Incertidumbre

Por Roberto Hernández Maturana

Es la palabra que hoy se ha adueñado de la mayoría de los chilenos.
Pocos pueden hoy imaginar un futuro cercano para el próximo año, más aún, ni siquiera para los próximos 3 meses.

Al estallido insurreccional de Octubre pasado y el correspondiente vandalismo y subversión del orden legítimo – ante un gobierno carente de convicciones y temeroso de ejercer  su autoridad, que renunció tempranamente a su programa y compromisos electorales, atemorizado por la escalada de violencia, dejando de ejercer el Estado de Derecho, que le correspondía –  se sumó una pandemia de origen, desarrollo y consecuencias inciertas, los que sumados han provocado una tremenda crisis económica y social, cuyas consecuencias no podemos dimensionar.

De esta forma, nos enfrentamos a graves convulsiones que nos plantea el futuro, que buscan transformar radicalmente nuestra forma de vida.

En medio de un creciente proceso de terrorismo en La Araucanía, y una indignante claudicación del gobierno al otorgar especial tratamiento al único condenado por la muerte del empresario agrícola Werner Luchsinger y su esposa Vivianne Mackay, el 4 de enero de 2013 en Vilcún, cuando tras un ataque incendiario a su vivienda, fueron encontrados sus cuerpos calcinados; y en que además el gobierno ha mostrando su disposición a otorgar facilidades a otros terroristas por actos violentos en la Araucanía, dejando nuevamente en evidencia que es un gobierno débil que es deba  incapaz de hacer  cumplir el Estado de derecho, cediendo con tremenda facilidad a la violencia de la izquierda, pero manteniendo en cambio en prisión a ancianos ex uniformados presos, sin ninguna opción de poder enfrentar la pandemia en sus domicilios, como si lo permitió a delincuentes comunes, habiendo ya sufrido el contagio de esta epidemia un gran número de presos políticos militares en el pabellón en que cumplen condena  en el Penal de colina 1.

El gobierno espera que cediendo podrá aplacar la violencia y encontrará indulgencia en una izquierda cada vez más hambrienta de poder y dispuesta a hacer uso de todas las formas y procedimientos para alcanzarlo, en una borrachera de proyectos de todo tipo que aumenta solo el desorden y descontrol.

La guinda de la torta – que desgraciadamente parece no ser la última – es que en estos días, aquellos que impulsan el sueño chavista de la «Gran Patria Latinoamericana», han propuesto votar en nuestro congreso un proyecto de ley que permitirá entrar a cualquier persona extranjera que lo pida en un puesto fronterizo o en el aeropuerto de Santiago, sin importar las gravísimas consecuencias que ello tendrá , no solo por la absoluta carencia antecedentes  de quiénes quieren entrar a nuestro país, sino también por la incapacidad  para recibir esos inmigrantes, como ya se vio con el caso de la inmigración haitiana, lo que sin duda expondrá a nuestro país  a agravar dramáticamente la situación social y económica del país.

Finalmente los sufridos chilenos, deberemos enfrentar un verdadero tsunami de elecciones que afectarán sin duda, no solo nuestra ya debilitada cohesión social, sino que también la economía del país.

Así se ha fijado para 25 de octubre un Plebiscito Nacional para aprobar o rechazar la redacción de una Nueva Constitución, pidiéndosele además a la ciudadanía elegir el mecanismo porbrl cuál se redactaría esa nueva Constitución; mediante una Convención Constitucional (155 miembros electos por la ciudadanía), o una Convención Mixta Constitucional (172 miembros, divididos en partes iguales: 86 electos por la ciudadanía y 86 parlamentarios en ejercicio , electos por el Congreso Pleno). Sorprendentemente este sistema deberá ser ser decidido sin conocer aún los resultados acerca de si la ciudadanía aprueba o una rechaza una nueva constitución. Si se rechaza la convocatoria, el proceso finaliza, pero si se aprueba, se sigue adelante con el mecanismo más votado (Convención Constitucional o Convención Mixta Constitucional).

El 29 de noviembre, se efectuarían Elecciones Primarias de Gobernadores Regionales y Alcaldes.

El 11 de abril de 2021 corresponde elegir Gobernadores Regionales, Alcaldes y Concejales y eventualmente Convencionales Constituyentes.

