El sigiloso Mike Pence

Por Christian Slater Escanilla

Para entender lo que está ocurriendo en Venezuela se hace necesario poner los ojos en el vicepresidente de Estados Unidos, quien ha visitado en tres oportunidades Latinoamérica. En una clara política de Estado de ese país, la mano derecha de Trump, inadvertidamente y sin engancharse con las polémicas situaciones que afectan a su jefe, ha buscado el apoyo de Brasil, Ecuador, Chile, Perú, Colombia, Argentina, Panamá y Guatemala. Países todos que hoy se alinean –no por casualidad– con Estados Unidos, respaldando al joven y reciente auto proclamado Presidente de Venezuela, Juan Guaidó Márquez, dejando en una débil situación de poder a Nicolas Maduro, las Fuerzas Armadas y el Poder Judicial de ese fallido y tirano gobierno de izquierda.

Les recuerdo que las verdaderas intenciones de esos viajes tenían, como principal objetivo, lograr el aislamiento de Venezuela, tanto en lo político como en lo diplomático. Todo ello, sin desechar la amenaza de una intervención armada.

Los hechos han demostrado que la política exterior de Trump, con respecto a Venezuela, fue la adecuada. Sin disparar un tiro, este “presidente en la sombra”, como suelen llamar a Mike Pence, logró un amplio respaldo para aislar a Maduro. Hoy prácticamente lo tiene acorralado y pareciera que la única carta que le queda por jugar al ilegitimo presidente de Venezuela es aceptar lo que los países del mundo le exigen: nuevas elecciones y el reconocimiento de la Asamblea Nacional como el único poder verdadero y legítimo de ese país. Lo anterior, es para salvar Venezuela y evitar la muerte de miles de inocentes.

Para Maduro y su entorno, la esperanza de salvación pasa por aceptar el ofrecimiento de Estados Unidos, quien está dispuesto a concederle garantías, siempre y cuando, facilite una transición pacífica, tal como lo manifestó el director para el hemisferio occidental del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Mauricio Claver-Carone. El que crea o se confunda con la participación de otros actores como Rusia, China Irán o, peor aún, sigan soñando con un golpe de Estado, me atrevería a decirles que el manejo y control de este tema lo tiene Estados Unidos, exitoso liderazgo que está en manos de Mike Pence, donde ninguna de esas hipótesis está considerada.

Extradición denegada

Editorial El Mercurio sábado, 26 de enero de 2019

La justicia francesa ha decidido denegar la extradición de Ricardo Palma Salamanca, condenado por el crimen del senador Jaime Guzmán y por otros hechos violentos cometidos tras el retorno a la democracia. En 1996, Palma Salamanca, junto a otros condenados, se fugó de la cárcel donde estaba recluido y vivió durante años en México hasta que en 2017, luego de la detención de otro exintegrante del Frente Patriótico Manuel Rodríguez involucrado en delitos de secuestro, huyó a Francia, donde fue detenido. La corte francesa hizo completamente suyos los argumentos de la defensa de Palma y señaló que el tribunal que dictó la condena solo habría tenido en cuenta «confesiones obtenidas bajo tortura y contraviniendo el artículo 15 de la Convención de Nueva York de 1984», de modo que «las condiciones del arresto, detención y condena de Ricardo Palma Salamanca son prueba de que el régimen chileno de los gobiernos civiles se inscribe dentro de una perfecta continuidad con el régimen dictatorial». Además, sostuvo que la Oficina francesa de Protección a los Refugiados y Apátridas ya le había concedido la calidad de refugiado, por lo que «las condiciones legales para la extradición no se reúnen».

Pero la sentencia no solo emite un juicio político sobre la transición, sino que además manifiesta su desaliento respecto de la justicia penal chilena en el presente. Los jueces Chapelle, Cazenave-Lacroutz y Albert fundaron su decisión también considerando «los riesgos que todavía hoy enfrentaría Palma Salamanca si regresara a Chile». Es decir, la justicia chilena no sería capaz de procesar adecuadamente las alegaciones que la corte francesa sí estuvo en condiciones de escuchar y ponderar. Ante esto, adquieren ribetes casi irónicos las afirmaciones del vocero de la Corte Suprema, quien señaló que en este proceso «la justicia chilena queda en buen pie, en el sentido de que se hizo todo lo necesario para solicitar la extradición».

