opinión pública había sido sorprendida con el fallo de la Corte Suprema que ordenó la liberación de los ocho detenidos en el marco de la “Operación Huracán”, porque no se podía acreditar su participación en los atentados incendiarios de la Araucanía… ¡Increíble! Un gigantesco trabajo de inteligencia, tirado al tarro de la basura.

Una interminable lista de ejemplos como los mencionados, da cuenta de la impunidad con que “la violencia y el terror” actúan en nuestro país, y de la “asimetría jurídica” que impera en nuestros tribunales.

Sin embargo, como siempre queremos ver la parte “medio llena del vaso”, podemos pensar que esta asombrosa realidad presenta una pequeña “arista positiva”…: Ya nadie (o casi nadie), tiene dudas de que en nuestro país, el actual sistema judicial adolece de fallas profundas que dan pábulo a monstruosas injusticias e inequidades.

Por un lado tenemos al terrorismo mapuche que queda en la total impunidad, producto del nuevo  sistema judicial, absolutamente “garantista”; mientras tanto, los militares (sólo ellos) son procesados por el antiguo sistema judicial -lo que ya es injusto- cuyo carácter es esencialmente inquisidor y arbitrario, lo que permite que sean condenados y encarcelados producto de “frágiles presunciones e ilegales ficciones jurídicas”.

Asumiendo que es válido el viejo aforismo… “El que calla una injusticia es parte de ella” me cuesta creer que una inequidad tan obvia ocurra a vista y paciencia de la comunidad nacional y ante la lenidad de las autoridades, políticas, religiosas, educacionales (facultades de derecho) etc…

Advertido por mis años de que la desesperanza puede llegar a ser uno de nuestros peores enemigos, porque nos va quitando las fuerzas y las ganas, me niego a pensar que el camino sea la resignación. Muy por el contrario, creo que es ahora -al elegir a las próximas autoridades políticas- cuando tenemos la oportunidad de defender nuestros valores, nuestros principios y el tipo de sociedad en la que queremos que vivan nuestros hijos y nietos…

Que..: “las encuestas dicen”; “que el voto útil”; “que hay que llegar al gobierno”, y mil otros argumentos… ¡pamplinas! ¡No nos perdamos! -estamos hablando de la primera vuelta-. En estas circunstancias, lo importante es tener claro que…:   El sabor de actuar movidos por los valores que se profesan y por la sociedad que se quiere construir, es más dulce que el amargo triunfo de traicionar lo que uno piensa por mera utilidad.

Por último, mi optimista lector, le transmito estos versos que leí hace algún tiempo: No te des por vencido/ No te sientas esclavo/ piénsate bravo/ avanza aun mal herido/… que “solo la voluntad de vencer, conquista la victoria”.

 

Percepción del perdón y justicia igualitaria en Chile

Por Roberto Hernández Maturana

El  lamentable suicidio del oficial en retiro de la FACh, Dn Carlos Rey Cortés (QEPD), luego de ser notificado de una detención dictada en un proceso, donde sabía que no se respetarían sus derechos fundamentales, así como las normas de un debido proceso, en un procedimiento secreto, en que se le prohibiría a su abogado defensor participar en sus declaraciones, y que no tendría derecho a guardar silencio, en que el mismo juez que investiga su causa le acusaría y sentenciaría. En fin, en que se sentiría discriminado al igual que muchos de sus camaradas,  arrastrados a un tribunal por acusaciones febles, que no habrían sido suficientes para una acusación en ningún tribunal del sistema procesal chileno vigente desde el año 2005 en Chile, y que se aplica a todos los chilenos, excepto a los ex militares juzgados bajo el antiguo sistema procesal penal ya derogado, pero mantenido artificiosamente para perseguir a los ex uniformados, contrastado con lo que que los chilenos creen respecto del perdón según la  «Encuesta Nacional Bicentenario 2016  Universidad Católica – GfK Adimark», dada a conocer recientemente, nos lleva a sacar las siguientes conclusiones:

  • El 80% de los chilenos cree que en el país se necesita más perdón, lo cual es similar en todas las categorías socio demográficas. Con respecto al perdón en la familia, una proporción importante (52%) cree que su familia necesita perdón.
  • Desde el punto de vista del nivel socio económico, el 81%  del sector alto cree que Chile necesita mas perdón, el 80% del sector medio, y el 81% del sector socio económico bajo.
  • Según la edad, el mayor porcentaje de quienes estiman que en el país se necesita más perdón, se encuentra en un 84% de los chilenos entre 35 a 44 años, y el menor rango entre los jóvenes entre 15 a 24 años, igual con un alto porcentaje  de 75% a favor de perdonar.
  • El perdón divino es ampliamente aceptado; el 80% cree que Dios perdona todos los pecados. Los evangélicos, el nivel socio económico bajo, los adultos mayores y las mujeres declaran mayoritariamente esta afirmación.

Cabe preguntarse entonces ¿porque aún se mantiene una odiosa persecución por mas de 28 años por hechos acaecidos hace  mas de 40, en que la mayor parte de quienes gobernaban el país han fallecido y quienes eran subalternos, muchos hoy ancianos son llevados a tribunales con acusaciones débiles y sin sustento, y  que mediante «ficciones jurídicas»  y «convicciones» del juez son sentenciados a penas de cárcel?

La mejor explicación la encontramos en un verdadero lavado cerebral practicado a los chilenos en forma persistente, en que se ha difundido una versión unilateral de la historia, sin causalidad ni temporalidad,

Un sentimiento de venganza  de parte de la izquierda chilena, interesada en ocultar a las nuevas generaciones su responsabilidad en el caos en que se encontraba Chile en 1973.

Los incentivos económicos que con justicia o no, lleva a agrupaciones de DD.HH, a mantener una permanente demanda  al Estado, al punto de que se habla de un verdadero negocio respecto a este tema.

Lo anterior se ve reafirmado en la encuesta en que  los jóvenes entre 15 a 24 años se ven como menos propensos a perdonar. Ellos son más permeables a aceptar las historias de mundos utópicos y realidades manipuladas , y a aceptar la historia que les cuentan, sin hacer un mayor análisis, aún cuando el alto  porcentaje  de 75% que sí está por el perdón, revela que la mayoría de los jóvenes también quieren mirar hacia el futuro.

Llama la atención que un 22% de los chilenos mayores de 55 años no esté por el perdón, revelando que un porcentaje significativo no quiera cerrar las heridas del pasado, no obstante que esa cifra está lejos del  78% que si desea el perdón entre los chilenos.

Sin embargo, el que el 84% de los chilenos entre 35 a 44 años,el rango etario de mayor productividad y con la madurez suficiente para aquilatar los hechos, mirando hacia el pasado pero pensando en el futuro, sea partidario del perdón, revela que esa generación comprende que es cada vez más necesario comenzar a cerrar las heridas si queremos una sociedad sana.

Pero, más allá de que los viejos militares condenados o procesados busquen ser perdonados, lo que buscan es simplemente… justicia; la misma justicia que se da a todos los chilenos, pero que hoy se les niega discriminándolos, al procesarlos mediante un sistema inquisitivo penal ya derogado en Chile, por considerársele  corroído por prácticas incompatibles con un Estado moderno y democrático de derecho,  el cual presentaba como característica principal  el que los procedimientos eran escritos, con secreto en la etapa de sumario y mediados a través de actuarios y en el  que un Juez del Crimen que, con ayuda de las Policías y Gendarmería y con muy pocos recursos, tenía la obligación de investigar, acusar y fallar las causas, en  procedimientos carentes de inmediación, engorrosos, lentos y carente de garantias.

La justicia «justa», nos permite mirar hacia el futuro sin rencor, y con la moral de una nación que honra sus leyes sin excepciones aplicando justicia, no venganza.

“Batallones olvidados”

Por Cristián Labbé Galilea

En estos días un viejo soldado “emprendió el último vuelo” en forma sorpresiva y trágica. Agobiado por el lúgubre escenario que se cernía sobre sus ya cansados pasos y al ver en el horizonte la sombra oscura de un proceso que tenía más visos de persecución y vendetta política que de verdadera justicia… prefirió “despegar anticipadamente” y no darles el gusto a quienes -después de casi medio siglo- han cambiado la historia, movidos por el odio y la venganza.

Lo lamentable de lo sucedido es comprobar que la sociedad -especialmente la comunicacional y la política- demostraron, una vez más, su inagotable capacidad… para permanecer imperturbable.

Confieso que lo anterior me produce sensaciones difíciles de explicar. En primer lugar: me abisma la forma en que los hechos del pasado están siendo interpretados y juzgados en la actualidad y, luego, me sorprende la apatía con que los protagonistas del presente valoran: el sentido de la vida, el precio de la libertad, la “justicia justa” y me sorprende su desidia al comprobar que estamos cayendo en la indiferencia, la cotidianidad y el sin sentido…

Basta ver la forma como, en estos días, se recuerdan los 100 años de la Revolución Rusa y los 50 años de la muerte del “che” Guevara… Dos “máquinas de matar” (sic) una, que asoló al mundo por años y que costo millones de muertos y, el otro, un guerrillero que se permitió decir en el plenario de las Naciones Unidas: “¿fusilamientos? Si, fusilamos y continuaremos fusilando mientras lo consideremos necesario”.

Páginas y páginas de los medios de comunicación escritos,  horas de radio y televisión, que en pleno siglo XXI registran “románticamente” los hechos, sin dar cuenta de los atroces crímenes que se cometieron por estos dos “fenómenos”, a los que el mundo debió enfrentar con la mejor de sus armas… los valores de la sociedad libre. (Una experiencia por nosotros “archi” conocida…)

El impenetrable silencio de nuestros políticos y lo paradójico de su conducta, me recuerda la novela “El extranjero” del filósofo y novelista francés Albert Camus -publicada en 1942- donde el protagonista es un ser indiferente a la realidad, la que le resulta absurda e inabordable y a quien el progreso lo ha convertido en «extranjero» dentro su propio entorno.

Perfectamente podríamos decir que el personaje de Camus (Meursault) es un fiel exponente del actual “mundo de la posverdad”, donde el ser racional se ha dejado seducir por… la emoción y el “sentimiento del absurdo” (le sentiment de l’absurde) donde las “verdades emocionales” no se condicen con la “verdad histórica”.

Concluyamos que la cotidianidad, el aburrimiento y la desidia han socavado los sentimientos de humanidad en nuestra sociedad y han generado una carencia de valores que consigue transformar la mentira en verdad… con lo cual se controla y se reconstruye el pasado.

De ahí entonces, la desazón y la congoja de ese “soldado del ayer” que “viejo y cano”, se sintió integrando… “Los Batallones Olvidados”.

Suprema desigualdad

Alejandro Espinoza Bustos, Abogado 

La Corte Suprema acogió los amparos y dispuso la inmediata libertad de «comuneros mapuches» que están formalizados por asociación ilícita terrorista e incendio y que se encontraban en prisión preventiva.

La sentencia sostiene que el tribunal de instancia, al decretar la prisión, no fundamentó suficientemente la decisión, y más relevante, no respetó los derechos constitucionales de los imputados, como el derecho a la libertad personal y al debido proceso, también garantizados en tratados internacionales. 
Adicionalmente, la resolución cita el Mensaje con que el Ejecutivo remitió al Congreso el proyecto de Código Procesal Penal, «…el proyecto propone dar plena aplicación a la presunción de inocencia, afirmando que quien es objeto de un procedimiento criminal en calidad de imputado no debe sufrir, en principio, ningún detrimento respecto del goce y ejercicio de todos sus derechos individuales, en tanto estos no se vean afectados por la imposición de una pena…».

Llama la atención que los derechos garantizados en nuestra Constitución y en los Tratados de Derechos Humanos, todos inspiradores del Mensaje del Código Procesal Penal, sean olvidados por nuestro máximo tribunal en las causas contra miembros de las Fuerzas Armadas  acusados de violaciones a los derechos humanos, pues en dichos juzgamientos se infringen las más elementales normas del debido proceso, configurándose un tratamiento discriminatorio respecto de una categoría de ciudadanos. Ellos son juzgados en un procedimiento secreto, se prohíbe que los abogados defensores participen en sus declaraciones, no tienen derecho a guardar silencio, y si ejercen dicho derecho se les detiene e incomunica. Y lo que es más grave, el mismo juez que investiga los acusa y los sentencia.

Quizás, esta falta de garantías tuvo en mente el ex oficial FACh Carlos Rey, al tomar la trágica y lamentable decisión de suicidarse, luego de ser notificado de una detención dictada en un proceso donde sabía que no se respetarían sus derechos fundamentales.

Percepciones sobre el Estado de Derecho

Editorial El Mercurio de Santiago,  22 de octubre de 2017

Dos noticias de la última semana vinculadas a lo judicial plantean cuestiones inquietantes respecto de las percepciones ciudadanas sobre el Estado de Derecho. En la primera, el suicidio de un oficial en retiro de la FACh al momento de llegar a su casa miembros de la Brigada de Homicidios de Investigaciones para detenerlo y llevarlo a notificarse de un procesamiento en su contra, resuena el eco trágico de un hecho anterior, la muerte del general (r) Odlanier Mena. Reconocido en el Informe Rettig por la diferencia que significó su gestión en los organismos de inteligencia en contraste con las criminales acciones de la Dina bajo las órdenes de Manuel Contreras, Mena terminó condenado judicialmente en una causa por la muerte de tres dirigentes socialistas en el regimiento de Arica del que era comandante en 1973; esto, sin que existieran pruebas de su participación en los hechos. Afirmando ser inocente, se quitó la vida luego del cierre del penal Cordillera, donde cumplía condena. Su caso se ha vuelto simbólico para los ex militares. Se ha ido formando entre ellos una cierta convicción de inexorabilidad, según la cual el hecho de ser mencionados en una causa de derechos humanos los conducirá inevitablemente a ser procesados y luego condenados, con independencia de lo que puedan esgrimir en sus defensas. 
En un sentido inverso, la resolución de la Corte Suprema que otorgó la libertad a los contribuye a consolidar otra percepción: la de las víctimas de la violencia en La Araucanía, en cuanto a una casi imposibilidad de que finalmente se haga justicia en sus casos.

Uno y otro ejemplo podrán ser objeto de intenso debate jurídico, pero -sin entrar en esa discusión- es preocupante y de complejo alcance el que entre ciertos grupos ciudadanos se asiente la desconfianza respecto del actuar de los tribunales. Propio de un Estado de Derecho sólido es precisamente lo contrario, la convicción compartida de que el imperio de la ley prevalecerá por sobre cualquier otro tipo de consideraciones. Va en el interés del país y de sus instituciones despejar cualquier duda en ese sentido.

«Yo solamente di la orden de que lo aprehendieran para traerlo al tribunal»

Lilian Olivares, El Mercurio 19 de ctubre de 2017

¿Qué le podría suceder a una persona si un día llega la Brigada de Derechos Humanos de la PDI, a las siete de la mañana, para llevarla detenida?

¿Sería el temor de enfrentar un largo juicio, a los 71 años, de esos que llevan a muchos ex uniformados de la tercera edad a la cárcel de Punta Peuco?

Estas y otras preguntas, más profundas, surgieron a propósito del suicidio del ex oficial de la FACh Carlos Alberto Rey Cortés, quien el martes se disparó un tiro en la sien con su pistola inscrita, semiautomática, luego que sonara el timbre en su departamento y su esposa abriera la puerta y aparecieran los funcionarios de la PDI diciendo que iban a buscarlo.

Rey se encontraba en el baño de su dormitorio y el proyectil cruzó su cabeza y salió por la ventana del baño del 9º piso del edificio ubicado en Las Condes. Los detectives de la Brigada de Homicidios no pudieron encontrar esa evidencia. Tampoco hay antecedentes de que el ex oficial haya escuchado que lo llevaban detenido, acusado como autor del homicidio de un poblador de La Victoria, que infringió el toque de queda en 1974, cuarenta y tres años antes.

La de la Corte de Apelaciones de San Miguel, dice que «a él no se le imputaba autoría directa, sino como jefe de la patrulla».