El 09 de mayo de 2021 se efectuará la segunda votación de Gobernadores Regionales.

A todo lo anterior, si el 25 de octubre de 2010 gana el apruebo, el órgano constituyente elegido  9 meses después de instalada la Convención (o 12 meses, si se solicitó prórroga, por tres meses, por única vez), debe entregar un texto redactado y aprobado de la Nueva Constitución, por dos tercios de sus miembros en ejercicio. A partir de entonces, por haber cumplido con su único objeto, el organismo se disolverá de pleno derecho, y los integrantes de dicha Convención quedarán inhabilitados para ejercer cargos públicos durante el año siguiente a la cesación en el cargo.

El 21 de noviembre de 2021 se efectuará la  elección presidencial para el período 2022 – 2026, en conjunto con las elecciones de diputados y senadores y las elecciones de consejeros regionales; en caso de ocurrir una segunda vuelta electoral, ésta tendrá lugar el 19 de diciembre.

Para finalizar si a nadie se le ocurre algo más, el año 2022,  60 días después de la publicación en el Diario Oficial del Decreto Supremo de convocatoria, o el domingo siguiente, si aquel día no fuere domingo se llevará a cabo el Plebiscito, cuya participación será obligatoria para aprobar el texto constitucional.

El plebiscito de salida no podrá celebrarse en enero ni en febrero, antes de 60 días de una elección ni en los 60 días posteriores a una elección.

Así querido lector prepárese a correr una maratón sin pausa, sin saber siquiera si podremos llegar a la meta, sin conocer la meta, y navegando con la conducción de un timonel voluble e impredecible…, para no hablar de los costos que tanta furia electoral significaran para nuestro ya muy golpeado país.

Mejor evitémonos tiempo y gasto… votemos rechazo

Repitiendo la Historia

Por Roberto Hernández Maturana

La actitud del diputado comunista Hugo Gutiérrez de negarse a mostrar su cédula de identidad y las de su familia, a una patrulla naval que se encontraba fiscalizando el cumplimiento de la cuarentena dispuesta para toda la población en la ciudad de Iquique, el Sábado pasado, y su posterior emplazamiento a los integrantes de la patrulla naval, advirtiéndoles que él era una autoridad superior a ellos y que no le correspondía ser fiscalizado, muestra o ignorancia, o mala fe por parte del parlamentario. En su caso, como diputado, la Constitución Política del estado define claramente su responsabilidad como parlamentario en la elaboración de leyes y en la fiscalización de los actos dl Gobierno, así como ciertas garantías o prerrogativas para proteger el desempeño independiente de su labor parlamentaria, como lo son la independencia de sus funciones, y el no poder ser procesado o privado de libertad sin el pronunciamiento de tribunales superiores, lo que se conoce como fuero.

El mismo diputado, que ha desafiado además a otras instancias de la institucionalidad que nos rige cuestionando por ejemplo al Tribunal Constitucional, ha invocado ahora, además equivocadamente, esa institucionalidad para evitar ser fiscalizado legalmente en esta pandemia, evidenciando la contrariedad de su discurso y el de su partido en pro de la igualdad, del término del abuso, y del cese de privilegios, mostrándonos claramente  una vez más que lo que dicen, no se condice con los hechos, y deja a las claras el concepto del ejercicio de la autoridad que tiene el comunismo, donde solo la élite ejerce privilegios y la mayoría no tiene derecho a  disentir, dejando la palabra «democrático» ,solo como un «marketing» de presentación.

Ahora Gutiérrez y su partido pretenden desviar la gravedad del asunto, acusando la filtración del video por parte de la armada, video que además el mismo viralizó en redes sociales, tratando de distorsionar los hechos, acusando inexistentes agresiones a su familia.

Nadie debe  estar por encima de la ley, y es nuestro deber como ciudadanos evitar que esta clase de personajes llegue al parlamento, negándoles con nuestro voto cualquier posibilidad de ser reelecto.

Por otra parte, la huelga de hambre que llevan a cabo algunos condenados por ejercer eufemísticamente lo que se conoce como “violencia rural”, y que no son otra cosa que graves delitos que incluso han costado  vidas humanas, se ha transformado en un nuevo “gallito” entre el gobierno y algunos dirigentes mapuches radicalizados.

