Venezuela, continúa la crisis…. Chile, el ejemplo de un verdadero soldado

Por Roberto Hernández Maturana

Las noticias de la semana nos han dejado un amargo sabor en la boca…

En la frontera colombo venezolana

La preocupación por la situación en Venezuela está alcanzando una situación crítica, en que quienes esperaban optimistamente un desenlace este fin de semana, se vieron defraudados.

Las Fuerzas Armadas venezolanas, cuyo quiebre parecía ser una de las grandes apuestas de las fuerzas democráticas contrarias a Maduro, por el momento – salvo poco más de medio centenar de efectivos que desertaron del régimen – permanecen leales a Maduro.

La internación de ayuda humanitaria promovida por el Presidente encargado Juan Guaidó fracasó y es probable que deba pagar costos políticos internos y externos por la jornada del fin de semana, más aún cuando habiendo salido del país se encontraba con arraigo nacional.

La operación sirvió para medir la lealtad de las FF.AA. y el accionar de los milicianos armados, ideologizados y entrenados por militares leales al dictador y para evidenciar que Maduro, cuenta aún con el respaldo mayoritario de las FFAA cooptadas por su gobierno y Altos Mandos. Los intentos de introducir ayuda humanitaria “pacíficamente” hacia un estado que se defendió violentamente, llevan a pensar que la situación continuará en una espiral de violencia sin retorno.

Por otra parte, hay otros actores en el conflicto que hasta el momento permanecen en las sombras, pero que sin duda ya se encuentran desarrollando acciones para sostener al régimen en este momento en el poder; entre otros

– Se habla de   22.000 asesores cubanos militares, profesionales e instructores y adoctrinadores políticos…, como vivimos en Chile en tiempos de Salvador Allende.

– Se dice que permanecen en Venezuela aproximadamente 20.000 guerrilleros entre miembros de las FARC que no colgaron las armas  y otros del ELN colombiano que evidentemente no pueden retornar a su país sin enfrentar a la justicia y a las Fuerzas Armadas Colombianas.

– Existe una importante presencia del narcotráfico en que se involucra a líderes chavistas

Esta es la situación que nos deja, por el momento, los últimos intentos de la oposición por enfrentarse al régimen de Maduro.

Habrá que ver si la comunidad internacional y los propios venezolanos mantienen la presión sobre el régimen para seguir debilitándolo.

También será vital la reacción al interior de las FFAA.

Por el momento, Maduro aparece fortalecido, pero es mi parecer que el tiempo corre en su contra… la rueda de la historia ya comenzó a girar

En Chile

Por otra parte, en nuestro país, el procesamiento de un ex Comandante en jefe del Ejército por mal uso de recursos fiscales, me ha producido una profunda pena desazón…, y porque no decirlo, rabia.

Soy militar en retiro y más de la mitad de mi vida serví a esa querida institución a la que ingresé a los 17 años. En ella aprendí de mis instructores los más altos valores acerca del amor a la patria, el honor, el patriotismo, el compañerismo, la honradez y por sobre todo, el aprender a vivir con la modestia propia de una profesión en la que como decían mis instructores “nunca te ibas a ser rico en lo material, pero si muy rico  en lo espiritual”, todo ello en algo que más que una profesión era una “forma de vida” en que debías estar listo a “entregar la vida si fuera necesario”, como debíamos jurar ante nuestra bandera al ser investidos como soldados.

Nunca fue fácil, mi generación ha vivido quizás una de las épocas más difíciles en la vida de nuestro país ocurrida en los últimos 100 años, desde la revolución de 1891.

Así, siendo muy jóvenes, nos correspondió vivir la crisis político social que desembocó en el 11 de Septiembre de 1973, cuyas consecuencias aún dividen a los chilenos; y dos crisis con países vecinos; en 1974 con Perú, y 1978 con Argentina. También vivimos y nos desplegamos a lo largo y ancho del país, para ayudar a miles de compatriotas en terremotos, incendios y temporales… y siempre vi abnegación y espíritu de sacrificio en todos mis camaradas, superiores y subalternos… Los ideales que aprendimos no nos permitían pensar en otra cosa que querer servir a Chile, como tampoco dudar de nuestros superiores. No podría decir que nunca hubo alguien que faltara a la probidad, pero cuando ello ocurrió, siempre estuvo la justicia para sancionar a los responsables…

Pero eran ínfimas excepciones que confirmaron la regla, de que en realidad queríamos vivir aquello que el gran poeta y escritor español Pedro Calderón de La Barca cantara hace ya tres siglos acerca de la profesión militar cuando escribió:

“Aquí, en fin, la cortesía,
el buen trato, la verdad,
la fineza, la lealtad,
el honor, la bizarría;
el crédito, la opinión,
la constancia, la paciencia,
la humildad y la obediencia,
fama, honor y vida son,
caudal de pobres soldados;
que en buena o mala fortuna,
la milicia no es más que una
religión de hombres honrados.”

Eso es lo que me enseñaron, eso es lo que vi entre mis superiores, camaradas y subalternos, eso es lo que enseñé y lo que  traté de vivir.

Es difícil para alguien que no ha vivido la vida militar, entender, y porque no… creer estas palabras.

Hoy, ante esta triste noticia que enloda a un ex Comandante en Jefe, en que finalmente la justicia deberá decir su última palabra, prefiero quedarme con una información que solo estuvo en nuestras

redes sociales, pero que creo ha servido para templar el alma de muchos viejos soldados: Cerca de la frontera con Argentina, en Magallanes, a pocos kilómetros, al norte de Sección Ciayque, en medio de las pampas magallánicas, en presencia de su viuda e hijo y compañeros de promoción de la Escuela Militar y de ex camaradas y subalternos, fueron esparcidas las cenizas del Mayor de Ejército en Retiro Rafael Cruz O. (QEPD),  conforme a su deseo,  en el mismo lugar en que, siendo un joven Capitán el año 1978, permaneció junto a su Compañía, defendiendo la integridad territorial de la Patria, ante la inminete invasión de las FF.AA. argentinas.

El Mayor Cruz nos deja una lección y un legado que está más allá de las ambiciones humanas.

No estaba escrito que entregara su vida aquel lejano 1978 en el Hito 22 de la frontera chileno-argentina en Sección Ciayque, en ese frió y agreste paisaje, pero él sí quiso escribir que sus cenizas permanecieran para siempre en ese lugar como mudo testigo de que un día…, él y muchos otros estuvieron allí hasta rendir la vida si era necesario

¿Somos o no Somos los Gatos Plomos?

Por Cristián Labbé Galilea

Durante las vacaciones cambiamos de aires, alteramos la tediosa rutina diaria e instintivamente nos damos tiempo para el ocio y las cavilaciones. Del ocio ni hablar… pero de la reflexión tendríamos que partir diciendo que: entre lo humano y lo divino, dados los tiempos que se viven, es lo humano lo que nos preocupa.

Ello porque al ciudadano común y corriente le es difícil diferenciar, a simple vista, lo importante de lo accesorio, lo de largo plazo de lo inmediato, las señales de los ruidos (signals & noise), ello porque maliciosa y morbosamente es distraído por los detalles de hechos puntuales.

Las reiteradas “funas”, que ahora afligieron a la Maldonado, la Argandoña y la doctora Cordero (“Las Indomables”), la ruptura por la fuerza de un candado en una playa por parte de una Ministro (S), los verdaderos campamentos que han aparecido en el borde costero, las reiteradas ocupaciones de predios y los sospechosos incendios en la Araucanía, son temas que han estado presentes en los encuentros veraniegos, pero ¿cuál es la reflexión?… ¿se está consciente de su gravedad?… ¿qué se hace?…

Veamos… por un lado tenemos una minoría intolerante que movida por el afán de mantener ideologías extremistas y de izquierda buscan sembrar el odio, la mentira y el miedo, y por el otro una mayoría que no se siente representada por sus dirigentes, quienes actuando según lo “políticamente correcto” y, con una candidez admirable, ceden autoridad para moverse hacia el progresismo, convencidos que pueden “evangelizar” a la izquierda y sus adláteres.

Es esa mayoría la que debe aprovechar lo que resta de estas vacaciones para reflexionar y tomar conciencia de que: ¡el mundo viene de vuelta!… ¡el progresismos esta en retirada!… y que ¡la gente se cansó!

El ciudadano pensante se percató de que: si bien no tiene ataduras ¡no es libre!; está más conectado que nunca pero ¡se siente sólo!; el progresismo busca destruir todo aquello que tenga identidad… (Valórica, histórica, religiosa, sexual… etc.); con tal de ser populares los políticos, salvo excepciones… ¡son fieles a nada!; la sociedad actual está viviendo en la superficie… sin profundidad ninguna, confundida, desarmada espiritual e intelectualmente;…. si seguimos así vamos… de vuelta a la barbarie.

Mi reflexivo lector se preguntará ¿hay pesimismo en esta pluma?… ¡En ningún caso… advertencia positiva, sí!

La gran mayoría, hoy pasiva, debe dejar de ser “turista de la existencia” para transformarse en actor y protagonista de una sociedad libre, plural y abierta, donde impere el derecho, el orden, la paz social, el bienestar político, social y económico, donde quepan todos y donde la tolerancia deje de ser una palabra y se transforme en una actitud.

Debemos dejar las zonas de confort político, asumir un talante resuelto… y contestarnos los que nos pregunta ese viejo refrán… ¿somos o no somos los gatos plomos?

Por último, convencidos de que lo ofrecido por la izquierda, además de odio y violencia, son “hojarascas retóricas”, y de que el incauto progresismo mostrado por muchos de nuestros representantes es la negación de la sociedad en que queremos vivir, nuestra única actitud -después de unas reflexivas vacaciones- es dejar de estar plácidamente “al cateo de la laucha” porque… ¡gato con guantes no espanta ratones!

Las 4 declaraciones del Foro de Sao Paulo apoyando al régimen de Maduro en las que el Frente Amplio estuvo presente

Publicado en El libero  el 24 de febrero, 2019

“La Internacional Socialista es un referente de centro derecha capitalista bajo Hegemonía europea. Que el PS, PPD, PR de Chile sean parte sólo demuestra que hace muchos años abandonaron la izquierda. El único referente de la izquierda internacional real hoy es el Foro de Sao Paulo“, publicó en su cuenta de teitter  Esteban Silva, dirigente del Movimiento Democrático Popular -colectividad que integra el Frente Amplio-. El miembro de la mesa nacional del bloque cuestiona la postura de la Internacional Socialista frente a Nicolás Maduro, sobre quien han dicho que no puede ser reconocido como Presidente de Venezuela por “ser contrario a las normas democráticas de competencia, libertad y garantías“.

Y durante la semana, el mismo Silva junto a representantes del Partido Igualdad, también del FA, fueron hasta la Cancillería para cuestionar la estrategia que ha liderado el Presidente Piñera ante la crisis venezolana.

En cambio, el dirigente destaca al Foro de Sao Paulo (FSP), organización creada en 1990 por Fidel Castro y el entonces líder del Partido de los Trabajadores de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, quien hoy se encuentra en prisión condenado por delitos de corrupción leve, lavado de activos y tráfico de influencias.

Tras la caída de la URSS y de los socialismo de Europa del Este, el FSP se puso como objetivo reunir a partidos de izquierda de la región. La instancia ha sido el principal impulsor y defensor del “socialismo del siglo XXI” cuya máxima expresión en estos momentos es el chavismo, representado por Nicolás Maduro.

A diferencia de la Internacional Socialista (instancia de la que es parte el partido del Presidente encargado de Venezuela, Juan Guaidó, Verdad Popular), el Foro de Sao Paulo, y la mayoría de los partidos que lo componen, ha respaldado a Maduro.Así lo hizo la secretaria ejecutiva del organismo, Mónica Valente, quien el 24 de enero emitió un comunicado en el que rechazaba la decisión del “Gobierno de Donald Trump, del Canadá y de diversos países latinoamericanos de apoyar la presidencia ilegítima del opositor Juan Guaidó en Venezuela, contrariando la decisión popular expresada en mayo de 2018, cuando el pueblo eligió democráticamente el compañero Nicolás Maduro para la presidencia del país“.