-Pero usted escribió en el punto 3 de su procesamiento que «existen presunciones fundadas en cuanto a la participación de Carlos Alberto Rey Cortés como autor del referido delito de homicidio (…)». Es como para pensar que lo están acusando de asesino.

«Hay autores directos y autores mediatos, en razón de mando. El auto de procesamiento es el equivalente en el proceso reformado a la formalización de cargo. Estábamos todavía en la etapa de sumario; por tanto, venía la etapa del plenario. No necesariamente implica en el futuro una condena».

La ministra Cifuentes dice que no recuerda cuándo se inició este caso, «pero yo estoy desde 2012 aquí y paulatinamente fui asumiendo los casos de derechos humanos».

-¿Usted lo interrogó personalmente antes de dictar su procesamiento?

«Fue interrogado en el tribunal, alrededor de 2015».

-¿Pero lo interrogó usted o un actuario? Se lo pregunto porque hay abogados que señalan que este ex oficial nunca declaró ante un ministro y, por lo tanto, no tuvo el derecho a ser escuchado.

«Estoy todos los días presente. A ver, yo comparecí en el acta. En el tribunal estoy haciendo un montón de cosas todos los días. Si exactamente estuve con él, en qué momento, no se lo podría asegurar. Pero la declaración a él se le leyó, yo la leí y él la firmó. Tengo más de 250 causas y, en general, estoy presente en algún minuto de las declaraciones de los imputados. Le hago presente, en todo caso, que la etapa de sumario es de recopilación de antecedentes y durante el plenario es el momento en que se inicia la etapa de pruebas de la causa. El juicio propiamente tal se da en el plenario».

-¿Cuál fue exactamente la misión que usted le encargó a la Brigada de Derechos Humanos de la PDI que llegó el martes al domicilio de Carlos Rey?

«Que lo aprehendieran para ser conducido inmediatamente al tribunal, para notificarlo del auto de procesamiento. Aquí yo tenía que notificarlo, preguntarle si tenía un abogado y si no lo tenía, designarle uno de oficio. Ya notificado, le tenía que consultar si estaba conforme o si deseaba apelar del auto de procesamiento. Y yo me tenía que pronunciar si él me pedía la libertad provisional o yo dársela de oficio eventualmente».

Dice que después de eso lo iban a llevar al centro de detención de la Base Aérea de El Bosque, por ser un ex funcionario de la FACh. «Pero él no alcanzó a ser llevado al tribunal; por lo tanto, no hubo ninguna notificación de autoprocesamiento. Desconozco siquiera si alcanzaron a notificarlo directamente que estaba siendo detenido por una orden mía. Me da la impresión que no. El jefe de la agrupación me dio cuenta de que la persona que habían ido a detener había fallecido, aparentemente se había inferido un disparo y que habría ocurrido estando ellos en el departamento».

-¿No ha pensado en la necesidad de cambiar los protocolos, tal vez?

«¿Por qué? Se cumplió con lo que señala la ley».

José Antonio Kast (JAK) y la irrupción de la derecha social

Por  Cristián Valdivieso C.  

La derecha social, aquella que camina por la calle y discute en torno al asado primaveral, es muy distinta a la derecha política de los pasillos del Congreso, la que se ve en Cerro Castillo o en el Patio de los Naranjos.

Y es esa derecha, la social, la antigua derecha dura, la que hoy se siente representada por José Antonio Kast. Está conformada por neoinsurgentes que, hastiados de la corrección política, decidieron expresar sin filtro su visión del mundo y lo que sus instintos mandan. Abandonaron el silencio conformista y hoy prefieren poner sus puntos sobre las íes antes que seguir manteniendo su anonimato.

Es la derecha social, otrora pinochetista y orgullosa de sus ancestros cavernarios, la que ha dicho basta. Se cansaron del silencio, del menosprecio, del ninguneo y, sobre todo, de la recurrente búsqueda del centro por parte de la derecha política. El centro, tan codiciado por piñeristas y longueiristas, a ellos les produce arcadas: es aguachento, descafeinado, pusilánime para muchos. Y los que se esfuerzan por representarlo son cobardes, no se atreven a decir las cosas como son, viven del eufemismo y la negación de su identidad.

Esta derecha social, que ha tenido que alinearse electoralmente con la derecha política sin reconocerse en ella, tolerando apenas su tufillo democristiano con aires progres, hoy ha encontrado quien la encauce y represente políticamente: JAK.

En un símil de lo que representó la candidatura de MEO en 2009 para los frustrados concertacionistas, hoy –Kast mediante– la derecha social puede hacer su catarsis, expresar y entender su rabia reprimida por largo tiempo.JAK amplió el límite de lo aceptable, sacando a un segmento del electorado del ostracismo, emergiendo como redentor, como un pastor preparado, templado y de apariencia racional. “Un caballero”, diría la señora del Sí en 1988. Un candidato que, sin exaltarse, dice lo que muchos han debido reprimir para no sentirse aislados, incorrectos o, incluso, apuntados como malas personas.

A diferencia de la derecha política, JAK no tiene complejos en haber apoyado a Pinochet. Más bien se muestra orgulloso de ello y lo toma como un activo. Abandonando la pose políticamente correcta de sus correligionarios, alude sin contexto alguno al derecho de los moradores a balear a los ladrones; clasifica a los inmigrantes como una amenaza; apunta a la necesidad de cerrar la frontera con Bolivia; todo, cruzado por su publicitado afecto por la familia militar.

Su discurso nacionalista y chovinista descoloca a la derecha política, particularmente a su candidato Piñera, que ahora debe hacer malabares para equilibrar su búsqueda del votante de centro con el fetichismo que muestra esta derecha social por el lenguaje destemplado y los juicios tajantes.

Kast incomoda hoy al candidato de la centroderecha y lo incomodará si llega a ser Presidente. Piñera ya no puede hablar con frases tibias, ambiguas, sin pagar costos electorales. No puede, por ejemplo, decir que lo importante es que impere el Estado de derecho sin agregar, a renglón seguido, que martillaría en la cabeza a un violador.

Es difícil anticipar lo que pasará con Kast el 19 de noviembre. Pero, como estamos en tiempos electorales, recomiendo repasar la muy recurrida teoría de Elisabeth Noelle-Neumann, sobre la espiral del silencio. La politóloga alemana nos muestra que los seres humanos tendemos a plegarnos a las opiniones mayoritarias por temor al aislamiento.

Esa amenaza de aislamiento que ha vivido la derecha social por pensar y sentir como lo hace, es la que JAK ha venido a neutralizar. La derecha social ya no está sola, no tiene de qué avergonzarse, pues, al fin, ha encontrado un digno representante.

No sería raro que esta voz silenciosa, que ya emerge en las encuestas, revirtiera la espiral y se expresara aún con más fuerza en las urnas el 19 de Noviembre. Estimo que Kast puede dar una sorpresa ese día, afectando definitivamente la opción de Piñera de ganar en primera vuelta y desencajando aún más a la alicaída Democracia Cristiana.

De lo que no tengo dudas, es que la derecha social, la derecha dura, está de vuelta de la mano de JAk.

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José Antonio Kast prepara movimiento político posterior a las elecciones

  1. Diario El Pulso, por Andrea Sepúlveda  16/10/2017

Lo interrumpen constantemente en la calle para pedirle “selfies” y algunos se sorprenden cuando ven pasar por la calle al “candidato que dispara” en alusión a sus dichos sobre que se defendería con un arma si un delincuente ingresa a su casa y amenaza a su familia. La vida de José Antonio Kast ha cambiado mucho en los últimos meses. Cuando comenzó su campaña presidencial se trasladaba en Metro junto a su equipo, mientras que ahora debe moverse con cinco escoltas a las diferentes actividades que tiene en agenda.

“Percibo cada día más apoyo, porque la gente me está empezando a conocer”, asegura el diputado.

Queda poco más de un mes para las elecciones y, aunque Kast se muestra confiado de que logrará pasar a segunda vuelta con Sebastián Piñera, asegura que de no ser electo iniciará un nuevo movimiento político.

“Yo creo en un movimiento político social distinto, nuevo, que interprete el sentido común de las personas, en una sociedad que ha cambiado mucho y quiere ser escuchada y tener mayor grado de participación”, explica el diputado ex UDI.

Apoyo desde la UDI

La figura de José Antonio Kast fue tema la semana pasada en la reunión de los partidos de Chile Vamos y además en un almuerzo de la bancada UDI.

Durante la cita en el Congreso, varios parlamentarios habrían reconocido que, debido al apoyo que tiene Kast en ciertas zonas, sería más positivo para sus candidaturas aparecer junto al candidato independiente en campaña, pero aún así han entregado su respaldo a Sebastián Piñera como lo ha definido la coalición.

Incluso, algunos candidatos de Chile Vamos le habrían pedido a Kast que realice guiños a sus campañas durante sus viajes.

“En algunas actividades que he tenido se han sumado algunos candidatos como en Antofagasta, Angol. Hay distintas personas que asisten a mis actos públicos” explica Kast.

Pese a que el diputado asegura que hay varios integrantes de la UDI que votarán por él, dice no haber conversado sobre si alguno se unirá a su movimiento político una vez que se forme.

“No tengo claro, porque no he tenido contacto directo con los militantes de mi ex partido. Sé que muchos de ellos van a votar por mí”, explica.

En el ex partido político de Kast hay posturas diferentes respecto a la influencia de su capital político.

Mientras algunos le bajan el perfil a su crecimiento en las encuestas, otros consideran que más adelante se deberían realizar reuniones para analizar la aparición de esta nueva figura en la centroderecha.

Y es que el diputado independiente ha ido subiendo en las encuestas , incluso sobrepasando en algunas de éstas a Carolina Goic.

“Siempre se ha pensado que José Antonio puede sacar 4% o 5%, hasta 6% de los votos en general”, aseguró la presidenta de la UDI, Jacqueline van Rysselberghe tras rechazar que se hubiese subestimado el potencial del candidato.

Desde el comando de Kast, aseguran que en sus encuestas internas el diputado marca cerca de 10% de las preferencias y que para poder potenciar la figura del candidato post elecciones esperan obtener más de los cerca de 300 mil votos que obtuvo Manuel José Ossandón en las primarias.

No se ha definido si este nuevo movimiento político buscará ser parte de Chile Vamos o no.

“Si él articula un movimiento político o un partido, obviamente que lo óptimo sería que lo articulara desde Chile Vamos, que sea una fuerza política dentro de Chile Vamos”, opina el vicepresidente de la UDI, Guillermo Ramírez.

“Una de las principales ventajas que tenemos en esta elección es justamente que la izquierda está dividida y nosotros no podemos cometer el mismo error”, agrega el dirigente.

 

El Estorbo Militar

Por Fernando Thauby García

Desde hace ya semanas el comando presidencial de Piñera comenzó a inquietarse con la candidatura de José Antonio Kast. El tema llevó rápidamente a sus miembros a empantanarse con un grupo molesto e incomprensible -un verdadero estorbo- los militares, que excitan las mas agudas, subconscientes y turbias memorias y perspectivas de los políticos de derecha e izquierda.

En efecto, se encontraron con un elemento duro, organizado, al que no conocen y que preferirían que no existiera. Lo recordaban como un lote ingenuo y fácilmente manejable que había cambiado y ahora se encontraban con que era algo muy diferente. Había sido capaz de organizarse y plantear una estrategia política y gremial de largo plazo y en este momento constituía el eje de la campaña de Kast.

Surgieron “espontáneos”, enviados “oficiosos” y algunos mensajeros “oficiales”, desenterraron a viejos generales de los buenos tiempos de Cheyre, a civiles “bien conectados” cuyos contactos estaban obsoletos desde hacía ya diez años y obviamente, a los “amigos” militares con quienes comparten social, empresarial y comercialmente. Se enviaron mensajes, se cursaron amenazas y se cantaron viejas coplas patrióticas de esas que los políticos creen que entusiasman y seducen a los militares.

Fracaso tras fracaso. No pasó nada, no hubo interlocutores adecuados y cuando existieron, no se doblegaron a sus exigencias como lo esperaban. El interlocutor mas representativo, la Multigremial de las FFAA y Policías planteó, de entrada, tres condiciones para comenzar a hablar: Libertad para los presos políticos militares; respeto al Estado de Derecho y la consideración de un conjunto de demandas gremiales, la principal relacionada con dictación de una Ley de Salud para Carabineros y PDI, las estrategias piñeristas variaron: primero como se dijo, fue “la guapeada”; fracasó.
Luego vino la ilusión del triunfo en primera vuelta. Esta aspiración pasaba por sustraer los votos de Kast y acarrearlos hacia Piñera. Se apeló al “voto útil”, Gonzalo Blumel, el coordinador programático, sentenció a La Tercera que “hay que conseguir los votos de Kast”. Días antes, el senador e integrante del comité ejecutivo del comando, Alberto Espina (RN), pidió directamente a los votantes de Kast “reflexionar” sobre su opción y respaldar al ex mandatario. No pasó nada.

Y Kast seguía remontando en las encuestas, lenta pero constantemente.

La “filtración” de un chat privado del ex presidente de la UDI dejó al desnudo su angustia y sobre todo expuso la profunda fractura interna de la UDI; el senador Larraín termina el mensaje con un llamado a los militantes. “El seudopurismo de JAK (sic) puede significarnos más gobiernos como el actual y eso no es bueno para Chile ni para nuestros principios”, “Respeto a quienes ven con buenos ojos a JAK (sic), (pero) deben hacerse responsables de lo que puede significar impulsar opciones que no tienen destino político y que pueden dañar a otras que sí lo tienen”. La intervención de Blumel, por su parte, fue un compendio de confusiones: no distinguía a los militares en retiro de los en servicio, desconocía las motivaciones de cada grupo, ignoraba sus respectivos intereses e imaginaba una curiosa relación de mando y autoridad entre los diversos grupos de militares retirados.

El tiempo seguía corriendo y no se llegaba a nada. Las cosas con los militares en servicio activo tampoco avanzaban. Se invitó a un comité para diseñar la parte de Defensa del “Programa de Gobierno”, concurrió un amplio grupo: internacionalistas, ex ministros, ex – senadores, ex subsecretarios y políticos de diferentes niveles y se les pidió una propuesta. Pasó poco. Se designó a un experto “con experiencia real” en el Ministerio, tampoco pasó mucho.

A todo esto, la UDI ya convencida de que no habría triunfo en primera vuelta prefirió cerrar el tema Kast y dejarlo para que “se resolviera solo” cuando Piñera y Guillier pasaran a segunda vuelta.

La UDI, consciente de que, para sus militantes, el entusiasmo por Piñera es solo instrumental para obtener el gobierno, sabe que Kast cuenta con muchas mas simpatías internas de lo que se dice y este si es un problema grave.

Todo el asunto Kast – Militar era un embrollo y no quedó mas que la intervención directa del candidato.

Afortunadamente venía “el debate”, oportunidad en que Piñera lanzó dos temas al ruedo: “Creo que, por razones humanitarias, todas las personas que están en la parte final de sus vidas, con enfermedades terminales, alzhéimer debiéramos conmutar la prisión en un cárcel por arresto domiciliario total para que mueran en paz y con dignidad junto a sus seres queridos”. “Eso no es solamente para los presos de Punta Peuco, es para todos los presos chilenos que están al borde la muerte, que mueran con dignidad”.

Segundo, reconoció que los “cómplices pasivos” estaban en más sitios que en la UDI y las FFAA, que estaban también en los medios de comunicación social, en los partidos políticos, en el Poder Judicial y lamentó también, que el Gobierno militar tardara 17 años en entregar el gobierno -después de reconstruir la economía, desbandar a los grupos terroristas internos y derrotar la agresión internacional del Partido Comunista apoyado por Cuba Alemania Oriental y Rusia, que pretendían impedir el establecimiento de un régimen democrático en Chile.