Los huelguistas pretenden que sus condenas puedan ser cumplidas al interior de sus comunidades, fuera de los recintos penitenciarios, por ser dichos lugares incompatibles dicen con sus convicciones religiosas y patrones culturales,  además de exigir que se les otorguen beneficios que no contempla la legislación chilena, y tratan de justificar los delitos de incendio y homicidios  cometidos por algunos de ellos,  como parte de una lucha “legitima” contra el Estado de Chile.

Estas peticiones descabelladas y extremas, solo pueden explicarse por la grave crisis institucional y política que hace años viene incubándose en nuestro país, ante la negligencia e inacción de sucesivos gobiernos  que han llevado a una crisis de grandes proporciones a la Araucanía, y en este punto, es necesario volver a afirmar, como en el caso del diputado Gutiérrez, que la ley es obligatoria para todos y por todos debe ser cumplida.

Tampoco contribuyen al fortalecimiento del marco institucional los mensajes contradictorios que, muchas veces, entregan líderes políticos, como los parlamentarios que visitaron hace un tiempo a quien fuera condenado por delito de incendio con resultado de muerte del matrimonio Luchsinger MacKay.

Hoy el Estado de Chile está siendo incapaz de garantizar el cumplimiento del orden público en la Araucanía, para no hablar del resto del País, aún cuando la mayor parte de la ciudadanía tanto mapuche como no mapuche en la zona está por la paz, por el desarrollo, por el crecimiento, el diálogo y el entendimiento.

Lamentablemente, quienes buscan garantías para delincuentes que usaron la violencia, lo hacen provocando más violencia, y destruyendo recintos que son muy importantes para esas comunidades, como han sido los siete municipios de la región que fueron ocupados por la fuerza, y posteriormente atacados y con graves disturbios y enfrentamientos entre mapuches radicalizados y  ciudadanos (muchos de ellos mapuches), cansados de esperar que el estado  imponga el Estado de Derecho, generándose incendios que afectaron a las municipalidades de Ercilla y Traiguén, y destrucción de inmuebles, vehículos y maquinaria.

A lo anterior se suma el incremento de encapuchados armados exhibiendo armas de grueso calibre, el derribo de una antena de telefonía y el ataque a un radar aeronáutico, así como los disparos hacia un helicóptero en vuelo, las denuncias de explosiones en la zona del viaducto del Malleco, y el provocado descarrilamiento ferroviario, el corte de caminos, además del descubrimiento de vínculos del narcotráfico con el violentismo, que evidencian la expansión y la agresividad del conflicto, pese a las medidas de control desplegadas por la pandemia y la vigencia del toque de queda nocturno.

Últimamente un nuevo actor ha entrado al conflicto; los dueños de Camiones, aquellos que deben recorrer los trayectos más largos del país y tienen temor de transitar por las rutas de La Araucanía, ante los reiterados incendios de camiones e incluso el asesinato de un conductor que descansaba en su camión en un alto, mientras transitaba por la zona, Los Sindicatos de dueñoe y conductores de camiones, han hecho presente que  “los ataques amenazan la continuidad de la cadena logística, algo muy grave en la actual crisis sanitaria“, como dijo recientemente la Confederación Nacional de Dueños de Camiones de Chile (CNDC) , haciendo  “un urgente llamado al gobierno y las autoridades a restablecer el orden, la seguridad y el Estado de Derecho, con el propósito de garantizar la vida e integridad de los conductores y personal que realiza las faenas de transporte por carretera”, para finalizar advirtiendo que “Sin lo anterior no existe posibilidad alguna de continuar las actividades diarias en forma normal” y que les resultan inexplicables los atentados incendiarios y la destrucción de vehículos de carga“, por no ser ellos parte del conflicto., habiéndose ya registrado repetidos cortes en el tránsito en la Ruta 5 ante demandas del gremio de camioneros por  mayor seguridad en las rutas de La Araucanía.

