Venezuela, continúa la crisis…. Chile, el ejemplo de un verdadero soldado

Por Roberto Hernández Maturana

Las noticias de la semana nos han dejado un amargo sabor en la boca…

En la frontera colombo venezolana

La preocupación por la situación en Venezuela está alcanzando una situación crítica, en que quienes esperaban optimistamente un desenlace este fin de semana, se vieron defraudados.

Las Fuerzas Armadas venezolanas, cuyo quiebre parecía ser una de las grandes apuestas de las fuerzas democráticas contrarias a Maduro, por el momento – salvo poco más de medio centenar de efectivos que desertaron del régimen – permanecen leales a Maduro.

La internación de ayuda humanitaria promovida por el Presidente encargado Juan Guaidó fracasó y es probable que deba pagar costos políticos internos y externos por la jornada del fin de semana, más aún cuando habiendo salido del país se encontraba con arraigo nacional.

La operación sirvió para medir la lealtad de las FF.AA. y el accionar de los milicianos armados, ideologizados y entrenados por militares leales al dictador y para evidenciar que Maduro, cuenta aún con el respaldo mayoritario de las FFAA cooptadas por su gobierno y Altos Mandos. Los intentos de introducir ayuda humanitaria “pacíficamente” hacia un estado que se defendió violentamente, llevan a pensar que la situación continuará en una espiral de violencia sin retorno.

Por otra parte, hay otros actores en el conflicto que hasta el momento permanecen en las sombras, pero que sin duda ya se encuentran desarrollando acciones para sostener al régimen en este momento en el poder; entre otros

– Se habla de   22.000 asesores cubanos militares, profesionales e instructores y adoctrinadores políticos…, como vivimos en Chile en tiempos de Salvador Allende.

– Se dice que permanecen en Venezuela aproximadamente 20.000 guerrilleros entre miembros de las FARC que no colgaron las armas  y otros del ELN colombiano que evidentemente no pueden retornar a su país sin enfrentar a la justicia y a las Fuerzas Armadas Colombianas.

– Existe una importante presencia del narcotráfico en que se involucra a líderes chavistas

Esta es la situación que nos deja, por el momento, los últimos intentos de la oposición por enfrentarse al régimen de Maduro.

Habrá que ver si la comunidad internacional y los propios venezolanos mantienen la presión sobre el régimen para seguir debilitándolo.

También será vital la reacción al interior de las FFAA.

Por el momento, Maduro aparece fortalecido, pero es mi parecer que el tiempo corre en su contra… la rueda de la historia ya comenzó a girar

En Chile

Por otra parte, en nuestro país, el procesamiento de un ex Comandante en jefe del Ejército por mal uso de recursos fiscales, me ha producido una profunda pena desazón…, y porque no decirlo, rabia.

Soy militar en retiro y más de la mitad de mi vida serví a esa querida institución a la que ingresé a los 17 años. En ella aprendí de mis instructores los más altos valores acerca del amor a la patria, el honor, el patriotismo, el compañerismo, la honradez y por sobre todo, el aprender a vivir con la modestia propia de una profesión en la que como decían mis instructores “nunca te ibas a ser rico en lo material, pero si muy rico  en lo espiritual”, todo ello en algo que más que una profesión era una “forma de vida” en que debías estar listo a “entregar la vida si fuera necesario”, como debíamos jurar ante nuestra bandera al ser investidos como soldados.

Nunca fue fácil, mi generación ha vivido quizás una de las épocas más difíciles en la vida de nuestro país ocurrida en los últimos 100 años, desde la revolución de 1891.

Así, siendo muy jóvenes, nos correspondió vivir la crisis político social que desembocó en el 11 de Septiembre de 1973, cuyas consecuencias aún dividen a los chilenos; y dos crisis con países vecinos; en 1974 con Perú, y 1978 con Argentina. También vivimos y nos desplegamos a lo largo y ancho del país, para ayudar a miles de compatriotas en terremotos, incendios y temporales… y siempre vi abnegación y espíritu de sacrificio en todos mis camaradas, superiores y subalternos… Los ideales que aprendimos no nos permitían pensar en otra cosa que querer servir a Chile, como tampoco dudar de nuestros superiores. No podría decir que nunca hubo alguien que faltara a la probidad, pero cuando ello ocurrió, siempre estuvo la justicia para sancionar a los responsables…