Gonzalo Cordero, en entrevista que dio a La Tercera, interpreta así la nueva posición de Piñera: Durante el debate se reflotó el tema de los “cómplices pasivos”. ¿Qué le pareció la respuesta del ex mandatario? Fue una muy buena respuesta. Me pareció que puso su expresión en un contexto amplio, que me parece que resulta interesante, descriptivo, analítico.
Usted, incluso, a través de Twitter calificó como “brillante” la respuesta de Piñera. ¿Por qué?
Porque equilibró muy bien los distintos factores que incidieron en el quiebre de nuestra democracia, los distintos tipos de responsabilidad que hay en lo que pasó en nuestro periodo de la historia y, al mismo tiempo, cerró con una proyección hacia adelante que es de aprendizaje.

¿Eso es para no contrariar al denominado mundo militar?
No. Creo que representa una manera madura de alguien que ya ha gobernado el país y que tiene una visión de estadista

Bien por Cordero, logró dar un barniz de liderazgo y de estadista al candidato. De ser cierto, el de Piñera parece un cambio pequeño pero promisorio, lo lamentable es que le tomó 46 años comenzar a entender el problema de fondo

De cualquier manera, su oferta es mezquina: mantiene la falsificación sistemática de la verdad histórica; no pone fin a las calumnias contra las FFAA; no cesa la prevaricación judicial; continúa la campaña de construcción -por parte del Partido Comunista- de una “verdad oficial” mediante los Museos de la Memoria, de propiedad privada pero financiados millonariamente por el estado.

Es decir, no pone fin, ni siquiera inicia un proceso, para terminar el cultivo sistemático del odio hacia las FFAA por parte de la Izquierda

Y aquí estamos

Nadie sabe si las ofertas de Piñera se cumplirán. También se ignora que intentará hacer en el sector defensa. La experiencia anterior con ministros como Ravinet, Allamand y Hinzpeter fue lamentable. Es evidente que no le interesan las FF.AA.

En este ambiente, las características del nuevo Ministro son más relevantes que los lirismos que se escriban en el programa y no hay razones para ser optimista.

La verdadera crisis política vendrá cuando quede claro que, aunque no le guste a Vargas Llosa, variedades de conservadores existen transversalmente en toda nuestra sociedad, que no son pocos y que están cansados de ser maltratados. Que la tiranía de la máquina de la izquierda para difamar y construir realidades ha abusado demasiado.
Veremos conflictos serios en la UDI y entre la UDI y RN. La izquierda por su parte entrará en guerra civil; y los militares chilenos continuarán existiendo, cada día mas cansados del impune bulling comunista

Y nada se resolverá mientras los políticos, militares, intelectuales y ciudadanos, bajo el activo liderazgo del Presidente, no enfrenten la verdad de nuestra historia entre 1965 y 1990 y permitan la existencia de un régimen político honesto y veraz

¡Hi-yo, Silver!” (“¡Arre, Plata!”)

Por Cristián Labbé Galilea

Los primeros días de octubre se han caracterizado por poner a prueba nuestro temple y nuestra capacidad de resiliencia. Se acabó la ilusión de Rusia 2018 y con ello “la pasión por la roja”, ahora, cada uno volvió a su circunstancia. Se desvaneció esa fuerza y esa energía unificadora que hacía irrelevante toda divergencia, entre hombres, mujeres, niños, izquierdas y derechas… Todos nos sentíamos identificados con el sueño de… ¡chileeeno, chileeeno de corazón!… ¡que Chile va a ser campeón!

Poco se demoró en llegar un huracanado ambiente electoral, donde las descalificaciones, las acusaciones y los ninguneos arrecian sin ningún pudor.

Lo más lamentable de este fenómeno es que una vez más confirmamos que la sociedad política está muy alejada de la realidad del ciudadano común y corriente. Los candidatos no tienen ningún recato para ofrecer, para prometer… “todo se va a solucionar cuando yo sea elegido” y lo tremendo es que ellos creen que nosotros les creemos…

Lo anterior no sería tan grave, si no sintiéramos la ausencia de un discurso pacificador, unificador, convocante que (al igual que “la roja”) despertara -no digo pasión, pero al menos- la idea de que las cosas tomarán un rumbo de orden, de estabilidad, de crecimiento, donde cada uno pueda proyectar sus sueños, y no el clima que estamos “respirando”, atiborrado de odiosidad, confrontación, intolerancia e inseguridad.

Enmarañados en la cosa chica -“en hilachas”- algunos candidatos presidenciales, especialmente los que representan a los conglomerados políticos de derecha y de izquierda, se muestran más preocupados de neutralizar a quien pudiera quitarles algún voto, que de transmitir la imagen  de un hombre de estado, de un estadista. Es ahí donde aparece con fuerza la firme convicción de apoyar, en primera vuelta, al candidato que represente más claramente las ideas y los valores que uno profesa.

Conscientes de lo seria y efectiva de esta situación, los candidatos amenazados y sus comandos han iniciado una afanosa campaña para desacreditar a sus contendores y para atraer ese “voto valórico”, que no transará con sus principios, y transformarlo en “voto útil”.

Sin dejarse seducir por “cantos de sirenas” de un triunfo en primera vuelta, y por promesas que en el pasado se incumplieron, muchos (especialmente la llamada “familia militar”) han tomado la decisión de purgar los engaños y las falsas promesas, emulando a ese valiente vaquero del oeste de los Estados Unidos -creado por Fran Striker-, que hizo famosa la frase “¡Hi-yo, Silver” (“¡Arre, Plata”), que galopaba en su caballo “Plata”, junto su leal amigo “Toro”, y que, aunque lo llamaran…  el Llanero Solitario (The Lone Ranger), él sabía que tenía muchos seguidores a los cuales no podía defraudar, y por eso… su decisión de desafiar “con la verdad” a quienes sólo buscan el poder por el poder.

Kast, Piñera y el “Mundo Militar”

Por Miguel Trincado Araneda 

Recientemente el ex Presidente y hoy candidato Sebastián Piñera, afirmó  en medios de prensa que «la familia militar no tiene dueño».

Con ello se refería al también candidato, el independiente José Antonio Kast, por quién gran parte del mundo militar en retiro se ha pronunciado abiertamente ante las próximas elecciones de Noviembre. Piñera afirmó «Los que creen que representan, interpretan o son los portavoces de la familia militar están apropiándose de algo que no les pertenece», aseguró, descartando que su gobierno haya «desilusionado» a ese sector.

Equivoca el Candidato Piñera al plantear que José Antonio Kast se atribuye la representación del sector pasivo de las Fuerzas Armadas y Fuerzas de Orden. Siendo numerosa la cantidad de ex militares que adhieren a su candidatura, el alcance de ella es mucho más amplio.

Ella alcanza también a una significativa cantidad de electores de derecha y centro derecha que, valorando la gestión económica de la Presidencia de  Piñera, resienten el grave déficit político que caracterizó su gobierno que, entre otros efectos, implicó la entrega del gobierno a la coalición de izquierda, con el resultado que ello, hoy podemos percibir.

En esta campaña presidencial es posible advertir un nuevo grueso error del candidato Piñera, al atacar a quien está en su misma vereda, no advirtiendo que su adversario político está en la de enfrente. Como nadie es dueño de los votos, de persistir en esa equivocada lógica política, pudieren no ser pocos los Cómplices Activos que se resten de apoyar a Sebastían Piñera en  la segunda vuelta

Modernidad, elecciones y democracia… El verdadero legado

Por Roberto Hernández Maturana

Está de moda hablar de “legado”. Pero, ¿qué es un legado?

Nos dice el diccionario que un “legado” es algo material o inmaterial que se deja en testamento o se transmite de padres a hijos, de generación en generación.

La próxima elección presidencial y parlamentarias que viviremos el 19  de Noviembre significa lo que muchos hoy llaman “una fiesta de la democracia”, uno de los eventos de la mayor significación nacional.

Sin embargo, las disputas propias de una campaña electoral, nos demuestran que  lejos de encontrarnos y superar las divisiones y conflictos que nos separaron, las fracturas internas del alma nacional aún persisten, y la paz y la reconciliación nacional aún chocan con los afanes revanchistas de quienes, apoyando a un régimen que nos llevaba a la destrucción de la democracia chilena, en la ya lejana década de los 70, fueron expulsados del poder por la intervención cívico – militar del 11 de Septiembre de 1973.

Esa intervención significó para nuestro país, una transformación revolucionaria que  rescató los principios y valores fundamentales que hasta hoy sustentan el desarrollo de la nación, transformando a Chile en una democracia moderna, inspirada en la persona humana, su familia, su libertad y el rol subsidiario de un Estado al servicio de los ciudadanos.

Hoy que nos aproximamos a una nueva elección de nuestras autoridades, no podemos dejar de recordar que conforme a lo establecido en la Constitución Política de 1980 – aprobada en plebiscito, modificada y ratificada por otro plebiscito, y posteriormente, ya en democracia, modificada por el congreso pleno – el gobierno militar se fijó un camino para transitar a una democracia plena, celebrándose el  14 de Diciembre de 1989,  unas elecciones ejemplares tras las que el entonces Presidente Augusto Pinochet entregó el poder a Patricio Aylwin, continuando a partir de entonces ese ejercicio legitimo que una vez más viviremos en Noviembre.
Lo anterior no puede soslayarse si pensamos en la situación que hoy viven Cuba con una eternizada dictadura, o Corea del Norte, o Venezuela cuyo gobierno busca validarse a través de elecciones de dudosa legitimidad.

Sin embargo, resulta desconcertante que algunos que reivindicaron la lucha armada en nuestro país, que quienes promovieron el terrorismo, que quienes validaron el asesinato de connacionales,  hoy sirviéndose del modelo político que legó a Chile el gobierno militar, formen parte de nuestras autoridades, u otros que aspiran a serlo.

Igualmente desconcertante es constatar la indiferencia, cuando no odiosidad, de una parte importante  de una sociedad que una vez clamó a las FF.AA. y de Orden, a intervenir para evitar una confrontación fratricida, y que hoy las condena, azuzada por 29 años de interpretaciones antojadizas  y unilaterales de la historia, que deliberadamente obvia el contexto en que se vivieron aquellos aciagos días, y que hoy hacen oídos sordos ante una verdadera maquinaria político – judicial en que todos, todos sacan su parte…, organismos de derechos humanos, familiares de víctimas y presuntas víctimas, defensores, etc., todos sacan provecho, a costa de hoy viejos ex uniformados, en una venganza ejercida por ciertos sectores de la sociedad, que prepararon, amañaron y distorsionaron primero las leyes que se encontraban vigentes durante la transición, y ahora ejecutan a través de los tribunales de justicia a quienes hoy sobreviven a esa trágica época, habiendo ya fallecido la mayor parte de quienes constituían los mandos de entonces.

Así esos personajes de antaño, hoy devenidos en demócratas, pretextando un supuesto “genocidio” que «buscaba el exterminio de la izquierda», llaman a hacer «justicia», amparándose en la fuerza de la ley para condenar a base de presunciones, rechazando  informes médicos sobre la incapacidad y demencia senil de los más ancianos, ante el silencio de quienes cual verdaderos cómplices pasivos, miran hacia otro lado ante las condenas a soldados, cada vez de más baja graduación.

Así, los chilenos una vez más, anestesiados por la manipulación de la “historia oficial”, concurrirán el 19 Noviembre a ejercer su “derecho democrático”…, ese que en un pasado cada vez más lejano, les dejaran sus FF.AA. y de Orden, cuando después de aquellas elecciones de aquél 14 de Diciembre de 1989, entregaron como legado un país encaminado hacia el desarrollo, basado en  la libertad y modernidad, uno que daba un  amplio espacio para el emprendimiento.

Es de esperar que las próximas autoridades  puedan realmente encaminar a nuestro país a una sociedad mejor, reconciliada con su historia y con la justicia, permitiendo así a todos los chilenos, a los de hoy y a los que vendrán,  mirar hacia el pasado y proyectarse hacia el futuro donde todos los chilenos tengan su lugar en la construcción de un Chile mejor

Un Estado moderno, elecciones y democracia son un verdadero «legado» que aunque les duela a muchos…, nos dejó el gobierno militar.

La disputa de Piñera y Kast por el famoso “voto militar”

Diario Electrónico “El Muro” Jueves 28 de septiembre de 2017

EL MURO conversó con el coronel en retiro Christian Slater Escanilla y con el analista político Marco Moreno, para analizar la disputa del llamado “voto militar” dentro de la centroderecha.

Cuando quedan menos de dos meses para las elecciones presidenciales, la estrategia de Sebastián Piñera es pasar a segunda vuelta con una diferencia lo más amplia posible con su contendor más cercano. Para eso está tratando de capturar el voto de la derecha más dura y de la llamada “familia militar”.

Sin embargo, ese nicho ha mostrado públicamente su afinidad por José Antonio Kast, que aunque marca cerca de un 5% en las encuestas, es un electorado que Sebastián Piñera está interesado en reclutar, de ahí el origen de su campaña del “voto útil” que fue el puntapié inicial para comenzar esta especie de disputa entre ambos candidatos por el voto militar.

Frente a esta situación, el coronel en retiro Christian Slater Escanilla, en conversación con EL MURO, señaló que ambos candidatos merecen mucho respeto, sin embargo, aclaró que el voto útil del que hablan en el comando de Piñera sería en realidad el voto de los tontos útiles. Además, recordó que las Fuerzas Armadas se dejaron encantar por sus proposiciones cuando fue Presidente, por lo que ahora José Antonio Kast si sería el voto útil y lo que están buscando.

“Lamentablemente nos desencantamos en su período anterior cuando hizo ciertas promesas que no cumplió. No estábamos pidiendo nada fuera de la ley, si no que eran cosas que nosotros considerábamos que era necesario para la gente que estaba detenida, como justicia verdadera y algunos derechos humanos para aquellos que están presos”, aseguró.

Slater explicó que hay una gran diferencia entre ambos candidatos en temas valóricos. “El encanto que tiene Kast es el corazón. El otro día leí una entrevista a Humberto Maturana y hablaba que los partidos políticos tienen una crisis moral, y más que eso una crisis ética y eso es lo mismo que dice Kast. La gente confía más en la persona que en los partidos políticos y nosotros, hablo en lo personal, creemos que Kast representa justamente el reencanto de los valores”, manifestó.

El coronel en retiro señaló que lo que más les llamó la atención de José Antonio Kast fue el respeto a la familia, al orden de la república, a las personas, a la vida. “Por eso mismo nos alejamos un poco más de los números y nos acercamos a eso de que un comandante es un verdadero comandante cuando es reconocido en la mente y corazones de sus subalternos, en este caso un candidato o líder como Kast”, destacó.

“Yo creo que la suerte está echada y es difícil que eso cambie. En la medida que Piñera gire a estribor y no a babor puede que obtenga algunos votos, pero yo creo que con las Fuerzas Armadas y con los que estamos en retiro es muy difícil. Nos sentimos traicionados una vez por él y eso indistintamente que la persona es tremendamente inteligente, muy capaz, pero creo que eso fue muy fuerte para nosotros”, puntualizó.

El coronel en retiro Christian Slater Escanilla cree que lo más importante de José Antonio Kast es que valora las Fuerzas Armadas y que manifiesta su intención de darles una mayor relevancia. “Él habla de lo que está ocurriendo en la novena región y trata de buscar una solución definitiva para el terrorismo a través de las Fuerzas Armadas con elementos legales como el Estado de Excepción”, recalcó.

Por su parte, el analista político de la U. Central, Marco Moreno, señaló a EL MURO, que la idea de captar el voto de “la familia militar” responde a una estrategia del Piñerismo que tiene que ver con la necesidad de poder movilizar adecuadamente al nicho de la derecha dura para que participen en las elecciones del 19 de noviembre.

“En un contexto de voto voluntario por un lado y de desafección política por otro, pareciera ser que la clave va a estar en la capacidad que tengas de movilizar a los electores para poder mejorar tu performance electoral y por lo tanto, ese voto militar si es que efectivamente existe, puede ser importante en términos del resultado final que tengamos ese domingo 19 en la noche”, afirmó.