Apoyo que han replicado el Partido Comunista y el Movimiento Democrético Popular, además de otros referentes latinoamericanos  como el Partido de Los Trabajadores de Brasil y el Movimientode Liberación nacional Tupamaros. Un respaldo que el organismo ha dejado en claro en cada foro que han realizado y en el que han participado fuerzas que componen el Frente Amplio.

De las doce fuerzas que integran el Frente Amplio, seis están adscritas al Foro de Sao Paulo: Partido Humanista, Partido Igualdad, Izquierda Libertaria, Partido Poder -que se fusionó con Izquierda Autónoma para crear Comunes-, y el Socialismo Allendista -que forma parte del Movimiento Democrático Popular- y Revolución Democrática.

De hecho, este último participó en el encuentro de llevado a cabo entre el 25 y 29 de agosto de 2014 en La Paz en cuya declaración final se lee, se lee que “las fuerzas de la derecha en Venezuela intentan, a través de la violencia, provocar una guerra civil y desconocer la indudable legitimidad del gobierno del Presidente Nicolás Maduro“.

El XX Encuentro del Foro de Sao Paulo fue un hito importante para RD debido a que fue la instancia en la que fueron acogidos como miembro permanente del organismo. Esto lo destacado en un comunicado que subieron a su sitio web  tres días después de que finalizara la cita, en el que señalaron que el Foro de Sao Paulo es “el espacio que reúne a los movimientos políticos de izquierda de América Latina”. El partido fundado por Giorgio Jackson también expresó recibir con “alegría esta incorporación, ya que además de ser la organización política que en menos tiempo ha sido incorporada como miembro permanente en la historia del Foro, esta instancia le permite a Revolución Democrática comenzar con su agenda internacional“. Incluso, dieron a conocer su participación en la reunión a través de sus redes sociales.

El 2014 no solo fue un año icónico para RD, también lo fue para la oposición venezolana que meses antes había protagonizado casi 90 días de protestas solicitando la renuncia de Nicolás Maduro, movilizaciones que se vieron marcadas por la represión de la policía y que acabó con un saldo de 43 muertos y más de 3.000 detenidos.

Dos años después, en 2016, estuvo presente el ex candidato presidencial, y actual diputado, Tomás Hirsch (Partido Humanista), como expositor del XXII Encuentro llevado a cabo en El Salvador. En el documento final de la cita, el organismo respaldó “la iniciativa de diálogo promovida por el gobierno revolucionario venezolano encabezado por el Presidente Nicolás Maduro”, sobre quien destacaron que “ha venido ganando cada vez más respaldo a nivel continental y mundial“.

En 2017, RD volvió a participar de la reunión, la que se llevó a cabo en Managua, Nicaragua. En dicha ocasión, el Foro de Sao Paulo condenó “la guerra no convencional y de amplio espectro, económica y mediática contra Venezuela por parte de la derecha oligárquica venezolana”, la que según el organismo internacional era apoyada por el gobierno estadounidense y estaba “empeñada en desestabilizar y poner fin mediante el terrorismo, al gobierno democráticamente electo del presidente Nicolás Maduro“.

La declaración del Foro de Sao Paulo se produjo en mitad de la ola de protestas que se vivieron en el país caribeño, que se extendieron entre el 13 de marzo y el 12 de agosto, en donde la oposición se manifestó en contra de la decisión del Tribunal Supremo de Justicia de revocar los poderes de la Asamblea Nacional -de mayoría opositora- para otorgárselos a Nicolás Maduro para que creara una Asamblea Constituyente, controlada por el chavismo. A raíz de la represión de la policía contra los manifestantes fallecieron más de 100 personas y cerca de 15.000 resultaron heridas, enter ellas el actual Presidente Encargado Juan Guaidó.

En estos días, las dos máximas figuras del bloque, los diputados Giorgio Jackson y Gabriel Boric, han sido críticos de la estrategia que el gobierno ha desarrollado frente a la crisis, incluyendo el viaje del Mandatario a Cúcuta.

Boric escribió en su cuenta de twitter: «En la pugna entre Maduro y Guaidó es el pueblo más necesitado el que más sufre. Pero es innegable que tema de la ayuda humanitaria ha sido utilizado por Trump de manera abiertamente intervencionista y sus últimas declaraciones no dejan duda de ello. Piñera? Un show de mal gusto.»

Por su parte Jackson de la misma forma en twitter indicó: «Este irresponsable acto de populismo muestra la verdadera naturaleza del Pdte Piñera. No se puede contener, le importa más su protagonismo y el provecho político, q la ayuda humanitaria en si misma (q dicho sea de paso, se necesitaría con igual o más fuerza en Haití, x ejemplo)»

En ninguna oportunidad alguno de ellos se ha referido a la afinidad que sus partidos tienen con el Foro.

Esto se suma a que en febrero, el Movimiento Autonomista -la organización que fundó Gabriel Boric  publicó un comunicado en el que afirman que “los tambores de guerra que hoy suenan en nuestro continente revelan un peligroso juego geopolítico donde el colonialismo no termina de ser superado“, además de señalar que Estados Unidos exacerba “los alineamientos con sus ilegales sanciones económicas, rechazo al diálogo y permanentes amenazas intervencionistas” y que tanto las posturas de la OEA como del Grupo de Lima “no tienden puentes, sino que atrincheran posiciones, desconociendo el derecho a la autodeterminación de los pueblos”.

La carta fue firmada además por otras 6 organizaciones de las cuales tres pertenecen o tienen vínculos con el Foro de Sao Paulo: el Partido Comunes -creado a partir de la fusión de Poder con Izquierda Autónoma-; el Movimiento Revolución Ciudadana de Ecuador -fundado por el ex Pesidente Rafael Correa, a quien el FSP ha respaldo en diversas ocasiones-; y el Partido Polo Democrático de Colombia -que es miembro oficial de la instancia regional-. En la misiva también se indica que no “debe politizarse cualquier ayuda necesaria“.

El año pasado, nuevamente, dirigentes del Frente Amplio -la entonces presidenta de Poder, Karina Oliva; la diputada de Poder, Claudia Mix, y el integrante del Movimiento Popular Democrático y de la mesa nacional del Frente Amplio, Esteban Silva– participaron de la reunión anual del organismo, esta vez llevada a cabo en Cuba. En la declaración final del encuentro, realizado entre el 15 y 17 de julio, el Foro de Sao Paulo endureció el tono y condenó “la guerra no convencional y de amplio espectro, aplicada por el imperialismo yanqui y sus aliados europeos, latinoamericanos y caribeños contra la Revolución Bolivariana“. La instancia además afirmó mantenerse en “estado de alerta y en sesión permanente de solidaridad internacionalista contra la intervención internacional hacia Venezuela”.

Una postura que al interior del Frente Amplio generó cuestionamientos al tratarse de un tema sensible para el bloque. A raíz de eso, el diputado de RD Pablo Vidal-quien ha mantenido una postura crítica con el régimen de Nicolás Maduro-, planteó que Revolución Democrática debía abandonar el foro.

“Esfuerzos de internacionalización como el que hizo RD a través de ‘A toda Marcha’, se hacen cargo de estas expresiones de izquierda que son nuevas y también de las necesidades del pueblo. Esto me hace mucho más sentido que la permanencia en un grupo como el Foro de Sao Paulo“, afirmó el congresista, quien agregó que el organismo internacional “ya fue superado en términos de su propuesta y su momento. Hoy lo que demanda la política es una reinvención completa por parte de la izquierda”. Al ser consultado por El Líbero sobre esta posibilidad, su compañero de bancada Renato Garín se mostró de acuerdo con la idea.

Venezuela y el 23F : Aprovechamiento político y fracaso de ayuda humanitaria.

Christian Slater Escanilla. Coronel en retiro del Ejército de Chile, Magíster en Inteligencia y Planificación Estratégica. Columnista de The Times Chile

La escaramuza del Puente Santander en la frontera entre Colombia y Venezuela, fue solo eso. Una escaramuza de civiles venezolanos que con piedras y palos trató de cruzar la frontera arriba de los camiones con ayuda humanitaria.

Sería una equivocación de parte de Colombia y Brasil. Una intervención armada, al otro lado de sus fronteras ( como algunos desean o predicen) solo causará la muerte de civiles inocentes y de más de un soldado de los Ejércitos intervinientes. Una acción armada que no tiene un respaldo legal.

Como toda buena estrategia, creo que solo se trata de hacer creíble la amenaza y es solo una parte de la escalada de la crisis. Una crisis que se manipula desde USA.

La escaramuza del Puente Santander en la frontera entre Colombia y Venezuela, fue solo eso. Una escaramuza de civiles venezolanos que con piedras y palos trató de cruzar la frontera arriba de los camiones con ayuda humanitaria.

En esta oportunidad, Guaidó perdió y es probable de que lo hagan responsable de todo lo sucedido este 23F.

Más aún cuando estaba con arraigo nacional. Él quería recibir la ayuda en suelo venezolano y no lo logró.

Todo es muy lamentable pero así ocurrió, al parecer, en un caro y mediático show comunicacional. La ayuda humanitaria fue un rotundo fracaso.

Sobre esa ayuda, más que toneladas de alimentos, solo nos quedaremos con la imagen de los tres camiones incendiándose. Creo que aquí, y ojalá esté tremendamente equivocado, se hizo un aprovechamiento político por parte de algunos Jefes de Estados que asistieron a este acto. De ayuda efectiva. Nada.

Patriótico retorno a la tierra

Por Patricio Quilhot Palma, Teniente Coronel (R)

 Frente a dos líneas de alambradas, el Hito 22 de la frontera chileno-argentina se ha cubierto este día con la gloria de un verdadero Soldado del Ejército de Chile, quien, antes de abandonar esta vida terrenal, ha pedido que sus cenizas sean esparcidas en el escenario en que la Patria le demandó el sagrado juramento de dar la vida si era necesario. Ello no ocurrió,  por decisión en contrario de un enemigo muy superior en número y medios de combate, cuya retromarcha solo ocurriera a minutos de que las fuerzas de primera línea entraran en contacto.

Fue allí, pocos kilómetros al norte de Sección Ciayque, en medio de las pampas magallánicas, donde el entonces Capitán de Ejército, hoy Mayor en Retiro,  Rafael Cruz Orellana, decidió descansar sus restos para siempre. Allí, donde su vocación de soldado y de chileno le hiciera esperar el ataque, sin dudar un instante en que su vida era solo un accesorio insignificante, frente la amenaza que se erguía ante la Patria.

En una época en que los militares en retiro nos debatimos entre la vergüenza por el robo evidente y la indignación ante la cobardía y la traición, constituye un momento de legítimo orgullo el comprobar que la moral y el espíritu de cuerpo de los verdaderos soldados, sigue en pié. El ejemplo de patriotismo y honor, proveniente de un militar de corazón, sencillo, humilde y leal, nos hace inevitablemente volcar la mirada hacia los actos imperdonables que hoy oscurecen el prestigio de una institución que nos acogió por una vida y a la que amamos como nuestra segunda familia.

Al exponer la historia nuestro recordado camarada, Mayor “Tacitas” Cruz, como con cariño lo llamaban sus amigos, hay una evidencia que demuestra que la figuración ganada por los actos personales, siempre será más sólida que la de aquellos a quienes la ambición nubla la vista, ya sea por querer ser lo que nunca fueron o porque la arrogancia infame los embriaga con un impropio sentimiento de superioridad.

Las cenizas de este gran soldado, fueron despedidas en terreno por quienes, en 1978, fueran sus subalternos, lo que confirma sus condiciones humanas, de líder y de comandante, cuando siendo un joven Capitán, demandara de su gente la entrega que él mismo estaba dispuesto a brindar a sus compatriotas. Es ese heroísmo simple, sin aspavientos, sincero y leal, el que hoy me hace emocionar pensando en la grandeza de un hombre que no necesitó de honores ni gloria que jamás pidió ni buscó, el que, desde esta tribuna y para testimonio de los buenos soldados que vivimos en la reserva, lleno del mayor respeto y admiración, me atrevo a expresar.