De esta forma quienes tenemos algunos años, vemos con gran preocupación índices muy inquietantes de hechos que nos hacen recordar como hace 47 años, Chile sufrió una fractura que hasta hoy no ha sanado, exponiéndonos a repetir nuevamente una historia de sangre sudor y lagrimas, ante la incapacidad de las autoridades políticas y judiciales que entonces, al igual que hoy, pusieron al país en el camino sangriento de una guerra civil, que fue evitada por la intervención de las Fuerzas Armadas y de Orden, con los inevitables costos de tener que imponer la paz y levantar al país de la postración social y económica en que entonces se encontraba Chile, costos que hoy solo pagan olvidados en prisión viejos ex uniformados, entonces jóvenes subalternos en su mayoría.

Mal se ve el panorama actual de nuestro país, sumido en pandemia, recesión económica, creciente violencia, ausencia de entendimiento entre gobierno y oposición, pésimo ejercicio de la autoridad  y una ciudadanía confusa y abrumada.

Ojalá todos seamos capaces de sacar el país adelante… y no tengamos que repetir la historia.

Reuniendo las huestes

Por Roberto Hernández Maturana

El cambio de Gabinete efectuado el 28 de Julio pasado por el Presidente Sebastián Piñera, evidenció una muestra necesaria de realismo político que se hacía imprescindible para enfrentar un futuro tremendamente complejo para nuestro país, hoy aquejado por los efectos de la pandemia, que sumada a la insurrección de Octubre de 2019, han originado una inédita crisis económica, con perdidas históricas de empleos, cierre de PYMES y una ciudadanía afectada en sus condiciones de vida, y sumida en la incertidumbre, a lo que se agrega una amenaza creciente de violencia callejera, con una oposición cerrada al dialogo, y un congreso que no respeta los acuerdos tomados, y pretende arrogarse facultades por encima de lo que la Constitución le otorga, buscando instalar un «parlamentarismo de facto», como en la práctica vivía nuestro país, según anunciara el Senador opositor Jaime Quintana.

Con esta maniobra, Piñera busca por una parte, reordenar las filas de Chile Vamos luego de la debacle provocada por la aprobación en el Congreso de la reforma constitucional del 10% de los fondos de pensiones, y la crisis en Chile Vamos, que detonó una fuerte presión oficial sobre el comité político, convocando al oficialismo a emprender una nueva etapa , como dijo el Presidente «con un verdadero espíritu constructivo», a la vez que solicitaba a la oposición «colaborar y aportar a través del diálogo y el acuerdo»; y por otra parte, tratar de recuperar algo de la adhesión de un electorado que lo eligió  por amplia mayoría, y que se ha mostrado cada vez más lejano y desencantado, ante la claudicación de su programa y su entreguismo hacia los partidos de izquierda, en una vana búsqueda de consensos, que por el contrario, han fortalecido la soberbia de la oposición, incrementando aun mas sus demandas. De esta forma el Presidente busca volver a llenar esa especie de vacío político que nos estaba llevando a consecuencias insospechadas.

El nuevo Ministro del Interior Víctor Pérez, ha declarado públicamente su opción por el «Rechazo» para el próximo plebiscito que busca cambiar  la Constitución, al igual que Andrés Allamand, quirn llegó a  la Cancillería, lo que refleja con claridad la apuesta de La Moneda de cara a octubre, lo mismo que el nuevo Ministro Secretario General de Gobierno Álvaro Bellolio, que mutó su opción inicial por el «Apruebo», para optar finalmente por el «Rechazo», manifestando que «Chile no aguanta otro golpe al mentón». De los nuevos integrantes solo Mario Desbordes que llegó  a Defensa se ha manifestando por el «Apruebo», pero se espera de él un mayor respaldo a las FF. AA. especialmente en su empleo en esta emergencia cooperando al resguardo y mantención del orden y seguridad pública. De esta manera,  se termina la influencia de Evópoli en La Moneda, aún cuando Ignacio Briones se mantenga en Hacienda.

La misión del nuevo gabinete es de proporciones; deberá mostrar que tiene habilidad política para enfrentar el futuro, y junto con continuar gobernando, demostrar claridad en el manejo de la pandemia y sus consecuencias sociales, además de recuperar la confianza de su electorado y recuperar su base de apoyo  convocando en torno al gobierno a todas las tendencias de Chile Vamos, y reactivar la economía y el empleo. Es de esperar que el Presidente abandone sus afanes protagónicos y permita trabajar a su gabinete, Siendo ojalá en los hechos más un Jefe de Estado y su Ministro del Interior ejerza más como Jefe de Gobierno.