Según Marco Moreno, mientras Piñera más se aleje de quien quede en la segunda posición y no haya una distancia superior a los 10 puntos, ese efecto psicológico puede ser muy importante para el balotaje del 17 de diciembre, y por lo tanto todo suma, especialmente el votante duro, comprometido por ir a votar.

“La derecha demostró en las primarias del 2 de julio que se moviliza cuando hay interés, cuando tiene algo que defender, cuando hay una disputa que le parece importante y eso explica porque tanto interés en ese 5% que pueda tener José Antonio Kast. Piñera no está teniendo interés en lo que podríamos llamar el voto blando del electorado que está en los márgenes, no está buscando al elector del centro, se está concentrando como estrategia en la derecha dura”. aseveró.

En opinión de Marco Moreno, durante los últimos meses José Antonio Kast habría logrado penetrar en ese electorado con un discurso bien conservador, de nicho. “Sabemos que a lo largo de la historia Piñera ha tenido diferencias con los militares, recordemos que él instaló este concepto de los cómplices pasivos durante su gobierno, cerró el penal Cordillera y eso podría generarle ciertas dudas en ese electorado sobre lo que pueda hacer Piñera que es considerado como un tipo súper pragmático”, apuntó.

“Yo no tengo duda que si a Piñera le conviene colocar una bomba sobre Punta Peuco lo hace desaparecer, pero hoy día lo necesita, el pragmatismo lo lleva a buscar ese apoyo porque en el comando están convencidos que no va a ser mucha gente la que concurra a las urnas el 19 de noviembre y en ese contexto de politización va a ser muy importante poder marcar una diferencia muy grande con el candidato que ocupe el segundo lugar”, sentenció.

 

La familia militar y la política, el recado del Sr. Piñera.

Por Gabriel Alliende Figueroa 

Es una costumbre, dentro de los uniformados en retiro, el no afiliarse políticamente, costumbre sana, republicana y loable.

La falta de afiliación, no significa que no existan tendencias al interior de la familia militar, las cuales, antaño, por respeto a las instituciones, no se evidenciaban, quedaban en la reserva de las conversaciones, o de las reuniones, teniendo cuidado de no tocar el tema en presencia de personal activo.

El término del gobierno cívico militar, marcó un tiempo diferente, la política se «enmascaró de revanchas», al trabajo sufrido, arduo, honesto de quienes tuvieron o tuvimos responsabilidades, le tendieron velos, cortinas y falsedades, para evitar reconocer lo que era obvio, el crecimiento y desarrollo de Chile. 

El país dejó de ser netamente fiscal, hubo emprendimientos notables en todas las áreas del quehacer nacional, prosperó la banca, el comercio, la industria, el agro, surgieron universidades, el retail, los supermercados, las prospecciones mineras en todo el territorio, nos mostramos como una potencia alimentaria, con productos de la tierra y el mar, las obras públicas se multiplicaron, lo mismo que la cobertura de agua potable, luz y alcantarillado, además de viviendas, postas y consultorios, hospitales públicos y privados. Más innumerables caminos y Carreteras.

En uno de esos expectantes momentos, el Sr. Sebastián Piñera hizo su fortuna, la cual hoy disfruta, su origen era de la más rancia clase media chilena, sufrida, espartana y cumplidora de todos los compromisos, ahí saltó hacia el espacio de las posibilidades del nuevo Chile. Salió el Sebastián Piñera de hoy.

El Sr. Piñera, levanta estandartes como votante por el «NO», ¿le consta a alguien? y ahí también se hace parte del cuento de la izquierda soviética y castro-comunista de la guerra fría, de las atrocidades que se cometieron contra los derechos humanos en Chile.

Lo que hubo, con el decreto del estado de excepción correspondiente, fue una lucha contra la guerrilla, la subversión, el terrorismo, la infiltración de armas, la sedición, los atentados contra los servicios de utilidad pública, los atentados contra las autoridades. Habían 10.000 guerrilleros extranjeros en Chile, caso curioso, llegaron al país y fueron rápidamente «acogidos» en casas de apátridas del MIR, el PC, el PS, La VOP, los diferentes Frentes, en especial el Manuel Rodríguez y otros incautos que preferían no saber.

La familia militar Sr. Piñera, trabajó honestamente durante los más de 16 años del gobierno cívico-militar, no solo los uniformados y las policías, también lo hicieron las esposas, suegras, hermanas, cuñadas, tías e hijas, en las distintas organizaciones de voluntariado femenino, con coloridos delantales, que se desplegaron en todo el territorio nacional, para apoyar a las madres, a las mujeres, a los ancianos, a los jardines infantiles, a los niños en situación irregular, niños quemados, asilos y un poderoso Comité de ayuda a la Comunidad que estaba organizado en todas las comunas del país, y que recibía apoyo en medios, víveres, leche, vestuario, alimentación, ropa de cama, medias aguas y centenares de otros items, por la empresa privada, que apoyo con seriedad esa labor.

Trabajar en voluntariados, sin recibir retribución por el esfuerzo que en la mayoría de los casos era diario, es loable, meritorio y realzable. Lo mismo quienes en servicio activo desempeñamos cargos de gobierno interior, o en subsecretarías, ministerios, y en toda la administración del estado. Hoy eso sería impensado, trabajar por la patria es casi un mal chiste.

Esa familia Militar Sr. Piñera, apolítica, pero republicana, sana, sensata y honesta, accedió a enviar a sus representantes al Círculo Español, para reunirse y escuchar al candidato a Pdte. de la República, donde logró repetidos aplausos de los inocentes soldados, que le creyeron, como si estuvieran escuchando a un superior. Una vez en el cargo, Ud. Sr. Piñera nos defraudó.

Hoy la familia militar tiene una tendencia, muy concreta, que nadie puede cuantificar, por ser territoriales desde Parinacota a la Isla Grande de Tierra del Fuego. Estamos muy repartidos, pero muy unidos en torno a centenares de organizaciones donde se reúne la familia militar de las FFAA y Policiales, tenemos la gran sensación de sentir objetivos homogéneos a lo largo y ancho del país.

En los más de 1.200 procesos que Ud. Sr. Piñera reabrió con su subsecretario del interior Ubilla, hay personas desde Arica Putre y Parinacota, hasta Natales, Punta Arenas y Porvenir, personas hoy ancianas, bisabuelos la mayoría, al igual que los presos políticos militares de Punta Peuco y Colina 1, todos abuelos y bisabuelos. 

Ud. Sr. Piñera no nos puede decir lo que deberemos hacer en la soledad de las urnas, pero recordaremos y nos aseguraremos que toda la familia militar escuche por enésima vez el vídeo con su actuación en el Círculo español.

Lo que nadie había logrado en la historia, la familia militar, hoy si tiene total unidad, los unos y los otros, nos hemos aunado frente a la ignominia y a la expoliación del estado o del erario nacional, a la mentira, la revancha, la odiosidad y a los falsos testigos.

No hubo jamás en Chile campos de exterminio, los integrantes de la gran familia militar, somos sensibles seres humanos, hijos, esposos, padres, hermanos, nietos, abuelos y bisabuelos, el 99,9% de quienes vestimos el uniforme, jamás torturamos a nadie y quienes lo hicieron, si es que sucedió, fue por objetivos de la lucha anti terrorista que se enseñoreó en la américa morena, entre las décadas de los 60 y 70, que terminó con millares de muertes en Argentina, Uruguay, Colombia, Perú, Bolivia, Cuba, Nicaragua, El Salvador, Honduras, Paraguay, Venezuela y en Chile, con sensibles 900 desaparecidos, de ellos varios aparecidos.

Jugaron con el sensible tema de los derechos humanos y lo usaron para beneficiar a cientos de miles falsos desaparecidos, torturados, asilados, etc. El tema es de alta sensibilidad humana y nunca nadie ha aceptado enfrentar la crisis desde sus orígenes, la política hizo sus museos de la memoria, la familia militar tiene la realidad sincera, honesta, verdadera, de haber vivido con total intensidad, para el bienestar de Chile, el gobierno cívico militar.

Si Ud. busca Sr. Piñera algún uniformado de las FFAA o policías que adhiera a sus postulados, es probable que los encuentre, pero serán bastante pocos, casi sin marcar tendencia alguna.

El Foro de São Paulo, o la mano que mece la cuna en Chile

Por Roberto Hernández Maturana

El Foro de São Paulo se constituyó en la ciudad brasileña del mismo nombre en 1990, bajo la organización del Partido de los Trabajadores de Brasil (PT). Agrupa a toda la izquierda latinoamericana, dicta pautas y entrega manuales de procedimientos a sus integrantes. En su momento se dio a la tarea de instalar el socialismo en Chile, Argentina, Brasil, Uruguay y Ecuador.
Su objetivo fue reunir esfuerzos de los partidos y movimientos de izquierda para debatir sobre el escenario internacional después de la caída del Muro de Berlín y las consecuencias del neoliberalismo en los países de Latinoamérica y el Caribe. y defender a los gobiernos de izquierda como el chavismo venezolano. Hoy lamenta la pérdida de, Argentina y Brasil, y observa con inquietud el renacimiento de los movimientos liberales, democráticos, y nacionalistas en América Latina.
Los miembros latinoamericanos del Foro de Sao Paulo tienen voz y voto, sin embargo, a los encuentros del Foro asisten también partidos y movimientos sociales de izquierda de otras regiones del mundo como Europa y Asia, los cuales sólo tienen voz pero no voto, aunque sí votan en las comisiones especiales.
Los encuentros del Foro se han realizado en Ciudad de México (1991), Managua (1992), La Habana (1993), Montevideo(1995), San Salvador (1996), Porto Alegre (1997), Ciudad de México (1998), Managua (2000), La Habana (2001), Ciudad de Guatemala (2002), Quito (2003), San Pablo (2005), San Salvador (2007), Montevideo (2008), Ciudad de México (2009),Buenos Aires (2010), Nicaragua (2011) y Caracas (2012), Managua (2011), Caracas (2012), São Paulo (2013), La Paz (2014), Ciudad de México (2015), San Salvador (2016) y Managua el presente año.
Cuando fue creado el Foro de sao Paulo en 1990, el Partido Comunista de Cuba, era el único que ejercía el gobierno en su país. La elección de Hugo Chávez en 1998 en Venezuela representó la llegada al poder del primer gobierno de izquierda en muchas décadas en Latinoamérica dando paso al posterior triunfo de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil, mas tarde Tabaré Vázquez en Uruguay en 2004, Evo Morales en Bolivia en 2005, Michelle Bachelet en Chile el 2006 , Rafael Correa en Ecuador en 2006, Daniel Ortega en Nicaragua el 2006, Fernando Lugo en Paraguay en 2008, José Mujica en Uruguay en 2009, Mauricio Funes en El Salvador en 2009, Dilma Rousseff en Brasil en 2010, Ollanta Humala en Perú en 2011, Nicolás Maduro en Venezuela en 2013, Michelle Bachelet de nuevo en 2014, y Salvador Sánchez Cerén en El Salvador, en 2014. También hubo miembros del Foro de Sao Paulo que han formado parte de las coaliciones gubernamentales que respaldaron al gobierno tanto de Néstor Kirchner como de su sucesora y esposa Cristina Fernández en Argentina.
El plan, que está escrito y figura en actas de aquella cita fundacional del Foro de Sao Paulo, establece que:
La etapa de implementación puede ocupar una o hasta tres presidencias del mismo gobernante o mismo partido o coalición de izquierda. Dependerá de la aceptación popular la implementación de cada uno de estos puntos, pudiendo en consecuencia omitir algunos de ellos o bien, acelerar el proceso en su segunda etapa.
Es necesario establecer el asistencialismo: aumento de asignaciones familiares por hijo, embarazadas, planes de emergencia, subsidios, etc. Objetivo: siembra de votos para la próxima elección.
Se debe aumentar la cantidad de cargos públicos: por cada nuevo empleo público se estiman 4 votos del grupo familiar. Los capitales privados comienzan a abandonar sus inversiones. Objetivo: siembra de votos.
Dar voz solo a aquellos medios de comunicación social oficialistas con periodistas, actores, conductores y artistas afines usar la autocensura, transformar e impedir el conocimiento de la realidad.
Perseguir a los integrantes de las Fuerzas Armadas y de seguridad: que los hayan combatido en la guerra contra la subversión 60/70 (Chile, Argentina, Perú, Uruguay, Bolivia). Persecución mediática y judicial.
En lo cultural, realizar campañas mediáticas e instalación de matrices de opinión contrarias a personalidades opositoras de la cultura local.
Mediante la instalación de los temas de Discriminación y Derechos Humanos buscar un nicho de votantes en las minorías marginadas (indígenas, homosexuales, transexuales, etc) y legislar para ellas a fin de crear grupos ideológicos para defensa del modelo y fidelización de votantes, ellos se debe promover con la especulación de acusaciones falsas de discriminación en conflictos personales, laborales, etc.
Revisión el pasado reciente evocando permanente a las pasadas dictaduras militares o gobiernos democráticos a fin de recrear la imagen de un enemigo inexistente en la actualidad pero temido. Instalarse como la única opción posible de gobierno
Desvalorizar los símbolos patrios: modificaciones en banderas, escudos, himnos.
En cuanto a a la Educación, crear nuevas universidades, otorgar becas indiscriminadas, fomentando el clientelismo y la creación de semilleros de grupos de izquierda para sostener ideológicamente al régimen.
Aumentar impuestos a las ganancias o riqueza. éstos alcanzan a trabajadores con salarios medios y medios/bajos cuyo fin confiscatorio se aplicará a la “redistribución de la riqueza” pero sirven para mantener y financiar al sistema.
Quebrar el sistema de salud, buscando que las prestadoras privadas de salud no logran brindar servicios de calidad en un escenario de creciente inflación y alto costo de salarios y riesgos laborales.
Quebrar a las clase medias para destruirla; mejor aún, igualarla hacia abajo y culpabilizarla de la pobreza de otros. ¿Le suena a Ud. conocido amigo lector?

En Agosto de 2017, se realizó en Managua, Nicaragua, la última reunión de este variopinto grupo de entidades de la izquierda internacional, en la que participaron dos delegaciones de partidos de Chile: Revolución Democrática, del diputado Giorgio Jackson que respalda la candidatura de Beatriz Sánchez, y PAIS, del senador Alejandro Navarro.
Se preguntará. amable lector ¿Por qué no asistió “nuestro» PC como tampoco el PS, asistente habitual a estas citas, junto a delegaciones del MIR y el FMR?…  Sencillo, nuestros pragmáticos integrantes del mal llamado “progresismo” chileno, alertados  de que los próceres  del neo comunismo gramsciano latinoamericano, tenían entre los temas a tratar por el Foro este año, el aprobar un acuerdo para respaldar oficialmente la demanda marítima de Bolivia en contra de nuestro país, decidieron no asistir… “paso”…
Sin embargo no se puede soslayar que en esta clara posición contraria a los intereses de Chile, han participado dos partidos políticos que hoy presentan candidaturas presidenciales y parlamentarios a las próximas elecciones de Noviembre.
Los chilenos anestesiados por una persistente transformación cultural, derivada de la aplicación estricta de los postulados de Antonio Gramsci, no podemos ser indiferentes a una nueva agresión ideológica de la izquierda internacional; debemos castigar en las urnas a sus peones chilenos para sacarlos del horizonte democrático en nuestro país.

Los DDHH y los terroristas y guerrilleros

Por Gabriel Alliende Figueroa

Como hemos podido constatar a través de cientos de fuentes, los terroristas y guerrilleros extranjeros que buscan derrocar los gobiernos y imponer una dictadura del proletariado por la vía de las armas, carecen de afectos en tierra extraña, los guían propósitos ideológicos y cualquiera que moleste ´para el cumplimiento de sus misiones, deben ser «liquidados».