El desenlace de este episodio manifiesta una vez más cuán diferente es el tratamiento que recibe la violencia dependiendo del signo político de quienes la ejercen. Pese a la evolución que ha presenciado el siglo XXI en la desvaloración de las ideologías totalitarias, sigue siendo un hecho que el terrorismo de izquierda cuenta con poderosas redes de protección, tal como quedó de manifiesto en la campaña internacional que se desplegó en apoyo de Palma Salamanca y a la que también contribuyeron parlamentarios chilenos.

Esta constatación, sin embargo, no debería impedir una reflexión sobre las responsabilidades por este desenlace. En lo inmediato, cabe preguntarse si tiene razón la corte al señalar que la solicitud de extradición únicamente se basó en la confesión de Palma Salamanca o si, en previsión de este argumento, el Estado de Chile también aportó otros antecedentes del proceso que demostraran su culpabilidad. A la luz del contexto, haberlo hecho era una medida mínima de diligencia. Por otra parte, si las alegaciones de la defensa en cuanto a que el exfrentista habría sido víctima de torturas tuvieran algún grado de plausibilidad, es obligación del Estado revisar y esclarecer esta situación.

En cualquier caso, la conclusión de este episodio linda en el absurdo, con un condenado que aparece compadecido como supuesta víctima de un proceso injusto y a la vez vitoreado como héroe entre quienes comparten su ideología, precisamente por las acciones que motivaron esa condena cuya validez hoy se quiere cuestionar.

El episodio muestra cuán diferente es el tratamiento que recibe la violencia dependiendo del signo político de quienes la ejercen.

Prendiendo Velas por los dos Costados

Por Cristián Labbé Galilea
Con las nuevas tecnologías y las redes sociales hoy nos informamos en “tiempo real”, concepto que a los mayores nos recuerda “El mundo al instante” (UFA), ese viejo noticiario en blanco y negro que se proyectaba en los cines antes de las películas y que daba cuenta -en forma muy metódica- de lo que había sucedido en tierras lejanas meses antes.
Dos tiempos, dos estilos, dos desafíos, el primero sin filtros y muy propenso a alimentar el morbo con detalles que distraen (fakenews), y el segundo con una cuidada producción y con alta carga e intencionalidad publicitaria (propaganda).
Ni lo uno, ni lo otro… Hoy por hoy, con la información disponible, para lograr un buen análisis es preciso integrar el mayor número de dimensiones posibles: la instantánea y la retrospectiva; la casuística y los valores; las causas y los efectos, entre otras, ello sin grandes sofisticaciones sino más bien buscando, lo mejor que se pueda, una visión objetiva e integral.
Mis jóvenes contertulios de verano, con quienes me entretengo por horas, son una buena muestra de cómo hoy las personas están más proclives a viralizar, sin más que un clic, un divertido “meme” o a repetir, seducidos por quiméricas miradas, opiniones cargadas de frágil progresismo.
Por su juventud e idealismo, es frecuente verlos defendiendo posiciones contradictorias entre sí o, incluso, discrepantes con lo que ellos en el fondo creen y piensan… Me recuerdan a ese cándido personaje que… prendía las velas por ambos cabos.
En similar actitud hay quienes…
• piden orden y paz en la Araucanía, pero se oponen a que se les den facultades extraordinarias a carabineros y a las fuerzas de orden…
• apoyan la creación de nuevos cargos y ministerios, con todo lo que significa en gastos para el Estado, pero critican que los recursos no llegan a los más pobres…
• reprochan la existencia de la educación y las universidades privadas, pero aspiran a estudiar en ellas…
• critican la sociedad de mercado pero se pasan el dato de dónde comprar la “chela y la promo” que están de oferta en el “super”…
• son animalistas y defensores del medio ambiente, pero justifican el aborto (en algunas causales)…
• están por la “ley machuca” y por todo lo que suene a progresismo e igualitarismo de izquierda, pero son laxos para defender a la familia como base del mérito y los valores…
Mil ejemplos más… pero queda claro que hay muchas personas, y no sólo jóvenes, que viven a la sombra de una “sociedad libre”, la que debiera estar iluminada y alumbrada por el orden, la justicia justa, la convivencia, el emprendimiento libre, la sana competencia, el progreso social y económico, el bienestar… pero incautamente le prenden velas al progresismo de izquierda y a otros “apóstoles” que representan la antítesis de lo que creen y piensan.
Por lo mismo, no dejo de pensar que, así como es de sosos prender velas por los dos cabos, en política es de insulsos ser “políticamente correcto” y buscar popularidad en el corto plazo, porque lo único que se consigue… son problemas en el largo plazo.
No se olvide mi veraniego lector que… _cirio que arde por los dos costados poco dura y cuando la vela se apaga… el necio queda._