Por otra parte, los graves sucesos ocurridos en la Araucanía nos muestran el grado de crispación a la que está llegando una ciudadanía cada vez mas cansada de ver  como minorías vociferantes amedrentan a una mayoría silenciosa, que ve como grupos minoritarios, a  través normalmente de la violencia y el amedrentamiento, y a veces tambien mediante la victimización, pretende imponerse sobre una sociedad cada vez más cansada de ver sus derechos conculcados por la violencia.

El desalojo de las municipalidades que estaban tomadas por comuneros mapuches, en apoyo a la huelga de hambre del machi Celestino Córdova, y de los presos mapuches que permanecen en la cárcel de Angol condenados por la justicia por graves crímenes, generó violentos incidentes en la región de La Araucanía.

En la noche del sábado, la sede de la Municipalidad de Ercilla y otros dos inmuebles contiguos, más un bus y maquinaria, fueron incendiadas y en la municipalidad de Traiguén un incendio destruyó la alcaldía y algunas oficinas. Mientras en Victoria, Carabineros detuvo a 20 personas en un intento por impedir graves enfrentamientos entre vecinos y comuneros durante el desalojo de esa municipalidad.

Al mismo tiempo,  en Curacautín, habitantes de esa localidad se enfrentaron a los comuneros mapuches que tenían tomado el municipio, los que finalmente fueron desalojados por Carabineros, reportándose  dos vehículos quemados pertenecientes a las personas que habían tomado la sede comunal.

Los hechos descritos, evidencian a una ciudadanía cada vez menos dispuesta al dialogo y más dispuestas al enfrentamiento, ante la escasa o nula respuesta de las autoridades que hasta el momento habían cedido amplios espacios de poder, en la búsqueda de un dialogo, en que los violentistas no están  dispuestas a escuchar, y la izquierda moderada cierra sus oídos a los acuerdos, justificando además con su silencio la violencia.

Muy bien lo graficó el Alcalde de Traiguén Ricardo Sanhueza al advertir: «La sociedad chilena tiene que darse cuenta de que si acá, no hay una mayor intención de diálogo o de entendimiento, se podría ver esto en otras oportunidades y eso sería muy lamentable. Es un tema muy complejo, podría haber un antes y después de Curacautín y yo le digo a las autoridades que tienen que tener mucho ojo con este tema porque se va a complicar»

Ya lo había hecho notar el nuevo Ministro del Interior cuando dijo en su primera visita a la Araucanía que «no es posible que grupos organizados y violentos, que claramente responden a organizaciones criminales mediante actos terroristas, angustien y acorralen a la ciudadanía», agregando que «existe la evidencia absoluta que estamos aquí frente a grupos con capacidad militar, grupos con financiamiento, con capacidad operativa y logística que están muy decididos a que no exista paz y tranquilidad. Eso es lo que vamos a combatir».

Tiene entonces una tarea urgente el nuevo gabinete, cual es recuperar el orden y la seguridad pública, no solo en la Araucanía, sino también en todo el país. No es posible que los chilenos deban soportar seguir viviendo en  ciudades inoperables, como fue el caso de Santiago a partir de Octubre de 2019, donde pequeños grupos violentistas fueron capaces de interrumpir la vida cívica de la capital. Eso es algo que no puede repetirse, y el gobierno debe reinstaurar el orden y el Estado de Derecho, es su deber. De lo contrario corremos el peligro de que hechos como los de la Araucanía vuelvan a repetirse eata vez en una escala nacional, si la ciudadanía cansada de ver interrumpida su vida, su libertad, y la destrucción de los bienes públicos que tanto cuestan a todos los chilenos, comienza a tomarse la justicia por sus manos.

Muy bien lo expresó el alcalde Ercilla Jose Vilugrón cuando dijo «Es una muy mala señal que sea la sociedad civil la que esté saliendo a defender sus propios bienes», dijo. «Yo creo que acá se ha caído en una negligencia espantosa de todos los servicios: del Gobierno, de las fiscalías, de los tribunales”.