Bueno, el claro ejemplo es Bolivia, donde el Che Guevara fusiló a todo el boliviano que desertara de su grupo armado, lo mismo sucedió aquí en Chile durante la Unidad Popular, el subteniente Lacrampete en agosto de 1973, recibió un tiro en la cabeza por un terrorista mexicano. Salvador Allende como Pdte. del Senado intervino en la infiltración de guerrilleros cubanos que se ex filtraron desde Bolivia, eludiendo el cerco del ejército de Bolivia y de la CIA y se infiltraron a Chile. Al ser detenidos, Allende los tomó y los sacó en avión y los llevó a Tahiti, desde donde tomaron otro avión a Panamá y de ahí a Cuba.

El guerrillero extranjero, al no tener sentimientos alguno de nacionalidad, sin cariños familiares, ni amistades, ni afectos con nadie, recibe apoyo de ayudistas, que sabiendo o no le dan protección. Bueno esos guerrilleros y extremistas fueron duramente combatidos por las fuerzas de seguridad primero de la Dina y seguidamente de la CNI. «Eran ellos o la Sociedad Chilena», los daños colaterales se produjeron con los ayudistas, que dieron techo, comida, cama y fachada a estos criminales de la guerra, que «fuera de su país», se sintieron con el derecho a disparar y a definir quien vivía y quien no.

La gran incongruencia, está en que esas soldados, marinos, aviadores, carabineros y policías que los combatieron, fueron posteriormente juzgados, procesados, encontrados culpables y encarcelados.

Los guerrilleros y extremistas ideológicos extranjeros en Chile entre los años 1966 y 1973, superaron los 10.000, a ellos hay que sumarles los chilenos, que ideológicamente penetrados en sus conciencias, se les unieron, formando un ejército, que sería superior a cualquier fuerza de las FF.AA. si son empleados con centro de gravedad en un mismo punto. Nunca han habido 10.000 hombres de las ffaa de guarnición en una ciudad, ni en Arica ni en Punta Arenas y menos en Santiago, el Plan ZETA lo pretendía hacer en la parada militar de 1973.

Esa fue la gente que combatieron los organismos de seguridad y en su ausencia, las FF.AA. y policiales en decenas y centenas de guarniciones a lo largo de Chile y hoy ellos están o presos o procesados.

Esa es la deuda de gratitud que la sociedad le debe o adeuda a esas FF.AA. y policiales, pudieron seguir desarrollándose como personas, formar familias, crecer profesionalmente e integrarse al creciente desarrollo nacional, como profesionales, técnicos e trabajadores en todas las áreas productivas del país.

Existe Punta Peuco y Colina 1, ahí hay bisabuelos y abuelos que en año 1973 lucharon para que cada uno de los chilenos pudiera dormir tranquilo, que trabajara tranquilo, que vacacionara del mismo modo, la sociedad mira hacia el lado y los políticos los fustigan por los derechos humanos. ¿Tiene derechos humanos un guerrillero extranjero que viene a Chile a imponer una verdad por la armas cueste lo que cueste?, ,¿tienen derechos humanos los que organizaron campamentos guerrilleros de instrucción y adoctrinamiento de chilenos para tomar el poder total por la vía de las armas?, ¿tienen derechos humanos los que internaron armamento en forma clandestina para derrocar al gobierno? Seguro habrá varios que pensaran que SI, que tienen derechos humanos y que es la justicia la encargada de definir si cometieron o no crímenes contra el pueblo de Chile. Bueno hoy no hay ningún terrorista preso, ningún extremista detenido, o porque se fugaron o porque se les aplicó la ley de amnistía, entre ellos a todos los guerrilleros de Carrizal Bajo.
No debiera existir ni Punta Peuco ni Colina 1, pero existen ambas. A nosotros los uniformados del 73 se nos informó que había una lucha contra el extremismo y la guerrilla y que «nadie sería detenido sin motivo».

 

Dese un gusto electoral

Por Fernando Thauby García
Hay miles de chilenos cansados de votar una y otra vez por “el menos malo”, de votar para “que fulano no salga” o de votar a contrapelo.
De votar por un tipo (o tipa) que piensa mal, habla mal y hace las cosas mal. Que carga una larga historia de contradicciones, inconsecuencias y mentiras.
Del cual todos saben quién y cómo es, conocen sus evidentes limitaciones personales, siquiátricas e intelectuales; con un currículo que mas parece un prontuario; pero que hay que hacerse los lesos ya que el candidato ha sido impuesto por los dueños del partido que se dice representa a la gente como usted y ha sido designado después de oscuras y laboriosas negociaciones.

Si usted es uno de esos que llega al local de votación haciendo arcadas y sale con la sensación de haberse vendido, arrendado, prostituido o de haber hecho algo vergonzante, quiere decir que esta es su oportunidad de darse un gusto.

En las próximas elecciones hay un candidato -José Antonio Kast- que cumple todos los requisitos que cualquier chileno de bien desea para su Presidente: inteligente y preparado, honorable y honrado; que puede disentir y argumentar en contra sin perder la compostura, sin insultar y sin descalificar; que razona con lógica y basado en hechos y principios sólidos; que no se acobarda ante las amenazas y gestos de odio de la izquierda; que respeta a los demás y no trata de apabullarlo con gritos ni amenazas; “que defiende sus propuestas con ideas, no con violencia y que cuando se equivoca pide perdón, no borra sus tweets”, que dice la verdad y sobre todo, que respeta y se hace respetar.

Una rareza entre los políticos: “dice lo que piensa y hace lo que dice”: Toda una anomalía en la fauna electoral nacional.

Si aprovecha esta oportunidad llegará a votar por Kast con el corazón alegre y una sonrisa en el rostro y saldrá con dignidad y satisfacción. Habrá tenido una experiencia novedosa y extremadamente satisfactoria.
Marginalmente podrá constatar si es que usted está solo en el mundo o existen otras personas que piensan y actúan igual.

Es muy probable que en estas elecciones Kast no logre ser Presidente de Chile, incluso puede que no pase a segunda vuelta, no importa, da igual, se trata de un ejercicio personal de dignidad e higiene moral.

Qué hacer con su voto en la segunda vuelta es problema suyo.
Haga lo que quiera o lo que deba pero, ¡¡nadie le podrá quitar lo votado!!.

El caso Aleuy y las señales de La Moneda

Editorial diario La Tercera,10 de Octubre de 2017

El giro que ha dado el gobierno, desechando la ley antiterrorista en La Araucanía, es un indicio más de que se privilegia el “legado” por sobre el interés del país.

La Moneda se ha infligido un severo daño político a raíz del insólito episodio que afecta al subsecretario de Interior, Mahmud Aleuy, quien, molesto por el giro del gobierno ante la persecución de delitos en la zona de La Araucanía -mientras se encontraba en Argentina, el Ministerio del Interior resolvió retirar la querella terrorista en contra de cuatro comuneros mapuches, cediendo a la presión que éstos ejercieron mediante una huelga de hambre- optó por presentar su renuncia, lo que el gobierno desestima asegurando que está haciendo uso de su “feriado legal”.

Es incierto cuál será el rumbo que tomará el subsecretario -la propia Presidenta de la República, en entrevista con este medio, dijo que “espero que vuelva”-, pero ciertamente se trata de un episodio que por sus características hace muy difícil dar crédito a la versión oficial, exponiendo a la propia mandataria a un bochorno de proporciones.

El episodio Aleuy no se trata, sin embargo, de un mero anecdotario político, sino que su trasfondo tiene profundas implicancias, pues deja en evidencia las fuertes divergencias ideológicas que cruzan a la Nueva Mayoría, y que la han hecho tropezar una y otra vez. En este caso, resultan evidentes las dificultades que ha enfrentado el gobierno para hacer frente a la violencia que afecta a la zona de La Araucanía, donde todo indica que las consideraciones ideológicas han terminado prevaleciendo, lo que socava el estado de derecho.

El programa de gobierno es textual cuando plantea que “no se aplicará la ley antiterrorista a miembros de pueblos indígenas por actos de demanda social”, promoviendo además una modificación de fondo de esta legislación. Sin embargo, con el correr del tiempo -y ante los graves y reiterados atentados que se fueron sucediendo-, el gobierno tuvo que rendirse a la realidad e invocar esta ley en la zona del conflicto indígena. Pero el súbito retiro de la querella contra cuatro comuneros, a pesar de que días antes desde el propio Ministerio del Interior se aseguraba que a la luz de los graves hechos imputados no resultaba posible retirar la querella, es signo de que se ha vuelto a esta postura inicial, donde una ley deja de aplicarse por motivos ideológicos y la seguridad pública queda entregada a criterios discrecionales.

Ante este escenario, no se entiende cuál sería el sentido de que el subsecretario Aleuy retorne a su cargo. En su entrevista, la Presidenta de la República entregó luces para explicar este cambio de giro, planteando que se decidió recalificar la querella “porque no nos gusta la Ley Antiterrorista”. Sus declaraciones -que además dejan en entredicho las varias otras querellas que ha presentado el gobierno invocando esta norma- coinciden con la petición que hiciera un grupo de altos funcionarios de la ONU, llamando al gobierno a no aplicar esta ley cuando se trata de lidiar con casos “en el contexto de protestas sociales de los mapuches”, lo que resulta de especial gravedad al provenir de un organismo internacional.

Este cambio de postura del gobierno -cuyo costo pagan los habitantes de La Araucanía- parece ser una nueva señal de que el gobierno de la Nueva Mayoría, y en particular la mandataria, centran su quehacer en esta etapa final en preservar el “legado” lo más fiel posible al ideario original de la Nueva Mayoría, algo que no necesariamente coincide con el interés del país.

 

 

El poder por el poder

Por Cristián Labbé Galilea

Para nadie resulta sencillo hilvanar los acontecimientos del día a día con algún grado de coherencia. Las redes sociales, los medios de comunicación y los hechos mismos, nos están golpeando minuto a minuto y para quienes estamos en la categoría de “viejos tercios” es aún más complicado… no tenemos el manejo ni la estructura mental para decodificar las acciones y las reacciones del mundo político ante el acontecer diario….

Si alguien me hubiere dicho, aun en tono de broma, que “la oposición” iba a terminar apoyando a un personaje como el subsecretario Mahmut Aleuy… ¡no habría podido contener la risa! “Oh my God”, no solo lo apoyaron sino que además lo aplaudieron… ¡increíble a lo que hemos llegado!

Mayor es la sorpresa cuando, en mis tertulias compruebo que, en general, los participantes de más edad “entienden” el accionar de los políticos y que los jóvenes ni siquiera se cuestionan el tema… para ellos es “lo políticamente correcto” según los tiempos que se viven.

Que los viejos no veamos “más allá de nuestras narices” puede ser normal… pero que los jóvenes y los actores políticos (vigentes) interpreten la contingencia con tal “miopía” es… preocupante, porque es señal que avanzamos “a tientas y a locas”, en una suerte de desvarío donde las ideas carecen de profundidad y correlación.

Ante la abulia de mis parroquianos frente a la contingencia no me pude contener y pregunté ¿Se han detenido a pensar en los candidatos que tenemos para las próximas elecciones? El silencio me permitió continuar… “en la Nueva Mayoría (entiéndase la izquierda) encabeza las expectativas un relajado ´leedor de noticias´, sin más pergaminos políticos que ser el favorito en las encuestas, mientras que en Chile Vamos se proclama al “cómplice activo” (no pasivo) de la vuelta al poder de la señora Bachelet… como el mal menor”

“No les parece que las cúpulas partidistas de ambos conglomerados están actuando con la misma lógica política… ceder a todo otro interés que no sea alcanzar el poder, no importa con quien… porque hay que ganar ¡si o si!…”

Después de un análisis un poco más “trenzado” de las encuestas los mismos contertulios llegaron a la conclusión de que los “democratacristianos de tomo y lomo” (los que surgen y creen en el falangismo) debieran ser algo más que 4% y que, quienes creen en los principios de una sociedad fundada en valores como la libertad, el orden, la justicia, la igualdad de oportunidades, etc. también son algo más que el 4% que marca el candidato independiente que representa esas ideas.

Poco a poco mis aplicados feligreses se fueron aproximando a la idea de que existe un “voto oculto” -no declarado-, que se debiera manifestar en primera vuelta y que si ese fenómeno llegara a ocurrir… cambiaría radicalmente el panorama político nacional y se generaría un futuro político, económico y social más auspicioso para nuestra sociedad.

La conclusión fue categórica… “si no actuamos en conciencia, existe el peligro de que la política deje de actuar movida por valores y principios claros y transforme su leitmotiv en la búsqueda… del poder por el poder”.

“Extrema derecha”, “fascismo”: la gran estafa de la izquierda

Por Yves Roucaute , filósofo francés, profesor universitario y especialista en ciencias políticas.
Tomado de revista Valeurs Actuelles, Paris.

La izquierda y la extrema izquierda no temen usar los términos “fascista”, “nazismo” para satanizar a sus adversarios. La mayor parte de la prensa se monta en ese caballo y hasta algunos dirigentes de derecha repiten eso como tontos. En estos días en Francia pensar se convirtió en un lujo y develar el sentido oculto un trabajo peligroso.

La búsqueda de la verdad es algo poco aconsejado hacer en estos tiempos. Correré, sin embargo, el riesgo. Quizás en recuerdo de Charles de Gaulle o de Ronald Reagan quienes fueron tratados en otra época de “fascistas”, por los mismos de siempre. Y por los que hoy, como un animador del Petit journal de Canal Plus, que piensan que la Shoah es un detalle de la historia, hasta por quienes presentan a Donald Trump con una cruz gamada y teniendo su pretendido libro de cabecera Mein Kampf, mientras [el diario comunista] l’Humanité le pega una foto de Pétain a Nicolas Sarkozy, el famoso “liberal-fascista”. De Norbert Hofer a Victor Orban, oh, oh, desconfiemos, los fascistas están en todas partes, dicen ellos.

Esa gente asimila fascismo y extrema derecha. Como en “extrema derecha” hay la palabra “derecha” se valen de eso. El hombre de la calle llega a creer: la derecha es potencialmente “extrema”, es decir, “fascista”. Muy hábil.

¿Debemos recordar acaso que la oposición al fascismo, en Francia, fue hecha antes que nada por la derecha, en especial por Charles de Gaulle, y no por la izquierda, quien fue, por el contrario, colaboradora y pacifista, al menos hasta la entrada de las tropas alemanas a París? ¿Qué la gran figura de la lucha antifascista en el mundo no fue el comunista Stalin, quien firmó un pacto de no-agresión con Hitler, sino un liberal y conservador, Winston Churchill? ¿Qué la tercera gran figura del antifascismo fue Franklin Roosevelt, un anticomunista y antisocialista notable? Bien, ya siento que esto no gusta. Para lo que sigue necesito una casamata.

Mussolini socialista

¿La extrema derecha, camaradas? Ella es monarquista, católica, anti populista. Nada que ver con el fascismo. ¿El fascismo? Nació en la izquierda, en la extrema izquierda. ¿El inventor? El socialista Benito Mussolini, Benito en recuerdo de Benito Juárez, revolucionario mexicano. En marzo de 1919, en Milán, Mussolini creó los Fascios italianos de combate, origen de la palabra “fascista”. Se dio a conocer en mayo de 1901 al prohibirle a los maestros entrar en una escuela en huelga. En Suiza, en 1902, encontró a su musa: Angélica Balabanova, amiga de Lenin, descrita en Pravda como la que dirigía la política revolucionaria en Italia. Mussolini publica, en 1903, un libro anticlerical: Cristo y Ciudadano. Y deviene el socialista más popular, después de ser condenado por haber agredido a “explotadores”. Nacionalista, desarrolla la tesis aplaudida por Lenin, y retomada más tarde por Mao, de la “nación proletaria” italiana, opuesta a la “nación plutocrática” que tiene colonias.