Gracias Mayor Rafael Cruz Orellana, por tu ejemplo de honorabilidad, patriotismo y lealtad, confirmando que tu paso por la Escuela Militar aseguró el porvenir del Ejército y que sobre este Ejército puede descansar el futuro de Chile. Descansa en Paz, sabiendo que tus camaradas no te dejan atrás, reconociendo en tu imagen y en tu actuar, las verdaderas raíces de nuestra vocación militar.

¡VIVA CHILE!

Justicia doble

Por Miguel A. Vergara Villalobos, ex Cdte. en Jefe de La Armada

Después de investigar por más de tres lustros, el juez Madrid -en un discutido fallo- ha condenado a seis personas por la muerte del expresidente Frei Montalva. Para ello, se basó en presunciones, intuiciones, sospechas razonables o como se quiera llamarlas; pero tales “pruebas”, difícilmente habrían sido aceptadas bajo el actual sistema procesal penal, vigente en Chile desde hace más de doce años.

Sin embargo, por la fecha del presunto ilícito, la causa debió regirse por el antiguo sistema, que permite un amplio margen para la subjetividad, pues el mismo magistrado acusa, investiga y condena.

En concreto, sin mayores fundamentos, coexisten en el país dos sistemas de justicia: uno que respeta el debido proceso y otro que depende decisivamente del magistrado que lleva el caso.

Por años los militares procesados por derechos humanos, sometidos al sistema penal antiguo, han clamado por la liviandad de las pruebas con que son condenados, pero nadie los ha escuchado. En la mayoría de los casos, los jueces asumen que el acusado es culpable, por lo que debe probar su inocencia.

El “caso Frei” sacó a la luz lo que tan cómoda como injustamente se había aplicado por años para condenar a los exuniformados. Es de esperar que el mediático fallo del juez Madrid contribuya a que impere una sola justicia en Chile: la más justa.

Inmigración, fenómeno que se instala

Editorial El Mercurio sábado, 16 de febrero de 2019

El Ministerio del Interior ha informado que la estimación del número de extranjeros que residen en nuestro país -calculado reuniendo los datos censales del INE y los administrativos del Estado- alcanzó a un millón 251 mil 225 personas al 31 de diciembre: 6,6% de la población total. La cifra es indicativa de cómo el moderno fenómeno de poblaciones que migran en busca de mejores horizontes ha llegado con fuerza a nuestro país. De hecho, Chile sería, de acuerdo con estas estimaciones, el país de Latinoamérica que más proporción de extranjeros albergaría. También se trata de la cantidad más alta de inmigrantes que registran las estadísticas nacionales, y da cuenta del carácter explosivo que ha adquirido el proceso: hace pocos años el número de extranjeros apenas superaba el 2%.

La magnitud de estos guarismos muestra lo atractivo que hoy resulta Chile para tantos ciudadanos de naciones latinoamericanas que contrarrestan el sufrimiento que supone alejarse de familias y tradiciones con las oportunidades que el país les ofrece, las que superan con creces a aquellas que pueden encontrar en sus lugares de origen. El abrupto posicionamiento de los venezolanos como el grupo con mayor presencia es una muestra dramática de aquello, como también la situación de los haitianos. Quienes han tomado la decisión de llegar a un lugar desconocido lo hacen, en su gran mayoría, motivados por un encomiable afán de superación que los lleva a trabajar con ahínco para crear valor para sus familias y para el país que los alberga. Se trata, sin duda, de un fenómeno beneficioso, que aporta nuevas capacidades, y es propio del mundo moderno y globalizado.

Tal valoración, sin embargo, no debe llevar a cerrar los ojos frente a las consecuencias del modo explosivo en que se ha dado tal crecimiento. Desafía este a las políticas sociales, con un impacto diverso, desde el aumento de los campamentos en algunas ciudades que han sido destino de la inmigración, hasta el efecto que la llegada de niños extranjeros ha tenido en colegios municipales que hasta hace poco veían decrecer su alumnado. Complejo es el caso de la salud, en que la inmigración no solo puede incidir en los perfiles epidemiológicos (la controversia en torno al aumento del VIH sería ejemplo de ello), sino que agrega una nueva demanda sobre servicios ya recargados, lo que puede ser resentido por la población local. Sumado esto a las tensiones propias de la convivencia entre culturas diversas, el riesgo de alimentar nefastos sentimientos xenófobos es real. La experiencia internacional muestra que pretender desconocerlo solo consigue agudizar el problema: Europa ya es pródiga en ejemplos de cómo la desatención de estas cuestiones por la política tradicional ha llevado a grandes masas a apoyar populismos de signo radical.

Desde esa perspectiva, una política migratoria seria, que procure ordenar el fenómeno, evitar los abusos y crear condiciones para que los extranjeros puedan entregar su aporte al país en forma digna y justa, resulta imperativa. Es valioso el esfuerzo que en este sentido desarrolla el Gobierno con la reforma a la ley de migraciones; estas cifras, en tanto, han de servir para un mejor diseño de futuras políticas en esta materia.

Hay aquí un desafío para el diseño de políticas que se hagan cargo de esta realidad.

La ciudad de la funa

Por Pablo Ortúzar Madrid. Antropólogo Social

 En mi libro “El poder del poder” (2016) traté de explicar el origen de la autoridad política. Siguiendo al antropólogo René Girard, lo vinculé a la violencia sacrificial: las comunidades humanas suelen constituirse políticamente a través de la persecución y sacrificio de chivos expiatorios.

Estas persecuciones, además, suelen ser la forma en que se procesan las tensiones políticas una vez que la comunidad ya está constituida. Una forma fácil de recuperar la unidad es buscando enemigos comunes. Es por eso que el proceso penal se mantuvo en un estado particularmente primitivo y brutal por muchos siglos: estaba diseñado no para hacer justicia, sino para mantener la estabilidad del orden social mediante el sacrificio. Si era políticamente necesario que alguien fuera culpable, el sistema se encargaría de que lo fuera.

No es que este elemento sacrificial haya desaparecido del proceso penal en nuestros días, pero se ha visto limitado de manera importante y progresiva por las garantías procesales y la presunción de inocencia. Basta comparar el antiguo procedimiento penal con el nuevo.

Sin embargo, estas limitaciones a la “funa legal” no han detenido el ímpetu sacrificial de los colectivos humanos. La paranoica búsqueda de “culpables” por los incendios forestales es un buen ejemplo. El brutal linchamiento de lanzas en el paseo Ahumada es otro, así como también lo es la dinámica comunicacional generada en torno a Matías Pérez.

En todas estas situaciones, aunque por distintos motivos, se reemplaza la búsqueda de verdad y justicia por la búsqueda de un consenso sacrificial.

El caso Frei Montalva, finalmente, es quizás el ejemplo cercano más lamentable. Está atravesado por la voluntad de convertirlo en un asesinato, hayan o no pruebas. Lo que era una causa personal de una de las hijas del ex Presidente, movida por dudas legítimas que deben someterse a la justicia, se ha transformado en una causa identitaria para buena parte de la Democracia Cristiana y en una convicción política para buena parte de la izquierda cuya identidad sigue atada a Pinochet. Por hacer un punto político o por ordenar las huestes, hemos visto a quienes hacen nuestras leyes dispuestos a tirar por la ventana toda prudencia relativa al debido proceso o la presunción de inocencia, a validar como definitivo un fallo de primera instancia que prueba casi nada, y a acusar de conspiradores a quienes -desde muy distintas orientaciones políticas- los llaman a la sensatez. Y, lo que es más grave, hemos visto también a estos colectivos presionar no sólo para que los procesados sean tratados como culpables, sino para que personas sobre  las que no pesa ninguna acusación -como es el caso de Luis Castillo, actual subsecretario de redes asistenciales- lo sean también.

Esta es la primera vez que veo a un partido funar a alguien ofreciendo colaboración legislativa a cambio de su cabeza. La lógica que gobierna este procedimiento es propia de pandillas y no de legisladores. “Sin la justicia ¿qué serían de verdad los reinos sino bandas de ladrones?”, se preguntaba Agustín de Hipona. ¿En qué se convertirá Chile si los que hacen las leyes renuncian a cualquier pretensión de justicia?

 

Comedia de verano chileno

Por Alfredo Jocelyn-Holt, Historiador

La noticia no tiene mucho de novedosa. Años atrás, en enero de 2011, la escandalera fue provocada por una imagen de una empleada doméstica que sujetaba el quitasol que protegía a una señora en Concón. En diciembre, al día siguiente de Navidad, estalló el escándalo por un oficio de un club de golf de Chicureo, que ordenaba que las “nanas” vistieran delantal en sus dependencias. Días después, enero 2012, nos enteramos de otra controversia en torno a un condominio, de nuevo en ese barrio residencial, al impedírsele al servicio doméstico transitar a pie para llegar a sus lugares de trabajo. Repudios contra empleadas con delantal es tema también obligado respecto a balnearios exclusivos como Zapallar y Cachagua en esa época del año. Parten, sin embargo, los patrones al sur, a fines de enero, a su tercera vivienda, cuando amaina la plaga de coliguachos y, curiosamente, para allá mismo se trasladan estas denuncias en febrero. De lo que se deduce que en Chile el veraneo se ha vuelto multiclasista, cualquiera sea el lugar de descanso y concurrencia. Un progreso, dirán algunos; en efecto, aunque ¿sin reposo?

Lejos de querer desmentir la gravedad del asunto -que estemos ante un problema de convivencia social y disputas por espacios vitales-, llama la atención que las reacciones sean enteramente predecibles. Antes de abrir los diarios supe qué iban a decir algunos comentaristas, incluso doctos. Nada tan distinto a lo que diseminaran a todos (y desde todos) los puntos de veraneo las redes sociales, fomentando aún más el fenómeno. Es que ¿corresponderá tipificar sociológicamente a los involucrados, convertir al personaje en cuestión en arquetipo y síntoma? Porque se sigue en esta línea y qué impide que se le vuelva caricatura, chivo expiatorio o máscara, alguien apareciendo como monstruo y otro víctima y, además, en una comedia costumbrista de verano inútil. Se acaba la función, vuelven todos a lo de siempre, y ¿qué queda salvo un puro desahogo bufo rabioso? Ha sido un verano especialmente caliente, ocioso y demente, admitámoslo.

Oscar para el Mejor Montaje

Por Cristián Labbé Galilea

Hollywood y La Academia darán a conocer en estos días los Oscar 2019 (24 de Febrero). Las nominaciones “están que arden”, y nuestra contingencia compite en varias categorías para quedarse con alguna de las preciadas estatuillas. Las candidaturas son variadas.

Entre las “Actuaciones Secundarias” que han capturado las pantallas, los medios de comunicación y los memes, están: “La ley cholito y los chip mágicos” por haber logrado que una trama -que daba sólo para la categoría de ordenanza municipal- haya sido tema por tanto tiempo, y; “La polémica del Lago Ranco”, producción, artesanal y clandestina, que consigue que un asunto entre vecinos sea elevado a la categoría de problema nacional, exacerbando con ello el resentimiento social.

En “Películas de Terror” las nominadas son: “La detención de un Comandante en Jefe”, donde con estupor el espectador comprueba que, a pesar de la gravedad del hecho, no pasa absolutamente nada, y donde los grandes ausentes son quienes lo adularon e instrumentalizaron, para finalmente dejarlo caer; la otra cinta en competencia es “Los Frei, la D.C. y la izquierda contra el Rector de la U.C.”, largo metraje donde el guión para los detractores del rector es uno solo, “Magnicidio”, y no aceptan que la verdad se imponga.
En “Rodajes de Miedo” (… y no es broma) están “Las inundaciones en el norte” y “Los incendios en el sur”. En ambas nominaciones los actores principales son las Fuerzas Armadas y Carabineros (además de los Bomberos), quienes silentemente siempre han estado dispuestos a sacrificarse por los demás.