Pero eran ínfimas excepciones que confirmaron la regla, de que en realidad queríamos vivir aquello que el gran poeta y escritor español Pedro Calderón de La Barca cantara hace ya tres siglos acerca de la profesión militar cuando escribió:

“Aquí, en fin, la cortesía,
el buen trato, la verdad,
la fineza, la lealtad,
el honor, la bizarría;
el crédito, la opinión,
la constancia, la paciencia,
la humildad y la obediencia,
fama, honor y vida son,
caudal de pobres soldados;
que en buena o mala fortuna,
la milicia no es más que una
religión de hombres honrados.”

Eso es lo que me enseñaron, eso es lo que vi entre mis superiores, camaradas y subalternos, eso es lo que enseñé y lo que  traté de vivir.

Es difícil para alguien que no ha vivido la vida militar, entender, y porque no… creer estas palabras.

Hoy, ante esta triste noticia que enloda a un ex Comandante en Jefe, en que finalmente la justicia deberá decir su última palabra, prefiero quedarme con una información que solo estuvo en nuestras

redes sociales, pero que creo ha servido para templar el alma de muchos viejos soldados: Cerca de la frontera con Argentina, en Magallanes, a pocos kilómetros, al norte de Sección Ciayque, en medio de las pampas magallánicas, en presencia de su viuda e hijo y compañeros de promoción de la Escuela Militar y de ex camaradas y subalternos, fueron esparcidas las cenizas del Mayor de Ejército en Retiro Rafael Cruz O. (QEPD),  conforme a su deseo,  en el mismo lugar en que, siendo un joven Capitán el año 1978, permaneció junto a su Compañía, defendiendo la integridad territorial de la Patria, ante la inminete invasión de las FF.AA. argentinas.

El Mayor Cruz nos deja una lección y un legado que está más allá de las ambiciones humanas.

No estaba escrito que entregara su vida aquel lejano 1978 en el Hito 22 de la frontera chileno-argentina en Sección Ciayque, en ese frió y agreste paisaje, pero él sí quiso escribir que sus cenizas permanecieran para siempre en ese lugar como mudo testigo de que un día…, él y muchos otros estuvieron allí hasta rendir la vida si era necesario

Preocupante desconfianza en Carabineros

Editorial diario La Tercera domingo 25 de noviembre de 2018

La escalada de casos de alto impacto en que se ha visto involucrado personal de Carabineros -desfalco millonario, suplantación de pruebas en Operación Huracán y ahora el oscuro procedimiento en que murió un comunero mapuche- ha terminado por provocar una grave crisis de desconfianza en la institución, la que probablemente tomará tiempo superar. Reviste especial complejidad que exista esta percepción hacia una de las instituciones fundamentales de la República, y que el éxito del control del delito se pueda ver afectado ante pruebas falsas o por operativos que no se ajustan estrictamente a la ley.

Si Carabineros se debilita, ello solo beneficia a quienes desprecian las leyes y necesitan impunidad. Por lo tanto, es indispensable ayudar a la institución a superar los difíciles momentos por los que atraviesa. Aun cuando el momento de la policía uniformada es muy complejo, las generalizaciones tampoco ayudan, por lo que no cabe suponer un cuadro de corrupción generalizada -los estándares de Carabineros son destacados a nivel latinoamericano- o de “descontrol”, como acusan algunas fuerzas políticas. Hay reservas suficientes para que Carabineros corrija todo aquello que obstaculiza su labor, y eso pasa por asegurar una conducción institucional que no vacile en hacer respetar los protocolos que todos sus miembros deben cumplir, y sancionar a todos los responsables de sus filas de haber cometido delitos.

Es indispensable que la institución acoja la ayuda que se le ofrezca desde el gobierno y las fuerzas políticas como una oportunidad ineludible y no como un acto de intervención injustificada. En la línea correcta están el proyecto que recientemente remitió el Presidente de la República para establecer mecanismos severos de control financiero -cuyo origen es el millonario desfalco-; también se está a la espera de un proyecto que modifica la carrera funcionaria, tanto en ascenso y destinaciones, donde el mérito, objetivamente evaluado, puede ser muy útil.