La hipocresía y la estulticia de la justicia chilena

Por Fernando Thauby García

Me gusta definir los adjetivos que empleo: La hipocresía es la falsedad que demuestra una persona en sus acciones o en sus palabras, fingiendo o pretendiendo cualidades o sentimientos que, en realidad no tiene, proyectando una imagen falsa o irreal de ellos mismos, la hipocresía es engañar a los demás; es una de las tantas formas que adquiere la mentira.Es aparentar bondad o ejemplaridad, y aunque se esfuercen por parecer mejores personas de las que son, finalmente todo aquello no son más que apariencias basadas en la mentira.

La estulticia es la tontería que, por necedad o por ignorancia, caracteriza a una persona. Se refiere a aquellos que en sus actos, palabras, acciones u omisiones, demuestran falta de conocimiento, tacto o discreción en relación con determinados asunto y que, debido a ello, se comportan haciendo gala de su necedad, idiotez y falta de respeto ante determinadas cosas. Estulticia es la del ignorante incorregible.

Sinónimos de estulticia son necedad, estupidez, sandez, tontería, bobería, disparate, imbecilidad o idiotez.

La Justicia chilena, por lo menos la que se aplica a los militares, se caracteriza por su estulticia e hipocresía. Lo digo con pleno conocimiento de lo que afirmo.

Lo que sigue se basa, en lo principal, en una entrevista concedida por Guillermo Teillier, el  autor intelectual del asesinato de cinco escoltas del Presidente Pinochet; el contrabando de armas de Carrizal Bajo; la muerte de decenas de personas y lo mas grave, el engaño a muchos de sus jóvenes correligionarios que lo siguieron en su aventura criminal y absurda, en connivencia con el Dictador Militar de Cuba Fidel Castro Ruz, engaño del cual hasta ahora no se arrepiente.

“En 1985 el comité central del Partido Comunista aprobó la Tesis de la Sublevación Nacional, ampliación de la política de Rebelión Popular de Masas (PRPM) definida en 1980 por la dirección interior del PC y ratificada por su secretario general Luis Corvalán, exiliado en Moscú.

En 1980 Corvalán pronunció un discurso transmitido por Radio Moscú anunciando el giro en la línea de su partido: “El pueblo no tendrá otro camino que recurrir a todos los medios a su alcance, a todas las formas de combate que lo ayude, incluso de violencia aguda (terrorismo armado). Sus palabras eran la confirmación de la apuesta del PC para derrocar a Pinochet por medio de grandes movilizaciones populares usando todas las formas de lucha (armada) y la antesala del nacimiento oficial del FPMR, su brazo armado, en 1983. Ese año y el siguiente y  la llegada al país de oficiales de la organización preparados en Cuba y con experiencia en combate en Nicaragua, presentaban un cuadro auspicioso para agudizar el enfrentamiento contra el Gobierno de Chile.

Por eso, definida la tesis insurreccional en enero de 1985, la dirección interior del PC encabezada por Gladys Marín y Guillermo Teillier, junto a Luis Corvalán, dieron luz verde a la internación de armas de Carrizal Bajo, la operación de mayor envergadura de la historia de la colectividad; y decretaron 1986 como el “Año Decisivo” para tumbar a Pinochet.

Podemos apreciar que el Partido Comunista declaró e hizo la guerra al gobierno de Chile a partir de 1980 y la ratificó, amplió y agudizó en 1985, poniéndose como plazo para su culminación en 1986, el “año decisivo”.

Pregunta: Con la estrategia de la rebelión popular de masas (1985) ¿hubo un cambio en la línea política del Partido Comunista de Chile trazada en sus diferentes congresos?