Es de esperar que el Gobierno se dé cuenta que sus electores, que le dieron amplia mayoría cuando fue elegido, esperan que ejerza sus facultades y  retome el camino señalado en su última cuenta pública del 31 de Julio, con orden y autoridad, sabiendo que en la medida que ejerza sus facultades, recuperara la confianza y el apoyo de la ciudadanía.

Más Viejo que el Hilo Negro…

Cristián Labbé Galilea

La situación se ha ido poniendo cada vez más compleja, por decir lo menos. Desde hace tiempo estamos viviendo en un país que no conocíamos. Nos habíamos acostumbrado a una estabilidad y a un cierta progreso; sin embargo, poco a poco una «fronda política», encerrada en su ilusorio mundillo de intrigas y poder, nos llevó a una realidad donde pareciera que… «nos estamos yendo a las pailas».

Todo ha cambiado: ausencia de autoridad, pérdida del estado de derecho, quebrantamiento institucional, irresolución… y, como si eso fuera poco, pandemia.

Sucesivos cambios de autoridades han precedido al nuevo gabinete, con la misión de recomponer la gobernabilidad y la paz cívica, especialmente en momentos en que será determinante la claridad y firmeza con que actúe el gobierno.

Nada será fácil. Recién asumido  el nuevo gabinete, a las «hienas de la selva política y comunicacional» -con su traicionera y mal oliente sonrisa- se sumaron con su violencia los «chacales narcoterroristas de la Araucanía», ambos desafiando, en un «peligroso gallito», a las nuevas autoridades.

Ante una provocación así de clara, el gobierno no tiene otro camino que emplearse a fondo y sin temores, ya que resulta imprescindible recomponer «el resorte principal de la máquina… ¡la autoridad! (Portales). Por lo mismo, deben darse señales claras que se ha tomado la firme decisión de restaurar el estado de derecho, el orden y la seguridad. De otra manera, el nuevo gabinete tendrá  «una vida útil útil» muy corta.

En este desafío el gobierno «no debe jugar solo»; debe demandar la participación de las organizaciones básicas del orden institucional, único camino para lograr… «un estado en forma» (Spengler). No pueden estar ausentes en estos momentos cruciales: la legislatura, la judicatura, la autoridad contralora, la iglesia, el mundo empresarial, los gremios, en general… sociedad civil. Amén del respaldo que debe darse a las instituciones de las Fuerzas Armadas para que actúen de acuerdo con la situación.

Es que cierto son muchos los elementos complicando la situación real: la pandemia, el 10%, el desempleo, la inseguridad, la falta de compromiso… pero también es cierto que existen muchos componentes relacionados con el orden, la estabilidad, el progreso, las expectativas, etc…. que, aunque invisibles, están vivos en el alma nacional y reclaman ser despertados por una autoridad competente.

Un parroquiano irónicamente acotó… «lo comentado en esta tertulia no tiene nada de novedoso… es más viejo que el hilo negro… así nos estamos yendo a las pailas». Las risas no se hacieron esperar. Después de un corto silencio, alegué en defensa de lo conversado: «Es cierto, las reflexiones que he hemos hecho más viejas que el hilo negro, pero ocurre que algo tan obvio en la actualidad no se cumple, porque quienes ejercen la autoridad han olvidado que la humanidad siempre ha marchado al impulso quienes saben mandar. No se les olvide: el que puede mandar y manda… con ruegos no se anda».

Argentina, entre Borges y Maradona

Por Fernando Thauby García

Ser vecinos con Argentina es difícil, a veces exasperante, tienen sus momentos de encanto, pero en seguida los emporcan con una pillería, una zancadilla, una “avivada”, las más de las veces injustificada e innecesaria, casi como satisfaciendo una necesidad sicológica.

Esta conducta se repite una y otra vez: desconocer un fallo de una Corte internacional libremente aceptada; anular unilateralmente un acuerdo comercial importante; inventar una nueva “teoría” o, como en estos días, crear una interpretación fantasiosa de un acuerdo, iniciando conflictos innecesarios e inútiles.

Nuestro país está sujeto a su inescapable vecindad, así como a los terremotos, tsunamis, avalanchas, sequías e inundaciones, erupciones volcánicas y nuestra propia estupidez que periódicamente nos ataca. Argentina está ahí y nosotros estamos acá. Es irremediable e inevitable.