Pero hay otros aspectos también muy de fondo que vale la pena tener en consideración. El personal de la institución debe asumir la importancia de apegarse en todo momento a la Constitución y a la ley, incluso en aquellas circunstancias de extrema complejidad como las que a diario les toca enfrentar, incluso a riesgo de su propia vida.

Como objetivo de largo plazo, también resultaría acertado que se evalúe especializar el rol de las policías, en la línea de los anuncios que el gobierno ha adelantado, tal que una institución como la PDI se dedique a la investigación, mientras que Carabineros se pueda concentrar en la prevención del delito, una tarea que constituye un sentido anhelo ciudadano. También es la oportunidad para revisar -en un sentido más general- una serie de roles que cumplen las policías y que bien podrían ser asumidos por otras instituciones, de modo que no se distraigan de sus labores esenciales. Así, el control fronterizo, la vigilancia del tránsito, la entrega de notificaciones judiciales y tantas otras labores administrativas podrían ser externalizadas.

En la medida que Carabineros no supere esta desconfianza, la eficacia del Estado se ve gravemente comprometida, y por ello esta labor debe ser asumida con sentido de urgencia..

 

¿A quién le importa la soberanía?

Publicado en el boletín informativo del Movimiento Nacional Sindicalista – MNS Nº 124 de 29 de septiembre 2018.

Estamos a pocos días de conocer el dictamen de la Corte Internacional de Justicia de La Haya respecto a la demanda boliviana que pide que se obligue a Chile a negociar un acceso soberano al Océano Pacífico. Más allá de circunloquios acerca de lo que es soberanía y de especulaciones respecto a que el tribunal respete o no posiciones jurídicas y aseveraciones previas respecto a que la sentencia respetará los tratados y no podrá imponer negociaciones con un resultado predeterminado, el caso ha permitido conocer algunas posiciones respecto a la soberanía nacional.

Las declaraciones del presidente Piñera han sido correctas, ajustadas a lo mínimo esperable.

La izquierda en su papel, solidariza –salvo honrosas excepciones, como el ex diputado Tarud y el ex ministro de RREE Heraldo Muñoz en mayor o menor grado con Evo Morales, por razones ideológicas. Para qué hablar del senador Navarro y de algunos sectores del FA. El “progresismo” sólo postulaba la soberanía nacional cuando se trataba de combatir al imperialismo norteamericano y sus intervenciones, pero ha sido el principal impulsor de suscribir múltiples tratados y acuerdos que dejan en manos de organismos internacionales aspectos propios del país, que deben resolverse internamente. Demás está decir que estos organismos suelen estar controlados por el marxismo o sus aliados.

Cuando los territorios españoles se emanciparon de la madre patria fue –así nos enseñaron en la escuela- para que las leyes que nos afectaban fueran decididas por los criollos en cada país y no en Madrid. Hoy las decisiones las están tomando en La Haya y en Nueva York políticos que ni conocen Chile y que ciertamente están más preocupados por sus propios intereses que por los de los chilenos. Ya hay varias experiencias negativas en que se han revertido sentencias ejecutoriadas de los tribunales chilenos.

Este lunes, el representante de Chile ante la ONU, Milenko Skoknic, comunicó a su par de Costa Rica la determinación chilena de abstenerse por ahora de firmar el acuerdo de Escazú sobre protección del ambiente, pese al rol protagónico jugado durante todo el proceso previo. La decisión tiene una explicación: el inminente fallo que el lunes la Corte Internacional de Justicia de La Haya emitirá sobre la demanda marítima presentada por Bolivia encendió la alarma, porque el acuerdo entrega autoridad a esa misma Corte.