En 1912, gana el control del Partido Socialista tras derrotar a los “derechistas” del mismo. Su popularidad aumenta cuando es encarcelado por haber cometido saboteos económicos. El futuro secretario general del Partido Socialista, Pietro Nenni, le da entonces el calificativo de Duce. ¡Nombrado director de Avanti!, el órgano central del partido organiza la huelga general obrera de 1914. En octubre, se pronuncia en favor de la guerra, como los otros socialistas europeos, y crea Il Popolo d’Italia, con esta cita de Auguste Blanqui: “Quien tiene el fierro tiene el pan”. Expulsado del PS, siendo ya el socialista más popular del país, replica: “Expulsándome, ustedes no me impedirán la fe socialista ni el combate por la revolución.”

¿Las huelgas generales de 1921? Son también obra de él, hasta el referendo del 23 de septiembre, organizado por el sindicato de la metalurgia (FIOM), que vota poner fin a la huelga y rechaza los “consejos de fábrica”, soviets anarquistas y comunistas apoyados por Moscú. Aplaudido por el gobierno y los socialistas, Mussolini los increpa: ustedes prefieren Rusia a la clase obrera italiana, les lanza. En agosto de 1921, Mussolini firma un “pacto de paz” con los socialistas, poco molestos por la violencia contra los empresarios, la policía, los militares y los sacerdotes. En diciembre, rompe ese pacto, con el apoyo de los líderes sindicales revolucionarios y los 310 000 afiliados. En 1922, son las marchas, en especial la de Roma. Nombrado presidente del Consejo, Mussolini gobierna, al comienzo con los ministros socialistas, se muestra como el hijo del pueblo, ofrece pan y juegos, recarga de impuestos a los ricos y al capital, prohíbe la especulación, lanza grandes obras, da empleos creados por el Estado, semana de 40 horas, aumento de salarios, control policiaco del país siguiendo el modelo leninista.

En todas partes, en Europa, los socialistas crean grupos fascistas. En el Reino Unido, Oswald Mosley, diputado laborista, funda, en 1932, la Unión de fascistas británicos. En Francia, el diputado socialista Marcel Deat, ministro del Frente Popular, funda en 1936 la Unión Nacional Popular (RNP).

“¡Los únicos socialistas verdaderos de Alemania, de toda Europa, somos nosotros!”. Goebbels

¿Y Hitler? El descubre nacionalismo y revolución en los cafés de Viena. Y un antisemitismo nuevo que no es aquel, tradicional, ligado a la tierra, que excluye a los judíos, sino el revolucionario, que exige la eliminación de los burgueses, es decir de los judíos. Esa idea es una herencia de la izquierda francesa del siglo XIX. El periódico Candide, de Auguste Blanqui, es quien inventa la superioridad de la raza aria. Edouard Drumont, colaborador de la oficial Revue socialiste, reducto de antisemitas revolucionarios, es quien, desde 1886, escribe La France juive. Georges Vacher de Lapouge, autor preferido de Goebbels, es candidato socialista en 1888, fundador de la sección socialista de Montpellier, es quien publica l’Aryen, son rôle social(1899), y quien escogerá la extrema izquierda en 1902.

¿A quién llama Hitler para ser ministro de la Propaganda en el gobierno bávaro de 1920? A los socialistas. Miembro del Partido Obrero Alemán, que se reclama simpatizante de los bolcheviques, Hitler creará el Partido Nacional Socialista de la Trabajadores Alemanes. ¿Socialista? Claro que sí. En su libro Mein Kampf, él dice que escogió el color rojo de la revolución socialista y, en lugar de la hoz y el martillo, la esvástica, símbolo de la refundación del hombre. Goebbels escribirá en Die zweite Revolution (1926): “¡Los únicos socialistas verdaderos de Alemania, de toda Europa, somos nosotros!”. En 1933, es la toma del poder y la ocupación de las empresas bajo la vigilancia del partido nazi, los allanamientos a las casas de los empresarios, el plan cuatrienal de Göring basado en el modelo soviético, los SS invaden los consejos de administración de las empresas, las herencias son revisadas, las expropiaciones, etc.

¿Y en Francia? El fundador del partido nazi, el Partido Popular Francés, es el diputado comunista Jacques Doriot.

¡Eh oh, la izquierda! ¿Están seguros de poder llamar “fascista” a un Donald Trump, heredero de Jackson y de Jefferson, a un Norbert Hofer, ¡La izquierda es capaz de acusar de fascista a Donald Trump!, ¿nacionalista liberal, a un Nicolas Sarkozy y a muchos otros que son patriotas, liberales, no violentos, respetuosos de los derechos individuales y de las instituciones?

Qué curioso. Esa izquierda no tiene nariz para oler sus propias inmundicias. ¿Pues quien, hoy como ayer, insulta y difama a sus adversarios? ¿Quién rechaza las instituciones democráticas parlamentarias hasta el punto de oponerse a la ley por la fuerza? ¿Quién ataca a la policía republicana con la intención de herir, incluso de matar? ¿Quién destila el odio social y político? ¿Quién pide la horca para los liberales y para la libertad de empresa?

¿Quién propaga el antisemitismo en nombre de la pretendida defensa de los palestinos? ¿Quién golpea físicamente a los directivos de Air France, bloquea las autopistas, amenaza físicamente a los no huelguistas en las refinerías de petróleo? ¿Quién dispara contra los locales de los partidos? ¿Todo esto no les recuerda algo? ¿Vamos a tener que hacer, como en otras ocasiones, que la derecha republicana venga a salvar a los reformistas para liberarlos de la amenaza de la extrema izquierda facciosa?

 

¡Al que le venga el sayo… que se lo ponga!

Por Cristián Labbé Galilea
Somos un pueblo muy especial… nos encanta que nos caractericen como “los ingleses de américa del sur”; sacamos pecho cuando nos aluden como “país referente”; fanfarroneamos con tener una “democracia republicana ejemplar”; por último, estamos convencidos de que somos (humildemente) “la copia feliz del edén”… ¿Entonces, de que nos quejamos?
Muy simple… sabemos que esos decires son estereotipos que no se condicen con la realidad: estamos por día más intolerantes; nuestra sociedad política es cada vez más cupular y la posición de privilegio… hoy es historia.
Una demostración de lo anterior es el “clima político” pre-electoral. Contrario a lo que sería dable esperar en una sociedad moderna, donde la motivación debiera ser: evaluar a las autoridades que han gobernado en el último tiempo; aquilatar el discurso –conceptual, valórico e ideológico- de cada una de las opciones que se presenten; en suma, definir y luego elegir el tipo de país que queremos para el futuro, hemos optado por el camino de las descalificaciones, las recriminaciones, la palabra fácil y el enfoque ambiguo (léase… lo políticamente correcto).

Lo peligroso de esta actitud es que, al final de cuentas, se produce una “desviación -un extravío- conceptual” en la centroderecha y que la izquierda (incluida la centro izquierda) aprovecha magistralmente, mientras las cúpulas de la oposición (entiéndase “Chile Vamos”) en su avidez por llegar al poder, buscan afanosamente -con un discurso vacuo- “transitar” hacia la izquierda, renunciando a los principios y valores que le son propios…
Como el espectro político es un juego donde “si pierden unos, ganan otros”, se produce un fenómeno de dos aristas… Una positiva: se crea un espacio que es ocupado por quienes -sin complejos ni ambages- creen de verdad en “los principios de la sociedad libre”, donde prevalezca la libertad de educación, de emprendimiento, de credo; donde impere el orden, la justicia (justa), la moral de mérito, la igualdad de oportunidades, el estado subsidiario, el respeto a la diversidad, la tolerancia, la paz social…
La arista negativa de este fenómeno es que, de ganar en las próximas elecciones, la oposición “corrida a la izquierda” tendrá necesariamente que gobernar con la izquierda y por lo tanto deberá ceder en aspectos fundamentales -para conseguir la mínima gobernabilidad- con lo cual habrá traicionado a buena parte de sus electores.
La mejor demostración de lo anterior es comprobar lo sucedido recientemente en Alemania, donde la Social Democracia y la Democracia Cristiana, generaron un espacio que la “Alternativa para Alemania” (AFD) llenó con un no despreciable 13%. Realidad que la izquierda rápidamente se encargó de “estigmatizar de extrema derecha”, lo que según los propios alemanes está muy lejos de ser así.

Para sorpresa de algunos, en nuestra realidad y puntualmente “en primera vuelta”, vamos por el mismo camino… no faltan los que por ignorancia, ambición o simplemente por “complejo político” enarbolan similares banderas y traicionando sus creencias, prefieren apoyar una opción que no los representa.
Tal como le dije a un contertulio (con un dejo de humor) … ¡Al que le venga el sayo, que se lo ponga!

 

El quiebre en la Vicaría por el caso Cheyre

Tomado de La Tercera Domingo 01/10/2017, Periodistas: F. Velásquez, M. J. O’Shea y L. Ayala

Todos quedaron sorprendidos cuando el general (R) Juan Emilio Cheyre llegó junto a su abogado, Jorge Bofill, a las oficinas de la Fundación Documentación y Archivo de la Vicaría de la Solidaridad, ubicadas en La Reina. El ex comandante en jefe del Ejército había concurrido al lugar para entregar una carta en la que pedía a los encargados de la institución un requerimiento poco usual. “Vengo a solicitar a usted que se informe al infrascrito si en los antecedentes, información de trabajo u otro tipo de fuente disponible que obran en los registros históricos del Archivo Jurídico de la Vicaría de la Solidaridad existe alguna denuncia, acusación, constancia, queja o algún otro antecedente que vincule a mi persona con violaciones a los derechos humanos en cualquiera de sus formas, que ocurrieron en Chile en el período comprendido entre septiembre de 1973 y marzo de 1990”, se lee en la misiva -a la que Reportajes tuvo acceso- que fue entregada por Cheyre a la secretaria ejecutiva de la fundación, María Paz Vergara, el 17 de agosto del año pasado.
Para nadie de los que estuvieron al tanto de esa tratativa el tema podía pasar por alto. Por primera vez un miembro de las Fuerzas Armadas requería información sobre su propia participación en casos de violaciones a los derechos humanos perpetradas por el régimen militar. Hasta ese día, la institución solo había trabajado con las víctimas de los apremios ilegítimos y con sus familiares.
A ello se sumaba que quien pedía la información no era un militar cualquiera. En ese momento, Juan Emilio Cheyre estaba preparando su defensa ante la justicia para enfrentar las denuncias de varios testigos que lo acusan de ser cómplice de los homicidios ocurridos en 1973, mientras era teniente del Regimiento Arica, en La Serena, en el marco de la denominada Caravana de la Muerte, una comitiva del Ejército que recorrió el país para agilizar y revisar los procesos de detenidos tras el Golpe Militar: la operación terminó con el asesinato y desaparición forzada de 97 personas.
Y el otrora uniformado, además, fue el primer comandante en jefe del Ejército en asumir la responsabilidad institucional en las violaciones a los derechos humanos ocurridas durante el gobierno de Augusto Pinochet. “Las violaciones a los derechos humanos nunca y para nadie pueden tener justificación ética”, señaló en 2004.
El histórico gesto fue puesto en entredicho 12 años después, cuando el ministro Mario Carroza procesó a Cheyre por homicidio calificado reiterado. La defensa del general (R) ha sostenido que al momento de esos hechos éste sólo era un teniente en labores administrativas en los juicios marciales que se realizaron en el regimiento y que derivaron en los fusilamientos.
Justamente para reforzar ese argumento fue que Cheyre y Bofill llegaron a las dependencias de la Vicaría de la Solidaridad.

La respuesta
La secretaria ejecutiva de la Vicaría, María Paz Vergara, señaló que no supo bien cómo reaccionar frente a la solicitud de Cheyre. “En honor a la verdad, él tenía el derecho a preguntar”, afirma al ser consultada por la gestión.
Pero, aunque tenía la facultad para responder los requerimientos que suelen llegar a la institución -en general de víctimas o familiares consultando por archivos de causas-, Vergara logró calibrar lo delicado de la petición y decidió consultar al presidente del directorio de la institución, Javier Luis Egaña.
El ex director de la Secretaría de Comunicación y Cultura del gobierno de Ricardo Lagos y actual asesor de Asuntos Religiosos de la Secretaría General de la Presidencia fue quien dio luz verde a la petición.
El resto del directorio de la fundación, compuesto por Enrique Palet, Cristián Precht, Francisco Javier Manterola, Álvaro Varela, María Luisa Sepúlveda y Gustavo Villalobos, no fue consultado por el tema y se enteró con posterioridad, manifestando distintas reacciones frente a lo ocurrido.
Según pudo establecer Reportajes, los encargados de la documentación de la Vicaría de la Solidaridad buscaron el nombre del ex comandante en jefe en los archivos que contienen información referida a víctimas del período comprendido entre septiembre de 1973 y marzo de 1990. La respuesta fue enviada un día después a Cheyre.
“En nuestro registro no aparece su nombre en relación con lo consultado ni existe ningún antecedente que vincule a su persona con violaciones a los derechos humanos en cualquiera de sus formas”, se lee en el documento, que fue enviado a los abogados del general (R) con la firma de María Paz Vergara.
La respuesta de la emblemática institución era esperada en la defensa de Cheyre: en sus manos estaba un certificado oficial de que su nombre no aparecía en los registros de la institución clave en la custodia de la documentación e información del trabajo realizado por la Vicaría de la Solidaridad en defensa de las víctimas de violaciones a los derechos humanos.
Pero el problema se desató a días de conocerse en la institución la gestión solicitada.
Y es que -además de constituir un gesto inédito en la historia de la Vicaría de la Solidaridad- no pocos advirtieron que, contrario a lo que estipula el certificado despachado a Cheyre, el nombre del general (R) aparece en al menos cinco documentos correspondientes a fallos durante los Consejos de Guerra en La Serena ocurridos en octubre de 1973 y que están en los archivos del organismo.
En esos documentos el entonces teniente Juan Emilio Cheyre aparece firmando sentencias en contra de reos del Regimiento Arica por acusaciones que van desde “ocultar armas y explosivos” y “agitación política”, hasta “persona ejecutada”.
Quienes conocen el funcionamiento del archivo de la Vicaría explican que el error se pudo cometer por un tema de procedimiento de los encargados del archivo, quienes buscaron en la base de datos ordinarios, la cual organiza la búsqueda por nombre de cada víctima. En esta línea -señalan las mismas fuentes- es poco probable que el nombre de Cheyre apareciera en los documentos que ellos manejaban.
Una situación que pudo arrojar un resultado distinto en caso de que se hubiese buscado en los archivos que resguardan las sentencias donde figura el nombre del ex comandante en jefe del Ejército como participante en Consejos de Guerra en cinco oportunidades.
“Políticamente fue incorrecto. La opinión pública va a creer que estamos limpiando la imagen de Cheyre, aunque somos una institución que tiene credibilidad por la información que tenemos y por eso colaboramos con los tribunales y apoyamos a las víctimas. ¿Qué haces tú cuando ves que no tienes nada que vincule a su persona con violaciones a los derechos humanos? No tengo ningún testimonio de personas que digan que él torturó”, afirma María Paz Vergara.
Al ser contactado por Reportajes, el presidente del directorio de la fundación y uno de los responsables de la decisión, Javier Luis Egaña, prefirió no referirse al tema, aduciendo “estar con la agenda copada”.
El quiebre reservado
El resto del directorio supo días después de la visita del general (R) Juan Emilio Cheyre y su abogado a la Vicaría y fue entonces que se desataron las desavenencias que -hasta hoy- se mantenían en reserva.
Varios expresaron su molestia frente a lo que consideraron que la emisión del documento fue una equivocación de consecuencias insospechadas para la imagen de la institución.
La ex vicepresidenta de la Comisión Valech, María Luisa Sepúlveda, fue más allá y, por medio de una carta, renunció a su puesto en el directorio de la fundación, generando un quiebre inédito al interior de ese organismo.
“Ella es de las personas que más nos dan confianza, que más sabe de derechos humanos. María Luisa merece todo nuestro respeto, pero ella hubiera querido otro procedimiento y que fuera consultada”, reconoce el sacerdote Francisco Javier Manterola, también integrante del directorio.
Los intentos por retener a Sepúlveda para hacerla cambiar de opinión no tuvieron éxito. De todas maneras, la dimisión tomó carácter de indeclinable.
El resto de los miembros del directorio también hizo saber sus reparos. En primer lugar, pidieron revisar los protocolos y determinar si existen otras consultas formuladas por imputados en procesos por violaciones a los derechos humanos. En ese caso se estableció no responder directamente al solicitante, sino que sólo se entregue información a los tribunales.
Finalmente se debatió la improcedencia de la entrega de este tipo de documento y que ésta debió discutirse a nivel de directorio. “Pecamos de ingenuos”, sostienen, al tiempo que explican que también se demandó a Egaña que reconociera a otras organizaciones de derechos humanos que la decisión de entrega del certificado sólo fue visada por parte del directorio en caso de una eventual consulta.
“Si usted viene a mi casa y me pregunta: ¿Usted tiene algún documento que encuentra que Bernardo O’Higgins atrapó a las tropas argentinas? Y yo le digo que no tengo ningún documento y le doy esa respuesta. Eso no quiere decir que O’Higgins no haya hecho otra cosa. Eso fue lo que pasó. Nos enviaron la carta y nos encontraron de improviso. Fue un simple error de procedimiento”, dice Manterola.
“Yo no me meto en la interpretación ni lo que quiso Cheyre, porque eso es problema de él. Yo solo puedo decir lo que respondí, y si hubiera sido cualquier persona y no Cheyre, hubiese respondido igual”, argumenta María Paz Vergara.
El tema ha sido debatido en reserva en las organizaciones vinculados a la defensa de los derechos humanos, en parte para evitar la polémica pública y que se denote un quiebre en ese mundo.
El presidente de la Asociación de ex funcionarios del Comité Pro Paz y de la Vicaría de la Solidaridad, Roberto Garretón, escribió una carta dirigida a Javier Luis Egaña expresando su preocupación por la labor de la fundación de Documentación y Archivo. Egaña respondió lamentando los hechos ocurridos y comunicando los cambios en la política de la fundación.
La Red de Ciudadanos por los Derechos Humanos, en tanto, también envió una misiva a la entidad que dirige Egaña, que no ha sido respondida, en la que advierten que lo ocurrido fue una situación “extremadamente grave”, y aseguran que el documento avala el comportamiento de Cheyre y que será utilizado por su defensa en el proceso.
“No tenemos una visión desde el rencor, ni desde la rabia, simplemente manifestamos nuestro sentir. Nos hirió saber que se le entregaba un documento así a un señor que todo indica que va a ser procesado. Nunca lo concebimos así, siempre concebimos a la Vicaria de la Solidaridad como los paladines en la defensa de los derechos humanos”, dice la presidenta de la agrupación, Sylvia Castillo.