En la categoría “Al mejor Montaje” el Oscar se lo lleva de todas manera “Los Vicios del Poder”  cuyo título en lenguaje castizo se puede traducir de varias formas (todas ellas patéticas): “…No hay toque de queda”, “…El Ministro soy yo” o simplemente “…Mis Almirantes y Mis Generales” (sic).
Por cierto, la crítica se ha concentrado en este “último montaje”, especialmente por los efectos que su trama y su desenlace tienen en la sociedad y en los tiempos que se viven.
A raíz de esta nominación ha cobrado vigencia el viejo axioma: “órdenes y contraordenes sólo generan desorden”; y cómo no, si el protagonista principal de este contubernio, el actual Ministro de Defensa, sin mediar la más elemental reflexión, “dejó sin piso” a la autoridad militar designada para hacerse cargo de la emergencia en la zona, quien además contaba con los antecedentes necesarios para darle respaldo, credibilidad, y valor a su resolución.

Obviamente el Ministro, a quien lo único que le importa es aparecer “políticamente correcto” con su natural arrogancia, ha ocultado maliciosamente que el Jefe Militar sí había hablado con el Ministro de Defensa subrogante y con otras autoridades del gobierno central, los que fueron informados de que se anunciaría el toque de queda.

Está por verse a quienes premiará la Academia, pero lo que está claro es que el Oscar “Al Mejor Montaje” ha dejado en evidencia… la fragilidad que tiene en nuestro país el principio de autoridad.

Por último, sería conveniente que desistiéramos de “pasarnos películas” y recordáramos a don Diego Portales, (1793 – 1837), tri-Ministro (Defensa, Interior y Exterior) a quien cuando le preguntaron ¿por qué la anarquía? (en los años de 1830), señaló que lo que estaba descompuesto (en el Estado) era “el resorte principal de la maquina…” refiriéndose al Principio de Autoridad

Declaraciones tardías

Por Claudio Hohmann Barrientos

Ahora, en la hora nona, cuando la tragedia de una nación hermana estremece al vecindario latinoamericano, se escuchan declaraciones tardías en la izquierda reconociendo que en Venezuela ya no hay democracia y que lo que allí impera es…, bueno, una dictadura en toda la línea.

Pero las señales tempranas del ominoso rumbo que tomaban las cosas en las tierras de Bolívar abundaron desde la misma entronización del socialismo del siglo XXI. Hizo falta mucha pereza intelectual, cuando no una plena connivencia con la revolución chavista, para ignorarlas del todo. Por el contrario, se requería una enorme dosis de coraje para reconocer desde una izquierda insensible que los valores esenciales de la democracia estaban siendo sistemáticamente trastocados, poniendo en severo riesgo la libertad y los derechos humanos de los venezolanos.

Imágenes desgarradoras de países lejanos ahora provienen de nuestra América Latina natal, haciendo doblemente doloroso el impacto de la tragedia: la de ciudadanos hambrientos hurgando en los basurales en busca de comida; la de niños y ancianos que desfallecen hasta la muerte sin disponer de los remedios más comunes que se encuentran en cualquiera de los países de la región; la de familias completas que deben emigrar en condiciones cada vez más precarias. Nada de eso conmueve a los que defienden el chavismo de Maduro, incluso en el seno del mismísimo Partido Socialista, pieza esencial de la Concertación de Partidos por la Democracia que gobernó nuestro país con singular éxito por 20 años.

El colapso de la economía era todavía más previsible, aunque sus peores efectos asombran incluso a los expertos. Hacer desaparecer la mitad del PIB nacional en cosa de años sin una guerra de por medio va en camino a convertirse en un récord mundial. Pero lo cierto es que el socialismo del siglo XXI no ofrece la más mínima idea sobre cómo crecen y se desarrollan los países. Solo pudo prosperar circunstancialmente al alero de un commodity exportado a buen precio -el del petróleo alcanzó niveles extraordinarios justo cuando gobernaba Chávez-. Terminado el superciclo, quedó al desnudo una política económica que se empeñó en ahogar toda fuente de creación de riqueza, incluso la del propio petróleo que pudo convertir a Venezuela en el primer país desarrollado de nuestro continente. Pero gracias al virus mortal de la «simple tontería», en palabras de Carlos Peña, se encuentra ahora en el grupo de las naciones más pobres del mundo.

Para entender como se juzga hoy a los ex uniformados… guía para legos

Por Roberto Hernández Maturana, Coronel en Retiro del Ejército

El reciente fallo del caso Frei Montalva no ha dejado indiferente a ningún chileno, luego que después de 16 años de investigación, el juez Alejandro Madrid estableciera que el ex mandatario murió en la Clínica Santa María, el 22 de enero de 1982, “por la deficiente y tardía atención médica proporcionada al momento de su reingreso a la Clínica » y por “la introducción paulatina de un producto farmacológico no autorizado denominado Transfer Factor (…) o negligencias que paulatinamente deterioraron su sistema inmunológico y facilitaron la aparición de bacterias oportunistas”. El mismo fallo estableció por otra parte que se descartaba la presencia de sustancias tóxicas en los restos periciados, capaces de producir la muerte del ex Presidente y tampoco pudo establecer que el supuesto crimen fuera ordenado por las máximas autoridades de la época ni que los hechos derivaron de una “operación especial de inteligencia”.

No obstante lo anterior, el juez determinó condenar en primera instancia a seis personas, la mayor parte médicos, por el homicidio del ex Presidente, aun cuando a última instancia declaró en el proceso, el yerno del ex Presidente fallecido, el doctor Juan Pablo Becca, quien estuvo presente en las dos intervenciones quirúrgicas que se practicaron a Eduardo Frei en la Clínica Santa María, quien manifestó en el diario El Mercurio: “Tengo la absoluta convicción de que su muerte se debió a una complicación médica” agregando que el medicamento Transfer Factor que decidieron aplicarle para tratar la resistente infección que lo afectaba “se envió a Chile porque mal no le iba a hacer y le podría servir”, agregando luego que: “No sirvió para nada y no le produjo ningún daño; y pensar que se trajo con la intención de causarle algún daño no tiene ningún sentido”.

Por otra parte en la reciente semana fue sometido a proceso al ex Comandante en Jefe del Ejército Juan Emilio Cheyre Espinosa, como presunto autor de tormentos a terceros, junto a otros dos oficiales en retiro, cuando, en el grado de Teniente, cumplía destinación en el Regimiento Arica de La Serena en 1973. El hecho se agrega a la reciente condena para el ex Comandante en Jefe del Ejército, dictada por el Juez Mario Carroza en primera instancia, a 3 años y un día de libertad vigilada, como encubridor de los hechos investigados como consecuencia del paso de la denominada “Caravana de la Muerte” por La Serena, en que 15 personas fueron fusiladas acusadas de subversión. En este sometimiento a proceso, el juez Vicente Hormazábal a cargo de la investigación que sometió a proceso y vincula con delitos de lesa humanidad al ex comandante en jefe del Ejército, aseveró que con las indagatorias «se logró determinar la existencia de delitos de tortura», en contra de 24 presos políticos, en 1973.

¿Qué tienen en común el proceso judicial con el que se está juzgando tanto a Cheyre, como a los médicos del caso Frei, como a todos los ex uniformados acusados por delitos  cometidos en 1973?…, todos han sido o  se encuentran juzgados bajo las normas del sistema procesal penal antiguo, y que fuera reemplazado por un sistema moderno con el que se juzga a todos los chilenos a partir del año 2005, excepto a los ex uniformados.

Lo anterior se basa en que el año 2009, bajo el gobierno de Michelle Bachelet, 36 años después de los hechos acaecidos en 1973, Chile adhirió al estatuto de Roma y a la Corte Penal Internacional, y pese a que en 1997, la reforma constitucional que posibilitó la reforma procesal penal, estableció que el nuevo sistema se aplicaría solo a hechos ocurridos con posterioridad a su entrada en vigencia, como consta en las actas del Congreso, para prevenir discusiones futuras sobre la operación de dos sistemas…, finalmente se estableció que los delitos calificados como de “lessa humanidad”, y declarados como imprescriptibles e inamnistiables, fueran abiertos e investigados bajo las normas del antiguo sistema procesal penal y no bajo el nuevo sistema.

Si ya fue extraño la apertura de casos prescritos por la ley, más extraño fue la decisión de que estos fueran investigados bajo un sistema procesal que fue derogado en nuestro país, por los motivos que veremos a continuación  con todas las desventajas e injusticias que motivaron el cambio de sistema.

Así, durante el Gobierno de Eduardo Frei Ruiz Tagle, se inició la reforma al Sistema Procesal Penal vigente desde comienzos del siglo pasado, que era inquisitivo  y escrito por uno nuevo acusatorio y oral.

El nuevo sistema (denominado «adversarial») se basa en la controversia entre las partes involucradas, la elección de las audiencias  como la metodología más eficiente para la toma de decisiones, y la inmediación, esto es que el juicio se desarrolla ante el juez, quien decide de inmediato de acuerdo con lo que vio, eliminándose los expedientes escritos del antiguo sistema y sus protagonistas son los Fiscales del Ministerio Público y los Defensores, que deben litigar (acusando y defendiendo al imputado respectivamente), en procedimientos orales, ante los Juzgados de Garantía o Tribunales de Juicio Oral en lo Penal, según sea el caso.

Otra de las características de este sistema, es la existencia de criterios de oportunidad y salidas alternativas, que otorgan al ministerio público la posibilidad de regular su carga de trabajo y proveen de mejores respuestas al sistema penal frente al conflicto.

Este cambio que buscaba entregar “una mejor justicia a todos los chilenos” , fue implementado gradualmente en todas las regiones de Chile, iniciándose en la Región de Coquimbo  y la Región de la Araucanía el 16 de octubre de 2000, para terminar en la Región Metropolitana de Santiago el 16 de junio de 2005, durante el gobierno del presidente Ricardo Lagos Escobar.

De esta forma,  cuando en el nuevo sistema el fiscal del Ministerio Público investiga y dirige a las policías, mientras un tribunal integrado por tres personas dicta la sentencia; en el antiguo sistema con el que se juzga a los ex uniformados,  una sola persona es la encargada de investigar y dictar sentencia (el juez), lo cual no permite un distanciamiento para dictar una sentencia más objetiva, que es una de las objeciones que hoy se hace al juez Madrid en el caso Frei.

Mientras en el actual sistema que rige para todos los chilenos, las Policías deben poner a los detenidos ante el Juez de Garantía, quien es el único autorizado para determinar dicho ingreso; en el antiguo sistema con el que se juzga a los ex uniformados, el detenido es trasladado por la Policía de Investigaciones directamente a un recinto de reclusión  sin posibilidad de defenderse.

Mientras en el nuevo sistema las policías deben poner al detenido dentro de las 24 horas siguientes ante el Juez de Garantía; bajo el antiguo sistema un detenido puede permanecer en un recinto penitenciario hasta 5 días, sin estar procesado, ni haber visto al Juez.

Lo anterior, ha importado la vulneración de los derechos al debido proceso de todo procesado bajo el sistema procesal penal antiguo, sujeto a un procedimiento secreto, relativo a hechos acaecidos 40 años anteriores a la apertura de la causa, juzgado por un juez especial que denuncia, investiga y sanciona; donde el acusado debe prestar declaración sin presencia de abogado defensor, y sin tener posibilidades de preparar su defensa; afectándose su derecho a defensa jurídica, su derecho a guardar silencio y a la presunción de inocencia; a ser oído y a ser juzgado por un tribunal independiente e imparcial; a rendir y controvertir prueba; a que se pondere dicha prueba en la sentencia y se obtenga una sentencia debidamente motivada o fundada, sin límites temporales para la investigación, con una serie de restricciones a los testigos, donde, en definitiva, se condena sobre la base de presunciones, lo cual no sería posible bajo el nuevo sistema de persecución criminal y,  finalmente, a poder recurrir en contra de lo fallado; dejando bajo el antiguo sistema al acusado en indefensión criminal por lo que las defensas de los acusados en estos procesos reiteradamente han sostenido que se han violado sus garantías, porque en sus casos tramitados bajo el sistema antiguo, no existe evidencia directa que los inculpe y sus condenas se basan en presunciones.