Inmediatamente, ocho senadores de todos los partidos de oposición -Ximena Órdenes (ind/PPD), Isabel Allende (PS), Yasna Provoste (DC), Alfonso De Urresti (PS), Álvaro Elizalde (PS), Guido Girardi (PPD), Rabindranath Quinteros (PS) y Juan Ignacio Latorre (RD)- firmaron un documento en el cual señalan que «Chile está llamado a firmar y liderar el Acuerdo de Escazú”. Llama la atención que la ministra del Medio Ambiente, Carolina Schmidt, prácticamente se disculpara ante la izquierda, declarando que “No se ha decidido no firmar el tratado de Escazú, sino postergar su firma a solicitud especial de Cancillería”, dejando así en claro que la soberanía no es tema para ella. ¿Y para otros? Durante décadas, distintos gobiernos no sólo han participado entusiastamente en negociaciones e incluso han otorgado unilateralmente concesiones comerciales a un país que se niega a tener relaciones diplomáticas con Chile. ¿Somos o nos hacemos?

En el limbo de La Haya

Por Hernán Felipe Errázuriz Correa

«Tribunal alguno, ni siquiera la máxima autoridad de un país, puede disponer de la soberanía sobre territorio nacional». Enviar   Opineimprimir  agrandar letra  achicar letra Hay motivos para esperar con escepticismo el fallo de los jueces de La Haya sobre la fraudulenta reclamación de Bolivia.

La desconfianza surge de fallos anteriores en contra de Chile. Dos sentencias desconocieron su incompetencia, tratados y el Derecho Internacional.

La suspicacia se agrava por la forma de designación de estos magistrados, masters of the world , amos del mundo: hasta pretenden tener autoridad, que no tienen, para resolver y condicionar, en única instancia, diferencias y obligaciones jurídicas artificiales entre los Estados.

En las nominaciones de estos jueces prevalecen consideraciones de representación geográfica y, principalmente, negociaciones políticas de los 193 países miembros de Naciones Unidas. Su origen politizado no garantiza ecuanimidad y tampoco conocimiento y aplicación del Derecho.

En el fallo sobre delimitación marítima con Perú, los jueces de La Haya invocaron un supuesto acuerdo tácito sobre el paralelo demarcatorio de 80 millas, en vez de las doscientas que ambas partes, más Ecuador, acordaron en tratados coincidentes. Ni Chile ni Perú habían sostenido semejante extensión: pura creatividad, sin sustento jurídico alguno.

Luego, se transgredió el Derecho Internacional, el Tratado de Paz de 1904 con Bolivia y el artículo VI del Pacto de Bogotá de 1948. Mediante otro artilugio creativo, la Corte se arrogó una jurisdicción que no tiene: argumentó que el objeto de la demanda boliviana es la obligación chilena de negociar una salida al Pacífico. No consideró que el verdadero propósito de Bolivia sea otro que reclamar soberanía, ya resuelta por acuerdos suscritos por ambos Estados.

La correcta interposición y sólida defensa chilena de la excepción preliminar de incompetencia limitó los daños, salvaguardando la integridad y soberanía territorial de Chile. La Corte se vio forzada a reconocer que, aun en el evento de que finalmente estableciera la existencia de una obligación de negociar, no le corresponde predeterminar el resultado de ninguna negociación.

Y no podía ser de otra manera. Tribunal alguno, ni siquiera la máxima autoridad de un país, puede disponer de la soberanía sobre territorio nacional.

Tampoco la Corte puede establecer restricciones, obligaciones o condicionar las negociaciones. Esa sería otra transgresión de la soberanía nacional.

La Corte debió haber puesto término al juicio con Bolivia acogiendo la defensa chilena de su falta de competencia. En cambio, ha prolongado innecesariamente un pleito que dañará por años las relaciones entre Chile y Bolivia. Más aún, ha permitido que Evo Morales siga las aguas autocráticas de Maduro, para permanecer indefinidamente en el poder. Su demanda es un instrumento político y no jurídico, en función de este cometido.

La Corte aún puede reivindicar su legitimidad rechazando las peticiones de Bolivia. Si no lo hace, aumentará la desconfianza en sus fallos e impulsará el retiro del Pacto de Bogotá, del cual abusa junto a Morales.