La petición a Carroza
Hace unas semanas, el ministro que investiga la causa en contra de Cheyre, Mario Carroza, recibió la visita de integrantes del directorio de la Fundación Vicaría de la Solidaridad en su oficina en calle Compañía.
Los visitantes le preguntaron si el certificado de la entidad había sido presentado por la defensa del general (R).
Sin embargo, Carroza respondió que aún no estaba en conocimiento del documento al que aludían. Fue entonces que los miembros del directorio solicitaron al ministro que en caso de tener a la vista el certificado en cuestión se le advirtiera a la fundación para “realizar precisiones”. Extrañado, Carroza se comprometió a avisarles.
Fuentes judiciales -no obstante- precisaron que este tipo de antecedentes se suman al expediente como uno más de los presentados por la defensa del general (R).
Contactados por Reportajes, desde la defensa de Cheyre se afirmó que el polémico documento siempre estuvo pensado para ser utilizado en la causa que involucra al ex jefe militar en violaciones a los derechos humanos durante el régimen militar. Sería -según explicaron- una “prueba de descargo” en favor del otrora uniformado. “Cómo no se va a ocupar el documento que da cuenta que el archivo más importante de derechos humanos que hay en Chile sostiene que no hay vínculos de causas de derechos humanos con el general”, señalaron.
Así, la polémica podría reabrirse en enero, cuando Carroza dicte sentencia en el caso en el que Cheyre arriesga una pena efectiva de 10 años.

 

NOTA DE CHILE MERECE

Si uno ingresa a la página web de La Fundación de Documentación y Archivo de la Vicaría de la Solidaridad y la Vicaría de Pastoral Social y de los Trabajadores y Comité de Cooperación para la Paz en Chile, puede encontrar que esta fue creada tras la disolución de la Vicaría de la Solidaridad, el 31 de Diciembre de 1992, en esta página se nos dice que «su legado en pro de la promoción y defensa de los derechos humanos continúa través de la Fundación de Documentación y Archivo de la Vicaría de la Solidaridad y la Vicaría de Pastoral Social y de los Trabajadores, dependientes del Arzobispado de Santiago», mas adelante agrega que «tiene como misión ser custodia, preservar y administrar el patrimonio documental, gráfico y audiovisual de la Vicaría de la Solidaridad y su antecesor el Comité de Cooperación para la Paz en Chile, como parte de la memoria histórica del país y de la Iglesia, poniéndolo a disposición de la sociedad como instrumentos de colaboración a la reconciliación y a la construcción de una sociedad fundada en la verdad, la justicia y el respeto de los Derechos Humanos.»

Cuesta entender entonces la fuerte controversia generada al interior de dicha organización, ya que si su objetivo es poner sus archivos «a disposición de la sociedad como instrumentos de colaboración a la reconciliación y a la construcción de una sociedad fundada en la verdad, la justicia y el respeto de los Derechos Humanos.» es un derecho que asiste a todo ciudadano (lógicamente también a los militares en retiro), el recurrir a sus archivos para buscar la aplicación de una justicia «justa» y no se transforme esta en una venganza.  Quienes concibieron a la Vicaria de la Solidaridad «como los paladines en la defensa de los derechos humanos», deben saber que estos derechos son de todos los chilenos…, también de aquellos militares en retiro empeñados en demostrar su inocencia.

 

 

Mayor (R) de Ejército preso hace 29 años: “No busquen en Punta Peuco la verdad que falta en DD.HH.”

Tomado de La Tercera, Domingo 01/10/2017, Periodista: Leslie Ayala

Por primera vez en los 22 años de existencia del penal Punta Peuco no hubo festejos el 11 de septiembre, cuando se conmemoraron 44 años del Golpe Militar. Antes, los internos organizaban un almuerzo y recordaban la “gesta” en que participaron -según algunos de ellos- para “librar al país” del gobierno marxista de la Unidad Popular.

Uno de los “socios fundadores” del recinto penitenciario exclusivo de militares, como se autodenomina, el mayor (R) de Ejército Carlos Herrera Jiménez, condenado a cadena perpetua por el asesinato del dirigente sindical Tucapel Jiménez y el carpintero Juan Alegría, tiene una explicación: “No están los ánimos”. El ex agente de la CNI que el próximo año podría optar por beneficios carcelarios agrega que “hasta el año pasado se celebraba, algunos ponían marchas militares, que a mí me cargan, pero este año no, y ¿sabe? es mejor, porque es una fecha que divide a Chile”.

Es jueves 28 y son las 9.30 horas. Los gendarmes de Punta Peuco cuentan a los internos. Es una práctica que se hace a diario antes del desayuno. Luego, algunos de los reclusos -todos militares condenados por violaciones a los derechos humanos- se acercan hasta una reja, la primera de cinco que los separan del mundo exterior, para pedir sus medicamentos, organizar su salida al médico o pedir algo.

Minutos después, con un libro de apuntes bajo el brazo, aparece Herrera Jiménez.
¿Cómo está el ambiente con el anuncio del gobierno sobre el cierre de Punta Peuco?
Hay de todo, algunos más preocupados que otros. Tengo 29 años y tres meses preso. He estado en cárceles en Argentina, La Serena, Puente Alto, o sea… sé lo que es la vida carcelaria. He estado 29 años y tres meses preso por causas de derechos humanos, de manera que para mí no es un tema que me preocupe, ni tampoco me siento llamado a defender la permanencia o no de Punta Peuco. ¿Sabe por qué? Porque estimo que se puede malinterpretar, que queremos mantener supuestamente este hotel de cinco estrellas del que hablan ciertas personas. Y eso no es así. Soy socio fundador de esta cárcel. Llegué cuando se construyó, cuando se hizo para la prisión del general Contreras. Antes de él habíamos tres presos.

Como socio fundador, y habiendo estado en otros penales, ¿no cree que esta es una cárcel con comodidades? 
No. Esta es una cárcel como cualquier otra. Es un mito que hay más comodidades. Si usted ve estas paredes, lo que está pintado fue por los presos. Cuando recibimos esta cárcel no tenía ni muebles. La mayoría de las partes era obra gruesa. Si a 22 años de vida institucional esta cárcel está en mejor estado es por nosotros. La amoblamos, le ponemos cuadros que pintan los propios presos, los televisores los compramos nosotros, hicimos los jardines, todo.

¿Con recursos propios?
Claro. Si la mayoría somos pensionados. Si esta cárcel tiene mejores estándares, como dijo el ministro de Justicia, se debe a que es una cárcel que ha sido arreglada por los presos. Todos los años se pinta con cargo a nosotros. Si usted huele, no hay olor a orina ni a fecas, pero eso es porque nosotros limpiamos. Usted va a ver los baños, están impecables, y nos organizamos por módulo, nuestras piezas lo mismo. Le aseguro que si nos cambian de cárcel en un plazo de tres meses ese penal al que lleguemos vamos a arreglarlo igual y nuevamente nos van a tener que sacar, porque “es una cárcel de cinco estrellas”.

Por lo que entiendo, entonces, ¿a usted no le molesta el cierre de Punta Peuco?
Mire, el problema va más allá de esto. Y eso lo devela el ánimo de cierre de Punta Peuco. Acá falta una definición política, transparentar a 44 años del Golpe qué se pretende cambiándonos de cárcel. ¿Para qué nos cambian? ¿Para que vivamos peor? ¿Para que suframos? ¿Por qué nos cambian? Porque fíjese que esta cárcel se hizo en 1995 y el decreto de formación dice que es una cárcel de alta segmentación y de alta segregación, para cumplir delitos especiales ocurridos en un momento especial. Palabras más, palabras menos, es lo que dice el decreto.

Pero tienen más espacio, jardines, pueden salir al médico…
Pero esas condiciones no han cambiado de 1995 al 2017, sigue siendo igual. De esta cárcel hablan personas que no la conocen. Autoridades penitenciarias han dicho que esta cárcel cumple con todos los estándares de una común. Si está ordenada es por nuestra idiosincrasia: ¡Somos militares!, tenemos una formación distinta y un nivel socioeconómico distinto al reo común, pero no hay lujos, vengan a vernos… ¿Qué se pretende con este cambio? ¿Que vivamos mal? ¿Nos quieren ver con pantalones cortos, sin camisa y con un estoque como en las películas de las cárceles? Eso no va a pasar, ya no pasó aquí, probablemente en Colina 1 los internos que ya están allá también la están arreglando. Lo que falta acá es sinceridad, cuál es el objetivo de todo esto. Una explicación.

¿Cómo se enteraron del cierre?
Por las noticias. Pero sabe, todos los años, cuando se acerca septiembre, dicen que nos van a cambiar.

Pero este año la Presidenta dijo en CNN que cumplirá el compromiso con Carmen Gloria Quintana…
No tengo cómo saber si esa versión es cierta.

Aún así, ¿están preparados? ¿Lo hablan? ¿Se han organizado?
Bueno, si se hace, creo, no va a ser algo traumático. Algunos como yo tendremos que ayudar a los más abuelos. Acá casi todos somos viejos, pero algunos están peor que otros. No creo que Gendarmería vaya a adoptar medidas inhumanas para este cambio. Creo que se hará con la debida prudencia. Es evidente que nos va a cambiar la vida, porque esta es una cárcel donde solo estamos nosotros y veo poco probable que mis nietos vayan a ese nuevo penal. Como familia lo hemos conversado y no me gustaría exponerlos a ellos tan chicos a una fila en una cárcel común, tampoco a mis hijas. Va a ser triste, pero no quiero pensar en ellos en filas con visitas de cárceles comunes.

Afuera se habla de personas con avanzadas enfermedades, algunos terminales y con alzhéimer… ¿Es así?
Claro que es así. Aquí hay personas que están con alzheimer. Hay tres aquí que no tienen idea de dónde están. Ahí la condena ya no es para esa persona, es para su familia, ellos ya no están acá.

¿Quiénes son?
El más conocido es el general Héctor Orozco. Hay otras dos personas, pero no me gustaría nombrarlas, porque no sé si ya saben que tienen alzheimer. Uno se da cuenta de que son repetitivos, hablan lo mismo siempre, preguntan lo mismo, andan como perdidos. En esos casos siento que hay un trato inhumano, pero no es de Gendarmería, es de los jueces cuando dictan sentencia y no se constata el estado de salud de la persona. En el caso del general Orozco, por ejemplo, el último examen de salud que tenía era de 2013, y fue condenado el 2017, en base a ese informe. El tribunal debió haberse fijado, porque usted se da cuenta desde lejos que la persona no está en sus cabales.

¿Les han hecho ver eso a los jueces que vienen a visitar el penal?
Es que no vienen mucho. Se supone que deberían venir semestralmente, pero cuando vienen cuesta mucho pedirles entrevista. Yo desde el 2008 que estoy en condiciones de pedir beneficios y no me los han dado.

Lo que pasa es que usted está condenado por delitos de lesa humanidad…
Eso es lo que se argumenta y ha habido una negativa sistemática por otorgarnos beneficios, porque la autoridad que debe hacerlo, el Ministerio de Justicia y los tribunales, tienen un ojo puesto en el expediente y el otro mirando al mundo político.

¿Cómo es la convivencia acá?
La convivencia es buena. Hemos extremado las medidas de respeto para que no haya problemas. En esta cárcel no hay peleas.

¿Cómo es la rutina de un día normal en Punta Peuco?
Todos los días son como el mismo día. Me levanto alrededor de las 7 am, tengo una bicicleta elíptica en la cual hago 30 a 45 minutos de ejercicio. Tomo desayuno, y a las 9 de la mañana nos cuentan a los presos que estamos y verifican que no haya enfermos. Terminada esa “ceremonia matutina” quedamos a libre disposición. Algunos hacen deporte, otros caminan. En mi caso, escribo y leo mucho.

¿Y sobre qué escribe?
Estoy trabajando con pactos internacionales que dicen relación con la tenencia de reclusos y de condenados por delitos de lesa humanidad.

¿Ha descubierto algo?
¡Uffff! Cosas muy interesantes. Chile no respeta ninguno de esos pactos. El conflicto de los DD.HH. es un problema de Estado al igual que el conflicto mapuche. Ambos conflictos tienen un inicio y un desarrollo de tipo político y, como tal, deberían tener un final de carácter político. Y la solución política no significa tener impunidad, sino que nos ordenemos y nos pongamos de acuerdo. ¿Qué vamos a hacer con el conflicto mapuche? ¿Qué vamos a hacer con el conflicto de los derechos humanos? Me parece que ese paso todavía no lo damos. ¿Cómo vamos a hacer? ¿Vamos a seguir toda la vida sin reconciliarnos y vamos a seguir toda la vida con los mapuches peleando? ¿O vamos a buscar vías de solución? La primera pregunta que usted me va a decir es que falta verdad.

Claro. Eso es lo que exigen los familiares que aún no encuentran a sus padres, hijos, esposos…
Y estoy de acuerdo en que falta verdad.

¿Falta verdad de parte de quién? ¿Del Ejército? ¿De los agentes del régimen? ¿De dónde están los desaparecidos?
De todos. No busquen en Punta Peuco la verdad que falta en los casos de derechos humanos, porque esa ya está entregada. Y ya voy a llegar a su pregunta de dónde están. Cuando se judicializó el conflicto de los derechos humanos desde el ámbito político se decidió dar una solución del tipo judicial y esta, a su vez, fue el castigo penal. Pero, en sede penal, sólo son responsables las personas naturales vivas y no son imputables las personas jurídicas o las instituciones y las personas fallecidas. ¿Quiénes hicieron, diseñaron, planificaron, financiaron el Golpe Militar? Bueno, fueron las instituciones de la Defensa Nacional, a través de sus mandos designados por decreto supremo con nombre y domicilio conocido. Todos hoy están fallecidos. Están respondiendo de los hechos que ocurrieron del 11 de septiembre en adelante, las personas que cometieron el grave delito de ser jóvenes en aquella época.