Respuesta: No hubo precisamente un cambio en la línea política, sino la incorporación de una nueva táctica, del uso de todas las formas de lucha, pacíficas o violentas, e incluso el empleo de las armas para echar abajo la dictadura. A la dictadura no se le podía poner fin mediante nuevas declaraciones y protestas. En el curso del mes de abril de 1981 se realizaron apagones a lo largo del país, voladuras de puentes y de líneas de trenes de Santiago al sur, de Valparaíso a Santiago y San Felipe a Los Andes. Fue asaltada la Armería Morandé y capturadas sus armas. En el mes de mayo de 1981 se tomaron las agencias periodísticas Asociated Press y ANSA, transmitiéndose a través de ellas proclamas en contra de Pinochet, fue asaltada la Armería Italiana con la consiguiente captura de armas. En julio hubo un nuevo apagón que abarcó a gran parte del país. En agosto se realizó un asalto y captura de armas en las Armerías Ricci, Italiana y Real. En septiembre se produjo un nuevo apagón nacional y toma y quema de trenes de la línea Santiago-Valparaíso.

A la lucha contra la dictadura se incorporaron de más en más, con sus propias formas y sus propios métodos todos los partidos de la Unidad Popular, la Democracia Cristiana, los radicales y gente sin militancia política.1986 fue el año de las grandes protestas, el año del Atentado a Pinochet en el Cajón del Maipo y del desembarco de las armas del Frente Manuel Rodríguez en Carrizal.

Existía alguna persecución por “Pensar distinto”. No, el Partido Comunista delegado por la Unión Soviética, apoyado por Fidel Castro, por el dictador de la República de Alemania Comunista y otros delincuentes internacionales se coludieron para “Hacer algo”: intentar el asalto armado al Gobierno Militar e imponer el mismo gobierno marxista, incapaz, corrupto y desquiciado que las FFAA de Chile habían sacado de sus posiciones de poder en 1973.

La banda de frenéticos que en 1973 se habían apoderado del poder político, económico y social de Chile  -creando una situación similar a la de Maduro en la Venezuela de hoy día- intentaba en 1986 volver a nuestro país con ayuda extranjera.

La gran diferencia respecto a Venezuela fue que las FFAA de Chile tomaron el bando del pueblo y con su apoyo, impidieron esa regresión totalitaria.

En este contexto de guerra armada financiada por potencias extranjeras y  apuntando a la derrota militar de las FFAA y de Seguridad de Chile, se produjo un enfrentamiento entre terroristas y fuerzas de seguridad.

Según lo investigó una funcionaria del Poder Judicial de apellido Cifuentes los hechos fueron los siguientes:

Cita Textual

 Que el día 10 de diciembre de 1985, alrededor de las 01:30 horas, Patricio Leonel González González, acompañado de dos sujetos no identificados, todos militantes del Frente Manuel Rodríguez, conducía el automóvil marca Datsun, modelo Sunny, patente EE 9769, por calle Arturo Prat de la comuna de Puente Alto, en dirección al oriente, llevando en el portamaletas dos subametralladoras calibre 9 mm, una escopeta de caza calibre 12, un revólver calibre .32, una pistola calibre 9 mm, 75 cartuchos calibre 9 mm, 10 cartuchos de caza calibre 12/65, dos granadas de mano y dos paquetes de explosivos sin elemento iniciador.

 Que el citado vehículo había sido sustraído a su dueño, Guillermo Eduardo Gotschlich Reyes, mediante intimidación, el día anterior, alrededor de las 21:00 horas, en calle Ricardo Matte Pérez de la comuna de Providencia.

 Que, al llegar a la intersección con avenida Concha y Toro, frente al Regimiento de Ingenieros N° 2 de Puente Alto, el referido automóvil fue interceptado por cuatro sujetos vestidos de civil, Iván de Jesús Belmar Fuentes -actualmente fallecido-, Juan Orlando Muñoz Orellana, Nelson Mario Pérez Cabezas y Ramón Antonio Venegas Arenas, todos funcionarios de Carabineros de Chile, quienes tras seguir al vehículo, lo anticiparon (lo adelantaron), se parapetaron en el lugar y, luego, se abalanzaron sobre él, disparando en contra de sus ocupantes, con las subametralladoras UZI, calibre 9 mm, que portaban.

 Que, ante lo ocurrido, descendieron del vehículo el copiloto y la persona que ocupaba el asiento posterior, quienes se dieron a la fuga por avenida Concha y Toro en dirección al sur.

5° Que el conductor Patricio González González resultó herido y permaneció al interior del móvil, el que se desplazó por la citada avenida en dirección sur oriente, colisionando en contra de una caseta del regimiento antes aludido.

6° Que González González recibió seis impactos balísticos: tres de ellos en el tórax, uno de los cuales lesionó el hígado, transfixió el esófago y desgarró casi totalmente la aorta torácica; uno en el muslo izquierdo y dos en la cabeza, uno de los cuales penetró a la cavidad craneana, lacerando el lóbulo frontal derecho, lesiones que le causaron la muerte.