El hacer subsistir el sistema persecutorio antiguo altamente restrictivo de sus derechos, en paralelo con el nuevo sistema penal acusatorio, que sí es respetuoso de sus garantías constitucionales, determina que dos personas perseguidas por el mismo ilícito, estarán o no amparadas en sus derechos constitucionales atendido únicamente la época en que ocurrieron los hechos, lo que infringe los principios de razonabilidad y proporcionalidad, así como la igualdad ante la ley, asegurada por el artículo 19 N° 2°de la Constitución.

Con toda seguridad, ninguna de las anomalías y “rarezas” evidenciadas tanto en el fallo del caso Frei, como en los procesos que han sentenciado a las 197 ex uniformados – que hoy cumplen condenas en Punta Peuco y Colina 1, (de los cuales 8 fallecieron sólo en 2018) y a los 1051 personas en calidad de procesados  acusados y condenados en primera y segunda instancia (ex uniformados y civiles),  según consta en Oficio Nº 590 emitido por el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de Chile al 18 de julio de 2018, y a los más de 6.000 querellados por torturas – se habrían producido bajo el sistema procesal penal que rige para la gran mayoría de los chilenos desde el año 2005.

En este punto no puedo dejar de referirme a como en el año 2017 se denunciaron tratos crueles, inhumanos y degradantes ante el INDH y el Colegio Médico, respecto de 7 personas, todas las cuales fallecieron, a pesar de que el Servicio Médico Legal había informado que estaban en buenas condiciones para cumplir condena en régimen cerrado, sin que nadie haya dicho nada a la fecha; como se mantiene en régimen de prisión preventiva a adultos mayores no valentes, no obstante estar su condición certificada médicamente, y como desde el año 2014 a la fecha, no se ha concedido ninguna salida intrapenitenciaria, aduciendo las más increíbles argumentaciones. Incluso en el caso de 3 personas que se les denegó cumpliendo con los requisitos introducidos por la reforma al reglamento de establecimientos penitenciarios del año 2016, hecha justamente a medida y para que ex uniformados presos no pudieran acogerse.

Sin duda que el antiguo sistema procesal penal con el que se juzga a los ex uniformados presenta deficiencias y vicios que son inaceptables para cualquier estándar moderno y debe ser asimilado por el nuevo sistema.

La justicia debe ejercerse pero con acuciosidad, donde debe  predominar la objetividad dando a cada uno lo suyo.

No podemos dejar de mencionar el principio establecido por el jurista inglés William Blackstone «es mejor que diez personas culpables escapen a que un inocente sufra«. El sentido de justicia “justa” es tan antiguo que la fórmula establecida en este principio vinculada  al principio de inocencia del derecho procesal penal, fue expresada por primera vez en el libro titulado De Laudibus Legum Angliae (c. 1470) de Sir John Fortescue , en donde establecía que «uno preferiría que veinte personas culpables escapen a la pena capital en lugar de que una persona inocente sea condenada y sufra la pena capital».

Finalmente, es necesario dejar claro que lo que se pretende no es que no se haga justicia…, sino que ella sea ejercida de manera “justa”, de la misma manera que se ejerce para la casi totalidad de los chilenos.

General Cheyre: No lo hemos sabido defender. ni a él ni a su legado del “nunca más”.

Por Christian Slater Escanilla, Coronel de Ejército en Retiro

En esta primera semana de febrero a raíz de la sentencia dictada por el ministro Alejandro Madrid, sobre la causa de muerte del expresidente Eduardo Frei Montalva, una gran cantidad de abogados, médicos, periodistas y de otras profesiones, han salido en defensa de los sentenciado

En esta primera semana de febrero a raíz de la sentencia dictada por el ministro Alejandro Madrid, sobre la causa de muerte del expresidente Eduardo Frei Montalva, una gran cantidad de abogados, médicos, periodistas y de otras profesiones, han salido en defensa de los sentenciados.

Tema sobre el cual me quiero referir, ya que, sobre la inconsistencia del fallo, tanto del mundo de la izquierda como de la derecha, creo que ya se ha dicho lo suficiente como para descalificarlo rotundamente. Al respecto se ha desnudado la falta de imparcialidad del antiguo código de procedimiento penal, lo que crudamente ha quedado a la vista de todos.

Un sistema inquisidor que se ha aplicado en la más absoluta impunidad a cientos de ex uniformados quienes, desde hace muchos años, saben y conocen su ineludible y cruel destino: la cárcel. Por culpa de un sistema donde un mismo ministro de justicia, investiga, acusa, juzga y condena.

Hubo que esperar hasta este mes de febrero del año 2019, para que la sociedad, ¡al fin!, pusiera atención a tamaña injusticia. Hoy, quienes defienden a los sentenciados, recién ponen el grito en el cielo. Antes no era necesario. Solo se trataba de ex uniformados, esos de los cuales la sociedad puede utilizar y burlarse a su conveniencia política para después desecharlos, como si ellos no tuvieran hijos, esposas, hermanos o familias que sufren por la indiferencia de quienes además les dan la espalda. En todo caso, felicito a estos valientes profesionales que, con su certera pluma, en columnas de opinión, cartas, comentarios y/o entrevistas en diferentes medios de comunicación —donde difícilmente puede acceder el mundo militar—rápidamente, pusieron el tema sobre la mesa.

Al igual que el procesamiento de ex uniformados, en el caso Frei, pareciera que solo se investigó lo que el ministro determinó importante o necesario, desestimándose declaraciones o diligencias en favor de los acusados, esas que ya todos conocen y que se han ventilados en los medios de comunicación. En este caso, el ministro investigador se demoró 16 años para establecer los culpables y las condenas, algo que en el actual Sistema Procesal Penal vigente, iniciado el año 2000 y en completa vigencia desde el 2005, no podría haber superado los dos años. Así, en este Chile “tan democrático”, con total impunidad se sigue juzgando a personas por el antiguo sistema Penal.

Pareciera adecuado, prudente, justo y necesario que al menos, en la fase de las apelaciones, a dichos ciudadanos, se les aplicara el actual Código Procesal Penal. Ya demasiados años han sufrido con el anterior sistema. De lo contrario, corren el riesgo de que sus penas sean aumentadas, tal como ya ha le sucedido a exmilitares. Riesgo al que también se deberán someter los actuales condenados por el ministro Madrid.

Hoy tenemos al ex Comandante en Jefe del Ejército, Juan Emilio Cheyre Espinosa nuevamente privado de libertad que, por culpa de ese obsoleto sistema judicial, es perseguido una y otra vez por diferentes ministros de justicias que confían en las declaraciones de testigos que relatan lo que supuestamente sucedió solo en minutos o segundos y hace más de 45 años atrás.  Sentencias que se sustentan en consideraciones difíciles de comprender.

Un Comandante en Jefe al cual, como sociedad y como “familia militar”, no hemos sabido defender. Ni a él ni a su legado del “Nunca Más”. Con miedo y temor, esperamos que otros lo hagan y, peor aún, no nos sorprendemos ni nos avergonzamos, cuando ex uniformados, de otras instituciones o ex autoridades civiles, intervienen en su defensa y avalan su intachable trayectoria de honor y su legado, período de mando en que el Ejército alcanzó su mayor nivel de aceptación ciudadana. Eso es lo hacen hoy los que critican el fallo y defienden el honor, profesionalismo y trayectoria de los sentenciados por el ministro Madrid. Un ejemplo que no hemos sabido imitar.

Es cierto, somos una muestra de la sociedad, de esa misma que sin tener la moral suficiente es capaz de dar un ultimátum a Venezuela fomentando y apoyando un Golpe de Estado, similar al que hoy critican en Chile y cuyas responsabilidades no son de quienes lo provocaron, sino de quienes recuperaron la democracia. Un país con dos justicias y con los congresistas mejor pagados del mundo que se enfrenta a otro país con dos presidentes. Así y todo, pretendemos que desde Europa, nos miren con seriedad o que no nos comparen con el resto de Sudamérica.

Condena y legitimidad

Por César Ramos Pérez, Profesor de Derecho Penal Universidad Diego Portales

 A raíz de la reciente condena dictada en el caso del expresidente Eduardo Frei Montalva, se ha planteado nuevamente la discusión sobre la aplicación del Código Procesal Penal a hechos ocurridos con anterioridad a su entrada en vigencia.

El innegable carácter histórico-político de ese proceso judicial es el contexto de la controversia en torno a la aplicación de los principios y normas de la reforma, frente al manifiesto déficit del antiguo sistema de corte inquisitivo, desde la perspectiva de los tratados internacionales de derechos humanos.

Como es bien sabido, el nuevo sistema procesal penal estableció una entrada en vigencia en forma gradual para las diversas regiones del país, solo para casos ocurridos con posterioridad a su entrada en vigencia, siendo ello una excepción a la regla general de la aplicación de las leyes procesales in actum. Esa decisión se fundó en razones de naturaleza administrativa, con el objetivo de disminuir los impactos cuantitativos y cualitativos de la reforma.

Sin embargo, la discusión no se circunscribe a una mera viabilidad administrativa, pues más allá de una nueva institucionalidad, la reforma representó un compromiso por cumplir los estándares internacionales en relación a los derechos de los imputados. Así, por ejemplo, en el caso Pinochet se invocó la cautela de garantía del art. 10 del Código Procesal Penal, toda vez que el proceso infringiría el derecho a defensa, al no poder el imputado ejercerlo, en atención a sus problemas mentales.

La Corte de Apelaciones de Santiago indicó que la jurisdicción debe asegurar las condiciones para ejercer los derechos que le otorgan las garantías judiciales consagradas en la Constitución Política, en las leyes o en los tratados internacionales ratificados por Chile, y tiene por objeto, precisamente, “evitar que pudiere producirse una afectación sustancial de los derechos del imputado”.

Esto es, precisamente, el núcleo del análisis crítico de los efectos o resultados del sistema inquisitivo, a la luz de los parámetros actuales de las garantías fundamentales de un estado de derecho.

Por ello, un modelo que excluya en su configuración los elementos principales de un proceso penal, como es la diferencia institucional entre la posición de acusador y quien juzga, difícilmente podría asegurar el debido proceso y, en consecuencia, no puede ser expresivo de justicia procedimental, por tanto, tener legitimación.

En efecto, la organización del proceso penal constituye una definición legislativa concreta sobre las condiciones bajo las cuales debe ser ejercida la potestad del Estado, al perseguir y castigar los delitos.

Por ello, la discusión no plantea solo un problema de aplicación de disposiciones concretas, sino que trata de resolver si resulta legítima una condena que deriva de un proceso carente de resguardos institucionales que aseguren el pleno respeto de las garantías procesales.

Pues incluso frente a hechos delictivos graves, como son aquellos casos en que los propios agentes del aparato estatal vulneran deliberadamente los derechos fundamentales de los individuos, la imposición y ejecución de penas a sus autores exige que se trate de sanciones que emanen de un proceso previo, que respete las condiciones de legitimación propias de un Estado respetuoso de los derechos fundamentales de los intervinientes.

 

Más allá de Frei

 

Por Luis Cordero Vega, Académico Universidad de Chile

La decisión del juez Madrid en el caso Frei reabrió la discusión sobre mantener las reglas del antiguo sistema de enjuiciamiento criminal -en vigencia para hechos ocurridos con anterioridad a la implementación de la reforma procesal penal-, cuando se refieren a casos de violaciones a los derechos humanos. Para muchos existe una cuestión de constitucionalidad en esas reglas. El programa del Presidente Piñera planteó que pretendía igualar las “garantías” del antiguo proceso penal con las del nuevo, para darles agilidad.