¿Cómo usted?
Claro. Subtenientes en el caso de los oficiales y cabos en el caso de los suboficiales. Porque esos son los que quedan vivos. Hoy somos viejos. Pero quienes tienen la responsabilidad de los hechos están fallecidos.

Hay personas que también tenían su edad en esa época y que tampoco están acá…
A eso me refiero también. Cuando el ex Presidente Sebastián Piñera habló de cómplices pasivos, estoy de acuerdo con que hubo cómplices pasivos y que al día de hoy no han respondido. En el ámbito penal se debe determinar la participación y la responsabilidad de las personas en los hechos. Una cosa es la participación y la otra es la responsabilidad que se tiene. Por eso digo que cuando hablo de soluciones políticas, no tiene que ver con impunidad, sino que nos ordenemos en cómo lo vamos a hacer para poder solucionar o llegar a vías de solución de este conflicto. Porque si no vamos a vivir eternamente mal. Y volviendo a su pregunta de dónde están… fíjese que me atrevo a decir, responsablemente, que por la acción de la justicia de un universo aproximado de 1.500 detenidos desaparecidos -alguien podrá decir no, son 1.800 y otros no, son 1.300-, pero hablemos de ese universo, han aparecido más o menos 150. O sea, estamos hablando del 10%. Desde ese punto de vista falta verdad. Pero no somos los presos de Punta Peuco los encargados de dar la respuesta de dónde está el otro 90%. Porque los presos de acá, aunque suene un poquito jactancioso, han producido la trilogía perfecta: verdad, justicia y reconciliación.

¿Por qué cree eso?
Del juicio penal de los presos que estamos en Punta Peuco se han derivado acciones civiles que han ido a pagar las indemnizaciones de las víctimas nuestras. Pero no es el caso de otros. El mundo político suele hablar de Punta Peuco como el palacio de la impunidad, y es lo contrario. Aquí están los que están pagando, y en los cuales se han derivado acciones civiles que han redundado en la reparación de las víctimas.

¿Usted dice que hay personas que están en libertad y que tienen la información?
Claro que sí, y volvemos al problema. Acá el tema de los derechos humanos se solucionó judicializando los casos. Usted comprenderá que aquel viejito de 78 años, que vive con su viejita en una casa, y tiene algún grado de información que aún oculta, si tuviera la peregrina idea de ir a un tribunal y decir “yo sé dónde hay algo”, esa persona queda inmediatamente presa. ¿Usted cree que alguien que tiene información la va a entregar? Acá se ha privilegiado, para mi gusto, el castigo por sobre la verdad. ¿Qué vamos a querer: verdad o el castigo?, porque las dos cosas, a través de 27 años, han demostrado que no se pueden conjugar.

¿Ustedes no tienen más información?
La información se dio. Mire, la impunidad está afuera, busque la impunidad en cualquier lugar, menos en Punta Peuco. No la busquen aquí. Y cuando hay abogados querellantes que hablan que las instituciones tienen un grado de responsabilidad o tienen información, yo estoy de acuerdo con ello.

El ministro de Defensa y el comandante en jefe del Ejército dicen que se ha entregado toda la información. ¿Usted qué cree?

Que eso no es así, que tienen información, pero no es la información que están esperando. Yo creo que las instituciones tienen algo que decir, probablemente no sea dónde hay detenidos desaparecidos. Eso creo yo y lo afirmo… no tienen por qué saberlo. Pero las instituciones, y no me refiero sólo al Ejército, sino que a las cuatro instituciones de la Defensa Nacional, les falta dar algún tipo de información. No han dicho, por ejemplo, quiénes son los mandos que tienen algún grado de responsabilidad. Hay registros de los procedimientos, tienen que estar.

¿Esa información se ocultó?
No sé si se ocultó o no, pero no se ha entregado. O no se ha querido entregar. No han informado sobre procederes, que es también importante. Se lo grafico con un ejemplo. Creo que faltó que en este caso el Ejército, a través de su comandante en jefe, hubiese aclarado que no es justo ni posible que el general Contreras haya tenido la misma pena que el cabo Basclay Zapata, porque no es justo. Porque los grados de responsabilidad y de participación no son iguales. Sin embargo, tienen la misma pena. No es posible que suboficiales tengan la misma pena que sus jefes. Eso no se usa militarmente, y si se usa así, entonces hay que reformar toda la malla curricular de las instituciones.

Como la hipótesis que plantea Cheyre…
Y en el caso de Cheyre se vuelve a demostrar el problema que antes planteé. Como está judicializado, sólo son responsables las personas vivas. Y los que le dieron la orden en el lugar donde estaba Cheyre están muertos. ¿Cómo lo hace Cheyre ahora? Va a tener que pagar él como cómplice.

Si le propusieran a personas que tienen información contar la verdad y no ir a la cárcel, ¿cree que lo harían?
La verdad, no lo sé. Podría ser una de las tantas soluciones que se pueden explorar.
Pero hay personas acá que siguen negando participación…
No. Yo creo que la gente que está acá ya habló y por algo está presa. Pero es distinto en el caso de otras personas que a lo mejor no han entregado la información porque no hay ningún estímulo para que lo hagan. Y eso hay que decidirlo pronto, porque esas personas se están muriendo y es fundamental que hagamos un alto y nos pongamos de acuerdo. Busquemos soluciones políticas. A través de las soluciones políticas se pueden dictar leyes. Por la acción de la justicia en 27 años han aparecido alrededor de 78 personas. Juzguen ustedes. ¿Está bien esa velocidad de hallazgos? ¿Chile resistirá ese tiempo? ¿Los familiares resistirán esperando 23 o 24 años más? ¿Podrá seguir esperando doña Ana González de Recabarren, que tiene desaparecidos a su cónyuge, a dos hijos y la nuera, para que reciba su indemnización? ¿Será justo? Es injusto, más cuando políticos perciben indemnizaciones hace años y sale de nuevo el chilenismo de los pitutos.

¿Dice que hay gente que ha zafado de la justicia por influencia política?
Así es, y políticos también. Yo hablé en mi proceso de un edecán que era hermano de un connotado dirigente (Enrique Krauss) que fue exonerado de toda culpa en Pisagua. Y él era mi jefe. Yo estoy preso y él libre. Y se dio la paradoja que judicialmente quedó establecido que mientras este señor ‘contaba remedios’ en la enfermería del recinto, el subteniente Carlos Herrera, es decir yo, se hizo cargo de todo, del campamento militar de prisioneros de guerra, el más grande que había en Chile. Y se hizo cargo de la tropa, de la Armada, de Carabineros y de Gendarmería de esa época. ¡Eso es un absurdo desde el punto de vista militar! Ahí falta también que la institución saque la voz e indique que eso no es posible. Pero se hizo y la justicia lo dio por hecho. Yo no puedo otra cosa sino pensar que hubo una mano política que ayudó. Tengo asumidos mis crímenes y mi castigo, pero lo que quiero es graficar que en el caso de los DD.HH. hay quienes han logrado escapar gracias al “pituto”.

¿Cree que levantando el secreto de la se puede obtener más información?
No lo creo. Todo apunta a que se guarde silencio. Fíjese con este asunto de judicializarlo todo y pasarlo al ámbito penal, lo que se ha logrado ha sido silencio más que verdad.
Las agrupaciones de DD.HH. buscan que ustedes estén en una cárcel común…
Si nosotros somos condenados por delitos de lesa humanidad, entonces nos asiste la Convención de Ginebra, que en su artículo 77 de la segunda convención dice que tenemos que estar en un lugar aparte, entonces Punta Peuco se justifica.

Usted colaboró, se arrepintió y pidió perdón, pero hay compañeros suyos que aún creen que cumplieron su deber…
Qué bueno que me tocó el tema, se me estaba olvidando. Sí, pues, es que es así. Mire, voy hablarle de mí, que es el tipo que más conozco. Yo di muerte a Tucapel Jiménez y al carpintero Alegría. Y por muchos años me sentí muy orgulloso de eso. Que el Estado a través de mi jefe haya confiado en mí para dar muerte, en este caso a Tucapel Jiménez por ser un traidor a la patria. Yo estaba convencido de eso y que así era y me sentía muy orgulloso. Pero con el paso del tiempo me enteré de otras cosas que no eran. Que a mí no se me contó la verdad, que me mintieron, bueno eso está en el expediente. Hay mucha gente que, como yo, pensó que lo que hizo estuvo bien y que sigue pensando que lo que hizo estuvo bien, porque fue la orden que recibieron.

¿Se sienten héroes?
En Punta Peuco no hay nadie que se sienta como héroe, sería un absurdo. Los héroes no están presos.

Si saliera de la cárcel, ¿Qué haría?
Irme al campo, vivir con mi señora, malenseñar a mis nietos y ver si puedo retomar mi hobbie, la radiodifusión.

¿Cuándo cree que van a cerrar el penal?
No creo que la Presidenta se quiera generar otro problema más de los que ya tiene. Tiene otros problemas más importantes que resolver, como por ejemplo el conflicto mapuche.

Piñera ahora tiene altas posibilidades de ser gobierno. Él cerró el penal Cordillera, ¿qué esperan de él?
Yo no espero nada. Piñera ya fue Presidente, y yo pasé los cuatro años acá, le pedí el indulto y me dijo que no. Yo no espero nada de Piñera, no sé el resto.

 

Con la moral del refichaje

Por Gabriel Alliende Figueroa

Después del fichaje de la partitocracia, los adherentes inscritos en partidos políticos apenas se elevan por sobre el 2% del total del universo electoral.

Con ese escuálido refichaje, los partidos políticos carecen de ética para imponernos candidatos, veamos este punto que no es menor:

Los Incumbentes

– Los «Incumbentes», es decir los mismos que están hoy en el congreso, repostulan, por 3era, 4ta, o 5ta vez, según ellos tienen vocación de servicio, además de ese cargo tienen a todos sus parientes en la administración pública.

Aumento de diputados y senadores

– Para dejar a los «Incumbentes», votaron «SI» al aumento de diputados y senadores, así pueden aparecer nuevos nombres, mientras ellos se quedan. Dijeron a los 4 vientos que el aumento no significaría mayores gastos al erario, eso sería cierto si a los honorables les restan todas las prebendas, celulares, viajes, viáticos, secretarias, arriendos de oficinas, asesorías brujas, estudios de impacto, transportes, gastos de representación, como ESO NO SUCEDERÁ, habrán más diputados y senadores con las mismas prebendas que los actuales.

La falta de respeto a las regiones y provincias

No hay respeto ninguno por las provincias ni por la regiones, en las papeletas por ejemplo, saldrá por Arica y Parinacota el Sr. Insulza, el mismo que le dijo «No» a ser el representante de Chile ante la Haya, que de Arica sabrá que tiene un morro, que al norte está Perú y así en todas las regiones sucede lo mismo, ¿Zaldívar es del Maule?, ¿dónde ha vivido siempre? la pregunta cae sola, ¿Por qué no un oriundo de la Región?, No pues, los equipos ya están organizados por las mesas y por las cúpulas partidistas.

Renovación completa de los diputados

Cada 4 años, la cámara de diputados se renueva en un 100%, este año fijémonos, por favor, que no se repitan los mismos de siempre, algunos van a la cámara de vez en cuando, otros viajan por el mundo, otros tienen problemas con boletas ideológicamente falsas, otros problemas que la justicia ha tapado, los menos va religiosamente todos los días que corresponde, salvo la semana distrital.

Renovación de la mitad de los senadores

Este año hay elecciones de senadores en las regiones impares, ojalá veamos en el senado sangre joven y renovada, rostros nuevos, llenos de ideas, de ganas de ir de participar y de estudiar cada proyecto que se vota, en otras palabras, hombres o mujeres que quieran hacer su trabajo

¿Quiénes son los responsables en la elección?

Esta es la pregunta más fácil de todas, la clase media chilena, que no espera nada de nadie, salvo tranquilidad, seguridad, solidaridad con los más desposeídos, noticias no sesgadas, capitales sin desmanes ni marchas, intendentes y autoridades empoderados y con fuertes competencias. La clase media quiere un Chile tranquilo, donde crecer, ahorrar, tener familia, ir al estadio, buen transporte público. No busca ´prebendas, tienen muy claro que sus aspiraciones no dependen de la ayuda del gobierno.

Los más necesitados

Todos debemos enfrentarnos a ese tema, el crecimiento social debe ir de la mano del crecimiento económico, no necesitamos un país fiscal, no necesitamos bonos, necesitamos estabilidad laboral, donde los emprendedores creen fuentes laborales y el estado toma actitud de árbitro.

¿Es solidaria la izquierda?

Definitivamente no, salvo con recursos de todos los chilenos, la izquierda es más burguesa que la clase media, tienen a sus hijos estudiando en la cota 1.000, buenos autos, viajan en 1era clase, viven en mansiones y veranean fuera de Chile. De sus sueldos no aportan nada a los más necesitados, ¿alguno en Chile ha sabido que Teillier visita poblaciones y les regala alimentos? o Camilita? Pizarro?, ¿Rincón?, Andrade? Gutiérrez? ¿Quintana?, ¿Allende?, Zaldívar?, ¿Lagos Weber?, esa izquierda chilena es consecuente con lo que dijo un santo chileno, «Dar hasta que duela». ¿No, ellos están para la foto, micrófonos, cámaras y tienen en su retórica la expresión, equidad? pueblo? calidad? temas país? igualdad?, todos esos temas son biombos para ocultar sus falencias y debilidades, mientras pasa el tiempo y ellos disfrutan.

¿Por qué Alejandro Guillier?

Más fácil aún, ningún partido de la nueva mayoría quiere quemarse con una derrota en una elección que saben perdida, es 1era vez en la historia republicana que no va un socialista en la papeleta presidencial, «PRIMERA VEZ EN MAS DE 100 AÑOS». El socialismo le dijo que no a Ricardo Lagos, un hombre Republicano que tenía el problema de que era bicéfalo, PS y PPD. Queman a un hombre sin partido político, que en la 1era vuelta donde van 8 candidatos, apenas superará el 22% de las preferencias contra un 33 a 35% de Piñera, queda un 43% a repartirse básicamente entre José Antonio Kast y Carolina Goic, ambos tendrán dos dígitos, pero juntos superaran el 28%, queda Beatríz que se empinará a duras penas entre el 7 y el 8%, Meo con un 3% y queda un 4% a ser repartido hacia arriba o hacia abajo.

Las 5 interrogantes básicas de la elección.

1era: ¿qué porcentaje del universo recuperará la DC, que en pocos años perdió el 55% de sus adherentes?

2da: ¿qué porcentaje sacará José Antonio Kast?, si es capaz de llegar a un 15% o cifras superiores, todo el esquema varía en forma considerable

3ero: ¿qué castigo electoral recibirá el Partido Socialista, por auto eliminarse de la elección?

4ta: ¿Cuantos incumbentes volverán a estar en el congreso?, ¿aprenderá Chile la lección de la crisis de hoy?, ¿es el progresismo el camino hacia el desarrollo?
La izquierda se bate en retirada de todos los países del planeta, miremos a Sudamérica, Argentina, Perú, Brasil y Colombia, versus Venezuela, Chile y Ecuador

5ta: ¿Cuantos electores logrará movilizar la sufrida familia militar, para apoyar a José Antonio Kast?, si el porcentaje es alto, Piñera tendrá que sentarse, si es muy alto, se daría por 1era vez una 2da vuelta entre dos candidatos del mismo sector, para quien escribe sería LA POSIBILIDAD MAS PROBABLE Y LA MAS PELIGROSA PARA LA IZQUIERDA