La ministra en visita extraordinaria para causas por violaciones a los derechos humanos de la Corte Apelaciones de San Miguel, Alarcón, condenó a tres suboficiales en retiro de Carabineros, en calidad de autores del delito consumado de homicidio calificado de Patricio Leonél González González. Ilícito perpetrado el 17 de diciembre de 1985, en la comuna de Puente Alto.

En el fallo (causa rol 1-2011), la ministra en visita condenó al Sargento 1° Ramón Antonio Venegas Arenas, al ex cabo segundo Nelson Mario Pérez Cabezas y al ex suboficial Juan Orlando Muñoz Orellana a 10 años y un día de presidio efectivo y las sanciones accesorias de inhabilitación absoluta perpetua para cargos y oficios públicos y derechos políticos y la inhabilitación absoluta para profesiones titulares mientras duren las condena; más el pago de las costas del proceso.

En el aspecto civil, el fallo condena al Estado de Chile a pagar una indemnización de $250.000.000 (doscientos cincuenta millones de pesos), desglosados en $100.000.000 para la madre de la víctima y $50.000.000 para cada uno de sus tres hermanos.

Fin de la Cita Textual

En la situación de guerra planteada a Chile por el Partido Comunista ¿cuál sería la forma en que las fuerzas del orden representadas por esos carabineros debían actuar?. ¿Tal vez pasándoles un parte por exceso de velocidad? ¿invitándolos a deponer su actitud?.

La funcionaria Judicial es una fiel representante del Poder Judicial Chileno: Hipócrita y dominada por la estulticia

Cubillos por “Ley Machuca»: «Es un reconocimiento de la izquierda de que no se la pudo con la educación pública

Fuente: soychile.cl 

La ministra de Educación, Marcela Cubillos, insistió en sus críticas a la propuesta de la oposición que plantea que todos los colegios del país, incluso los de élite, reserven un 30% de sus matrículas para dar cabida a alumnos de sectores vulnerables.

La denominada «Ley Machuca», en reconocimiento a la afamada película de Andrés Wood que retrata la vida de un estudiante de baja situación económica en un colegio de élite nacional, es una iniciativa planteada por los parlamentarios de la oposición, desde la DC al Frente Amplio.Tal como en la película la ley busca que los colegios del país, incluidos los privados y de elite, reserven un 30% de sus matrículas a alumnos de sectores vulnerables, pero esta ley entra en contraposición al proyecto oficialista «Admisión Justa», motivo por lo que no ha tenido buena acogida en el gobierno.En ese sentido la Ministra Marcela Cubillos señaló esta jornada que la «Ley Machuca» sería “un reconocimiento de la izquierda de que no se la pudo con la educación pública», en tanto que como Gobierno, con «Admisión Justa» estarían buscando privilegiar «la decisión de padres y vuelve al mérito, esfuerzo y trabajo de los jóvenes», por sobre el «sistema aleatorio y sorteo computacional que existe actualmente».Cabe recordar que la titular de Educación señaló ayer vía Twitter que “(los diputados de oposición) llevan años hablando de educación publica y al final a lo que aspiran es a que a los más vulnerables los eduquen los colegios particulares pagados, que tienen lucro, seleccionan y los padres pagan (ni siquiera “copagan”) las matriculas. Puros atributos que se han empeñado en combatir”.Cabe recordar que el proyecto de la oposición aún no está terminado y podría incluir otras materias, las que apuntarían a la inclusión de niños con capacidades diferentes.

«¡bien muerto el perro!»

Por Roberto Hernández Maturana

En la tradicional “Fiesta de los Abrazos” que hace anualmente el Partido Comunista, la diputada Marisela Santibáñez, del PRO, luego de un discurso en el que no se entendía muy bien lo que decía, manifestó que no le interesaba que en las noticias se debatiera sobre la polera del diputado Boric con el rostro acribillado del senador Jaime Guzmán, «porque si yo fuera tan radical como soy, yo digo ¡bien muerto el perro! Y perdónenme los que creen que no es así, pero bien muerto el perro. Lo digo con convicción», siendo aplaudida por los asistentes.