Tratado de 1904 entre Chile y Bolivia…una compraventa de territorios

Por Miguel Schweitzer Walters

Desde hace un tiempo a la fecha, he querido saber el motivo por el cual se está discutiendo el tema del “Tratado de 1904 entre Chile y Bolivia”, tema que se está llevando de una forma callada por nuestras autoridades, sin dar a saber la realidad de lo que se trató en aquella época (1904). Dentro de las indagaciones y de buscar antecedentes, me encontré con este documento escrito por un Capitán de Navío en retiro de la Armada de Chile, en el cual relata lo que Uds., yo, y millones de chilenos desconocemos… Ya es hora y tiempo de saber la verdad, sobre este tan bullado tratado de “Paz y Amistad de 1904”, que en la práctica fue un acuerdo comercial mediante el cual Bolivia renunció al acceso al Pacifico y transfirió a Chile los territorios del litoral desde el paralelo 23º Sur a la desembocadura del río Loa, todo esto, a cambio de compensaciones en dinero, infraestructura y facilidades aduaneras y comerciales que nos comprometen a perpetuidad y que se están cumpliendo al día de hoy en la zona norte de nuestro país.

Todos hemos escuchado por parte de las autoridades bolivianas que el Tratado de 1904 “Fue impuesto por la fuerza, para que Bolivia cediera su (pretendido) litoral a Chile «.

En primer lugar, al leer este tratado cualquiera persona, con un poco de perspicacia, lógica y sentido común, puede ver que más que un tratado es un CONTRATO de COMPRAVENTA que se efectuó 20 años después de terminada la Guerra del Pacifico, en la cual Bolivia dejó de participar, después de la Batalla de Tacna o Campo de la Alianza, el 26 de mayo de 1880.

NO HUBO CESIÓN DE TERRITORIOS, SINO UNA VENTA.

Bolivia vende voluntariamente un territorio y Chile se lo compra a un precio altamente conveniente para las autoridades altiplánicas que hacen un pingüe negocio, ya que sus finanzas no resistían el pago a sus acreedores. O sea, esta transacción es similar a la compra de Alaska a Rusia por parte de los EEUU de Norteamérica, el año 1867.

Para mantener la zona de Antofagasta en su poder, Chile bañó con la sangre de sus marinos las cubiertas de los buques de guerra, al igual que con sus soldados en las arenas del desierto. Ese fue un precio no tangible en el tratado.

Chile compró ese territorio de acuerdo a los siguientes pagos directos; los enumeraré de a uno para su mejor comprensión y análisis, a objeto puedan así difundir entre sus amistades, familiares y contactos.

1º.- Chile debió construir a su cargo, en toda su extensión, el ferrocarril de Arica a La Paz, debiendo ceder gratuitamente el tramo a ese país. Esta obra le costó a Chile 2.750.000 Libras Esterlinas de la época. Si consideramos el cambio establecido, una vez que se compatibilizaron los patrones de oro y plata a comienzos del siglo XX, de US$ 4,86 por esterlinas (este dato es entregado por el Banco de Inglaterra), valor que existía desde mediados del siglo XIX, con pequeñas variaciones, Chile invirtió US$ 13.365.000 de la época.

2º.- Chile sirvió de Aval hasta el 5 por ciento por garantías de los capitales dados en préstamo a Bolivia, para la construcción de los ferrocarriles de Uyuni a Potosí, de Oruro a la Paz, de Oruro a Cochabamba por Santa Cruz, de La Paz a la región de Beni y de Potosí a

Santa Cruz por Sucre y Lagunillas, lo que significó un desembolso del erario nacional de 595.000 libras esterlinas, equivalente a US$ 2.891.700.

3º.- Chile entregó a Bolivia 300.000 libras esterlinas para su uso discrecional, vale decir, US$ 1.458.000, a cambio indicado anteriormente.

4º.- Chile pagó los créditos reconocidos por Bolivia, por indemnizaciones a favor de compañías mineras de Huanchaca, Oruro y Corocoro y por el saldo de un préstamo obtenido en Chile en 1867, en la cantidad de 4.500.000 pesos oro de 18 peniques, vale decir, 337.500 libras esterlinas o US$ 1.640.250.

5º.- Chile pagó 2.000.000 pesos oro de 18 peniques a la cancelación de las siguientes obligaciones de Bolivia:

  1. a) Préstamo para construcción del ferrocarril de Mejillones a Caracoles, el 10 de Junio de 1872.
  2. b) Deuda a favor de don Pedro López Gama.
  3. c) Los créditos a favor de don Juan G. Meiggs.
  4. d) La deuda a favor de don Juan Garday.