El siglo pasado, los siúticos de la fronda santiaguina solían decir respecto a nuestro país “¿por qué no vendemos esto y compramos algo más chiquito y más cerca de París?. No, no era posible y no sirvió. Lex Luthor, intentó separar a California del resto de EEUU haciendo estallar una hilera de bombas termonucleares para conformar una isla en la cual él sería el amo. Tampoco funcionó. Parece que tendremos que resignarnos a soportar esta calamidad con estoicismo.

Pero, al igual que con terremotos y otros, debemos adecuar nuestros comportamientos y reacciones a la realidad inevitable y saber como reacionar: con calma, con serenidad, con eficacia, con firmeza y sin cansarnos nunca. Es la carga que Dios nos puso por habernos dado este país magnífico.

¿Por qué nos sorprendemos cada vez que Argentina, con cualquier gobierno -aunque con mayor frecuencia con los peronistas- nos sale con un comportamiento así?. Creo que es porque no los comprendemos en su ¿lógica? social y nacional.

La “viveza criolla” es saltarse las reglas; avanzar a la mala en la fila; empujar la pelota con la mano y marcar un gol; reinterpretar las reglas a su amaño para ganar un puntito. Tratar de engañar a la economía imprimiendo billetes; pedir dinero prestado y no devolverlo; asaltar una isla y sorprenderse porque el dueño reacciona; hacerle una “quita” al banco, porque después de recibido (y gastado) el préstamo, los intereses les parecen excesivos; aprovechar que un vecino pasa un momento difícil para arrancarle una concesión. Y esa viveza es glorificada y aplaudida, la trampa es considerada una muestra de astucia y habilidad.

Así es como han conseguido arruinar un país bendecido con toda clase de recursos, crear pobreza donde había riqueza, retroceder como grupo humano y perderse el respeto a si mismos. Es la lógica de vida de Maradona, un futbolista de condiciones extraordinarias y que por vanidad y estupidez terminó sumergido en las drogas y la desmesura.

El contraste lo marca otro tipo de argentino, que existe pese a todos los esfuerzos de la mayoría por eliminarlos. Castigados y ninguneados por las turbas vociferentes e insolentes, incapaces de entender su calidad humana, los Borges, personas de una calidad humana, intelectual y moral de excepción, no sólo no reciben reconocimiento alguno sino que se les ataca y descalifica.

Mientras Argentina titubee entre ambos modelos, entre la glorificación de la viveza de los Maradona y el reconocimiento de la seriedad y la calidad de los Borges, continuaremos teniendo un vecino sorprendente, insolente, audaz e inescrupuloso, que no se respeta a si mismo y por consiguente es incapaz de respetarnos.

Asi las cosas, lo que hay es lo que hay. Nunca lograremos llegar a un arreglo final en ningún desacuerdo, nunca pondremos punto final a las “pedidas”, ningún tratado resolverá nada, todo será transitorio, provisorio, mutante, de acuerdo a las necesidades y ocurrencias geniales de la chusma.

Ya que cambiarlos no está en nuestras manos, debemos adecuar nuestro comportamiento a su manera de ser. No podemos ignorarlos, están ahí; no podemos dejarlos ganar con malas artes, es nuestra obligación impedir que la trampa gane; no podemos descartar hacer negocios con ellos, los necesitamos y ellos a nosotros; sólo podemos tratar de ayudarlos a que ellos cambien su conducta por si mismos, por propia convicción, puede tardar siglos o no ocurrir nunca.

Mientras tanto, armémonos de paciencia y no bajemos la guardia, estemos siempre atentos sabiendo que en cualquier momento puede venirles a la cabeza una idea genial.

 

Es el caso de su última ocurrencia, la del reclamo sobre la plataforma submarina más allá de las 200 millas marinas hacia la Antártica, bloqueando nuestra continuidad territorial. Es una nueva pillería, no la última, solo una más.

Otra vez no hemos reaccionado con la suficiente rapidez y la pretensión ha comenzado a escalar.

Esta vez Chile no está débil, Argentina si. En realidad hace ya años que los modales “Maradona” están desfazados de la realidad Argentina, Maradona fue una estrella, ahora es sólo un drogadicto gordo y decadente.