La diputada del casi desaparecido partido de Marco Enríquez-Ominami, creyó al parecer que el ejercicio público de su cargo es algo así como una vitrina para gritar consignas, como si se estuviera en un estadio de fútbol en otro de los tan típicos actos de infantilismo de la izquierda, como esos en los que algunos de sus seguidores se dejándose embobar por las formas, ponen los puños en alto y gritan consignas altisonantes, sin antes detenerse a pensar de verdad lo que se está diciendo con tanta “convicción”, más allá de repetir como papagayo una máxima aprendida, que en este caso y como casi siempre ha ocurrido con estos hechos, no contribuyó en nada a la discusión de ideas, ni menos a la desarticulación del legado de Jaime Guzmán que busca la izquierda.

Como era de esperar, la mencionada declaración no pasó desapercibida… Santibáñez después de intentar una poco convincente disculpa, presentó licencia por 15 días y retomaría sus labores recién el próximo 28 de enero;  sus colegas de la izquierda mirando para el lado se han desmarcado de la misma, tratando que se olvide el temporal mediático, evitando condenarla como lo hubieran hecho con fiereza si la situación hubiese sido a la inversa.

En la derecha, o mejor dicho “centro derecha” como le gusta autodenominarse, el Presidente Sebastián Piñera manifestó “me parece que esas palabras son de una falta de humanidad, de una crueldad, de una falta de respeto por otro ser humano”, agregando que “cuando una persona ha sido asesinada en democracia, que lo traten de perro y bien muerto, habla tan mal de la diputada que me bajó entre indignación por lo que dijo y pena por lo que es”.

A su vez el diputado Javier Macaya del área más “liberal” de la UDI sentenció «son declaraciones que demuestran un desprecio absoluto a la democracia» y agregó que «estamos convencidos de que este cobarde ataque a la familia de Jaime Guzmán deja al descubierto lo peor del ser humano. Justificar lo injustificable solo deja al descubierto una admiración por la cultura de la muerte que muchos en la izquierda avalan y promueven», para más adelante afirmar que las declaraciones de Santibáñez «en nada contribuyen a la convivencia y el reencuentro que todos los chilenos piden”.

Cabe preguntarse aquí ¿es esto real?, ¿todos los chilenos piden reencuentro y una pacífica convivencia?

La respuesta desgraciadamente podemos encontrarla en las estúpidas declaraciones de la honorable, sumadas a los festejos de Boric al recibir una polera con la figura del Senador Guzmán baleado en su cabeza, las iniciativas de la izquierda para bloquear cualquier iniciativa de carácter  humanitario, para permitir que los ancianos presos políticos militares enfermos o desahuciados puedan morir en sus casas, las violentas manifestaciones de todo tipo que el gobierno se ha visto incapaz de gestionar en forma eficiente, el olvido de la historia “tal como fue”, promovida por la izquierda y aceptada cobardemente por la derecha, para blanquear la imagen del gobierno de Salvador Allende y presentar a las nuevas generaciones el pronunciamiento cívico militar de 1973 (o golpe militar para quienes quieran llamarlo así), como una siniestra asonada militar provocada por un sangriento grupo de generales ávidos de poder, ocultando que fue  precisamente ese mismo clima de odio, descalificación y violencia alentado por la izquierda mas radical, que sumados al pésimo gobierno de la coalición llamada Unidad Popular liderada por Allende, el que nos condujo 11 de Septiembre de 1973.

Fueron precisamente dichos como los de Santibáñez que evidencian el pensamiento de los radicales de la izquierda, ese que considera perros, gusanos o humanoides a los adversarios, el que aplaude su eliminación física, y que no le plantea conflictos morales, lo que condujo en el pasado a los trágicos hechos de 1973. La diputada parece no darse cuenta de las implicancias de esa lógica despiadada, que fue la fuente de tantos crímenes y sufrimientos en nuestro país. Si ella justifica el asesinato de un hombre de derecha, otros perfectamente pueden justificar el asesinato de los adversarios de izquierda. Es el discurso del odio y de la incitación a la violencia.

Santibáñez y otros “lideres” de la izquierda, parecen confundir la política con el futbol,   donde los barristas solo determinan al adversario por una cuestión de “tradición” y de “pasión”, y no por haber identificado en este a un antagonista ideológico; los barristas no entienden de antagonismos, solo hacen como si lo hicieran, para así encontrar una identidad antes de buscarla realmente… pero hay que reconocer que en esto a la izquierda le ha ido bien…, hay muchos que con criterio de rebaño siguen ciegamente este discurso.