Todo este pago, representó 150.000 libras esterlinas o US$ 729.000 para el erario nacional; a todo esto, se le agrega al más libre tránsito de mercaderías, ya conocido por la opinión pública, que le ha permitido a Bolivia estar EXENTA de tasas, impuestos y otros gravámenes.

Se podría valorizar lo que Chile ha perdido de percibir con la aplicación de esta cláusula de este Tratado, si se considera Bolivia, desde 1904, como un país afecto a los gravámenes nombrados anteriormente. Esto incluiría impuestos, tasas, derechos de embarque, etc., etc., etc., Y eso sería un valor sideral, que Chile continúa año tras año perdiendo de percibir hasta el día de hoy, a favor de Bolivia, sin considerar la inversión en obras públicas para favorecer el libre tránsito de ese país, que son financiadas con los impuestos pagados por todos los chilenos… Sí, así como lo lee, impuesto pagados por todos nosotros los chilenos.

Este cálculo debería hacerlo el Ministro de Relaciones Exteriores, con la colaboración de los Ministerios de Hacienda, Economía y Obras Públicas, para demostrar todo lo que Chile ha perdido desde 1904 a la fecha, por conceder libre tránsito a quienes no valorizan el esfuerzo chileno. No se puede concebir que las autoridades de los diferentes gobiernos no lo hayan hecho a la fecha, han pasado 109 años y nadie lo ha planteado, nadie ha hecho nada para poder difundir entre los chilenos para su conocimiento general, este Tratado que se debiera enseñar especialmente en los colegios y universidades para el conocimiento de nuestra juventud, quienes serán los que tendrán el deber de defender nuestros intereses en el día de mañana.

Además, se debe hacer presente que, de acuerdo a lo establecido desde tiempos remotos hasta el día de hoy, después de una guerra los vencidos DEBÍAN pagar compensaciones de guerra a los vencedores (por ejemplo, hoy, EE.UU. recibe compensaciones de guerra con el petróleo de Irak).

Por otra parte, Chile le exigió a Perú, como parte del pago de las compensaciones de guerra, la cesión de la provincia de Tarapacá una vez finalizada la Guerra del Pacifico. En este caso Bolivia debería haber pagado compensaciones de guerra a Chile con la cesión de su litoral, lo que Chile no cobró, liberando al gobierno boliviano de esta enorme deuda. Lamentablemente este beneficio no fue taxativamente incluido en el Tratado de 1904. (Los políticos siempre dando garantías de territorio, una vez más).

Inexplicablemente, Chile prefirió la compra del mal llamado “Litoral boliviano” y nuestro país debió asumir los costos y gastos de ese conflicto bélico, que correspondían a ese país. Este cálculo de las compensaciones de guerra que correspondían a Bolivia debería hacerlo

el gobierno chileno, para demostrar lo caro que nos costó recuperar nuestros antiguos territorios, que habría que agregarlo a los cargos directos indicados anteriormente.

Al revés, Chile debió pagar enormes suma de la época ascendentes, de acuerdo a lo establecido anteriormente en pagos directos, al menos de US$ 20.084.950, cantidad exorbitante para la época, para recuperar, mediante la compra, sus territorios despojados por una decisión autoritaria de Bolivia, a través del General Sucre, quién asignó por su cuenta a Bolivia por territorio chileno, un litoral que ese país no poseía. Tener presente que la delimitación entre el Virreinato del Perú y la Capitanía General de Chile era el Despoblado de Atacama, según límites establecidos por la Corona Española a sus colonias, y en ninguna parte figura con litoral el Alto Perú o actual Bolivia.

La idea de vender a Chile este territorio, se debe a los antecedentes que existían de que Rusia vendió Alaska a los Estados Unidos en 1867, en la suma de US $ 7.200.000, una extensión de 1.700.036 Km. cuadrados, que equivale a todo nuestro territorio nacional, incluido nuestro Territorio Antártico. Ello llevó a Bolivia a vender a los brasileños en 1903, después de su rendición en la guerra del Acre, un territorio de 190.000 Km. cuadrados en 2.500.000 libras esterlinas o su equivalente de US$ 12.150.000 de la época. Si los norteamericanos habían comprado el Km. cuadrado en US$ 4,24, este negocio para los bolivianos con los brasileños fue excelente, pues recibieron US$ 63,94 por Km. cuadrado, en moneda del mismo valor, ya que el cambio del dólar con la libra esterlina, moneda de referencia, se había mantenido desde mediados del siglo XIX.