El tema, que en apariencia pareciera no investir objeción, en materia de derechos humanos tiene importantes consecuencias, y las críticas formuladas a la sentencia del juez Madrid, así como las acciones interpuestas por condenados ante el Tribunal Constitucional (TC), son manifestación de esto.

Pareciera conveniente no olvidar que, en 1997, la reforma constitucional que posibilitó la reforma procesal penal estableció que el nuevo sistema se aplicaría solo a hechos ocurridos con posterioridad a su entrada en vigencia. Esa reforma, como consta de las actas del Congreso, trató de prevenir discusiones futuras sobre la operación de dos sistemas. Bajo ese criterio, el TC sostuvo que la existencia de ambos sistemas procesales era constitucionalmente legítima.

Bajo el amparo de esas reglas, el Poder Judicial fue progresivamente estableciendo criterios en estos ilícitos. Los declaró crímenes contra la humanidad, aplicó en su favor el derecho internacional de los derechos humanos, indicó que la amnistía era contraria a una idea elemental de justicia, dispuso que eran imprescriptibles, porque afectaban la paz social y que las víctimas tenían derecho a la reparación íntegra.

En base a eso, en los últimos años, la Corte Suprema reestructuró el sistema de gestión de estos casos, no solo para permitir investigaciones efectivas, sino que también para que fuesen expeditas. Hoy se cuenta con siete ministros en visita extraordinarios para seguir tramitando y cerrar estos casos.

Según ha informado la Corte, entre 2002 y 2018 se dictaron 394 sentencias penales por violaciones a derechos humanos, en casos como secuestro calificado (175), homicidio calificado (108), homicidios simples (50), secuestro (37), detenciones ilegales (9), torturas, entre otros. Hasta finales del 2018 existían 322 personas acusadas y 191 con nuevos procesamientos. Como han dicho numerosas sentencias, estos delitos fueron cometidos por “agentes del Estado amparados en un manto de impunidad forjado con recursos estatales”.

Por su parte, los condenados han activado sus defensas sosteniendo que se han violado sus garantías, porque sus casos se tramitan en el sistema antiguo, no existe evidencia directa que los inculpe y sus condenas se basan en presunciones. Varios de estos casos han llegado en el último tiempo al TC. De ellos, dos han sido rechazados en votación estrecha, y existe cerca de una veintena pendientes. Lo que se decida ahí puede tener importantes consecuencias para lo alcanzado en justicia en derechos humanos.

De ahí que las críticas al caso Frei recordaran las estrategias legales de los condenados por violaciones a derechos humanos. Ha sido al amparo del sistema antiguo, incluidas las penas -que por cierto son bajas en relación con la crueldad de estos delitos-, que se ha ido construyendo un poco de verdad, a pesar de la nula colaboración de las instituciones armadas, que disponen de información para aclarar estos crímenes. De modo que, cualquier iniciativa de agilización de estos juicios no puede volver las cosas a la impunidad de hace dos décadas atrás, afectando así los limitados derechos que han conquistado las víctimas en este tiempo.

 

Caso Frei y doble justicia Penal

Por Hernán Corral Talciani, Profesor de  Derecho Civil;. Doctor en  Metodología de la Investigación Jurídica

 La sentencia dictada por el ministro Alejandro Madrid en la causa por la muerte del ex presidente Frei Montalva muestra a las claras que el antiguo procedimiento penal no satisface las garantías de un debido proceso, como lo exigiría una democracia respetuosa de los derechos humanos.

Para comprobarlo, basta con ponerse hipotéticamente en el escenario propio del proceso penal vigente e imaginar que el ministro Madrid, como investigador y fiscal, deba defender su sentencia como si fuera una acusación ante un tribunal oral en lo penal. ¿Alguien podría sostener que, con las debilidades argumentales, déficit probatorio, inconsistencias y faltas de rigor lógico de ese escrito, puestas en evidencia por juristas de todas las tendencias ideológicas, se podría conseguir que tres jueces llegaran a condenar por homicidio a las seis personas sancionadas por Madrid?

Recordemos que estamos ante un proceso en que la misma persona que investiga y acusa luego juzga y falla, con total desconocimiento del principio de imparcialidad. El investigador ha demorado casi dos décadas en la investigación y padeció la presión de que si no condenaba, se le tacharía de negligente por no haber cerrado antes el proceso. ¿Habría algún juez de garantía que consintiera en que un fiscal se tome un plazo de 16 años para investigar una causa? Digamos de paso que el plazo máximo de investigación según el Código Procesal Penal vigente no puede superar los dos años. Por otro lado, los jueces del tribunal penal solo ven la causa y las pruebas en las audiencias en que se desarrolla el juicio oral, no antes, y el estándar de prueba para condenar es alto: se requiere que adquieran una convicción más allá de toda duda razonable. Podríamos seguir enumerando las cualidades superiores del nuevo proceso en materia de transparencia, publicidad y presunción de inocencia, pero no es del caso justificar algo que, hoy por hoy, nadie discute. Por algo los defensores de Palma Salamanca y la Corte de París que resolvió negativamente la petición de extradición hecha por los tribunales chilenos se basaron, en parte, en las características inquisitoriales del juicio en que fue condenado.

El problema es que son muchos los procesos que, por versar sobre hechos anteriores a la entrada en vigencia de la reforma procesal penal, se siguen tramitando conforme al antiguo , con todas sus falencias. En su momento, una previsión como esa era sensata y necesaria, ya que hubiera sido muy riesgoso que todas las causas del sistema antiguo atocharan el nuevo. Pero, ya a casi quince años de funcionamiento del nuevo sistema en todo el país, resulta sencillamente inaceptable que existan dos tipos de justicia penal, siendo una de ellas tan precaria como la del antiguo proceso, y que aplicar una u otra dependa de una circunstancia tan accidental como la fecha en la que ocurrieron los hechos que se investigan.

Hay que tener en cuenta, además, que si se aprueba el proyecto de ley que hace imprescriptibles los delitos sexuales contra menores, se podrán iniciar juicios cuyos hechos se remonten a fechas anteriores a la reforma, y con ello aumentarán las causas que han de sustanciarse conforme al antiguo Código de Procedimiento Penal.

Va siendo hora de reflexionar sobre cómo terminar de una vez por todas con esta anomalía de nuestro sistema de justicia penal, que implica una grave discriminación entre las personas; algunas con derecho a un proceso acusatorio con todas sus garantías, y otras solo con derecho a ser juzgadas por un juicio inquisitorio que está lejos de satisfacer las exigencias de un proceso justo.

Para esto sería conveniente reformar la disposición transitoria octava de la Constitución y disponer que, desde una determinada fecha, todos los procesos penales se sustancien por el nuevo sistema. Se agregaría que, desde esa misma fecha, las causas pendientes sean traspasadas desde la justicia antigua al Ministerio Público para que sigan tramitándose según las reglas del nuevo proceso desde el estado procesal que sea considerado equivalente.

Estamos ante un proceso en que la misma persona que investiga y acusa luego juzga y falla, con total desconocimiento del principio de imparcialidad.

 

“El Castillo de los Cobardes y la Cuna de los Perezosos”

Por Cristián Labbé Galilea

Por lo que se dice y se publica en las redes sociales deduzco que este verano ha estado muy variado: ¿cae o no cae Maduro?; a la señora Bachelet (la otrora paladín de los Derechos Humanos) ¿le comieron la lengua los ratones?; ¿será que nos acostumbramos a que los incendios en la Araucanía sean el pan nuestro de cada día? Y si a eso le agregamos los infaltables asaltos y crímenes que copan los noticiarios… hay tema para rato.

Nada es para “tomarlo a la chunga”, pero preocupa que ellos operen como distractores o “cortinas de humo” para un asunto del que hay muchos interesados en relegar a un segundo plano… me refiero al caso Frei Montalva y todo lo que en torno al proceso se ha dicho.

De producirse lo anterior quedarán en la oscuridad dos asuntos muy delicados: la pobreza argumental de quienes quieren involucrar al gobierno militar -y a terceros inocentes- en un deceso cuyas causas son exclusivamente médicas, y la vergonzosa actitud tanto de la familia del expresidente como de su partido político, la D.C.

Sobre el caso, son muchos los que a raíz de la sentencia del Ministro Madrid han salido a dar su versada opinión sobre lo sucedido. Respetados analistas, politólogos y periodistas han hecho ver que “la verdad verdadera” establece que no existe razón alguna para suponer que se está ante un magnicidio; más aún, han refrescado testimonios olvidados sobre el respaldo de Frei Montalva a la intervención militar del 73.

Médicos de diferentes especialidades, edades y prestigio -muchos de ellos detractores de Pinochet-, han tenido la estatura para hacer prevalecer la ética médica dando argumentos profesionales que desmienten la tesis de una conspiración política. Es decir han optado por “la salud saludable” (léase la medicina curativa y no culposa).

A lo anterior se suman los innumerables abogados y académicos del Derecho que, además de los argumentos jurídicos que descartan la responsabilidad judicial de los inculpados, han llamado la atención sobre la necesidad de una “justicia justa” y sobre lo impresentable que significa que en nuestro país existan dos sistemas procesales penales, lo que claramente es una discriminación en tiempos que se reclama la no discriminación social, religiosa, sexual, ideológica, etc…

El reivindicar una “Verdad verdadera”, una “Salud saludable” y una “Justicia justa”, fuera de representar una redundancia impresentable en una sociedad democrática, confirma la pobreza argumental de quienes -desde la perspectiva de la verdad, la medicina y el derecho- se han aferrado a una versión absurda de los hechos. Un poeta inglés (George Chapman, 1559 – 1634) definió esta actitud como:… “el castillo de los cobardes y la cuna de los perezosos”.

Por último, y de la forma más breve el segundo asunto: la actitud de la familia Frei. Nada de lo obrado por sus herederos (en especial su hija Carmen) y por su partido la D.C.,  se condice con el respeto que el país confiere (esté uno de acuerdo o no con él) al ex presidente Frei Montalva…

Será el tiempo y la fuerza de los hechos quienes se encarguen de echar por tierra “la fantasía política” del magnicidio, tal como ocurrió con el suicidio de Allende, que algunos quisieron instalar en la memoria histórica como asesinado por los militares, tema que hoy nadie discute.

 

Una sentencia sentencia condenatoria feble

Por Multigremial de Militares y Policías (R), FACIR

El Centro de Estudios Jurídicos de la Multigremial de Militares y Policías (R), FACIR, encabezado por el abogado Adolfo Paúl Latorre, es concluyente al señalar que la sentencia condenatoria dictada por el Ministro de Corte Alejandro Madrid, en el caso del Ex Presidente Frei Montalva, tras 15 años de investigación es “tan feble que no alcanza a cumplir con los estándares jurídicos que permitan dar por demostrados los hechos que llevaron a la muerte al ex mandatario, incluso, si este mismo caso se hubiera desarrollado bajo el actual sistema penal vigente en el país la causa habría sido sobreseída y todos absueltos”.

Explicaron los juristas de la Multigremial que ninguna Justicia debe condenar a un imputado si no está suficientemente acreditado el delito o si existe alguna duda razonable acerca de su participación culpable, sin embargo, en el proceso por el fallecimiento del ex Presidente el juez dictó sentencia condenatoria, pese a que informes de expertos extranjeros señalaban lo contrario y demostraban la inconsistencia del peritaje practicado por doctoras chilenas en 2008 que concluía que Frei habría sido envenenado con gas mostaza y talio.

Sistema Penal Antiguo: Principal Vulneración de DDHH

Afirmaron además que la sentencia en el caso Frei fue dictada de acuerdo al antiguo sistema de procedimiento penal; un sistema que vulnera el debido proceso. “Esto mismo viene afectando también desde hace un par de décadas a cientos de militares y policías ®, quienes han sido sometidos a este sistema antiguo que es muy funcional para condenar a un inocente, puesto que una misma persona como el Juez ejerce como instructor, investigador, interrogador, acusador utilizando los testimonios, con una absoluta falta de imparcialidad, y luego se convierte en sentenciador. Todo en una sola persona, siendo ésta una de las principales vulneraciones, pues quien acusa no puede ser la misma persona que dicta sentencia”.