Demás está decir que el ejercicio de la democracia demanda de todos los ciudadanos, y en primer lugar de los parlamentarios, la defensa  fundamental de la vida civilizada, el respeto a la dignidad humana y, ciertamente, la racionalidad política.

Finalmente cabe preguntarle a nuestros parlamentarios si el famoso proyecto de ley respecto del negacionismo, va a contemplar alguna sanción respecto de frases y opiniones como las expresadas por la diputada Santibáñez. ¿O solamente va a sancionar expresiones referentes a la obra del gobierno militar?

Hasta los Gatos Quieren Zapatos

Cristián Labbé Galilea

Mientras me dirigía en taxi al aeropuerto de Valdivia, después de una náutica experiencia en la zona fluvial del río Calle – Calle, fuimos detenidos por una protesta que interrumpía la ruta con neumáticos quemados, mobiliario urbano destruido, árboles derribados  y -al mejor estilo francés- un indeterminado número de “chalecos amarillos”. Al instante la radio nos despejó la duda… se trataba ni más ni menos que de la “guerra de la jibia…”.

Quise saber la opinión del taxista sobre el intríngulis de esta nueva controversia entre el parlamento, el gobierno, los empresarios, los trabajadores y otros actores de la vida nacional, y que tenía alterado el orden en varias ciudades del país.

Después de algunas volteretas argumentales y muchos “si bien es cierto no es menos cierto” de mi interlocutor, confirmé una vez más que, en la mayoría de los conflictos políticos que vive el país, la opinión pública en general entiende muy poco el fondo de los problemas y se limita a hacerse eco de lo que más “le tinca”… mientras unos pocos violentistas, además de agredir física y verbalmente a Carabineros, destruyen y queman lo que se les pone por delante, sin que nadie resulte responsable.

De lo anterior sobran los ejemplos: la admisión en los colegios emblemáticos; el plan de la Araucanía; el Ministerio Indígena; la ley de migraciones; la ley de pesca… para que seguir, si con suerte se salva la iniciativa que declara la Brisca deporte nacional.

Lo cierto es que estas expresiones de violencia generan un ambiente de inseguridad y de inestabilidad que afectan las bases de la sociedad libre ya que, consciente o inconscientemente, la autoridad ha ido cediendo a la presión de unos pocos facinerosos que, a través de la calle, instalan una agenda que constriñe al gobierno a asumir una actitud reactiva, perdiendo la iniciativa política, elemento esencial para una buena gestión.

No se requiere ser muy perspicaz o saber mucho para concluir que, cuando eso ocurre, todo se altera: los inversionistas toman sus prevenciones y disminuyen el riesgo; los trabajadores se inquietan porque ven amenazadas sus fuentes laborales; los estudiantes se perjudican (y también se aprovechan) al vivir en un entorno de aprendizaje anormal; la sociedad se irrita y se pone intolerante… ¡Cada uno vela por lo suyo y el resto, que se friegue!

Lo que ocurre en definitiva, es que se entra en un espiral negativo, cuya causa primera es la ausencia de un gobierno que: ejerza con firmeza el principio de autoridad, y; que garantice el orden, la seguridad y la estabilidad política y económica necesaria para generar no solo bienestar social sino que también un ambiente de sana convivencia cívica. Son esas ausencias las que favorecen el descontento de unos y la desilusión de otros, con lo cual se impone la imagen de caos y de ingobernabilidad.

Trataba de explicar esta “rebuscada tesis” a mi imperturbable conductor cuando en un estilo muy propio del chileno medio me retrucó… “no entiendo muy bien lo que me quiere decir, pero lo que sí sé es que hoy por hoy, hay muchos que pretenden todo fácil, como será que…. hasta los gatos quieren zapatos”.

Extrema izquierda

Por Luis Larraín Arroyo

A medida que el mapa de Sudamérica se fue tiñendo con los colores de derecha (ocurrió en otros continentes también), se fue haciendo más habitual el uso de la expresión extrema derecha para referirse a quienes, en distintas latitudes, iban obteniendo el favor de los votantes con ideas tradicionales de derecha. Jair Bolsonaro, con algunas de sus propuestas, alimentó esa tendencia. La moda llegó también a nuestro país, cuando se trató de calificar a José Antonio Kast. Sin embargo, esta expresión se ha usado muchas veces sin reflexión o análisis. Incluso en algunos lugares se habla de extrema derecha cuando no hay otro partido de derecha.