Entonces para los bolivianos de la época, vender a Chile 66.170 Km., cuadrados y no los 120.000 Km. Cuadrados que reclaman los bolivianos (Ref. Chile y Bolivia. De Jaime Eyzaguirre, Santiago de Chile 1963, pagina45) en US$ 20.083.950 de pagos directos y otros intangibles y perpetuos, ya no era un excelente negocio, sino más bien un fantástico negocio, porque el Km. Cuadrado de desierto lo vendían en un mínimo de US$ 303,52, junto con los beneficio perennes e intangibles de libre tránsito, sin costo alguno. (Hay autores como Conrado Ríos Gallardo y Carlos Bustos que indican que el costo total de ese tratado para Chile fue de 7.000.000 de libras esterlinas, equivalente a US$ 34.020.000, porque algunos costos aumentaron durante las obras. Ello daría un valor total de US$ 514,13 por Km. Cuadrado de desierto).

De aquí se desprende que, Bolivia no cedió territorio como dicen sus autoridades, sino que lo vendió haciendo un fantástico negocio para la época, que permitió solucionar graves problemas de financiamiento de los gobiernos bolivianos de ese periodo. Por lo tanto, NO se puede inventar pretendidos derechos de una salida soberana al mar chileno.

¡¡ Quien vende un bien, pierde todo derecho sobre él !!… ¡¡ El que compra recibe el bien en el estado que se encuentra y el vendedor renuncia a sus derechos sobre el bien vendido!!… «Esto figura en todas las legislaciones del mundo.»

Todos los chilenos, de una manera u otra, estamos actualmente financiando y financiaremos por siempre, con el pago de nuestros impuestos, los costos del libre tránsito boliviano y las exenciones de gravámenes que los benefician. Así de simple.

¡¡ El reclamo boliviano, es simplemente una pretensión sin ninguna base !!…No hubo cesión de territorios, sino una venta. – Sí señores, tal como suena, ¡¡una legal venta de territorio!!

¡¡Los Chilenos no debemos aceptar ceder nuestro territorio a quienes No tienen derecho sobre él…!!

No me cabe la menor duda de que estos son temas por la gran mayoría de nosotros más o menos conocidos, más estimo que… por tratarse de materias que en los Colegios y Universidades se pasan muy superficialmente y en muchos de ellos ni siquiera lo mencionan.

Además y de seguro no se preguntan en la PSU, por lo tanto, nosotros tenemos el DEBER de enseñarla y repetirlas cuantas veces sea necesario a nuestros hijos, nietos, familiares y amistades con la misma fuerza e insistencia con que personeros bolivianos dan versiones antojadizas, y que nuestros medios de comunicaciones, escritas y televisivas, normalmente ignorantes en estos temas de significación nacional, o de poco interés en investigarlos, hacen de caja de resonancia muchas veces con más fuerzas que la respuesta de nuestras autoridades de turno, y lo que es peor aún, escuchamos frecuentemente a compatriotas que opinan estar de acuerdo con una salida soberana de Bolivia al Mar Chileno…¡¡ Por Favor!!…, de que chilenos estamos hablando. Téngase presente que hemos perdido territorios y vidas de compatriotas por defenderlo, para que autoridades políticas con una firma lo regalen.

Espero que estos escritos sean difundidos entre nuestros amigos, familiares y contactos de redes sociales, saquemos un buen provecho de estas herramientas que nos brinda la tecnología actual, para una mayor información de la ciudadanía que desgraciadamente desconoce cómo son los verdaderos hechos históricos y que, muchos de ellos se quedan con las tergiversaciones del Presidente boliviano Evo Morales y de nuestros parlamentarios y autoridades.- Estoy seguro que muchos de ellos aún desconoce este Tratado de 1904.

Nunca he escuchado que mencionen el tratado expuesto dentro del contexto que realmente fue:

¡¡UNA COMPRAVENTA DE TERRITORIOS…!!