Ha sido incluso la propia Corte Suprema –añadieron- la que ha señalado que “en un Estado Democrático de Derecho no resulta concebible que sus ciudadanos se encuentren sometidos a dos clases distintas de justicia” como es el caso que hoy se ve en los militares y policías (R) por hechos ocurridos más de 40 años atrás, y que salta a la contingencia por el caso Frei Montalva”.

Sentencia en el caso Frei

Editorial El Mercurio de Santiago, Chile 2 de febrero de 2019

La trascendencia de la figura del ex presidente Eduardo Frei Montalva y las presunciones que sostenían -desde 2009- la investigación del juez Madrid respecto de un posible homicidio del ex mandatario en el contexto de una intervención quirúrgica y sus posteriores complicaciones, en 1982, explican el interés que la opinión pública ha mantenido durante los 16 años de esa indagación, y la expectación con que se esperaba conocer el resultado de ese trabajo

La trascendencia de la figura del ex presidente Eduardo Frei Montalva y las presunciones que sostenían -desde 2009- la investigación del juez Madrid respecto de un posible homicidio del ex mandatario en el contexto de una intervención quirúrgica y sus posteriores complicaciones, en 1982, explican el interés que la opinión pública ha mantenido durante los 16 años de esa indagación, y la expectación con que se esperaba conocer el resultado de ese trabajo.
El miércoles concluyó esa espera y ha provocado justificado impacto la conclusión de este fallo de primera instancia: que el ex mandatario y principal figura política de la oposición al régimen militar fue víctima de un homicidio, según sostiene la sentencia, perpetrado por personas de su confianza por razones políticas.
Resulta difícil exagerar los alcances que tiene para la historia de Chile una conclusión así, y por lo mismo se entiende que -junto con las sentidas expresiones de dolor por parte de su familia- el fallo haya motivado el pronunciamiento de algunas de las más altas autoridades del país y de dirigentes de todo el espectro.

La relevancia de la resolución del juez Madrid -que deberá ser conocida ahora por los tribunales superiores de Justicia, ya que las partes han anunciado la presentación de recursos- exige que sus fundamentos logren cumplir con los estándares jurídicos que permitan dar por demostrados los hechos que llevaron a la muerte al ex mandatario, así como las responsabilidades que les cupieron en ellos a las personas que se condena.
En ese sentido -y en una primera aproximación a ese análisis- uno de los aspectos que resaltan de la sentencia que condenó a los seis acusados es que el juez se apartó de lo que muchos habían anunciado. Rechaza por falta de pruebas la hipótesis del envenenamiento con talio y gas mostaza -principal factor del procesamiento dictado por Madrid en 2009-, y al mismo tiempo desestima, por falta de evidencia, la existencia de una conspiración fraguada por sobre el grupo de los condenados, para atentar contra la vida del líder político. Por el contrario, una lectura preliminar del fallo muestra que la teoría del juzgador es compleja y ambiciosa: una sucesión de actos y omisiones, principalmente de uno de los médicos, habría provocado un deterioro paulatino del estado de salud del enfermo hasta su muerte. Esta sucesión de conductas, «que pudieron ser disimuladas como inadvertencias o negligencias» y que «dieron la apariencia que su deceso ocurrió por complicaciones derivadas de las intervenciones quirúrgicas a que fue sometido, haciendo imperceptible la intervención de terceros en su fallecimiento», respondían en realidad a una serie de hechos encaminados a dar muerte al paciente.
De ahí la intensidad con que se ha instalado la discusión en el mundo jurídico y también médico respecto de la solidez de los razonamientos e inferencias contenidos en el fallo para sostener la teoría del juzgador.

Particulares dudas suscita el hecho de que al parecer no existen pruebas suficientes de que los seis acusados se encontraban de alguna manera concertados para cometer o encubrir el delito, o siquiera que hayan actuado de un modo coordinado. Si, por otro lado, se descarta la existencia de una coordinación a nivel superior por falta de pruebas, resulta muy difícil entender de qué manera -al menos en el caso de los tres coautores- pudieron perpetrar el hecho conjuntamente. Otro tanto ocurre con la constatación de que el hecho se habría cometido dolosa o intencionalmente. El contexto político general; la pérdida del protocolo de la primera intervención quirúrgica; la falta de la última hoja de la ficha médica, donde debería constar su deceso; los peritajes toxicológicos desvirtuados; la indicación de una reintervención quirúrgica que a posteriori se estima innecesaria; la aplicación de un medicamento en fase experimental, y «la ocurrencia de diversas situaciones anómalas» -que el fallo menciona como bases de un conjunto de presunciones judiciales-, no parecen entretejerse en el razonamiento de la sentencia con la claridad ni densidad suficientes como para justificar la conclusión a que arriba el juez Madrid.

Esos y otros interrogantes deberán ser respondidos en las instancias judiciales superiores. Entre aquellos se encuentran las razones por las cuales no se asigna mayor valor a las declaraciones exculpatorias del doctor Beca, estrecho miembro del círculo familiar del exmandatario y uno de los principales testigos de los hechos médicos que concentran la atención de Madrid; sin embargo, solo fue citado a declarar pocas semanas antes de dictar sentencia.
La tarea de confirmar o revocar el fallo, valorando la totalidad de la prueba recogida por el ministro Madrid, corresponderá a los jueces de la Corte de Santiago que conozcan de los recursos de apelación.
En muchos aspectos, esta primera sentencia, dictada de conformidad al antiguo procedimiento penal, viene a ocupar un lugar análogo -en cierto sentido- al que hoy asignamos a la acusación del Ministerio Público. Esto explica, por ejemplo, que el fallo de Madrid use expresiones como que «lamentablemente» no se logró acreditar la existencia de una operación especial de inteligencia.

Recién ahora las pruebas serán examinadas por jueces que no se encuentran comprometidos con la instrucción ni con una teoría del caso favorable a afirmar la culpabilidad de los acusados.
Los hechos que busca establecer el fallo son de la mayor gravedad, y es un deber de justicia hacia la familia y el país que sean totalmente aclarados. Ello implica también cumplir con el debido proceso, incluyendo la presunción de inocencia. Al final de este largo caso, el país debe arribar a un juicio que no dé espacio a dudas ni a conjeturas.
Los hechos que busca establecer el fallo son de la mayor gravedad, y es un deber de justicia hacia la familia y el país que sean aclarados.
Recién ahora las pruebas serán examinadas por jueces que no se encuentran comprometidos con la instrucción.

En Su Propia Trampa

Por Christian Slater Escanilla, Coronel en retiro del Ejército de Chile, Magíster en Inteligencia y Planificación Estratégica. Columnista de The Times Chile

Nuevamente y en especial para los que no creyeron en mi precipitado análisis del 23 de enero y, para los “prudentes” que aún no se pronuncian:
Insisto. Tal como lo hice desde el primer día. Maduro, pese a todo, se mantendrá en el poder y aplicará una política de distensión para calmar los ánimos. (Lo mismo que hizo Corea del Norte). Lo que no significa que intentará seguir adelante con su revolución.
Lo único que puede sacar a Maduro del poder es su aislamiento económico y diplomático. Sin disparos. Eso es lo que está haciendo USA. Pero es lento y de largo plazo. Este año no sucederá. Los narcos no se lo permitirán y Cuba menos.

Solo una imprevista huida o estampida de ratones hacia Rusia, Corea del Norte, Nicaragua o Cuba, podría ser un gran indicio de la caída de Maduro. Algo poco probable. No creo que alguien los quiera recibir. A no ser que lleguen con las manos cargadas de oro para pagar las deudas contraídas. Así y todo, es muy difícil recibir en el barrio a visitas que nadie las quiere, que todos las persiguen y que solo les traerán problemas.
No queda otra que aislarlos, darles la espalda, negarlos y esperar que USA, junto a la comunidad internacional y el pueblo democrático de Venezuela, los encierre y los condene en su propio territorio.

El síndrome de Shylock

Por Orlando Sáenz Rojas
En una reflexión anterior (“Destruyendo a Chile”) alcanzamos importantes conclusiones: a) la temprana consolidación de una poderosa e impersonal institucionalidad republicana hizo de Chile un ejemplo de estabilidad democrática casi sin parangones; b) esa institucionalidad republicana no solo hizo a Chile, si no que se podría decir que es Chile; c) destruir esa institucionalidad es el único camino que permitiría un cambio revolucionario de la estructura social de Chile; d) hoy somos testigos de una coordinada y sistemática campaña para desprestigiar y alterar el funcionamiento de todas las instituciones que sustentar el accionar democrático de Chile.
De todas las demoliciones institucionales en marcha, hay dos especialmente graves, y son las de Carabineros y la de las otras ramas de las Fuerzas Armadas. Ello porque son las instituciones fundamentales para asegurar el imperio de la ley, que es el ejercicio esencial de todo gobierno, y porque fueron determinantes en el aborto del más grave intento para transformar al país en una dictadura marxista. 

Es probable que la corrosión sistemática de estos bastiones republicanos haya comenzado desde el momento mismo de la recuperación democrática, pero lo que no se puede dudar, es que, a estas alturas, ha alcanzado niveles inéditos y muy alarmantes. No hay tampoco duda que para alcanzar ese novel de erosión se ha contado con la poderosa colaboración de esas propias instituciones, reos de una corrupción que ha dejado atónita a la ciudadanía por su volumen y amplitud, pero es necesario reconocer que el caldo de cultivo de esa cizaña fue largamente preparado por el estado civil chileno y a lo largo de prolongados períodos.
La corrupción y el abuso administrativo son siempre la consecuencia de una degradación ética. Para que se propague en instituciones tan vocacionales como son las de Carabineros y Fuerzas Armadas se requiere un proceso de desmoralización que, en nuestro caso, está muy a la vista desde la propia restauración del régimen democrático. Todos hemos visto como, pretextando el castigo a la violación de derechos hum anos bajo la dictadura, se ha humillado brutalmente a esas instituciones arrastrando durante casi tres décadas al oprobio y a la cárcel a muchísimos oficiales que eran subalternos cuando ocurrieron los hechos que se les imputan.

Basta imaginarse lo que sería la historia de Alemania si al terminar la Segunda Guerra Mundial se hubieran prolongado por treinta años los juicios de Nüremberg con los criterios jurídicos con que la justicia chilena se ha hecho cómplice de esa campaña de destrucción desmoralizante de la relación cívico-militar, para apreciar el destructivo efecto de esa insana práctica.
A diferencia del ataque más difuso a otras instituciones republicanas, en el caso de la sistemática destrucción del prestigio y del respeto a las Fuerzas Armadas, la mano del Partido Comunista ha sido explícita. Este partido, cuya siniestra historia internacional como genocida descarta cualquier motivación ética, se ha dedicado concienzudamente a la tarea de infiltrar, castigar y desprestigiar a las Fuerzas Armadas con el transparente propósito de eliminarlas como garantes de la estabilidad del sistema republicano y para ello no ha dudado en dedicar parlamentarios a tiempo completo a esta tarea.
Con todo, donde más se evidencia el propósito deliberado de desprestigiar a esas instituciones es en el destape, con escándalo público, del abuso en la asignación de los llamados “gastos reservados”. Durante décadas, el estado chileno contrarrestó la protesta por las bajísimas remuneraciones del personal militar con el otorgamiento de prebendas tales como los bonos, gastos reservados, privilegios previsionales y retiros prematuros. Cuando, dándose por sorprendido, denuncia con estridencia y lleva a la justicia los abusos cometidos en esas vías irregulares de compensación, no solo incurre en repugnante hipocresía si no que erosiona a una institución básica en la que debería corregir antes que castigar. 