Pero jamás hemos escuchado a quienes usan esa expresión con tanta naturalidad referirse a la extrema izquierda. Y lo cierto es que, en Chile, si de expresiones políticas extremas se trata, lo que hemos tenido últimamente es extrema izquierda. Primero, el Frente Amplio, que se presentó ante los votantes como un movimiento variopinto, que incluía diferentes sensibilidades políticas y recogía inquietudes ciudadanas, ha ido cada vez extremando más sus posiciones y consolidando una alianza de facto con el Partido Comunista, que incluye una oposición cerrada al gobierno de Piñera y sus iniciativas legales, y la amenaza a la DC de no respetar un acuerdo político para la presidencia de la Cámara de Diputados, solo porque ese partido no se opuso a un proyecto de ley en materia de migraciones.

Gabriel Boric y Maite Orsini se reunieron en París con Ricardo Palma Salamanca, el asesino confeso del senador Jaime Guzmán, en el marco de una campaña que éste realizaba para impedir su extradición a Chile para cumplir condena. El gesto de los diputados del Frente Amplio, de apoyo al frentista, es una afrenta a la familia de Jaime Guzmán, que se viene a sumar, en el caso de Boric (lo supimos después), al episodio del regalo de una polera con una imagen del rostro acribillado del mismo senador, que provocó en el diputado risas y palabras de aprobación.

Un veterano de guerra que ganó la paz

Por Humberto Oviedo Arriagada, General  de Ejército  (R)

Pueblo, negacionismo y chorlitos

Por Fernando Claro Economista Magíster en Economía de la Universidad Católica de Chile

La aparición de la posverdad permitió la normalización de la palabra «mentira». Ahora se puede acusar a la gente de mentirosa, incluso a los políticos. Antes era imposible, era una insolencia. La llegada de Trump también hizo lo suyo, pero al revés. Que este sujeto presidiera el país más poderoso del mundo permitió matar algo más duro que un mono porfiado: la idolatría al término «pueblo». Antes, criticar al pueblo era una herejía. Cualquiera que intentase siquiera cuestionarlo era inmediatamente insultado. Ni imaginar cuando había una buena persona al frente.

Hoy, en cambio, y gracias a Donald, se puede inmediatamente retrucar: «¡El pueblo votó por Trump!». Y hasta ahí nomás llega el buenismo. Y ahora último, las ganas del pueblo de cerrar fronteras migratorias —y comerciales— siguen con la tendencia.

Esto último hizo nuevamente aparecer la histeria del buenismo irreflexivo. Lo curioso es que no hay ninguna política real sobre la cual pronunciarse, pero más curioso es que antes eran ideas de izquierda. Regular fronteras, tanto comerciales como migratorias, eran cruzadas de izquierda porque comercio y migración eran vistos como frutos del capitalismo. Ahora parece que cambió la cosa. Pero bueno, esta hipocondría sigue y empieza a dar acá en Chile uno de los frutos que ya han explotado Trump y tantos otros: el «decir las cosas por su nombre». Ya apareció una diputada declarándose pinochetista. Una diputada que no entiende que la soltura con que dice eso se explica simplemente por haber estado sentada a un lado de la mesa y no del otro. Y sólo por suerte, por nacer a ese lado. Es parecido a lo que le ocurre a Carmen Hertz y a quienes buscan criminalizar a los negacionistas y los que «inciten al odio».

No se dan cuenta de que un día se puede invertir la mayoría y a la misma Carmen Hertz la pueden encerrar por cuestiones mucho menores, como decir que en Chile «todo lo que se expropió eran latifundios que no producían absolutamente nada». Hasta Rodrigo Hinzpeter dijo que está bien castigar la negación de «verdades formalmente establecidas por entidades estatales». ¿Existirá una cuestión más peligrosa que el Estado estableciendo verdades que permitan castigar a quienes no las sigan? ¿Tan mala memoria tienen estas personas? Además, así como este mismo tipo de «buenas personas» aparecen criticando a los medios por mostrar ataques terroristas en Londres y olvidar los de África, ¿no será igual de malo entonces negar las violaciones de cualquier otra dictadura y otro tiempo?

Imaginemos que Hertz y Hinzpeter sean buenos para usar la expresión «¡Cabeza de chorlito!». Luego vamos a tener animalistas buscando castigarlos por incitar el odio y ofender a tan nobles pájaros como el chorlo chileno o el chorlito cordillerano, que no tienen nada de tontos, pero que la cultura popular, con esos dichos, ha menospreciado.