Pero peor aún es el tratamiento del enorme desfalco “descubierto” en Carabineros y que ya tiene a decenas de oficiales con su carrera y su honor destruidos antes de ser siquiera sentenciados. ¿Hay alguien tan ingenuo como para creer que un desfalco de ese monto puede pasar inadvertido por años para el más elemental control presupuestario que pudiera concebirse? La única posible explicación es que los aspavientos de sorpresa e indignación tras el “descubrimiento” no son otra cosa que búsqueda de oscuros intereses políticos en el momento que se creyó más oportuno.
Y donde la demolición alcanza niveles de “comedia del absurdo” es en La Araucanía, donde se obliga a actuar a Carabineros con un diagnóstico equivocado, con medios y facultades insuficientes, por años de años, y se les despide o enjuicia por cualquier pelo que se salga de su lugar en la cabeza de un mapuche. El resultado de esta absurda política está a la vista si se compara el número de Carabineros exonerados o enjuiciados con el de terroristas mapuches detenidos.
Esa estrategia política de exigir resultados con ningún margen para el daño colateral podría llamarse “el síndrome de Shylock” porque lo inventó Shakespeare en “El Mercader de Venecia”, cuando muestra a la justicia veneciana exigiéndole al usurero judío sacar una libra de carne del cuerpo del deudor sin derramar una gota de sangre. En La Araucanía, los Carabineros actúan afectados por el síndrome de Shylock y eso los está destruyendo, tal como destruyó al personaje de la comedia. Y el efecto es un cuerpo desmoralizado, frustrado, traicionado que pierde su eficiencia allí y consecuencialmente en todas partes. En tales condiciones, no solo se perderá en el conflicto mapuche sino que también se perderá la lucha contra la delincuencia.
No hay nada más urgente ni más necesario que restaurar la relación entre el estado civil y sus órganos de imperio. No es tarea que pueda emprender solo un gobierno con minoría parlamentaria, sino que es tarea de una política nacional que debe ser consensuada para que sea eficaz. De lograrlo depende el destino de la democracia chilena.

Llegó la Hora de Zarandear el Avispero

Por Cristián Labbé Galilea

“¡No puedo creerlo¡” .” ¡Me resisto a pensar que es cierto!”., son las expresiones más repetidas a raíz del caso Frei Montalva. Y sorprende que provengan de personas muy distintas. Por un lado los cándidos que creen todo lo que escuchan y por el otro los sagaces que no pueden creer hasta dónde llega la miseria y la pequeñez de algunos políticos.
A los primeros, es imperioso entregarles información breve y contundente, para evitar que repitan como loros todo lo que escuchan, y a los segundos (los avispados) es fundamental exhortarlos a dejar la zona de confort para que, “con un agudo zumbido”, denuncien y viralicen esta desvergonzada maniobra política.
Partamos por dejar claramente establecido que, en relación a la muerte de ex-Presidente Frei Montalva, el Ministro Madrid descartó de plano el envenenamiento; por lo tanto, quienes hablan de que fue envenenado… ¡afirman una mentira!
⦁ …Lo cierto es que todos los peritajes realizados por prestigiosos laboratorios extranjeros concluyeron que ni el talio, ni ningún otro agente químico, había sido la causa de muerte; por lo tanto todo lo que se dice… ¡es mentira!
⦁ …Lo cierto es que el magistrado descartó la existencia de una conspiración para matar a Frei M.; por lo tanto… ¡mienten quienes dicen que fue un magnicidio!
⦁ …Lo cierto es que en ninguna parte se establece que la decisión de atentar contra el ex-Presidente proviniera de alguna autoridad superior; por lo tanto quienes involucran al Presidente Pinochet y al Ejército… ¡mienten descaradamente!
Por otra parte es importante llamar la atención sobre que:
⦁ …nada se dice en relación a que su yerno, el doctor Juan Pablo Beca, declaró que fue “testigo directo” de que las causas de la muerte a Frei M. se debieron a complicaciones derivadas de una operación realizada por su médico de cabecera (el doctor Augusto Larraín O.);
⦁ …nada se dice en relación a que la enfermera de cabecera del ex-Presidente era Victoria Larraechea, hermana de Marta, la señora de Eduardo Frei R.T.;

⦁ …nada se dice sobre que esta causa es vista con el sistema procesal antiguo, que fuera sustituido por el actual ya que era injusto e inquisitivo: el mismo ministro investiga, acusa y condena, lo que es hoy por hoy una aberración jurídica;

⦁ …nada se dice respecto a que los acusados por el ministro Madrid son todos civiles del “círculo de amigos, cerrado y de hierro” del ex Presidente, por lo que no está involucrado el Estado ni ningún militar (…ni soñar entonces con indemnizaciones);
⦁ …nada se dice sobre que lo informado es solo un fallo de primera instancia y que todavía quedan varias circunstancias para restablecer la verdad y la justicia.

Dicho lo anterior, es posible esperar que en las próximas etapas judiciales surja la verdad y se restablezca la justicia, con lo cual toda esta batahola comunicacional y política artificial se debiera venir abajo. Será en ese minuto cuando tendrán que responder los Lagos, los Piñera, los Ossandón y tantos otros “caraduras” que, sin mediar reflexión ni prudencia, se han aprovechado del momento para sacar mezquinos dividendos y fomentar el odio, la división y la mentira.
Por último, es indispensable imprimir un fuerte ánimo a esos muchos astutos, sagaces y “avispados” ciudadanos que no se dejan amilanar por difíciles que sean los tiempos. Ahora más que nunca hay que “agitar el avispero de la verdad” y salir a defenderla con fuerza y convicción.

Pierda usted el miedo a que le llamen facho

Por Roberto Hernández Maturana

Confieso que la idea del titulo de este artículo, así como gran parte del texto del mismo no son originales… están extraidos de un articulo del periodista español Alex Navajas publicado el 15 de Octubre de 2018 en el diario digital Actuall.com editado en ese país, titulado «Pierda usted el miedo a que le llamen facha» (en España cuando la izquierda quiere descalificar a quienes no están de acuerdo con sus ideas lo motejan de «fascista»… igual que acá, allá con el disminutivo de «facha», acá como «facho».

Al leerlo, impresiona constatar como la izquierda tiene un discurso repetitivo y aprendido como mantra, que utiliza en todas partes del mundo y sólo basta cambiar algunos nombres y personajes para evidenciar que en cualquier lugar es lo mismo, y en todas partes la derecha se muestra cobarde en la defensa de sus postulados y prefiere alcanzar el poder en cada país, haciéndole el juego a sus adversarios políticos, en ocasiones coquetear con ellos, y llegar al gobierno casi mediante el engaño a sus rivales y lo que es peor, a sus propios electores.

Impresiona también por otra parte, la ignorancia de la mayoría de los seguidores de la izquierda cuando motejan de «fascista», a cualquier ciudadano partidario de la democracia y la libertad… porque , brevemente ¿que es el fascismo?…, basta ver una fuente tan popular como wikipedia para encontrarnos con que «El fascismo se presenta (originalmente en Italia) como una «tercera vía» o «tercera posición» que se opone radicalmente tanto a la democracia liberal como a las ideologías del movimiento obrero tradicional (anarquismo o marxismo). Sin embargo, algunos autores sostienen que el fascismo deriva en mayor medida de la matriz socialista clásica»
Podemos agregar a lo anterior que el fascismo considera obsoleta a la democracia liberal y aboga por la movilización completa de la sociedad en un Estado de partido único totalitario que aboga por una economía mixta, con el objetivo principal de lograr la autarquía mediante políticas económicas proteccionistas e intervencionistas.
Toda esta lata explicación amable lector es para dejar en evidencia como se manosean los términos y conceptos, para que a través de una constante repetición, se genere un cambio cultural. Lejos entonces la intención del artículo de hacer un panegírico de «lo facho», sino que dejar en evidencia la ignorancia de muchos, que de izquierda a derecha, usan el término «facho» para autocalificarse o descalificarse, cuando en realidad, lo que se quiere normalmente por la gente de izquierda, es calificar así a un otro que sostiene ideas relacionadas con la libertad en todo sentido, especialmente en lo económico y social, y con valores mas conservadores en lo moral.

Así Alex Navajas le dice a sus lectores «Si estuvo usted en Vistalegre hace unos días, es facha. Si decide visitar el Valle de los Caídos, aunque sea por mero interés turístico, es facha. Si va usted a misa o lleva a sus hijos a un colegio concertado, es facha.No se le ocurra cuestionar el aborto, el matrimonio homosexual o la dictadura de género, porque se convertirá inmediatamente en facha.

Y agrega mas adelante «Si le gusta la bandera de España o el himno nacional, no cabe duda: es usted un facha. Hay que reconocer que el método les ha funcionado. Durante décadas, la derecha ha huido como de la peste de que la identificasen con el franquismo. Y ha hecho lo que fuera necesario con tal de hacerse perdonar por la izquierda, que parecía que era la que acaparaba toda superioridad moral.»

Pero lo que Navajas añade mas adelante sorprende al constatar la vocación de suicida político que tiene la derecha en todas partes al escribir «La derecha acomplejada de este país se ha ido disolviendo como un azucarillo en agua caliente hasta aceptar prácticamente sin ambages todos los postulados progresistas. Dieron así la espalda a muchos de sus electores, que quedaban huérfanos de referentes de los ideales y principios que trataban de mantener y de transmitir a sus hijos. Los medios de comunicación, además, laminaban cualquier conato de proponer unos valores tradicionales y sólidos.»

¿Le parece conocido este discurso querido lector?…, ¡pero si basta cambiar un par de nombres, lugares y circunstancias y podríamos esta seguros de que Navajas está hablando de nuestro querido Chile… pero se está refiriendo a la «madre patria»!

Y sobre la izquierda y el mal llamado «mundo progresista», o «progre» como se auto califican por acá, Navajas nos dice: “Son maestros de la confusión, profetas del pensamiento único, odiadores de aquellos que osan salirse del discurso oficial, ridiculizadores del disidente”

Sin embargo, en España, como también en Chile y en otras partes del mundo, las cosas comienzan a cambiar, y por ello el periodista español plantea que «cada vez son más los españoles que muestran su orgullo de pertenecer a esta gran nación, de mostrar públicamente sus símbolos y de identificarse con su historia, sus héroes, su cultura y sus tradiciones. En definitiva, algo absolutamente normal que ocurre en cualquier país del mundo.»
En esto hay que reconocer que en nuestro país estamos bastante más atrás; aún existe el miedo en muchos de los chilenos de manifestarse públicamente, ante el matonaje y la violencia verbal y en no pocas veces física, usual entre los izquierdistas mas violentos y recalcitrantes . Pero ello también lenta pero constantemente va cambiando, y poco a poco muchos chilenos amantes de la libertad comienzan a levantar la voz, y ante ello, Navjas nos advierte «Los otros seguirán graznando, escupiendo continuamente a diestro y siniestro el “facha” como una especie de mejunje paralizante que neutralice a sus oponentes. Pero es que son enemigos de la libertad, del pensamiento libre, de la diversidad de opiniones, del cuestionarse los dogmas que tratan de imponer. Son maestros de la confusión, profetas del pensamiento único, odiadores de aquellos que osan salirse del discurso oficial, ridiculizadores del disidente.»

Pero finalmente el periodista hispano en su artículo destaca que en España «ya muchos han superado el miedo a que les tilden de fascistas. Muchos, muchísimos; cada vez más. Les importa un comino el qué dirán, las etiquetas que les cuelguen y el rechazo que experimenten. Son fieles a sus principios, los defienden y los proponen, y no caen en la provocación de devolver el insulto con el que les agasajan.»

Navajas finaliza su interesante artículo con una conclusión y una pregunta:

La Conclusión: «Y ése es el camino. En ocasiones se vuelve difícil y tortuoso, pero hay que seguir por él sin dejarse amedrentar por matones y mamporreros.»

La pregunta:» Usted, ¿ya ha perdido el miedo a que le llamen facha»

Cabe ahora preguntarse estimado lector chileno: ¿Usted ya ha perdido el miedo a que le llamen facho?